March 29, 2021
De parte de Todo Por Hacer
350 puntos de vista


Cansadas de ver la criminalizaci贸n y deshumanizaci贸n con la que los medios de comunicaci贸n tratan a los miles de menores extranjeros que han llegado al Estado espa帽ol huyendo de su pa铆s de origen por pobreza, guerra, falta de oportunidades o precarizaci贸n, desde el colectivo Distrito 14 han iniciado una campa帽a para dar la voz a estos chavales.

Durante el mes de marzo, en el barrio de Moratalaz, han repartido panfletos con sus testimonios por institutos y centros de formaci贸n profesional y han buzoneado para que las vecinas tengan otras visiones alejadas de los discursos racistas, que seg煤n nos cuentan han tenido muy buena aceptaci贸n.

Sum谩ndonos a su proyecto os dejamos las historias que nuestros nuevos vecinos nos quieren contar

鈥淒esde los 10 a帽os llevo intentando venir a Espa帽a para trabajar y ayudar a mi familia. Mi viaje empez贸 en Ceuta, debajo de un autob煤s. Cuando ven铆a en autob煤s, muri茅ndome de calor y envuelto en el sonido de los motores, lo 煤nico en lo que pod铆a pensar era en llegar a Espa帽a a la hora de la puesta de sol, cuando refresca, y que estuviera lloviendo. He visto de todo en esos 7 a帽os en Marruecos, pero cuando llegu茅 a Espa帽a todo era peor a煤n. Los chicos como yo no somos bien recibidos y preferir铆a volver a Marruecos y vender sardinas. Echo mucho de menos a mi madre鈥.  Tazi, 17 a帽os.

鈥淪al铆 de Castillejo (Marruecos) en patera en enero de 2019. Tard茅 veinte horas en llegar a Algeciras. La polic铆a me llev贸 al centro del SAMUR, donde estuve cuatro d铆as. Despu茅s me cambiaron a otro centro, 鈥淓l Vasco鈥, en Pelayo. Tras un mes y medio all铆, me escap茅. Me encontr茅 con unos chicos que me pagaron un billete en direcci贸n a Madrid; aqu铆 ten铆a muchos amigos en el centro de Hortaleza. Unas personas de Madrid avisaron a la polic铆a al verme, me detuvieron y me trajeron a la c谩rcel en la que estoy ahora.鈥 Mohammed, 16 a帽os.

鈥淪on cosas que jam谩s pens茅 que podr铆a llegar a vivir. Mi padre nos abandon贸 hace muchos a帽os a mi madre, mis hermanos y a m铆. Mi madre luch贸, trabaj贸, para que pudi茅semos vivir y por eso le quiero devolver, aunque sea un cuarto de lo que ha hecho por nosotros. Ella es una gran mujer y se merece tener un buen hijo. [鈥 Tuvimos que dormir en un portal, y la polic铆a pasaba pero no nos hac铆a ning煤n caso. Decidimos hacer tonter铆as para que nos cogiera y nos llevase a alg煤n centro, como entrar al Mercadona y sacar algo a la fuerza. Pero eso tampoco funcion贸. Les pedimos a gritos que llamasen a la polic铆a, pero no nos hac铆an caso.鈥 Alaoui, 17 a帽os.

鈥淓ra el mayor de mi familia y de alguna manera me sent铆a responsable. Tengo cuatro hermanos peque帽os m谩s estudiando. Mi padre no pod铆a con esta carga. [鈥 En ese momento perd铆 la esperanza, tir茅 la toalla, esperaba que un gran tibur贸n me comiera en alg煤n momento. Justo aparecieron los Guardacostas. [鈥 Nunca pens茅 que podr铆a robar, pero estaba obligado a conseguir dinero para poder coger un billete e irme. No estaba en mis planes pero llegu茅 a Madrid y all铆 me llevaron a Hortaleza. Dorm铆a en los pasillos, ni siquiera ten铆a una cama. Me trasladaron a Casa de Campo, y cuando llegu茅 me di cuenta de que en Espa帽a no iba a encontrar nada de lo que pensaba.鈥 Bennani, 18 a帽os.

鈥淐uando una persona migrante se encuentra indocumentada, las cosas se vuelven mucho m谩s dif铆ciles: vives en la clandestinidad, con temor a que la polic铆a te pida los papeles. Resulta pr谩cticamente imposible encontrar un trabajo que no sea precario. Si uno de nosotros se halla en situaci贸n irregular, es enviado a los CIE (centros de internamiento de extranjeros), que son como c谩rceles en muy malas condiciones. [鈥 Venimos a ganarnos la vida y, generalmente, realizamos trabajos que los espa帽oles no quieren. A menudo, la polic铆a nos detiene por las calles para pedirnos la documentaci贸n, aunque no estemos haciendo nada en particular, como si fu茅ramos delincuentes. Pero puedo afirmar que los migrantes africanos venimos llenos de sue帽os, ilusiones y, sobre todo, en busca de una vida mejor.鈥 Jimmy, 22 a帽os.

鈥淸鈥 Al tercer d铆a, uno de los chicos, Ibrahim, dijo que no pod铆a m谩s. Tuvimos que enterrarle en la arena y seguir el camino. No lo olvidar茅 nunca. [鈥 Intent茅 cruzar tres veces a Melilla. La primera vez que llegu茅 a la valla, se me cay贸 el alma a los pies. Hab铆a una doble valla de 6 metros, con pinchos y alambres, para impedir que vengan los pobres. [鈥 Vengo de un pa铆s en el que todos 鈥 todos 鈥 los d铆as salen maderas, petr贸leos y recursos en direcci贸n a Europa, sin ning煤n tipo de control. Despu茅s de vivir este viaje y atravesar tantas barreras, me di cuenta de que las mercanc铆as eran m谩s importantes que yo.鈥 Sani, 28 a帽os.

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Fuente: Todoporhacer.org