July 4, 2021
De parte de Indymedia Argentina
294 puntos de vista


El interrogante que encabeza esta reflexi贸n es pregunta habitual que hace d茅cadas incluyo en mis cursos sobre Econom铆a Pol铆tica, lo que genera un gran debate. La misma pregunta remite a la tierra. 驴Tiene valor la tierra?

Claro, profundizando en la teor铆a del valor explicamos que para tener 鈥渧alor鈥 se requiere que una mercanc铆a tenga utilidad (valor de uso), estar destinada al mercado (valor de cambio) y ser producto del trabajo humano. Se trata de una s铆ntesis de discusiones por d茅cadas, desde antes de la escuela cl谩sica en la disciplina cient铆fica, que a煤n mantiene vigencia.

Tanto la tierra como el agua tienen valor de uso y no son producto del trabajo humano, salvo cuando est谩n procesadas o envasadas, por lo que no tienen valor. Sin embargo, la tierra natural tiene precio, no valor, porque es susceptible de ser apropiada. No ocurre igual con el agua, aun cuando existen quienes pretenden apropiarse, en sus territorios privados, de los cursos naturales de agua.

Por eso cuando hablamos de agua o de tierra aludimos a 鈥渂ienes comunes鈥, que no deber铆an ser susceptibles de apropiaci贸n privada.

Bienes comunes y capitalismo

Los bienes comunes trascienden a la generaci贸n actual, por lo que deben resguardarse para el futuro de la humanidad, amenazada hoy por un modelo productivo de saqueo y destrucci贸n de la vida, natural y social. Ah铆 est谩 la explicaci贸n de la contaminaci贸n, producto del accionar productivo del ser humano.

El tema ambiental o ecol贸gico es evidente y por eso se habla de 鈥渃ambio clim谩tico鈥 y se emiten argumentos en c贸nclaves de todo tipo para intentar contener los desastrosos efectos de la producci贸n ejercida por la iniciativa del capital sobre la naturaleza.

Todos esos argumentos eluden el tema principal que supone afectar el modo de producci贸n capitalista.

Resulta de inter茅s el debate te贸rico que proponemos a prop贸sito del an谩lisis sobre la llamada Hidrov铆a Paran谩-Paraguay, que arrastra ya una larga historia. Incluso desde los tiempos en que se defini贸 la inserci贸n subordinada de los territorios y poblaciones del sur de Am茅rica en la din谩mica del capitalismo mundial (europeo).

Con la conquista y colonizaci贸n se le daba forma universal a la producci贸n y circulaci贸n 鈥渃apitalista鈥 de bienes y servicios. Carlos Marx describi贸 ese proceso de manera brillante en El Capital, apuntando que la modernidad europea brilla por la apropiaci贸n de los bienes comunes de la regi贸n latinoamericana y caribe帽a con base en la explotaci贸n y saqueo.

Sin ese proceso, adem谩s sustentado en la violencia f铆sica y cultural, no puede explicarse la constituci贸n y consolidaci贸n del orden capitalista como sistema mundial. La discusi贸n es el uso del curso de agua, caso del r铆o Paran谩, u otros, con que destino o prop贸sito, a favor de quienes y con qu茅 fines.

La 鈥淗idrov铆a鈥 como empresa supone puertos privados y privatizaci贸n del transporte ferroviario, naval, a茅reo o carretero, organizado al servicio de la l贸gica de la ganancia y la acumulaci贸n, apropiada por un n煤cleo reducido de capitales transnacionales, m谩s all谩 de algunos de origen local enganchado en esa l贸gica productiva, muchas veces de manera delictiva, caso Vicentin.

Vivimos en una sociedad global 鈥渕onetario-mercantil鈥, por lo que la 鈥渓ey del valor鈥, explica por qu茅 鈥渂ienes y servicios鈥 de distinta calidad son comparables, intercambiables, mediante los precios, que son expresi贸n monetaria del valor.

El r铆o, los r铆os, los bienes comunes se subordinan a una l贸gica de las relaciones de intercambio al servicio de la ganancia y la acumulaci贸n.

La relaci贸n de intercambio (comercial) opera mediante la intermediaci贸n del dinero (monedas, billetes, en sus diversas manifestaciones a trav茅s del tiempo, incluso electr贸nica en el presente).

Insistamos que ni el agua, ni la tierra son producidos por el trabajo humano, salvo el agua o la tierra procesada, la que se vende en botellas o bolsas, por ejemplo.

Estas formas de oferta en el mercado si son producto del trabajo humano, pero no las aguas y las tierras naturales. Pero no siendo 鈥渧alor鈥, tienen precio a partir de la apropiaci贸n privada.

Tiene historia larga la apropiaci贸n de tierras y territorios, a las que remito con invasiones de triste historia en todo el planeta. Con el agua es m谩s dif铆cil la apropiaci贸n privada, pero son conocidos casos de cursos de agua apropiados ileg铆timamente al transitar (naturalmente) por propiedad privada territorial, lo que genera conflictos hist贸ricos.

Apropiaci贸n privada y derecho a los bienes comunes

La propiedad privada, categor铆a jur铆dica hist贸rica, es decir, que no siempre existi贸, pretende expandir su jurisdicci贸n sobre todo lo que sea posible y hace medio siglo que se generalizaron las pol铆ticas de privatizaci贸n del capital p煤blico, a su vez, una forma espec铆fica del desarrollo, estimulado por la l贸gica productiva hasta la crisis de los 70 del Siglo XX. Luego vendr铆an las privatizaciones.

En ese marco no sorprende que los 鈥渄erechos de uso鈥 del agua hayan desembarcado recientemente en el mercado de capitales estadounidense, o que la utilizaci贸n de cursos de aguas se oriente con fines de acumulaci贸n de ganancia, caso del R铆o Paran谩, ahora en debate a prop贸sito de la concesi贸n para la gesti贸n del transporte de la producci贸n del modelo del agro-negocio.

Los pueblos en su desarrollo hist贸rico se asentaron a la vera de los cursos de agua, facilitando la reproducci贸n social individual y colectivamente, lo que estimul贸 la regulaci贸n de los usos del agua, tanto para el consumo individual como para la producci贸n social.

Existe una cantidad importante de personas (agricultores, pescadores, etc.) que asocian su subsistencia al r铆o Paran谩, hoy afectado por una bajante que no debe disociarse de los problemas ambientales generados por el modelo productivo y de desarrollo, dominado por corporaciones transnacionales y su objetivo espec铆fico por las ganancias y la acumulaci贸n.

Los pobladores a la vera de los cursos del agua demandan el derecho al agua, como derecho a la vida por encima del uso capitalista del curso de agua.

El avance actual de las relaciones econ贸micas se asienta en la expansi贸n de la propiedad privada de los medios de producci贸n. En sentido hist贸rico de las formas productivas, debemos remitirnos a formas previas, comunitarias o de articulaci贸n individual-familiar sobre medios naturales ocupados y trabajados comunitariamente.

No siempre hubo propiedad privada de los medios de producci贸n y por ende podr铆a no haberla a futuro. Tanto el capital p煤blico como el privado son formas hist贸rico transitorias de organizar el proceso de producci贸n y circulaci贸n.

Por eso, la discusi贸n actual no trata solo de c贸mo gestionar la v铆a navegable o quien cobra el peaje del uso de la 鈥渁utopista鈥漑1] por donde transitan el 80% de las exportaciones e importaciones de la Argentina.

El debate se extiende al conjunto del modelo productivo, que incluye el agro-negocio de inserci贸n subordinado a la dominaci贸n de las grandes transnacionales de la alimentaci贸n y la biotecnolog铆a, la industria de ensamble para el mercado mundial y una dependencia de la especulaci贸n fuertemente asociado al endeudamiento, gran condicionante de la pol铆tica econ贸mica.

Todos estos mecanismos derivados de la 鈥減ropiedad privada de los medios de producci贸n鈥 inducen que el excedente econ贸mico de la producci贸n local migre al exterior, lo que se llama 鈥渇uga de capitales鈥, sea por cancelaciones parciales y reiteradas de deudas impagables de eterna negociaci贸n; como parte de las habituales remesas de utilidades al exterior y/o directamente, para favorecer constituci贸n de activos en el exterior.

Al no renovarse la concesi贸n privada sobre el uso del r铆o Paran谩, habilita a discutir el conjunto del problema, con el eje en la defensa de los bienes comunes, el derecho a ellos o si se quiere, el derecho a la vida.

Buenos Aires, 2 de julio de 2021

[1] Bolet铆n Oficial. ADMINISTRACI脫N GENERAL DE PUERTOS SOCIEDAD DEL ESTADO

Decreto 427/2021; 30/06/2021, en: https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/246303/20210701




Fuente: Argentina.indymedia.org