June 8, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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La Administraci贸n estadounidense decidi贸 fumigar las instalaciones de la Casa Blanca tras la marcha de Donald Trump. As铆, horas antes de que Joe Biden ocupara la residencia presidencial, un equipo de operarios se dedic贸 a nebulizar desinfectante por las estancias. La semana pasada, los brit谩nicos ve铆an c贸mo su primer ministro, Boris Johnson, se esmeraba con af谩n en la limpieza del asiento de una silla. Un a帽o despu茅s de que un nuevo coronavirus sometiera al mundo, se toman demasiadas medidas de cara a la galer铆a. Es el 鈥渢eatro pand茅mico鈥, como lo defini贸 en abril de 2020 la investigadora Zeynep Tufekci en un art铆culo en el que criticaba acciones in煤tiles y hasta contraproducentes, como cerrar los parques.

Un bombero de la Diputaci贸n de Teruel, durante las labores de desinfecci贸n de una residencia

En aquellas primeras semanas, las pruebas cient铆ficas empezaban a recopilarse. Algunas, de forma contradictoria. Escandalizaban fotograf铆as de familias en jardines y paseos, los lugares m谩s seguros. Circulaban por los m贸viles tablas que detallaban lo mucho que pod铆a aguantar el coronavirus en determinadas superficies. Se recomendaba limpiar los zapatos, la compra e incluso la ropa al volver de la calle. Pero ya hace meses que sabemos que no es necesario tanto esfuerzo. 鈥淵o dej茅 de ver evidencias convincentes hace mucho y dej茅 de hacerlo鈥, explica la vir贸loga Margarita del Val sobre el empe帽o en fregarlo todo. Las posibilidades de contagio por superficies 鈥攑or f贸mites, en lenguaje m茅dico鈥 son escasas. El Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC) lo aclara as铆: 鈥淪e considera posible, aunque, hasta el momento, no se ha documentado la transmisi贸n a trav茅s de f贸mites鈥. Los CDC, su equivalente estadounidense, aseguran que 鈥渘o se cree que la propagaci贸n a trav茅s del contacto con superficies contaminadas sea una forma com煤n de propagaci贸n de la covid-19鈥.

Despu茅s de m谩s de cien millones de contagios, no se ha podido probar que alguien se infect贸 tras tocar una superficie contaminada. 鈥淭ras un a帽o de pandemia, las pruebas ahora son claras. El coronavirus SARS-CoV-2 se transmite predominantemente a trav茅s del aire, por personas que hablan y exhalan gotas grandes y peque帽as part铆culas llamadas aerosoles鈥, zanjaba en un editorial la revista Nature. Y lamentaba que algunas autoridades insistan en la desinfecci贸n permanente de superficies: 鈥淓l resultado es un mensaje p煤blico confuso cuando se necesita una gu铆a clara sobre c贸mo priorizar los esfuerzos para prevenir la propagaci贸n del virus鈥. Eso no quiere decir que dejemos de lavarnos las manos y usar gel en las tiendas, porque el contacto directo es una v铆a posible de contagio. No es necesario concentrar esfuerzos en desinfectar cartones de leche o paredes de edificios que nadie va a tocar.

Del Val, directora de la plataforma del CSIC para la covid, se fija en la vertiente psicol贸gica del problema: 鈥淎 mucha gente le caben como m谩ximo un par de medidas en su vida diaria y una es la mascarilla, la otra es limpiar todo o la distancia y no nos cabe ventilar adem谩s鈥. Elvis Garc铆a, experto en salud p煤blica de la Universidad de Harvard considera que el problema con el 鈥渢eatro de la higiene鈥 es que 鈥渆s f谩cil de entender, intuitivo y f谩cil de atacar鈥. Y a帽ade: 鈥淟o de las part铆culas y las mascarillas es m谩s dif铆cil de entender鈥. No obstante, seg煤n la encuesta Cosmo-Spain, del Instituto de Salud Carlos III, el conocimiento de los modos de contagio 鈥攜 la necesidad de ventilar鈥 es alto en Espa帽a.

Ya en sus recomendaciones de marzo de 2020, el ECDC solo aconsejaba limpiar puntos especialmente manoseados, como pomos, interruptores, pasamanos y botones de ascensor, mientras por las calles el ej茅rcito ya fumigaba bancos y aceras al aire libre. La cient铆fica Teresa Moreno, del IDAEA-CSIC, analiz贸 la presencia del coronavirus en las barras y botones del metro y los autobuses de Barcelona en los meses de mayo y junio. 鈥淓n aquel momento la gente pensaba que el contagio se daba m谩s por superficies鈥, recuerda, pero tambi茅n tomaron muestras de aire porque es su especialidad. Encontraron trazas del virus en ambos elementos, pero se trataba de fragmentos que no ten铆an capacidad de infectar. 鈥淓n el aire encontramos niveles bajos, y era de cuando la gente no llevaba mascarilla, por lo que no parece un foco de infecci贸n; yo uso el transporte p煤blico y no siento que vaya en un sitio peligroso鈥, se帽ala Moreno.

Una persona desinfecta el per铆metro que rodea un colegio p煤blico gallego, en febrero de 2021 tras un brote en el centro

Lo m谩s interesante es que hab铆a veh铆culos que Transportes Metropolitanos de Barcelona limpiaba con lej铆a y otros fumigando con ozono. Los que se desinfectaban con un trapo y lej铆a quedaron libres de rastros del virus despu茅s de la limpieza, pero no los autobuses vaporizados. 鈥淰imos que con los ca帽ones de ozono era muy dif铆cil que se repartiera por todo el veh铆culo. En concentraciones bajas, el ozono no hace nada, segu铆amos encontrando trazas. Y en alt铆simas no es viable porque es muy t贸xico鈥, indica la cient铆fica. 鈥淓stoy preocupada por los artilugios que se est谩n ofreciendo ahora, porque son muy t贸xicos, reaccionan con los materiales y perjudican a la salud鈥, advierte. Del Val apunta: 鈥淣o est谩 nada claro que funcionen, y hay que ventilar en cualquier caso al acabar, por la toxicidad para las mucosas: pues ventila bien y ya vale鈥.

Las autoridades sanitarias son claras en ese aspecto. El ECDC se帽ala que 鈥渓a pulverizaci贸n (tambi茅n denominada fumigaci贸n) de desinfectantes al aire libre o en grandes superficies interiores (salas, aulas o edificios), o el uso de radiaci贸n de luz ultravioleta, no se recomienda para la poblaci贸n debido a la falta de efectividad, posibles da帽os al medio ambiente y la posible exposici贸n de los seres humanos a productos qu铆micos irritantes鈥. La Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) tambi茅n se opone claramente al uso de esprays, por in煤til y peligroso, en entornos y tambi茅n en personas, en esos t煤neles de lavado que nebulizan productos al acceder a algunos entornos.

En su p谩gina para desmentir mitos de la pandemia, la OMS tambi茅n aclara que las posibilidades de contagiar con los zapatos es 鈥渕uy baja鈥 y que los esc谩neres de temperatura no sirven para detectar enfermos de covid, porque muchos no presentan ese s铆ntoma y aun as铆 son contagiosos. 鈥淟a pistola para medir la temperatura no tiene mucho sentido. En el 茅bola s铆, porque solo contagias si tienes fiebre, pero en este caso el coste oportunidad es solo de cara a la galer铆a鈥, se帽ala Garc铆a. Y reclama: 鈥淟o que necesitas no son term贸metros para los viajeros, sino una cuarentena de diez d铆as鈥. Adem谩s, el ECDC desaconseja el uso de guantes porque 鈥渘o confieren un beneficio adicional y pueden provocar una higiene de manos inadecuada y una mayor contaminaci贸n de las superficies鈥.

De nuevo, son decisiones teatrales que pueden dar una falsa sensaci贸n de seguridad, para quien entre a un edificio con alfombras para limpiar suelas, arcos pulverizadores y asistentes con term贸metros. El epidemi贸logo Miguel Hern谩n, de Harvard, critica otros 鈥渢eatros pand茅micos鈥 que se siguen representando, como 鈥渆l teatro de imponer distancia de seguridad, que no se controla, en bares mal ventilados como si no existiera contagio por aerosoles cuando se habla en voz alta porque la m煤sica impide o铆rse鈥. O el 鈥渢eatro de recomendar teletrabajo en vez de regularlo por ley para todos los puestos en los que es posible鈥.

Garc铆a apunta a otras cuestiones que tambi茅n le parecen representaciones sin sustancia: 鈥淗ay medidas importantes que no se han querido tomar y se han inventado cosas a cambio, como los hospitales de pandemias, los cierres perimetrales cuando la incidencia est谩 igual de disparada en todos los barrios, las discusiones por el toque de queda de locales que tendr铆an que cerrarse, vestir a operarios de astronautas para cualquier cosa鈥. 鈥淪on cosas intuitivas, aunque no tengan sentido鈥, asegura. Y apunta un 煤ltimo aspecto que visual y psicol贸gicamente tiene una gran influencia: las olas de contagios. 鈥淓s una construcci贸n que provoca que la gente est茅 predispuesta a que venga el virus. A los gobiernos les viene bien porque asumimos que es algo inevitable que sucede sin m谩s. Cuando nos enfrentamos a una epidemia hay que meterse a fondo a acabar con ella, no usar ese lenguaje teatral de las olas鈥, critica.

As铆 se justifican las medidas del teatro pand茅mico

Desde radiaciones UVC, pasando por el ozono o los arcos de fumigaci贸n, hasta el uso de cualquier tipo de nanopart铆culas para ‘desinfectar’ mascarillas, superficies o espacios. Ninguna cuenta con aval cient铆fico y solo confunden a la poblaci贸n.

por Boticaria Garc铆a

Hace unos d铆as tuve que visitar por motivos de trabajo unas oficinas en el centro de Madrid. En la entrada un se帽or impecablemente uniformado me tom贸 la temperatura y me ofreci贸 gel hidroalcoh贸lico para las manos. Hasta aqu铆, todo ‘normal’ dentro del ritual anticoronav铆rico al que ya estamos acostumbrados.

Cuando pensaba que hab铆a superado la gincana y me dirig铆a hacia el interior del edificio, otro se帽or tambi茅n impecablemente uniformado me ech贸 el alto:

– Se帽ora, ahora vamos a desinfectar su mascarilla, qu铆tesela y p贸ngala ‘aqu铆’.

– 驴Disculpe?

El se帽or uniformado dijo ‘aqu铆’ mientras se帽alaba con el dedo un malet铆n de color negro. Para que se hagan ustedes una idea, un malet铆n parecido a los que en las pel铆culas contienen bombas con muchos cablecitos dentro. Solo que, en lugar de cablecitos de colores, en la parte interna de la tapa hab铆a dispuestos unos tubos que, pretendidamente, emitir铆an radiaci贸n ultravioleta C (UVC). El malet铆n estaba abierto y el se帽or me invitaba firmemente a quitarme la mascarilla y a dejarla reposando en el interior, sobre la base. Lo hac铆a con la misma autoridad con la que los agentes del aeropuerto te instan a quitarte el cintur贸n o los zapatos antes de pasar por el detector de metales.

Y obedec铆. A pesar de que llevo divulgando desde el mes de abril de 2020 (un a帽o) sobre la falta de eficacia y seguridad que supone el uso de dispositivos caseros de radiaci贸n UVC, obedec铆. Incomprensiblemente me quit茅 la mascarilla como un corderito y la deposit茅 sobre la base del malet铆n. Justo entonces me di cuenta de la soberana estupidez que acababa de cometer. Acababa de dejar reposando mi mascarilla sobre la misma superficie en la que habr铆an dejado reposar la suya todas las personas que por all铆 hab铆an desfilado en la misma ma帽ana. Fue en ese momento cuando mostr茅 mi malestar hacia el se帽or uniformado:

– 驴Sabe usted que tanto la OMS como el Ministerio de Sanidad desaconsejan el uso de dispositivos dom茅sticos de UVC como este?

El se帽or me mir贸 como si viniera de Marte y activ贸 indolentemente el bot贸n del malet铆n para desinfectar mi mascarilla. Yo me vine arriba y continu茅 mi argumentaci贸n:

El se帽or levant贸 la mirada desde el malet铆n y afirm贸 con contundencia:

– Se帽ora, esto se usa en el metro de Tokio.

Mientras duraba el “proceso de desinfecci贸n” intent茅 explicarle que en el caso de que el dispositivo empleara radiaci贸n ultravioleta C ser铆a peligroso su manejo a nivel de usuario y solo deb铆a emplearse por personal cualificado. Adem谩s, incluso en el caso de que el cacharro fuera efectivo, en este malet铆n no hab铆a emisores de radiaci贸n en la parte inferior, que es precisamente donde apoya la mascarilla todo el mundo. Es decir, al igual que donde no te da el sol (UVA-UVB) no te pones moreno, donde no impacta la radiaci贸n (UVC) no hay posible desinfecci贸n. Intent茅 explicarle, por tanto, que aquello era un claro ejemplo de c贸mo pod铆a ser peor el remedio que la enfermedad, ya que ahora yo podr铆a estar llev谩ndome a la cara una mascarilla contaminada con vaya usted a saber qu茅 fauna hubiera en esa caja. Y adem谩s, mientras tanto, me hab铆a dejado sin mascarilla. Llegados a este punto, no s茅 si por no aguantarme m谩s o porque ya hab铆a pasado el tiempo reglamentario, el se帽or abri贸 de nuevo el malet铆n invit谩ndome a recoger mi mascarilla, ya supuestamente desinfectada, y a pon茅rmela de nuevo mientras coment贸 por segunda vez:

– Se帽ora, esto se usa en el metro de Tokio.

Ante tal incontestable contraargumentaci贸n, y teniendo en cuenta que no hay dos sin tres, comprend铆 que deb铆a coger mi mascarilla, buscar un plan B y largarme de all铆 cuanto antes. El plan B apareci贸 en forma de gancho en la pared del que pend铆an una docena de mascarillas quir煤rgicas disponibles para el p煤blico. Guard茅 mi mascarilla ‘desinfectada’, cog铆 una nueva de aquel colgador (una mascarilla que tambi茅n pod铆a haber manoseado previamente cualquiera, s铆), me la puse y me dirig铆 por fin hacia el pasillo. La iron铆a del asunto es que, tras aquella gincana coronav铆rica de la que supuestamente uno sal铆a Covid free, a ambos lados del pasillo pod铆a observarse a trav茅s de mamparas transparentes el interior de muchas salas peque帽as, sin ninguna ventilaci贸n y con un aforo que en este caso s铆 era parecido al del metro de Tokio.

驴Qu茅 sentido tiene montar un circo para tomar la temperatura con pistolas que adem谩s fallan m谩s que una escopeta de feria, dispensar gel a cascoporro y desinfectar la mascarilla mediante un parip茅 de ciencia ficci贸n, si en el mismo local se re煤nen personas en salas sin posibilidad de ventilaci贸n para evitar la transmisi贸n a茅rea?

Este es solo un ejemplo m谩s del teatro pand茅mico que seguimos viviendo un a帽o despu茅s. Nadie pone en duda que cuidar la limpieza sigue siendo clave para prevenir el coronavirus (al igual que lo es para prevenir las enfermedades infecciosas en general). Pero hay que diferenciar entre higiene y postureo. Por alguna extra帽a raz贸n, algo tan sencillo y eficaz como ventilar o usar agua y jab贸n nos resulta menos atractivo que las radiaciones UVC, el ozono o los arcos de fumigaci贸n. No digamos si entra en juego cualquier tipo de nanopart铆cula. Psicol贸gicamente, muchas personas se sienten m谩s seguras si piensan que existe una tecnolog铆a sofisticada -y por supuesto car铆sima- que les protege. Aunque esa tecnolog铆a no se encuentre en ninguno de los protocolos que proponen las autoridades sanitarias.

El teatro pand茅mico beneficia a algunos, enga帽a a muchos y nos pone en riesgo a todos. Ojal谩 se acabe pronto la funci贸n. Lamentablemente tengo la impresi贸n de que, por el inter茅s de algunos y la falta de sanci贸n de otros, show must go on.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com