April 8, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
215 puntos de vista

Cuando mis colegas y yo fundamos el Centro de Informaci贸n de Rojava (RIC, por sus siglas en ingl茅s) en diciembre de 2018, Donald Trump acababa de anunciar la abortada retirada de Estados Unidos de la regi贸n aut贸noma liderada por los kurdos del norte y este de Siria (NES), y un nuevo ataque turco contra la regi贸n parec铆a inminente. Pero la falta de financiaci贸n, estatus, profesionalidad, contactos, objetividad y legitimidad se interpon铆an entre la NES y una audiencia justa en la prensa occidental.

La NES es m谩s conocida por el nombre kurdo de 鈥淩ojava鈥, en referencia a la regi贸n siria de mayor铆a kurda que logr贸 la autonom铆a de facto del r茅gimen sirio durante el estallido de la revoluci贸n siria. La regi贸n se ha ganado el aplauso internacional por su promoci贸n de la democracia en la administraci贸n, la tolerancia inter comunitaria y la autonom铆a y los derechos de las mujeres, sobre todo por las im谩genes difundidas en todo el mundo de su fuerza de combate kurda compuesta exclusivamente por mujeres, las YPJ. Pero tambi茅n ha sufrido sucesivos ataques del ISIS, del r茅gimen sirio y del r茅gimen autocr谩tico de Erdogan en Turqu铆a, matando a miles de personas y desplazando a cientos de miles de habitantes.

Desde la 鈥淩鈥 de nuestro nombre en adelante, el RIC nunca ha tratado de ocultar nuestro amplio apoyo al proyecto democr谩tico a menudo denominado 鈥淩evoluci贸n de Rojava鈥, ni nuestra amplia oposici贸n a la destrucci贸n y el caos provocados por las sucesivas invasiones y ocupaciones turcas del NES. Turqu铆a se opone existencialmente a cualquier expresi贸n de autonom铆a kurda y, m谩s ampliamente, a los valores de los derechos de la mujer y la democracia descentralizada que se promueven en el NES. Como periodistas profesionales y acad茅micos, quer铆amos actuar como un correctivo a lo que ve铆amos como un sesgo injusto de los medios de comunicaci贸n hacia la hegemon铆a medi谩tica turca, fomentando un mejor nivel de discurso, investigaci贸n e informaci贸n sobre la crisis y el proyecto pol铆tico en el NES.

Como tal, el modelo desarrollado por RIC daba prioridad a la objetividad y al acceso directo a las fuentes sobre el terreno. Cre铆amos que en Occidente hab铆a hambre de informaci贸n clara y objetiva sobre el NES, y que era un imperativo moral conectar a la prensa y los investigadores occidentales directamente con las fuentes sobre el terreno en las regiones aut贸nomas.

En ambos puntos, la fuerte respuesta de nuestro p煤blico objetivo nos ha dado la raz贸n. (En los tres a帽os transcurridos desde su fundaci贸n, el RIC ha sido citado o ha apoyado muchos miles de art铆culos, trabajando con todas las organizaciones de medios de comunicaci贸n m谩s importantes del mundo: Al Jazeera, BBC, NYT, Washington Post, Fox News, CNN, NBC, etc., as铆 como la ONU, Human Rights Watch y Amnist铆a Internacional).

En esta serie de dos partes, describir茅 c贸mo esta doble estrategia nos permiti贸 forjar exitosas asociaciones de colaboraci贸n con la prensa internacional, antes de pasar a explicar c贸mo colaboramos con periodistas, activistas y organizaciones de medios de comunicaci贸n locales. Estas t谩cticas han ayudado al RIC a combatir los retos interconectados del agotamiento del p煤blico, el escepticismo profesional en un entorno de 鈥減osverdad鈥 y las ideas err贸neas orientalistas sobre el conflicto sirio. Pueden ser 煤tiles para los activistas de los medios de comunicaci贸n y los periodistas ciudadanos que operan en otras zonas de crisis.

Un remanso cualitativo en la cobertura medi谩tica

Para un ejemplo del enfoque que el RIC buscaba combatir, podemos examinar un art铆culo de la AFP que anunciaba la anterior invasi贸n de Turqu铆a, a principios de 2018, del enclave sirio mayoritariamente kurdo de Afrin -tambi茅n parte del NES-. La invasi贸n fue una clara violaci贸n del derecho internacional y fue condenada rotundamente por la ONU, ya que los aviones de guerra turcos y las milicias proxy islamistas de Turqu铆a expulsaron a las poblaciones kurdas y yezid铆es de la regi贸n para reemplazarlas con un mosaico de milicias 谩rabes sun铆es en guerra. Sin embargo, en el espacio de s贸lo cinco p谩rrafos, la agencia de noticias francesa cita al ej茅rcito turco, al primer ministro turco Binali Yildirim y al canal de televisi贸n controlado por el Estado turco Anadolu, todo ello refiri茅ndose al asalto a trav茅s de su nombre oficial (y algo ir贸nico) en clave turca, 鈥淥peraci贸n Rama de Olivo鈥.

Mientras que el art铆culo repite las afirmaciones de sus fuentes turcas de forma acr铆tica, no hay espacio para una sola palabra de un kurdo, o de cualquiera de los representantes militares o pol铆ticos de Afrin. Incluso los art铆culos que cubren las atrocidades atestiguadas por la ONU por parte de las fuerzas respaldadas por Turqu铆a no citan a una sola v铆ctima, funcionario o testigo de la NES, dando espacio a los funcionarios turcos para rebatir las reclamaciones, al tiempo que quitan agencia a sus v铆ctimas.

En este sentido, los comentaristas pro-turcos protestar谩n sin duda por el hecho de que el proyecto pol铆tico de democracia directa, dirigido por kurdos y mujeres, que se est谩 llevando a cabo en la NES, ha atra铆do una buena cantidad de cobertura simpatizante. Pero hay una diferencia cualitativa entre los excepcionales art铆culos orientalistas que hablan con entusiasmo de las 鈥渉ero铆nas guerreras kurdas que luchan contra el ISIS鈥, por un lado, y la repetici贸n coherente y respetuosa de los puntos de vista del Estado turco, las lecturas de los comunicados de prensa turcos y las entrevistas con funcionarios turcos, por otro.

Hay m煤ltiples razones para esta discrepancia.

Cuando comparamos a Turqu铆a y al NES, estamos comparando a un Estado y a un actor no estatal; al segundo ej茅rcito m谩s grande de la OTAN en las Fuerzas Armadas turcas y a una antigua milicia ligeramente armada en las Fuerzas Democr谩ticas Sirias (FDS) del NES; a un vasto aparato medi谩tico controlado por el Estado y respaldado por una campa帽a de presi贸n multimillonaria, y a una autoridad empobrecida y no reconocida. A modo de comparaci贸n, la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria (AANES) tiene un presupuesto anual inferior al 1% del de Turqu铆a.

A los periodistas les resulta muy f谩cil llamar a un grupo de reflexi贸n pro-Turqu铆a o a un portavoz oficial, mientras que los portavoces de NES a menudo no hablan ingl茅s y pueden tardar en responder a las peticiones de la prensa. Adem谩s, durante la guerra de Afrin, Turqu铆a pudo controlar el acceso al enclave aislado, lo que significa que menos de una docena de periodistas occidentales pudieron entrar en la regi贸n para contrarrestar el dominio narrativo de las fuentes oficiales turcas. La diferencia en la cobertura occidental, por lo tanto, es la diferencia en los art铆culos de propaganda y el inter茅s voyeurista, por un lado, y la legitimidad institucional, por el otro.

La objetividad como estrategia medi谩tica

El enfoque objetivo de RIC sobre el conflicto sirio ha sido crucial para romper este molde. A diferencia de muchos elementos de los medios de comunicaci贸n pro-AANES o kurdos, RIC tambi茅n trabaja con reporteros e investigadores que cubren los abusos y las cuestiones humanitarias dentro del territorio controlado por AANES, como la crisis actual en el campamento de Al Hol. Aunque Turqu铆a es responsable de la mayor parte de la propaganda y de las afirmaciones falsas, durante la invasi贸n turca de NES en 2019 verificamos las afirmaciones hechas por ambas partes, por ejemplo, desmintiendo viejas im谩genes que circulaban como si mostraran nuevos abusos turcos, o instando a la cautela sobre las cifras infladas de v铆ctimas emitidas tanto por Turqu铆a como por NES.

Aunque el RIC cubre principalmente temas como los abusos turcos en sus zonas de ocupaci贸n, la insurgencia del ISIS en la NES y la crisis humanitaria y el embargo que sufre la regi贸n, ayudaremos a los periodistas con todas las preguntas serias sobre NES. La conmoci贸n de los periodistas ante nuestra disposici贸n a criticar a todas las partes del conflicto sirio (鈥溌unca he visto nada igual!鈥) dice mucho de la naturaleza de mala fe del debate medi谩tico sobre Siria.

Una segunda diferencia clave entre el RIC y otros observadores de los derechos humanos en la regi贸n, como el conocido Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, es nuestro 茅nfasis en conectar a los periodistas directamente con las fuentes primarias, en lugar del modelo t铆pico de redactar informes basados en informaci贸n de una red de contactos an贸nimos (y, en el caso del SOHR, supuestamente poco fiables). Nuestras fuentes tienen nombre, son localizables y verificables; de hecho, mi propio papel en RIC consist铆a principalmente en enviar un flujo interminable de contactos de WhatsApp a cientos de contactos de todo el mundo.

El RIC no act煤a como un medio editorial, sino que sirve de puente o conducto para poner en contacto a los periodistas con las fuentes sobre el terreno para que lleven a cabo su propia investigaci贸n, independientemente de lo partidario, cr铆tico o indiferente que sea el reportero en cuesti贸n respecto al proyecto pol铆tico de NES. Este enfoque objetivo y profesional ha sido fundamental para disipar los temores que los periodistas pudieran tener sobre la legitimidad del RIC, y construir r谩pidamente la credibilidad del centro.

Al centrarnos en ayudar a los periodistas extranjeros a completar sus tareas en lugar de publicar nuestras propias noticias, evitamos, por supuesto, el control editorial del que gozan las agencias de noticias locales, lo que supuso una contrapartida, pero que nos permiti贸 establecer una red de contactos de mucho mayor alcance al tratar de fomentar y profundizar en la calidad de la cobertura preexistente.

Replicar el modelo de RIC

Mis colegas y yo hemos estado en contacto con activistas de los medios de comunicaci贸n que trabajan para llamar la atenci贸n sobre conflictos menos conocidos, como la actual crisis en las monta帽as Nuba de Sud谩n. En el transcurso de estas conversaciones, a veces fue dif铆cil ver c贸mo nuestro modelo, que depende de un intenso aunque algo equivocado nivel de inter茅s de los medios de comunicaci贸n, podr铆a ser replicado en el contexto de conflictos que gozan de un escrutinio bastante menor por parte de Occidente.

No obstante, creemos que nuestro enfoque podr铆a ser 煤til para los activistas de los medios de comunicaci贸n y los periodistas ciudadanos que buscan sensibilizar y mejorar la cobertura en el calor blanco de otros focos humanitarios, de derechos humanos y pol铆ticos. El 芦periodismo ciudadano禄 y el activismo en las redes sociales tienen su lugar, pero no hay nada que pueda sustituir a la creaci贸n de v铆nculos con la prensa internacional. Esto puede ser un reto para los activistas o los periodistas locales frustrados por la indiferencia internacional a largo plazo o por el doble rasero que se aplica bajo la apariencia de 鈥渙bjetividad鈥 occidental, pero sigue siendo una necesidad estrat茅gica.

De manera perversa, el estallido de la guerra en octubre de 2019 se sinti贸 como la culminaci贸n de los esfuerzos de RIC para construir una estructura capaz de desafiar la hegemon铆a medi谩tica turca. Fuimos capaces de disparar un mensaje a cientos de contactos de prensa, haci茅ndoles saber que est谩bamos disponibles para conectarlos con la informaci贸n, el material y -crucialmente- los equipos de tierra y las fuentes de RIC en las ciudades bajo ataque. El RIC recib铆a cientos de solicitudes al d铆a y nuestros investigadores aparec铆an cada noche en Fox News.

Pero aqu铆 pienso en el poema de Bertolt Brecht en el que satiriza la indiferencia de la poblaci贸n general ante la cat谩strofe: 鈥淧rimero nos dicen 50.000 muertos/y al d铆a siguiente resulta que 3.700鈥 y a煤n as铆 no podemos ni siquiera/organizar una guerra as铆 cada a帽o鈥. La visi贸n inicial y ut贸pica de la ola de protestas anti autoritarias conocida como 鈥淧rimavera 脕rabe鈥 estaba ligada a una narrativa del activismo de los medios sociales como inherentemente igualitario, con protestas descentralizadas organizadas a trav茅s de los medios sociales y el activismo an贸nimo en l铆nea desafiando la centralizaci贸n autoritaria. Ambas cosas se ahogaron en sangre, ya que los gobernantes autoritarios reafirmaron el control y las organizaciones panacionales, desde la ONU hasta Facebook, se alinearon tras el statu quo.

Esto ilustra la necesidad de combinar la informaci贸n de primera l铆nea, sobre el terreno, que ha caracterizado el activismo de los medios de comunicaci贸n durante la Primavera 脕rabe, con una estrategia medi谩tica bien pensada y respaldada por un compromiso con las normas profesionales de objetividad, precisi贸n y claridad. Por decirlo de otro modo, los medios de comunicaci贸n de masas no pueden ser cortocircuitados en Twitter: hay que enfrentarse a ellos en sus propios t茅rminos.

FUENTE: Matt Broomfield / Medium / Rojava Azadi Madrid

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org