October 24, 2022
De parte de Portal Libertario OACA
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Considerando que el anarquismo es un pensamiento vivo y en permanente actualizaci贸n surge la necesidad de seguir desarrollando su modo de comprender la realidad. El anarcofeminismo queer (o sencillamente, anarquismo queer) en los 煤ltimos 20 a帽os ha comenzado a retomar distintos t贸picos que del feminismo y el anarcofeminismo del siglo XX, d谩ndoles un lavado de cara y ajust谩ndolos a nuestra comprensi贸n actual de los problemas. Este trabajo en la misma l铆nea.

驴Qu茅 es lo que motiva la escritura de este texto? Este trabajo, que puede considerarse como una continuaci贸n de mi 鈥淟ucha trans y anarquismo queer. Desbaratando dogmas (trans)feministas por la liberaci贸n total鈥 [1]. En aqu茅l texto suger铆 que la manera adecuada de acercarnos a la controversia sobre la definici贸n de los que es el sexo/g茅nero era a trav茅s de interpretar estos conceptos desde la idea de normatividad (en la siguiente secci贸n hago un recuento de estos argumentos, de modo de que no sea necesario leer el otro art铆culo si no se desea/puede). Lo que no qued贸 claro, sin embargo, es cu谩l es estatuto de los trans y los cis si es que all铆 se rechaz贸 lo que llam茅 la normatividad trans. En este texto se busca reivindicar el concepto de lo trans, pero situ谩ndolo en el marco del anarquismo queer que aspira a lograr la abolici贸n del g茅nero, que nos obligar谩 a repensarlo radicalmente.

Recuento y ampliaci贸n del art铆culo anterior

Los individuos nos orientamos el mundo gracias a que portamos una serie de normas acerca de c贸mo los objetos se nos hacen presentes en la experiencia. Tengo en mi inventario de normas, por ejemplo, el sentido de lo que es un zapato, y por consiguiente s茅 que los zapatos lucen de una determinada forma y que puede admitir ciertas variaciones, que se usan de ciertas manera, que puedo desplegarlos en situaciones concretas, que cuando est谩 oscuro su color se distingue menos, etc. De hecho, lo que me hace saber que, precisamente, lo que tengo en frente son zapatos y no cucharones u ollas es que conozco las reglas a trav茅s de las cuales yo atribuyo el sentido 鈥渮apatos鈥 a un par de objetos de mi experiencia. A la vez, s茅 que si esto que yo ten铆a por zapato un d铆a despliega unas alas y me dice que ya no aceptar谩 m谩s que introduzca mis pies en ellos, s茅 que aquello no podr铆a ser un zapato, en la medida que los zapatos, ni hablan, ni tienen alas.

La normatividad que portamos (por lo menos en este nivel de an谩lisis), evidentemente, tiene un origen social. Dependiendo del tipo de objeto del que hablemos, aprendemos las normas por medio de la educaci贸n, por medio de las pr谩cticas 鈥搗iendo c贸mo las personas se refieren o se comportan ante ciertos objetos鈥 o por nuestra propia experiencia. A la vez, en este 谩mbito, el de los sentidos de origen social, sabemos que 茅stos obtienen su g茅nesis en la sociedad y es s贸lo la sociedad la que los hace v谩lidos en base consensos (t谩citos o expl铆citos). Evidentemente esto no es poca cosa: no podemos hacer que un billete de 1 euro valga 100 euros aun cuando un pa铆s entero se congregue para tal fin. Los sentidos sociales tienen una estabilidad mayor o menor, que puede modificarse en el tiempo en determinadas circunstancias.

Teniendo este marco te贸rico a mano result贸 sencillo darnos cuenta que los significados acerca del g茅nero y el sexo, de qu茅 es un hombre y qu茅 es una mujer, est谩n en controversia, y por eso hay acercamientos dispares y contradictorios entre ellos. De esto se plante贸 que pod铆amos distinguir dos n煤cleos normativos que se opon铆an unos al otro: por un lado, la normatividad que denominamos 鈥減atriarcal鈥 y, por el otro, la normatividad que denominamos 鈥渢rans鈥. Mientras que la normatividad patriarcal entiende que el sexo/g茅nero[2] de una persona consiste en adherir a un conjunto de predicados particulares al momento de presentarse p煤blicamente (es decir, que ser mujer u hombre es, de hecho, 鈥versecomo mujer u hombre), la normatividad trans asevera que la adscripci贸n a un g茅nero es algo que radica totalmente en la autoidentificaci贸n, sin que opere forzosamente ninguna performatividad.

驴Pero por qu茅 se habla de 鈥減resentarse p煤blicamente鈥? En efecto, muchas posiciones al interior del feminismo olvidan que los conceptos de sexo y g茅nero no son conceptos cient铆ficos, sino que provienen de una descripci贸n de las normas bajo las cuales operamos en nuestra vida cotidiana. Este olvido conlleva a tratar a estos conceptos con criterios de optimalidad cient铆fico-natural que escasamente tienen que ver con el modo en que los usamos en la cotidianidad (que es donde ocurre la opresi贸n patriarcal). Es as铆 c贸mo se proveen una serie de conclusiones erradas. En primer lugar, y este es el prejuicio positivista propio del feminismo radical, presume que los conceptos de hombre/mujer tienen que tener alg煤n tipo de realidad tal que trascienda su mero origen social: buscar su fundaci贸n, presuntamente, en la biolog铆a, presumiendo, falsamente, que puede distinguirse lo biol贸gico de lo social en la vida cotidiana[3]. En segundo lugar, y esto tiene que ver estrictamente con la normatividad patriarcal: presume que ser mujer u hombre es algo que s贸lo puede conocerse 贸ptimamente cuando se hace desde la 鈥渧isi贸n de ninguna parte鈥, que es el criterio de conocimiento 贸ptimo del conocimiento de la naturaleza. Los usos de los conceptos de sexo/g茅nero son, en realidad, diferentes. Como constat贸 h谩bilmente la teor铆a queer, y aqu铆 sigamos limit谩ndonos solo a la normatividad patriarcal, ser mujer u hombre es algo que est谩 sujeto al reconocimiento social: solo ser茅 mujer u hombre si es que, en cada circunstancia, me presento con, performo, las caracter铆sticas propias de una mujer o un hombre. Y aqu铆 aparece lo importante del presentarse p煤blicamente: en cada situaci贸n, los criterios para evaluar que aquello que tenemos en frente es, efectivamente, lo que decimos que es, son muy variados y ocurren en situaciones concretas (y todos esos criterios emergen de la norma que tiene un origen social (de una sociedad patriarcal)). V茅anse las siguientes situaciones. 1) Para que haya acoso en el metro, los acosadores tienen que reconocer que la persona que tienen en frente es, de hecho, una 鈥渕ujer鈥. 驴Qu茅 criterios utilizar谩n para saber tal cosa? Probablemente, el c贸mo se vea: la forma de su cuerpo, su estatura, los rasgos de su cara, la ropa que utilice, etc., todo lo que 鈥渟e vea鈥 y, en menor medida, lo que 鈥渟e escuche鈥 (el tono de voz, los matices, etc.). 2) Para que puedan existir insultos mis贸ginos en redes sociales entre gente que no se conoce, quien insulta debe poder reconocer que la persona insultada es una 鈥渕ujer鈥. 驴C贸mo puede saber el insultador que ese usuario de Instagram o de Twitter es una 鈥渕ujer鈥? Podr谩 saberlo por el nombre de usuario, si acaso tiene una foto de perfil con una 鈥渃ara de mujer鈥 reconocible, si acaso tiene fotos de s铆 misma, si acaso se refiere a s铆 misma con pronombres femeninos, etc. 3) Para que el encargado de recursos humanos pueda, a partir del mont铆culos de currilum vitae, preseleccionar a los 鈥渉ombres鈥 para un cargo gerencial, debe tener criterios para reconocer a las 鈥渕ujeres鈥 y a los 鈥渉ombres鈥. 驴Cu谩les podr铆a utilizar? Antes se estilaba la fotograf铆a. Ahora que ya no es tan com煤n, tendr谩 que basarse probablemente en el nombre. 4) Para que un grupo de personas desde un balc贸n pueda gritarle 鈥渕aric贸n鈥 a un 鈥渉ombre鈥 que viste de rosa y plumas, deben estar en condiciones de reconocerlo como un 鈥渉ombre鈥. 驴Qu茅 criterios utilizar谩n para ello? El c贸mo se vea, que lleve barba, sus proporciones corporales, la forma de caminar, etc. Todos estos ejemplos vienen a mostrar c贸mo la normatividad patriarcal opera precisamente a trav茅s de lo que se muestra en instancias concretas. Quien quiera oprimir utilizar谩 la norma para identificar y, luego, disponiendo de esos criterios, har谩 uso de ella para oprimir: dado que, a partir de lo que se ve, de la performance, reconozco que esta persona es 鈥渕ujer鈥 puedo entonces acosarla (en mi calidad de persona que acosa 鈥渕ujeres鈥); dado que reconozco que la persona del internet es una 鈥渕ujer鈥, puedo entonces insultarla y decirle 鈥減uta鈥 o 鈥渮orra鈥. Pero la norma tambi茅n admite grados de variabilidad a los que las personas tienden m谩s o menos, y que tambi茅n pueden fundar distintas opresiones: reconozco que la persona que tengo en frente es 鈥渦n hombre鈥 y, por consiguiente, no puede vestir 鈥渃omo mujer鈥; reconozco que la persona de all铆 es 鈥渕ujer鈥, pero sus rasgos (el llevar el cabello corto, el exceso de vello facial, etc.) la hacen ver 鈥渕asculina鈥. Dado que el sentido de 鈥渉ombre/mujer鈥, adem谩s, no s贸lo tiene car谩cter normativo, sino tambi茅n cognoscitivo, los grados de variabilidad pueden confundirse con el carecer de evidencias para juzgar qu茅 se tiene en frente. Esto es lo que ocasiona esas situaciones bien conocidas, con las que se hace parodia a煤n hoy: la persona que se acerca para cortejar a la 鈥渕ujer鈥 que ve de espaldas y descubre, al girarse, que es un 鈥渉ombre鈥 con el pelo largo; la chica lesbiana que conoce a 鈥淎ndrea鈥 en internet y, luego, descubre que es un 鈥渉ombre鈥 italiano, etc.

Un caso que es digno de comentarse, y que ocurre en el marco de la normatividad patriarcal, es el fen贸meno que se denomina cispassing, que hace alusi贸n a cuando una persona trans es reconocida como el sexo/g茅nero al que aspira realizar su transici贸n; en otras palabras, que las personas no se den cuenta que es trans. 驴C贸mo se explica el fen贸meno del cispassing? En el marco de lo que se ha sugerido, la comprensi贸n es relativamente sencilla. Antes que todo, hay que decir que no existe el cispassing absoluto, porque, repit谩moslo, todo reconocimiento ocurre en situaciones concretas. Un 鈥渉ombre trans鈥 que habla con un tono de voz convincentemente 鈥渄e hombre鈥, podr谩 hacer cispassing en una llamada telef贸nica. Una 鈥渕ujer trans鈥 puede ser v铆ctima de piropos vertidos desde un balc贸n en la medida de que, desde esa distancia, por su cuerpo, ropa, cabello, etc., pueda ser reconocida como 鈥渕ujer鈥. Es una hip贸tesis plausible el sugerir que, como sugiere la literatura, los 鈥渉ombres trans鈥 luego de la transici贸n hormonal adquieren mejores niveles de salud mental que las 鈥渕ujeres trans鈥[4], precisamente porque las hormonas hacen emerger las caracter铆sticas propias de una performance de 鈥渉ombre鈥 m谩s notoriamente que en el caso de las 鈥渕ujeres trans鈥 (el caso del cambio del tono voz, por ejemplo, es expresivo en esto). Lo que muestra el fen贸meno del cispassing es que es, precisamente, la performance y el c贸mo 茅sta es juzgada de acuerdo a las normas patriarcales, determina tanto la identificaci贸n de un sexo/g茅nero (es decir, literalmente, si se es 鈥渉ombre鈥 o 鈥渕ujer鈥) y, ulteriormente, las posibilidades de opresi贸n.

Resulta, sin embargo, necesario ampliar estas consideraciones respecto de la normatividad patriarcal. En el momento en que se describi贸 la normatividad patriarcal en el trabajo anterior, no se tuvo en cuenta los efectos del integracionismo reformista propio de las din谩micas patriarcales, precisamente para garantizar su supervivencia. Es necesario, por esto, tomar conciencia de la posibilidad de concebir lo trans fuera de la normatividad trans, sino dentro de la normatividad patriarcal. 驴Pero c贸mo esto? Para comprenderlo, habr谩 que hacer una distinci贸n dentro de la normatividad patriarcal: la que podr铆amos llamar la normatividad patriarcal conservadora y la normatividad patriarcal progresista o liberal. Ahondemos en ello.

Para la normatividad patriarcal conservadora no existe la gente trans. Las personas, de acuerdo a la performance y a lo efectiva que sea esta para encajar dentro de la normas, son 鈥渉ombres鈥 o 鈥渕ujeres鈥, y ya est谩. Este el modo de pensar propio del feminismo radical que puede utilizar esl贸ganes tan vejatorios como tratar a las 鈥渕ujeres trans鈥 como 鈥渉ombres con vestido鈥, al igual como lo har铆a cualquiera neonazi o sacerdote. Desde la normatividad patriarcal liberal las cosas tienen una capa m谩s de complejidad. Esta posici贸n est谩 a medio camino entre la normatividad patriarcal y la normatividad trans. Sigue siendo patriarcal porque sigue concibiendo que la pertenencia a un g茅nero/sexo depende de realizar determinada performance, pero su criterio de evaluaci贸n hace malabares entre el resultado de la performance y la intencionalidad de esta. Me explico. Quien opera con esta normatividad admite la existencia de la gente trans. Una persona trans es aquella que, en t茅rminos de performance, es reconocida como perteneciendo a un sexo/g茅nero, pero en t茅rmino de intencionalidad, se reconoce como perteneciendo al sexo/g茅nero contrario. En estos casos, precisamente porque es una posici贸n progresista/liberal, la intencionalidad prima sobre el resultado de la performance. De esta forma, el progresista reconoce a esta persona como 鈥渕ujer鈥 en base a su performance, pero observa que tiene el pelo corto, usa ropa 鈥渕asculina鈥 y utiliza pronombres masculinos y, por consiguiente, al captar la intencionalidad que est谩 detr谩s de estas acciones, admite tratarle como 鈥渉ombre鈥. En qu茅 medida el progresista puede captar esta intencionalidad est谩 absolutamente subordinado tanto a la situaci贸n en la que ocurre en el encuentro con la persona trans, el modo en que se despliegue la performance y qu茅 tan a medio camino entre la normatividad patriarcal conservadora y la normatividad trans est茅. Normalmente, quienes encarnan esta posici贸n no est谩n en condiciones de reconocer que este 鈥渉ombre鈥 es una 鈥渕ujer trans鈥 si es que no performa determinados predicados pertenecientes al estereotipo que son las 鈥渕ujeres鈥 (si no 鈥渟e viste como mujer鈥, no se pinta las u帽as, no usa ni nombre ni pronombres femeninos, no puede ser una 鈥渕ujer鈥).

La posici贸n trans y los l铆mites del concepto de identidad

Sobre la posici贸n trans, hay poco que decir adicional al art铆culo anterior. La normatividad trans sostiene que ser 鈥渕ujer鈥 u 鈥渉ombre鈥 responde a una mera autoidentificaci贸n, sin ning煤n tipo de exigencia performativa. Es decir, para poder reconocer que una persona es una 鈥渕ujer鈥 o un 鈥渉ombre鈥, basta con que la persona afirme lo que ella es, para que a m铆, si encarno esta forma de normatividad, me baste para reconocer a la persona como 鈥渕ujer鈥 u 鈥渉ombre鈥. Esta es la posici贸n m谩s radical fuera de la posici贸n, defendida por el anarquismo queer, en favor de la abolici贸n del g茅nero. Su radicalidad se basa en que elimina el componente esencialmente opresivo de la normatividad patriarcal, relativo a la serie de exigencias a los que los sujetos se tienen que amoldar para ser lo que se supone que son. Sin embargo, esta posici贸n tiene de virtuosa lo mismo que tiene de absurda, y nos invita a tratar de superarla.

El problema de la normatividad trans es que vac铆a de contenido los t茅rminos de 鈥渉ombre鈥 y 鈥渕ujer鈥, de tal forma que ellos no significan absolutamente nada. No hay nada esencial que diferencia lo que es una mujer de lo que un hombre para esta normatividad. Algunas personas exponentes de esta posici贸n sostienen que la 鈥渕ujer鈥 o el 鈥渉ombre鈥 que somos es algo que reside en nuestro mism铆simo interior, y eso es lo que determinar谩 que queramos ser reconocidos como 鈥渉ombres鈥 o como 鈥渕ujeres鈥 independiente de la 鈥渆xpresi贸n g茅nero鈥. Sin embargo, esto no deja de ser una mera excusa para no sacar la conclusi贸n, mucho m谩s radical y mucho m谩s obvia: los mismos t茅rminos de 鈥渕ujer鈥 y 鈥渉ombre鈥 carecen de sentido y el objetivo, en la medida de que queramos mantener nuestra aspiraci贸n antijer谩rquica, radica en que nos deshagamos de ellos, para velar que cada quien pueda actuar, presentarse, vestirse, etc., como desee, sin siquiera tener que reivindicar qu茅 se supone que somos. Que nuestras acciones sean las que hablen por nosotros. La normatividad trans es simplemente el abolicionismo de g茅nero en etapa de feto.

En 鈥淒esesencializaci贸n del feminismo anarquista: lecciones del movimiento transfeminista鈥 J. Rogue[5] ha sostenido que es necesario tener una actitud cr铆tica respecto de posiciones, y aqu铆 entran tanto la patriarcal liberal como la trans, que buscan reivindicar un concepto de identidad que se base m谩s en una oscura interioridad, en lugar de en pr谩cticas. Esto porque conllevan una cristalizaci贸n de las identidades, sin mencionar que remiten a una interioridad de tintes metaf铆sicos. Por mi parte, creo que la cr铆tica al concepto de identidad, concretamente en este 谩mbito, deber铆a sustentarse en algo m谩s sencillo. Es claro que todas las personas queremos vivir nuestra vida actuando como m谩s nos acomoda y autodeterminarnos tanto en lo m谩s vital y trascendental, como en lo m谩s insignificante. La aspiraci贸n que tiene el abolicionismo de g茅nero que defendemos consiste en algo tan simple como reivindicar que cada ser humano pueda vivir como le acomoda. La idea de comodidad puede sonar impropia y poco t茅cnica, pero es porque el patriarcado ha convertido en predicados importantes de las identidades que nos impone cosas que no dejan de ser meran nimiedades. Si nos despoj谩ramos de las imposiciones provenientes de la sociedad patriarcal y comenz谩ramos a vivir acorde a como nos acomoda, es muy probable que, al momento de pensar el n煤cleo de los que nosotros somos, eso que resulta lo m谩s vital de cada uno, no ser谩 el decidir si usar falda o pantal贸n, si pintarnos las u帽as o no afeitarnos el bigote. Si realizar estas pr谩cticas se ha convertido en algo que da la impresi贸n de ser tan importante (v茅ase los casos en que una persona trans comienza a transicionar en p煤blico) es porque el patriarcado ha venido a poner reglas sobre los aspectos m谩s intrascendentes de la vida misma. Queremos abolir el g茅nero para poder ocuparnos de lo que realmente importa, para que nadie se preocupe de vigilar lo superfluo[6].

驴Tiene sentido seguir hablando de cis/trans fuera de la normatividad patriarcal y trans?

El anarquismo queer existe precisamente como movimiento que lucha por la abolici贸n del patriarcado en vista de destruir la dominaci贸n y las jerarqu铆as al interior del estilo de vida. Hay una serie de consideraciones que pueden hacerse respecto de la praxis anarquista-queer y de c贸mo 茅stas se alinean dentro de las pol铆ticas prefigurativas por las que aboga el anarquismo contempor谩neo. Aquello debe ocuparnos en otro momento[7]. Lo que es necesario comprender es que el ser una persona trans tiene sentido a la luz de lucha por emancipar nuestro modo de vivir, precisamente porque seguimos habitando un mundo patriarcal.

Hagamos antes una precisi贸n, tambi茅n con la intenci贸n de cuestionar al feminismo radical. El feminismo radical ha comprendido inadecuadamente la liberaci贸n de nuestro modo de habitar la vida cotidiana, comprendiendo que debemos hacer precisamente lo opuesto a lo que se nos prescribe desde el patriarcado. Esto no deja de pensar el problema de la liberaci贸n en los mismo t茅rminos del patriarcado en la medida que interpreta una vida no-patriarcal como una que performa determinadas acciones y caracter铆sticas.  Es por esto que el feminismo radical, es necesario decirlo, no comprende la abolici贸n del g茅nero, ni mucho menos la naturaleza de lo trans. Desde el anarquismo queer como indicar茅 de inmediato, la expresi贸n cis debe ser abandonada y la expresi贸n trans debe ser reivindicada.

Si queremos que cada persona viva como quiera, y si comprendemos que cada acci贸n que realizamos en nuestra vida cotidiana est谩 situada en distintos espacios con distintas l贸gicas, resulta claro que una persona que no es trans es aquella que se comporta, en t茅rminos de presentaci贸n, ropa, gustos, sexualidad, etc., de tal forma que no frustra ninguna expectativa del resto. Esto puede ser porque quienes nos rodean tienen unas expectativas que precisamente calzan con lo que nos acomoda hacer (y es por eso que, a pesar de que la feminidad se impone a las 鈥渕ujeres鈥, no hay nada pernicioso en que a una 鈥渕ujer鈥 le acomode 鈥渟er femenina鈥 (m谩s all谩 de que s铆 es pernicioso que existan esas expectativas)), o bien, porque quienes nos rodean no operan de acuerdo a la l贸gica patriarcal y, por consiguiente, no tienen ninguna expectativa respecto de nosotros. La expresi贸n 鈥渃is鈥 ha de ser abandonada porque el que nuestro modo de actuar no choque con una expectativa ajena no es una propiedad nuestra, sino de la situaci贸n. Queremos, en un sentido muy particular, que todo el mundo sea cis, resultado de la ca铆da de todas las expectativas. Sin embargo, la expresi贸n 鈥渢rans鈥 denota lo opuesto, la persona que se presenta de un modo que frustra las expectativas del entorno en un determinado espacio. Nadie es, a secas, trans; nadie es una disidencia sin m谩s.  Cualquier persona puede, en un momento dado, estar inmersa en una situaci贸n particular donde alguien expecta de ella algo que no est谩 performando, y en ese sentido esa persona est谩 siendo, en ese momento, trans (pi茅nsese cuando las personas disidentes vamos a visitar a la abuela que nunca vemos). Sin embargo, cuando estamos, por ejemplo, entre nuestras buenas amistades, nuestros v铆nculos amorosos, nuestros espacios seguros, no somos trans, somos simplemente nosotros mismos, esto que queremos ser sin que a nadie le importe.

Madelyyna Zicqua

[1] Disponible en: https://es.theanarchistlibrary.org/library/madelyyna-zicqua-lucha-trans-y-anarquismo-queer

[2] En mi 鈥淟ucha trans y anarquismo queer.

[3] Esta distinci贸n s贸lo es posible una vez se ha asumido una actitud cient铆fica, que implica una determinada metodicidad. Esta, como resulta obvio, no es propia de la vida cotidiana, y el patriarcado existe incluso desde antes del nacimiento de la misma ciencia.

[4] V茅ase Lena Jellestad et al. (2018). 鈥淨uality of Life in Transitioned Trans Persons: A Retrospective Cross-Sectional Cohort Study鈥, Biomed Res Int. doi: 10.1155/2018/8684625

[5] Disponible en: https://es.theanarchistlibrary.org/library/j-rogue-desesencializacion-del-feminismo-anarquista-lecciones-del-movimiento-transfeminista

[6] Hay algunas consideraciones interesantes que se pueden hacer respecto del fen贸meno del no-binarismo a la luz de las normatividades ya revisadas. Algo ya avanc茅 sobre esto en mi 鈥淟ucha trans y anarquismo queer鈥. Sin embargo, estimo oportuno desarrollar m谩s pormenorizadamente ese t贸pico en un texto independiente.

[7] Lo trat茅 en mi texto 鈥淧raxis prefigurativa anarquista queer鈥. Disponible en: https://www.portaloaca.com/pensamientolibertario/textosanarquismo/praxis-prefigurativa-anarquista-queer/

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Fuente: Portaloaca.com