February 13, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
1,591 puntos de vista

Una violencia brutal sacude la practica totalidad del continente africano. Conflictos armados, guerras inter茅tnicas, hambrunas y cambio clim谩tico, milicias, paramilitares, guerras por sus recursos minerales, alimentadas por corporaciones multinacionales en conexi贸n con Jefes de Estado o gobiernos dictatoriales corruptos, saquean el continente. Y asesinan, torturan, encarcelan, violan, expulsan a poblaciones enteras. La violaci贸n de los derechos humanos b谩sicos parece no tener l铆mites.

A煤n con este panorama sombr铆o, en la 煤ltima d茅cada, se est谩n desarrollando grandes protestas y movilizaciones pac铆ficas multitudinarias, reclamando derechos y exigiendo cambios pol铆ticos. La sociedad civil se organiza, toma las calles y levanta la voz contra sus gobiernos, en una lucha prodemocracia, no siempre avalada por los pa铆ses m谩s desarrollados.

Son muchos los aspectos a considerar en estas movilizaciones. Uno de ellos es la exigencia frecuente de limitar el tiempo que pueda estar un gobernante en el poder y asegurar el cambio democr谩tico. Otro, que son movilizaciones multitudinarias, intergeneracionales, y que se expresan como resistencias civiles, pac铆ficas o noviolentas. Y en ellas tienen gran importancia Internet, los medios de comunicaci贸n y redes sociales, tanto en el interior del pa铆s como con la di谩spora, para internacionalizar las situaciones. Por eso, una de las primeras acciones de represi贸n de dictadores y militares es cortar internet y las comunicaciones telef贸nicas.

En este marco se desarrollaron las movilizaciones de Togo en los a帽os 2017-2018.Togo, excolonia alemana y francesa, es un pa铆s de unos 8 millones de habitantes, que accedi贸 a la independencia en 1963. Desde entonces ha estado gobernado ininterrumpidamente por militares, por una saga familiar de presidentes golpistas.

En 2017 una gran movilizaci贸n popular, reclamando la Constituci贸n de 1992 y la limitaci贸n del poder a dos legislaturas, consigui贸 obligar al dictador a poner en marcha algunos procesos de participaci贸n pol铆tica ya reconocidos por esa constituci贸n, pero nunca aplicados. Fue una movilizaci贸n no exenta de represi贸n violenta, pero en la que los distintos actores de la oposici贸n, tanto entidades de la sociedad civil como partidos pol铆ticos, optaron claramente por la resistencia civil y la noviolencia activa.

As铆, la Rest-Cor, coordinaci贸n de las distintas instituciones religiosas, educativas y pol铆ticas, pidi贸 p煤blicamente un 鈥減roceso de transformaci贸n noviolento鈥 para la gesti贸n de la crisis y para contrarrestar el discurso de odio entre partidos y grupos 茅tnicos. Ante la ciudad de Sokod, que estaba sitiada por el ej茅rcito, plante贸 鈥渜ue no podemos permanecer en silencio ante la situaci贸n que se vive aqu铆 en Togo鈥, y llam贸 a la oposici贸n y a la juventud togolesa a la 鈥渘o-violencia-activa鈥ara un cambio positivo, de manera pac铆fica鈥. 鈥淣o permitamos que nos manipulen hacia la violencia, porque cuando termine la violencia todos seremos v铆ctimas y perdedores鈥

Paralelamente, en esa misma l铆nea, se desarroll贸 un programa educativo, 鈥淰oces contra la violencia鈥, con cientos de maestros y miles de alumnos de secundaria, para ayudar a asimilar a los j贸venes los valores de la noviolencia, y en especial, para entender y denunciar la violencia contra las mujeres, y sus causas.

A todo ello contribuye significativamente Farida Nabourema, defensora de los derechos humanos e impulsora del movimiento 鈥淔aure Must Go鈥 contra el dictador Faur茅 Gnassingb茅, que llama a la resistencia civil noviolenta para la democracia y habla desde la experiencia: 芦La no violencia no es una elecci贸n moral ni filos贸fica, sino estrat茅gica. Mi objetivo es empoderar a la gente para derrocar a un l铆der. Si armas a la gente, 驴c贸mo gestionas el d铆a despu茅s? A煤n sigo recibiendo invitaciones de ciudadanos para montar algo violento con el argumento de que, sin pistolas, nunca derrocaremos a un r茅gimen brutal, pero la gente confunde no violencia con tolerancia a la violencia o con debilidad. Y lo que trato de hacerles entender es que el Estado tiene todos los medios militares y diplom谩ticos, y de ninguna manera vamos a tenerlos nosotros para montar un Ej茅rcito equiparable al de un Estado con 50 a帽os de dictadura militar禄.

El dictador consigui贸 ganar las elecciones de febrero 2020. La represi贸n no ha cesado, como muestra Amnist铆a Internacional, que denuncia la detenci贸n arbitraria de dos periodistas en diciembre por criticar a dos ministros del gobierno dictatorial. Pero un nuevo modo de luchar por los derechos humanos y la mejora de las condiciones de vida va tomando peso en amplias mayor铆as.


Foto de entrada tomada del Blog de Farida Bemba Nabourema de 21 Ao没t 2017.

Fuente: https://alternativasnoviolentas.org…




Fuente: Grupotortuga.com