January 4, 2022
De parte de SAS Madrid
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El 23 de diciembre Mar Noguerol, directora del Centro de Salud Cuzco, en Madrid, reivindicó así al personal sanitario a las puertas de su ambulatorio: “Aquí los profesionales también somos pacientes, sentimos en nuestras carnes todo lo que está pasando, nos identificamos total y absolutamente”. Fue su respuesta a unas declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en las que puso todo el peso de la saturación sanitaria sobre los hombros de los trabajadores y trabajadoras al asegurar “no todos quieren trabajar y arrimar el hombro”. Pero, ¿cómo está el personal sanitario tras casi un 22 meses de pandemia?

Por su parte, Ángel Luis Rodríguez, médico de familia y psicoterapeuta, es el responsable del servicio de salud mental del sindicato médico madrileño AMYTS. La organización sindical ya contaba con este equipo antes de la crisis sanitaria para ofrecer ayuda a sus afiliados, pero en los primeros meses tras la llegada de la Covid-19 decidieron abrir el servicio a todos los médicos de la Comunidad de Madrid. 

Según explica el facultativo, en las primeras llamadas “todo era adrenalina, tensión y estrés que se traducía en cuadros de ansiedad”. Había “miedo a lo desconocido”, mucho nerviosismo y el volumen de llamadas era mayor, insiste el doctor Rodríguez. Reconoce este especialista que ahora, aún con la sexta ola de la pandemia en tensión, son menos los profesionales que acuden a ellos. Pero la preocupación no disminuye porque los relatos al otro lado del teléfono han cambiado y se encuentran con más síntomas de depresión, provocado por una situación de estrés mantenida en el tiempo.

Cerca de la mitad de los profesionales que piden ayuda adolecen, señala Rodríguez, del síndrome de ‘burnout’, o síndrome del trabajador quemado. “Antes era un 40% pero ahora cerca del 50% de los profesionales que nos llaman tienen este síndrome que se presenta en síntomas de despersonalización, agotamiento físico y psicológico, de malas relaciones en el trabajo, falta de empatía, irritabilidad o falta de motivación en el trabajo”. 

Un malestar que desemboca en el deseo de abandonar la profesión en un 20% de las personas con las que ha trabajado este servicio de salud mental del sindicato mayoritario de médicos en Madrid.

Ángel Luis Rodríguez alerta de que en este momento “hay un 45% de profesionales que presentan riesgo de trastorno mental y más de un 14,5% tiene trastornos mentales discapacitantes que van en aumento según va cronificándose la pandemia”.

Hay más datos que ponen en evidencia el daño psicológico que ha sufrido el personal sanitario. Según un estudio de la Universidad Pública de Navarra (disponible aquí) la salud mental de dos tercios de las enfermeras navarras se ha resentido durante la crisis de Covid-19. De las 800 personas que participaron en el estudio un 68,1% presenta distintos niveles de depresión, ansiedad o estrés postraumático.

La salud mental de las mujeres sanitarias se ha resentido más

El psicoterapeuta Ángel Luis Rodríguez reconoce además que ha observado en sus consultas que el género puede operar como factor diferenciador y que las mujeres sanitarias están más afectadas psicológicamente. “Si alguien sufre los problemas de conciliación siguen siendo las mujeres, que además tienen una especial sensibilidad en el cuidado de la familia y se sienten protectoras”, señala. Una carga mental que se añade a la laboral como una losa.

Enlace relacionado Publico.es (04/01/2022).




Fuente: Sasmadrid.org