July 3, 2021
De parte de La Haine
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 Un pueblo que no conoce su pasado, ni el de los pa铆ses hermanos carece de referencias para entender su presente y sus perspectivas. Hablamos al margen de los dogmas. El dogma niega a la experiencia es especulaci贸n e incapaz de entender nada. Conocer la realidad es un requisito para transformarla.

 Por Danilo S谩nchez Lih贸n (2 de abril de 2011)

Hoy, 27 de marzo del a帽o 2011, D铆a Mundial del Teatro, decido visitar en el penal Miguel Castro Castro, que es una de las temibles prisiones del Per煤, ubicada en el extremo este, en donde termina el tablazo de Lima y comienzan los cerros inhiestos de roca, cascajo y neblina, a V铆ctor Zavala, un hombre de teatro, dramaturgo, actor, profesor universitario y artista legendario, quien desde hace veinte a帽os sufre prisi贸n continua, como preso pol铆tico. Hacerlo es como tocar una fibra honda y herida, triste y a la vez apasionada, de lo que es el Per煤 dulce y cruel. Es sentir en carne viva el drama y la aventura del anhelo de forjar un Per煤 distinto, con impaciencia y descalabro, con indignaci贸n sacrosanta de sublevarse ante tanta miseria y ante tanto

miserable. Mientras llego en el 贸mnibus por calles polvorientas, recuerdo la espectacular y admirada puesta en escena de su obra 鈥淓l gallo鈥, por el director teatral Hernando Cort茅s, en un escenario emblem谩tico y central como el de La Caba帽a, all谩 por la mitad de los a帽os 60. V铆ctor Zavala realiz贸 la proeza que en el escenario antes reservado para la alta aristocracia de las letras lime帽as, que tiene sus aires, sus gestos y sus bucles, que selecciona con sutil refinamiento sus temas y hasta los mo帽os de la gente, ahora lo veamos inundado de ponchos, chullos y lampas. Y del modo de hablar, candoroso y jocundo, de la gente del ande, de peones, labriegos y cargadores de bultos tambi茅n con su dejo, una hom茅rica popular pisando firme en las tablas, antes reservadas para lo 谩ureo, nobiliario y que supiera a blasonado. 驴Qu茅 portento ha ocurrido para que de la noche a la ma帽ana esto cambiara? Con obras en donde los campesinos eran inicialmente maltratados, pero pronto terminaban reivindicando sus derechos, venciendo, aporreando a sus verdugos y avizorando la aurora para un pa铆s victorioso que inauguraba un tiempo nuevo de justicia e igualdad. Esta proeza se deb铆a a un hombre que puso calidad en el teatro y que impuso una 贸ptica y una propuesta ideol贸gica distinta. Logr贸 darle a la escena peruana de la d茅cada del 70 y 80, una fisonom铆a como no se hab铆a visto nunca antes: hacer que las grandes salas, los grandes actores y los grupos de teatro atildados, profesionales y galantes hicieran teatro campesino. Una haza帽a y un territorio liberado sin que se hubiera disparado una sola bala ni que hubiera bajas entre muertos y heridos.

 Alguna vez lo vi fugazmente acompa帽ado de Luis Figueroa en el bar El Palermo, en otra ocasi贸n acompa帽ado de dos hermosas damas, de hermoso color capul铆, y ojos arrobados. Hasta en eso era distinto. Era un artista de 茅xito, consagrado y quien ya pod铆a vivir de prebendas y halagos, si lo hubiera querido. Podr铆a haberse convertido en un se帽orito, o en un se帽or贸n; en 谩ulico del poder, medrando agazapado en las academias o en los mostradores de los medios de comunicaci贸n. Ten铆a para eso condiciones y estampa, que no lo tienen otros que sin embargo no han tenido escr煤pulos para allegarse y ser rastreros. 脡l prefiri贸 otros caminos, abruptos, peligrosos y hasta mortales. Eso s铆, me conmueve el sacrificio de una obra de arte que pudo ser m谩s amplia, contundente y transformadora para el Per煤 de base. Me conmueve 隆veinte a帽os en prisi贸n! Me conmueve el drama de una familia: esposa, hijos, nietos, que sin duda toda su vida han visto a su padre o ubicado a su ser querido en una prisi贸n. Me conmueve esa dimensi贸n de leyenda que 茅l tiene. Me conmueve y fortalece su coherencia, su tajancia y su renuncia. Porque todo su teatro arribaba al resultado que 茅l ahora padece y este ser consecuente emociona. Y me resulta incre铆ble pensar que en estos tiempos haya escritores que sufren c谩rcel, desde hace veinte a帽os. Cre铆a ingenuamente que eso ocurr铆a en 茅pocas b谩rbaras, oscuras y primitivas, en que se encarcelaba a los escritores y artistas y se les hac铆a sufrir mil calamidades. Pensaba que eso ocurri贸 pero en 茅pocas arcaicas y remotas. Pero heme aqu铆 ya conversando con 茅l, en la biblioteca del pabell贸n 2A del penal de m谩xima seguridad del estado, el Miguel Castro Castro. Encuentro en 茅l a un ser dulce, humano, cordial, claro en sus ideas, sin cortapisas ni ambages. Encuentro en 茅l a un ser convicto y confeso no de cr铆menes sino de ideas. Encuentro en 茅l a un ser convencido, que piensa que si la vida hay que sacrificarla por las causas justas del pueblo, he ah铆 la inmolaci贸n. He aqu铆 un ser cabal y un hombre 铆ntegro.

 ENTREVISTA
V铆ctor, 驴hace qu茅 tiempo sufres prisi贸n?

Primero fue un a帽o, de 1987 a 1988, para despu茅s volver a ingresar el a帽o 1991 hasta ahora, que es veinte a帽os continuos, que sumados hacen 21. Antes estuve en el penal de Yanamayo, a 3.800 metros de altitud, que es una c谩rcel g茅lida e inhumana en el departamento de Puno. 驴Y, c贸mo te sientes? De acuerdo al diagn贸stico, acerca del estado de mi salud, deber铆a estar postrado, sin levantarme de la cama. Padezco de diverticulitis al colon, que es previo al c谩ncer. En su estado actual es una enfermedad feroz y agobiante, con la cual la vida se torna en una pesadilla y en un desastre, porque postra y limita. Debieran operarme, pero entiendo que el prop贸sito es matarme, no recibiendo la atenci贸n m茅dica debida. Y, de otro lado, padezco de los ojos; con uno puedo ver un 50 por ciento y con el otro peor, veo apenas la cuarta parte y que esta dolencia tambi茅n est谩 pendiente de operaci贸n. Sin los ojos no puedo leer ni escribir que es lo que m谩s me apena. 驴Y la parte an铆mica, V铆ctor? Firme, s贸lido, invencible. S茅 que la vida es un proceso que abarca nacer, crecer y morir. Eso lo entiendo. Todo es una evoluci贸n. En estos veinte a帽os, estando aqu铆 preso, sintiendo la injusticia y la impotencia, 驴has llorado? Jam谩s. Yo estoy de pie, inc贸lume. Nada me ha vencido, nada me ha doblegado. Estoy enfermo, es cierto, pero esa es la naturaleza de la vida, siendo la intenci贸n de mis captores, y de quienes quieren que yo sufra, la de matarme de ese modo, dejando que la enfermedad melle mi cuerpo. Pero mi esp铆ritu es luchar.

 驴Te sientes culpable de algo?
De nada. Yo no invent茅 la pobreza ni la miseria de mi pa铆s. Yo las encontr茅 aqu铆 arraigadas desde hace siglos. Lo que no puedo ser es insensible ni indiferente a ella. He escrito y he denunciado la explotaci贸n del hombre por el hombre y los abusos, aspirando un mundo mejor para mi pueblo. No soy un desquiciado. Lo son aquellos que piensan que la miseria es normal, que hay que convivir con ella. Que a unos les ha tocado ser pordioseros y v铆ctimas y a otros adinerados y victimarios. Quien piensa distinto a ese modelo no es ni loco, ni extremista ni un ser delirante o desquiciado. El que se rebela contra la pobreza atroz e infame es m谩s bien un ser moral. Mi teatro y mi arte no pod铆an ser indiferentes a este hecho. 驴No sientes, acaso, que has sacrificado tu vida, tu arte, tu familia, tus amigos y toda tu realizaci贸n personal? Si debo pagar con mi vida, y con otras exigencias y abnegaciones esta protesta y posici贸n, est谩 bien, entonces pago esa cuota y sacrificio. Y lo dejo como herencia esta oblaci贸n a las nuevas generaciones. 驴Qu茅 se te imputa? Cr铆menes que jam谩s he cometido. Me dieron pena como dirigente m谩ximo. Y cuando a alguien se le coloca en ese nivel, ya no se le juzga sino que solo ya se le condena. Y simplemente se le hace cargo de todo, achac谩ndole lo m铆nimo y lo may煤sculo. Por eso yo no he sido juzgado sino simplemente condenado. Estar en la c谩rcel, teniendo tanto qu茅 hacer, es una condici贸n que debe ser explosiva. 驴Es as铆? Jam谩s he lanzado un quejido ni menos me he retractado de sentir y pensar como siento y pienso, ni mucho menos me he arrepentido de nada.

 驴Qu茅 es para ti el Per煤, V铆ctor?
El Per煤 es una propuesta a cumplir, un desaf铆o. Es un pa铆s convulso, hermoso y formidable, que tiene que reencontrar su porvenir y su grandeza. En cualquier momento el Per煤 volver谩 a ser magn铆fico, en la medida en que haya organizaci贸n de las masas y conciencia social en el pueblo que se desarrolle en el contexto de nuestra cultura, que es pujante y asombrosa. 驴Y la actual situaci贸n, que te parece? Esto va a cambiar. Mi visi贸n del Per煤 es una visi贸n del futuro. Hay fuerzas ocultas que anuncian grandes cambios y transformaciones. Los sucesos de Bagua y Moquegua as铆 lo atestiguan y nos dan muestra de una nueva conciencia en sectores que antes no se hubiera imaginado que lo tuvieran, como las comunidades nativas. 驴De d贸nde han extra铆do esas lecciones? Esto va a cambiar, tiene que cambiar. Ya lo vemos que est谩 cambiando, cuando las poblaciones salen al frente a defender sus tierras, el agua de sus acequias y sus derechos en general. 驴C贸mo naci贸 tu afici贸n por la literatura?
En mi comunidad, libro que encontraba era libro que le铆a, devoraba todo. Texto que cayera en mis manos lo asimilaba. Mi hermano que ya estudiaba en Lima me envi贸 鈥淟a madre鈥, de M谩ximo Gorki, que me fascin贸 tanto que lo le铆 varias veces, y me dio un rumbo muy claro para lo que yo quer铆a hacer y escribir. Y 驴lo primero que escribiste? Fue una obra de teatro escolar, que era una recreaci贸n del cuento Paco Yunque de C茅sar Vallejo. Se presenta a un maestro leyendo a sus ni帽os aquel relato, pero ah铆 en su clase est谩n todos los personajes del cuento: Humberto Grieve, Paco Fari帽a, todos. Al final de la lectura Paco Yunque rompe a llorar inconsolable, sollozando de sentimiento, pero todos lo consuelan y lo alientan, dici茅ndole: 隆No llores Paco Yunque! Es una obra muy simple, pero a la vez muy enternecedora. Es como imaginar todo lo ocurrido en el Per煤, que alguien nos lo cuente, vernos involucrados en ello, llorar y que alguien nos consuele.

 Y 驴cu谩l crees que es la raz贸n para que el teatro campesino que t煤 propusiste, creaste y le diste camino, haya tenido tanto impacto e influencia?
En 茅l se juntaban muchos factores. Por ejemplo, en aquel tiempo el teatro era un discurso hacia adentro, un alegato m谩s bien psicol贸gico. El teatro campesino en cambio es un discurso hacia afuera, hacia el problema social. Todo sale de adentro hacia afuera. Borramos la idea de escenario, de local y de tabladillo. Al final lo presentamos en la calle, en el suelo, en el llano; a veces en una hondonada, con los campesinos alrededor, sentados en los cerros, haciendo nosotros varias funciones al d铆a, pero los de la primera funci贸n no se quer铆an mover y ve铆an la segunda y la tercera vez, causando aglomeraciones. Fue 茅poca de muchas salidas a provincias. Mi obra 鈥淟a yunta鈥, por ejemplo se estren贸 en las alturas del centro del Per煤. Y nos dimos el lujo de citar mediante boletines de prensa, que publicaron los peri贸dicos, a su estreno en Ahuac, en Huancayo. Como es l贸gico nadie lleg贸, salvo Jorge Acu帽a que la hora en que sal铆amos a actuar entr贸 gritando: 鈥淎qu铆 estoy, ah鈥 鈥淎qu铆 estoy, ah鈥 鈥溌ue conste que he venido desde Lima, ah!鈥. Tuvo que trepar la cordillera de los andes para asistir al estreno de la obra. Marc贸 mucho, 驴no es cierto? Hab铆an tantos grupos de teatro campesino que se cre贸 una Federaci贸n Nacional de Teatro Popular y que era en realidad de Teatro Campesino. En el Festival de Teatro del a帽o 1981 en Cerro de Pasco, de treinta grupos, 18 eran de teatro campesino, tanto que un comentarista del exterior dijo: 鈥溌縏anto poncho y tanto chullo en el teatro peruano?鈥

 Ahora, 驴a qu茅 te dedicas?
A escribir y leer, aunque ahora seriamente limitado por este problema de los ojos, sin que pueda hacerlo como antes. He escrito mucho. Tengo obras por publicar. Tengo ahora una visi贸n panor谩mica de muchos hechos y cosas. Y la familia, 驴bien? Toda mi familia est谩 铆ntegra, indemne e indestructible. Y esto ocurre cuando los motivos por los cuales se sufre c谩rcel son de conciencia. En un preso com煤n la familia acaba el d铆a en que se entra a la c谩rcel. Lo s茅 porque converso con gente de otros pabellones. En un preso pol铆tico, como yo, la familia permanece fiel e intachable. Por ejemplo, estando en Yanamayo, que es puna, con un fr铆o g茅lido, y para llegar al cual hay que hacer un viaje de varios d铆as, hasta ah铆 sin embargo iba a verme mi familia, cuando la visita duraba 煤nicamente treinta minutos. 驴Sufriste escaseces y privaciones en tu infancia? Yo me rebelo no por haber sufrido privaciones sino por ver sufrir a los dem谩s. Yo soy de extracci贸n campesina, pero de comunidad y de condici贸n media. Mi padre ten铆a tierra y toros para arar los campos, lo cual otorga una posici贸n. El 煤nico resentimiento que guardo es que nos castigaba a sus hijos como un gamonal a sus peones, hasta un d铆a en que mi madre, que era dulce y peque帽a, se le cuadr贸 y 茅l retrocedi贸. Pero cuando voy a trabajar a Huamanga, a dirigir el teatro de la universidad, sal铆amos todos los fines de semana a la parte rural y ah铆 ve铆a cuadros desgarradores de miseria extrema. En una de esas tantas ocasiones encontramos en plena puna una covacha donde viv铆a un campesino con sus cuatro hijas, enfermas todas de tuberculosis. La madre hab铆a muerto escupiendo sangre y todos ellos tambi茅n estaban afectados y lo hac铆an, tanto que parec铆an cad谩veres. Sin embargo, porque as铆 es el campesino, nos ofrecieron su comida. Nadie acept贸, por su puesto. Pero, yo s铆. 驴Qu茅 era? Agua con unas cebadas flotando, con una pizca de sal, su comida de todo el d铆a. Pr谩cticamente nada. Ni una papa, ni un ma铆z. Yo cog铆 el plato que me sirvieron y lo devor茅, como un juramento, como una promesa, como una inmolaci贸n. Era como morir, ir directo al hospital o al pante贸n. Fue mi elecci贸n. Pero estaba con ellos, asumiendo y compartiendo su destino.

 PROPUESTA.
En el momento de despedirnos V铆ctor quiere acompa帽arme hasta la puerta final del pabell贸n, y as铆 lo hace. Me presenta a todo compa帽ero que encuentra a su paso. Y me conmueve la deferencia y el respeto con que me trata, su cari帽o y su distinci贸n. Porque, yo me digo: 驴qui茅n soy para una persona como 茅l, que lleva veinte a帽os preso? Ya afuera, siento para m铆 este d铆a como decisivo y memorable. Y se me hace muy n铆tido que la literatura no solo son textos, sino las im谩genes fascinantes y legendarias de la vida de los autores. Para apreciarlo basta sintonizar con algunos pasajes del acontecer vital de C茅sar Vallejo, Jos茅 Mar铆a Arguedas, Ciro Alegr铆a, Jos茅 Carlos Mari谩tegui, vidas de titanes y gladiadores de f谩bula. Respecto a la trayectoria de V铆ctor Zavala Cata帽o la encuentro solo comparable a la vida de Guam谩n Poma, aquel indio lacuaz, irredento, quien naci贸 el a帽o en que los espa帽oles ingresaban al Per煤, perdi贸 toda su hacienda por escribir con su sangre una denuncia, arriesgando su posici贸n por su af谩n justiciero, que le depar贸 ser perseguido, encarcelado y finalmente olvidado. Encuentro en 茅l la misma pasi贸n, la misma pertinacia y el mismo delirio en cuanto a su adhesi贸n a los despose铆dos, a su proeza creativa, al sacrificio de su vida y a su aureola m铆tica. Solo falta una p谩gina por agregar en esta vida legendaria. Y es: que salga libre por acci贸n de quienes desde el arte, las humanidades y el civismo, podemos solidarizarnos con la gesti贸n, el reclamo y el compromiso que pongamos en ello. Para que quede en la historia que el pueblo organizado pudo romperle sus cadenas, en honor al teatro que hizo o hace, a la obra grandiosa que alcanz贸 a realizar, no solo por la calidad inmensa que tiene como documento est茅tico, sino por su autenticidad, su repercusi贸n y su moral profunda. Hagamos que las generaciones nuevas y las del futuro, con las p谩ginas que 茅l ha escrito en su obra y en su vida, se llenen de orgullo y fortaleza. Y que sepan que es designio de los escritores no poder callar. Que escriben, declaran, proclaman. Y en eso su vida entra en peligro y corren riesgos y padecen c谩rcel. Pero qu茅 hermoso es ver la coherencia entre lo que se escribe y se paga con la vida; considerando que los escritores son francotiradores del verbo, de la palabra y de las ideas, no de balas, ni de bombas ni de morteros. No es su ejercicio ni dominio las mort铆feras armas de guerra, sino aquellas que crean vida y abren nuevos horizontes como 茅l los ha abierto.
Como movimientos culturales, como intelectualidad alerta, como generaci贸n hist贸rica sensible y consciente, breguemos porque salga a curarse, a concluir y consolidar la gran obra de teatro campesino, legado y patrimonio del Per煤 eterno, en el cual est谩 agregando a la calidad estil铆stica el ejemplo de ser consecuente, al solidarizarse con lo m谩s dolido y sufrido del Per煤. Porque hay algo m谩s que ser c茅lebres y es ser hombres de conciencia; hay algo m谩s que los 茅xitos y son los principios; y hay algo m谩s que la calidad literaria y es ser coherentes con una realidad dram谩tica como es el Per煤. Y todo esto es pedag贸gico, educativo y formativo de conciencia social. Quedar谩 en las p谩ginas indelebles del Per煤 que el autor del teatro campesino sea liberado. Y, a la inversa, quedar谩 como un bald贸n y un bochorno que 茅l fenezca y no hicimos nada por defenderlo. Porque de lo que s铆 estoy seguro es que 茅l quedar谩 como una p谩gina proverbial, como el paradigma de un escritor encarcelado por sus ideas. Y que todo esto lo sufri贸 por ser fiel al pueblo, a aquel Per煤 pendiente por redimir, el de los pobres y despose铆dos, siendo su coherencia un valor nacional que la sociedad del futuro lo sabr谩 reconocer.

  




Fuente: Lahaine.org