May 26, 2021
De parte de SAS Madrid
174 puntos de vista

La protecci贸n de los vulnerables hace que la incidencia acumulada, un medidor al que nos hemos habituado, ya no nos diga lo mismo que antes: 150 casos por cada 100.000 habitantes ya no implican lo mismo en hospitalizaciones, pero habr谩 que seguir fij谩ndose en la incidencia por otras razones.

Durante casi un a帽o, todos los medios espa帽oles, cada tarde de lunes a viernes, han dado un parte: la incidencia acumulada a 14 d铆as de COVID-19. Esto es, cu谩ntos casos notificados ha habido las 煤ltimas dos semanas por cada 100.000 habitantes. Un indicador epidemiol贸gico muy t茅cnico, que se usa para otras muchas enfermedades infecciosas como la gripe, que la poblaci贸n ha entendido y al que se ha habituado. En junio de 2020 marcaba 8 casos; roz贸 los 900 en enero, en plena tercera ola, la m谩s letal en cuanto a fallecidos despu茅s de la devastaci贸n de la primera. En primavera ha llegado la vacunaci贸n casi masiva, y el sistema sanitario y sus profesionales han conseguido tener a pr谩cticamente el 100% de los mayores de 80 a帽os, los que m谩s riesgo corren de sufrir la COVID-19 grave y de morir, vacunados. Por eso en la cuarta ola, entre marzo y abril, algo cambi贸. La incidencia creci贸 pero no se descontrol贸 como antes, no lleg贸 a los 250, ni signific贸 lo mismo en vidas perdidas. Los t茅cnicos de salud p煤blica, y la ciudadan铆a, deber谩n reinterpretar este indicador para el coronavirus. Sigue siendo 煤til, pero de otra forma.

“Antes era un indicador para tomar medidas restrictivas, ahora, cada vez ser谩 menos para eso, porque cada vez tendremos menos medidas m谩s all谩 de las de prevenci贸n individual. Pero sigue siendo importante porque nos dir谩, por ejemplo, la velocidad a la que se transmite el virus: si hay mucha poblaci贸n que ya no es susceptible pero alta incidencia, habr谩 que ver que est谩 pasando, o si nos dice algo sobre escapes de los efectos de las vacunas”. Lo resume as铆 Ildefonso Hern谩ndez, portavoz de la Sociedad Espa帽ola de Salud P煤blica y Administraci贸n Sanitaria (SESPAS). Hasta ahora, se ten铆an en cuenta par谩metros hospitalarios, pero 250 de incidencia, por ejemplo, se identificaba con que un territorio entraba en riesgo extremo de contagio, con unas acciones asociadas que pon铆an en marcha las comunidades. Es as铆 seg煤n el documento de actuaciones coordinadas de respuesta a la pandemia, de octubre. El portavoz del Ministerio de Sanidad, Fernando Sim贸n, avanz贸 que habr铆a que meterle alg煤n cambio que contemplase el factor de la vacunaci贸n para levantar medidas como el uso de mascarillas en exteriores, para que no solo se tuviese en cuenta la incidencia. Este lunes, Sim贸n se帽alaba que “deber铆amos, progresivamente, en pocas semanas, dejar ya de pensar tanto en la incidencia y tener bien claro que hay que conseguir unas coberturas muy altas de vacunaci贸n”.

Pedro Gull贸n, m茅dico coautor del libro Epidemiocracia y miembro de la Sociedad Espa帽ola de Epidemiolog铆a (SEE), explica lo mismo que Hern谩ndez: el valor principal a partir de ahora de la incidencia acumulada ser谩 “entender si la transmisi贸n aumenta o desciende, no tanto el n煤mero absoluto, sino los cambios de tendencia” para estar alerta. Gull贸n comenta que, de hecho, estamos usando mal la incidencia acumulada todo el tiempo: “Normalmente se calcula con la cantidad de gente susceptible. La metodolog铆a no es del todo correcta directamente” si no eliminamos a gente que lo ha pasado recientemente ya o que est谩 vacunada.

Una l贸gica que cambia ahora

Durante toda la pandemia, la l贸gica de los datos de cada ola ha seguido la misma l铆nea: primero aumentaban los contagios, luego las hospitalizaciones, luego los ingresos en UCI, y luego los fallecimientos. Y al rev茅s: cuando bajaban los casos, lo 煤ltimo en caer eran las muertes. Es as铆 por la propia l贸gica del virus: la gente se infecta y, si ocurre, fallece alrededor de 3 贸 4 semanas despu茅s de media, previo paso por el hospital. Con el efecto de la vacunaci贸n, esa correlaci贸n deja de ser tan directa, porque mucha m谩s proporci贸n de casos son casos leves puesto que se dan en gente m谩s joven. Si un vacunado se contagia, tambi茅n cursa en principio la enfermedad sin complicaciones. Eso es lo que se vio en la cuarta ola, en la que la curva de defunciones no fue por primera vez pareja a la de positivos, y no lleg贸 a crecer en Espa帽a.

Este factor lo recuerda Mario Font谩n, ex presidente de la plataforma ARES, que re煤ne a m茅dicos MIR de medicina preventiva como 茅l: “Ya no se correlaciona la incidencia, hospitalizaci贸n, UCI y mortalidad tan clara y es por la protecci贸n de las vacunas con los m谩s vulnerables”. Quiz谩 por eso, dice, lo que nos valdr谩 m谩s para medir la situaci贸n es la saturaci贸n hospitalaria, “no olvidemos que es una burrada tener los hospitales con un 20% de ocupaci贸n COVID. Aunque no haya colapso, hay que descongestionar para atender otras patolog铆as”.

Pero el indicador de la incidencia acumulada no tendr谩 rebote en hospitales pero s铆 en Atenci贸n Primaria, se帽ala Font谩n: “Los enfermos leves seguir谩n necesitando ser atendidos y diagnosticados, parte del sistema se colapsa igual”. Adem谩s de eso, su vaticinio es que, “progresivamente”, nos moveremos “de n煤meros macro”, como lo es la incidencia, o la ocupaci贸n de camas, a “n煤meros micro”, esto es, “con los que tendremos que afinar d贸nde se est谩 produciendo la circulaci贸n del virus”. Por ejemplo, fijarse “en qu茅 edades, colectivos, contextos hay ahora contagios. Si hay escenarios donde se suceden los supercontagios, con factores de m谩s riesgo donde trabaje gente vulnerable que no haya podido acceder a la vacunaci贸n, o factores de riesgo de ciertas poblaciones a que las vacunas no sean suficientemente efectivas”.

El reto ser谩 trasladar bien todo esto a la opini贸n p煤blica. “Lo tenemos por delante en comunicaci贸n en salud p煤blica”, apunta Ildefonso Hern谩ndez. Habr谩 que hacer “pedagog铆a de lo que se puede hacer y no en privado, de qu茅 pasa si se juntan personas vacunadas y no. Esto es todo lo que hay que replantear con la campa帽a de vacunaci贸n”.

Enlace relacionado ElDiario.es (26/05/2021).




Fuente: Sasmadrid.org