September 23, 2021
De parte de SAS Madrid
221 puntos de vista


El Pleno del Congreso de los Diputados aprob贸 este martes 21 de septiembre la Proposici贸n de Ley Org谩nica por la que se modifica la Ley Org谩nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C贸digo Penal, para penalizar el acoso a las mujeres que acuden a cl铆nicas para la interrupci贸n voluntaria del embarazo. La propuesta fue presentada por el Grupo Socialista y sali贸 adelante con 199 votos a favor, 144 en contra 鈥攍os del PP y Vox鈥 y dos abstenciones.

La propuesta consiste en una reforma del C贸digo Penal que a帽adir铆a un nuevo art铆culo por el que se castigue con 鈥減ena de prisi贸n de tres meses a un a帽o o de trabajos en beneficio de la comunidad鈥 a todo aquel que 鈥渉ostigue o coarte la libertad de una mujer que pretenda ejercer su derecho a la interrupci贸n voluntaria del embarazo, promoviendo, favoreciendo, o participando en concentraciones en las proximidades de lugares habilitados para interrumpir embarazos, causando un menoscabo en la libertad o intimidad de esta鈥.

Adem谩s, el art铆culo establecer铆a que 鈥渁tendidas la gravedad, las circunstancias personales del autor y las concurrentes en la realizaci贸n del hecho, el tribunal podr谩 imponer, adem谩s, la prohibici贸n de acudir a determinados lugares por tiempo de seis meses a tres a帽os鈥. Tambi茅n llamar铆a a sumar 鈥渓as penas previstas en este art铆culo se impondr谩n sin perjuicio de las que pudieran corresponder a los delitos en que se hubieran concretado los actos de acoso鈥.

La diputada socialista Laura Berja justifica su propuesta en el 鈥渃onstante鈥 acoso a los centros y asegura que el 90% de las mujeres cree que se deben tomar medidas ante esta pr谩ctica que obstaculiza sus derechos

El grupo socialista justifica su propuesta en el 鈥渃onstante鈥 acoso a los centros donde las mujeres acuden a practicarse una interrupci贸n voluntaria del embarazo (IVE), un acoso que en septiembre de 2019 cuantificaba la campa帽a #AbortoSinAcoso.

Entonces, la Plataforma Pro Derechos calculaba que unas 8.000 mujeres han pasado por esta situaci贸n desde que en 2010 se aprob贸 la Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupci贸n voluntaria del embarazo que permite abortar en las primeras 14 semanas de gestaci贸n, aunque aseguraban que la situaci贸n se ven铆a produciendo ya desde 1985, cuando entr贸 en vigor la ley que permit铆a abortar en algunos supuestos. El acoso no es solo hacia las mujeres que acuden a los centros, sino tambi茅n hacia las y los profesionales que trabajan en ellos.

Laura Berja, portavoz de Igualdad del PSOE y diputada encargada de defender la proposici贸n de ley, arrancaba ayer su defensa de la propuesta con el testimonio de una mujer que hab铆a sido abordada por uno de estos grupos que hacen que las mujeres se sientan 鈥渁cosadas鈥 y amenazadas鈥 cuando acuden a ejercer un derecho y a recibir la prestaci贸n de un servicio de la cartera de salud p煤blica.

鈥淢谩s del 90% de las mujeres creen que deber铆an recibir ayuda ante este acoso: las mujeres nos est谩n pidiendo ayuda鈥, dec铆a Berja en referencia a un informe elaborado en 2018 por la Asociaci贸n de Cl铆nicas Acreditadas para la interrupci贸n del embarazo (ACAI), que en 2018 hizo llegar una queja al Defensor del Pueblo, quien entonces valoro虂 positivamente la propuesta de creacio虂n de zonas seguras en torno a las cli虂nicas.

鈥淓l acoso, el hostigamiento y las amenazas son sistem谩ticas, organizadas y planificados con antelaci贸n鈥, explic贸 Berja en su intervenci贸n antes de a帽adir que en ocasiones se utilizan elementos 鈥渕acabros鈥 como ata煤des de ni帽os con el objetivo de que las mujeres modifiquen su decisio虂n a trave虂s de coacciones. 鈥淟as mujeres sufren acoso en las puertas de un centro sanitario鈥, explic贸, algo impensable ante cualquier otro tipo de intervenci贸n m茅dica.

Berja destac贸 que pa铆ses del entorno como Francia o Alemania ya han regulado zonas de seguridad y existen otros donde se entienden las pr谩cticas de estos grupos 鈥攓ue organizan rezos colectivos en las puertas de los centros o abordar a las mujeres en sus puertas鈥 como un delito de coacci贸n. En Francia est谩 recogido desde 1993 el delito de obstaculizaci贸n al aborto y en 2017 se ampli贸 a aquellas acciones que pretendan, con informaci贸n falsa o acient铆fica, coaccionar la libertad de las mujeres, indic贸.

鈥淓l reto es proteger a las mujeres del hostigamiento, y lo hacemos diferenci谩ndolo de otros tipos de acoso鈥, defendi贸 Berja: 鈥淎 veces van solas y tienen miedo, y veces van solas porque no quieren que nadie sepa que est谩n all铆, y tienen derecho鈥.

ACAI pide m谩s concreci贸n

Jos茅 Antonio Bosch, asesor jur铆dico de ACAI, cree que se ha dado un paso de gigante al reconocer el problema que las cl铆nicas llevan denunciando desde que se aprob贸 la ley de 2010. En un primer momento, explica, se dirig铆an a las consejer铆as de Sanidad, al entender que este hostigamiento les imped铆a prestar con calidad un servicio a usuarias del sistema p煤blico de salud. Ante la inacci贸n de las administraciones sanitarias, trataron de plantearlo ante delegaciones del Gobierno o Polic铆a como un problema de orden p煤blico. Tambi茅n han acudido a administraciones locales, al entender que este problema podr铆a abordarse desde la normativa municipal.

Despu茅s de ese recorrido de m谩s una d茅cada, Bosch entiende que la luz verde a esta reforma supone que 鈥渆l legislador espa帽ol ha tomado en consideraci贸n un problema, y el camino para la soluci贸n de cualquier problema es que se reconozca鈥, por lo que se muestra satisfecho.

Sin embargo, cree que en el tr谩mite parlamentario deben darse algunas mejoras porque 鈥渢al y como est谩 el texto redactado, creemos que no va a ser la soluci贸n del problema鈥. En primer lugar, explica, este tipificaci贸n exige la denuncia de la v铆ctima para la persecuci贸n del delito al ser un delito de car谩cter privado鈥攆rente a los delitos considerados p煤blicos, que pueden ser denunciados por cualquier persona鈥.

La redacci贸n incluye algunos flecos que dejan a la libre interpretaci贸n del juez el castigo del delito: da a entender que solo es punible si existe una acci贸n grupal y se refiere a un 鈥渉ostigamiento鈥 que solo puede darse si el acoso se repite en el tiempo

Pero, adem谩s, cree que la redacci贸n incluye algunos flecos que dejan a la libre interpretaci贸n del juez el castigo del delito. As铆, en primer lugar, el texto da a entender que solo es punible si existe una acci贸n grupal 鈥攃uando se refiere a que comete el delito quien 鈥渉ostigue o coarte la libertad de una mujer que pretenda ejercer su derecho a la interrupcio虂n voluntaria del embarazo, promoviendo, favoreciendo, o participando en concentraciones鈥濃. Adem谩s, Bosch ve problem谩tica la referencia al 鈥渉ostigamiento鈥, ya que este concepto exige una acci贸n permanente, que no puede darse ya que la mujer que va a practicarse una IVE no acude de manera repetida al centro.

Sobre la creaci贸n de 鈥渮onas de seguridad鈥 en torno a los centros, Bosch tambi茅n cree que hay oportunidad para que esta propuesta sea tomada en cuenta. 鈥淭enemos confianza en que el texto se enriquezca en el tr谩mite鈥, explica Bosch.

Tramitaci贸n parlamentaria

Una vez superado este primer examen parlamentario, el texto ser谩 remitido a la Comisi贸n competente y se abrir谩 el plazo de presentaci贸n de enmiendas. En caso de presentarse enmiendas a la totalidad, el texto deber谩 superar el debate de totalidad ante el Pleno.

Luego la iniciativa continuar谩 su tramitaci贸n en Comisi贸n y en Pleno, donde por su car谩cter org谩nico deber谩 obtener una mayor铆a absoluta en una votaci贸n final de conjunto, en cuyo caso ser谩 trasladada al Senado.

Mientras se tramita esta reforma puntual de C贸digo Penal, el Ministerio de Igualdad ha abierto un proceso que pretende culminar con una reforma amplia de la Ley del aborto. Esta reforma abordar铆a no solo el acoso a las cl铆nicas sino tambi茅n otras barreras en el acceso al aborto. Adem谩s, planea incluir otros tipos de violencia en esta ley, como la violencia obst茅trica.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (22/09/2021).




Fuente: Sasmadrid.org