June 10, 2021
De parte de Lobo Suelto
163 puntos de vista


Traducci贸n: Luca De Vittorio

Chile no es un lugar cualquiera. Quienquiera que haya vivido los acontecimientos de los movimientos sociales de los a帽os 60s y 70s Chile significa el lugar en el cual la contrarrevoluci贸n global comenz贸 el 11 de septiembre de 1973.

Un golpe de Estado guiado por un general fascista de nombre Augusto Pinochet derriba con la fuerza de las armas el gobierno socialista de la Unidad Popular, asesina al presidente Salvador Allende, y masacr贸 treinta mil personas en el curso de los a帽os siguientes al golpe. La intelectualidad chilena fue forzada al exilio por decenios.

Pero Pinochet no estaba solo: el criminal nazista fue apoyado y protegido por el presidente Nixon y el secretario de Estado Henry Kissinger, y las medidas econ贸micas impuestas por el dictador se convirtieron en el laboratorio del neoliberalismo. Quien cree ahora que el capitalismo liberal y el nazismo son dos cosas distintas no ha entendido lo que signific贸 el golpe de Estado de Pinochet a nivel global: la ruptura violenta de la democracia social y la inauguraci贸n de un agresivo sistema de privatizaci贸n, de reducci贸n de salarios y de devastaci贸n sistem谩tica del planeta.

Nos cuentan todav铆a la f谩bula de un conflicto entre democracia liberal y nacionalismo agresivo. En realidad se trata de dos modelos complementarios y los reg铆menes fascistoides aplican pol铆ticas ultraliberales. La primera cosa que hizo Trump apenas lleg贸 a la presidencia fue precisamente una reforma de impuestos que entreg贸 posteriormente recursos a las grandes agencias financieras privadas.

Chile es un pa铆s cultural y tecnol贸gicamente avanzado.

En los a帽os de Allende inici贸 el ensayo de Cybersin, un sistema de redes electr贸nicas que ten铆a las caracter铆sticas conceptuales de aquello que despu茅s ser铆a llamado Internet.

Tambi茅n Cybersin fue destrozado por la furia liberal-fascista.

En 1980, despu茅s de haber eliminado cada resistencia con la c谩rcel, la tortura y el exilio, Pinochet implement贸 la Constituci贸n que permaneci贸 en vigor hasta finales del pasado a帽o. Una Constituci贸n centrada en el primado absoluto del privado y la anulaci贸n de los derechos laborales.

Al final del decenio del 80麓, el denominado retorno a la democracia permiti贸 a los chilenos elegir sus representantes, pero no cambiar las reglas sociales privatizadoras sancionadas por la Constituci贸n.

Hasta que, el 18 de octubre del 2019, en las estaciones del Metro de Santiago, con una protesta estudiantil en contra del aumento de los precios del transporte, inici贸 una revuelta que se extendi贸 por meses en todas las ciudades del pa铆s. 

Una revuelta de radicalidad extrema que involucr贸 a millones y millones de personas en una serie de impresionantes movilizaciones de masa que desembocaron en la demanda de una nueva Constituci贸n.

El 25 de octubre del 2020 se realiz贸 el refer茅ndum que sancion贸 por una grand铆sima mayor铆a la cancelaci贸n de la Constituci贸n liberal-fascista.

El Covid19 golpe贸 con violencia la vida colectiva, pero los chilenos no han dejado de perseguir el proyecto de una transformaci贸n radical.

El 15 y 16 de mayo del 2021 se celebraron las elecciones de la asamblea constituyente.

Vot贸 el 42.5% del electorado (6.108.676 personas). Los electos son 77 mujeres y 78 hombres cuya edad media es de 42 a帽os.

37 electos son de Chile Vamos, una formaci贸n de extrema derecha.

25 de una lista de centro que se llama Apruebo.

Los otros constituyentes, correspondientes al 70% pertenecen a la lista Apruebo Dignidad, Frente Amplio y Partido Comunista, y a la Lista del Pueblo.

Estas formaciones son declaradamente favorables a una constituci贸n fundada en los derechos sociales y abocada a la redistribuci贸n del ingreso dentro de una perspectiva igualitaria. Entre estas formaciones la Lista del Pueblo (27 esca帽os) es aquella que representa las instancias m谩s radicales de tipo indigenista ecologista igualitario, y es aquella por la cual han votado en su mayor铆a movimientos sociales. Aqu铆 la fuente (https://2021.decidechile.cl/#/ev/2021

Contempor谩neamente se celebraron las elecciones para la comuna de Santiago: la alcaldesa es una treinta帽era del Partido Comunista.

El programa en el que se inspiran estas fuerzas es: garant铆as de los derechos sociales y laborales, reconocimiento de la autonom铆a de la poblaci贸n ind铆gena, una educaci贸n p煤blica de calidad (los colegios privatizados han sido uno de los temas en los que los movimientos se han repetidamente movilizado en los 煤ltimos decenios). Tal vez alguien recuerda la prolongada revuelta estudiantil del 2011.

No es necesario decir que el proceso constituyente chileno es un evento del todo en contratendencia. Es estupefaciente el silencio absoluto de la prensa y la opini贸n p煤blica europea (si se admite que esta exista, aunque me parece que no).

Naturalmente debemos esperar la reacci贸n del sistema financiero global y la reacci贸n de la casta militar que no ha sido reformada desde los fines del pinochetismo.

Pero precisamente por esto es necesario hacer todo lo que podamos para que la informaci贸n sobre Chile comience a circular, y es necesario tambi茅n comprender que el proceso constituyente nos concierne a todos, porque es la 煤ltima ventana abierta en el mundo antes de que la oscuridad se vuelva completa.

Desde la primera semana de julio comienza el trabajo de la asamblea constituyente: se trata de reescribir la carta sobre bases igualitarias, antiautoritarias, de transformar a Chile en un pa铆s pluri-cultural, feminista, radicalmente ecologista.

Hace alg煤n tiempo me ejercito en pensar con dos cerebros.

El cerebro del probable ve el dominio de las corporaciones globales resquebrajar definitivamente en todas partes la sociedad. Ve el fascismo difundirse por Europa: los generales franceses amenazan con la guerra civil. El nacionalismo madrile帽o y el catal谩n especularmente se preparan para el enfrentamiento. En Italia el hombre de Goldman Sachs extiende la alfombra roja sobre la que avanzan el partido racista de Salvini y el partido fascista de Meloni.

De Ucrania a Bielorrusia, de Palestina a Ir谩n, al guerra se perfila en las fronteras de Europa.

El genocidio continua en el cementerio mediterr谩neo.

Las cat谩strofes ecol贸gicas se subsiguen al ritmo cotidiano.

Buques cargados de sustancias toxicas en llamas en el Golfo P茅rsico y en el Oc茅ano 脥ndico.

No hay un fulgor de esperanza en el panorama del cerebro probable.

Sin embargo el cerebro de lo posible mira la revuelta chilena, mira el proceso constituyente, y no deja de mirar lo inimaginable como posible.

Es tiempo de imaginar lo inimaginable.

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Un emergente global

Revuelta chilena, un emergente global?

Asamblea para vincular y formar comit茅s y grupos, que dan visibilidad y respaldo a la revuelta popular y al poder constituyente en Chile y el mundo.

El GRIP (Gruppo di Ricerca Intercontinentale sulla pandemia) convoca en asamblea a varios grupos provenientes de Italia, Suiza, Francia, Argentina, Uruguay, Brasil, M茅xico, B茅lgica y Chile con los que venimos en contacto en estos tiempos.

La fecha es el 26 de junio de las 11 a las 14 horas en Am茅rica Latina y de las 16 a las 19 horas en Europa.

En este grupo trabajamos desde marzo del 2020 los fen贸menos sociales, cl铆nicos y de grupo, que se est谩n desarrollando en torno a la 鈥榮indemia鈥 del coronavirus, que consideramos un evento que ha evidenciado muchos de los conflictos ya presentes en nuestro mundo globalizado.

Creemos que el mundo en el cual denotamos los procesos en los cuales estamos inmersos, nos ayude a establecer amplios horizontes de comunicaci贸n y acci贸n. El lenguaje da forma al imaginario colectivo.

Ya hemos convocado varias asambleas abiertas para reflexionar sobre algunos de estos aspectos, y consideramos la revuelta popular chilena como un emergente global que nos muestra nuevas e ingeniosas formas de lucha y de gesti贸n pol铆tica y social.

Nos sentimos ligados a estos procesos y proponemos continuar as铆 porque creemos que se debe expandir esta agrupaci贸n creadora nacida de la revuelta popular chilena, porque muestra como se puede afrontar el miedo y el terror que el neoliberalismo inocula contra la rebeli贸n a las situaciones sociales de desigualdad y sufrimiento.

Atravesar un proceso constituyente como aquel que se est谩 abriendo en Chile significa necesariamente crear planes de coherencia y organizaci贸n entre fuerzas diversas: organizaciones de la sociedad civil, partidos pol铆ticos, distintas agencias de organismos colectivos y de inteligencia, singularidad y multiplicidad.

La revuelta chilena y el modo en que ha sido construido un poder constituyente es una novedad, una invenci贸n pol铆tica que la convierte en este momento un emergente de una situaci贸n universal.

El proceso iniciado con la revuelta del 2019 abre una perspectiva que va mucho m谩s lejos que los confines de Chile. Producir conexiones y radiaciones de esta experiencia es un modo de llevar visibilidad y dar coherencia a nuestro trabajo en los grupos y las instituciones.

鈥淣o era depresi贸n era capitalismo鈥

Este lema se ha visto escrito en los muros y en los carteles llevados por los j贸venes chilenos en una revuelta popular que no fue frenada por la represi贸n criminal lanzada por las fuerzas de gobierno. Una revuelta en varios niveles de la vida cotidiana que demuestra que es posible otro modo de vivir.

Una horizontalidad multitudinaria se est谩 demostrando en las acciones de la mayor diversidad de grupos independientes que se expresan, combaten y elevan sus demandas.

As铆 se produce un movimiento, una onda, en la cual la vibraci贸n emotiva es combinada con una semi贸tica que inaugura nuevos eventos.

Por este motivo, desde el GRIP, convocamos a una asamblea para el s谩bado 26 de junio.

Buscamos desde la zona latina de los dos continentes, hacer el punto sobre las condiciones de subjetividad post-pandemia, de imaginar como la evoluci贸n ca贸tica del pr贸ximo futuro pueda abrir una ventana de activaci贸n a la solidaridad y al placer de vivir, a la igual redistribuci贸n de la riqueza, y a la feliz frugalidad contra el cinismo y la fuga del agujero negro de la depresi贸n.

La experiencia chilena nos muestra un modo para desmantelar el sentido com煤n impuesto por el neoliberalismo.

En Chile naci贸 el ciclo neoliberalista con el golpe del 11 de septiembre 1973 de Pinochet, y en Chile comenz贸 a morir con la revuelta del 2019 y el proceso constituyente.

Se puede abrir un nuevo horizonte a todo el planeta.

Hasta pronto




Fuente: Lobosuelto.com