February 11, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
310 puntos de vista


Dos d茅cadas despu茅s de que la foto de Unai Romano reci茅n torturado recorriese las paredes de Euskal Herria, la denuncia del gasteiztarra toma fuerza en las redes. El caso qued贸 impune despu茅s de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad afirmasen que el rostro deformado del joven pod铆a ser “producto de un golpe con una puerta”. El 13 de febrero, D铆a contra la Tortura, habr谩 movilizaciones.

En torno al D铆a contra la Tortura (13 de febrero, 40潞 aniversario de la muerte de Joxe Arregi), la difusi贸n de la lacra de la tortura en Euskal Herria cobra eco todos los a帽os con mensajes, concentraciones y lecturas al respecto.

El escandaloso n煤mero de personas torturadas en Araba demuestra la realidad vivida durante muchos a帽os en Euskal Herria. Al menos 272 alaveses y alavesas han sufrido torturas por parte de diferentes cuerpos policiales desde 1960 hasta 2011. Uno de los casos m谩s conocidos fue el de Unai Romano.

Hace 19 a帽os, en febrero de 2002, la foto del gasteiztarra Unai Romano reci茅n torturado recorri贸 las paredes de Euskal Herria en forma de poster-denuncia. ahora, casi dos d茅cadas despu茅s, la denuncia toma fuerza en las redes sociales (testimonio completo m谩s abajo).

El caso qued贸 impune, tras alegar las FSE que el rostro deformado del joven de Gasteiz pod铆a ser 芦producto de un golpe con una puerta禄. Sin embargo, el testimonio de Romano d铆as despu茅s de ser torturado sigue viraliz谩ndose en las redes 20 a帽os despu茅s.

En el caso de Araba, Sortu ha convocado un espacio contra la tortura de 16:30 a las 18:30 en la plaza del Arka de Gasteiz y una concentraci贸n en la misma plaza a las 18:00.

Testimonio de torturas de Unai Romano

Alrededor de las 4.00 del d铆a 6 de setiembre de 2001, estoy durmiendo y me despiertan unos ruidos. Salgo al pasillo y veo unos guardias civiles discutiendo con mis padres. Me acerco y me preguntan si soy Unai Romano, a lo que contesto que s铆 (鈥) Me dicen que estoy acusado de 芦colaboraci贸n con banda armada禄, y en ese momento empiezan a subir por las escaleras guardias civiles vestidos de paisano y la secretaria del Juzgado. Me ponen las esposas y me dicen que van a registrar el piso.

Empezamos por mi cuarto. Miran papel por papel, libro por libro. El registro de mi cuarto es eterno (鈥) Lo que les interesa lo van dejando encima de la mesa (鈥) Luego se levanta acta de todas las cosas que se llevan de mi cuarto y pasamos al siguiente (鈥) La secretaria se empieza a cansar y el mando de los guardias civiles les dice que vayan m谩s r谩pido (鈥) Se ha levantado acta de todo, y cuando parece que se ha terminado todo se acuerdan del camarote. Cuando estamos entrando no se f铆an y se cubren conmigo, mientras tienen la mano en la pistolera. Cuando bajamos a casa, me permiten que me duche, me vista y me despida de mis familiares pero sin abrir la boca, como ha sucedido en todo el registro.

Me bajan al soportal y me ponen contra una esquina mientras ellos discuten de c贸mo me sacan (鈥) Al final, me tapan y me llevan dos de ellos. El coche me lleva a un sitio que desconozco. Todo el trayecto lo he hecho en silencio y con la cabeza entre las piernas. Nada m谩s bajarme del coche hay unas escaleras, no me avisan y me caigo de rodillas en ellas. Me meten a un calabozo con pasamonta帽as y me ponen contra la pared. Tengo problemas para respirar y el guardia civil que me cuida dice que no tengo derecho a respirar.

Me meten en una furgoneta, al rato, y sin esposar me llevan a Madrid. El viaje se realiza a gran velocidad, seg煤n deduzco por el ruido que saca el motor. Durante el traslado se mete alguien en donde estoy yo y me pregunta por qu茅 creo que me han detenido. Le respondo que es porque conozco a alg煤n detenido. El me aconseja, como amigo, que colabore. Me dice que hasta el momento ellos se han portado bien conmigo, y que colabore.

Me llevan a una comisar铆a, me ca- chean y me dan cuatro consejos muy importantes all铆: obedecerles, tener los ojos cerrados, no mirarles a ellos a la cara y, si me cruzo con alg煤n otro detenido, no mirarle. Me meten en un calabozo y me obligan a permanecer de pie.

Al cabo de un rato empiezan los interrogatorios. Me piden que colabore continuamente, mientras me golpean en la cabeza con unos palos forrados en espuma o cinta aislante. Que si conozco a fulano, que si conozco a mengano, que si puse un coche bomba, que si dispar茅 a alguien鈥 Me dicen que he hecho todo ese tipo de cosas, lo que yo niego rotundamente. Al instante de negarlo, me golpean tres o cuatro veces con los palos forrados. Luego me preguntan de nuevo. Cuando estoy grogui paran y me preguntan sobre la cuadrilla, sobre los familiares, sobre d贸nde poteaba en la Parte Vieja de Vitoria, sobre camareros, temas sobre el trabajo, pol铆tica, ikastolas, gaztetxes. Cuando me tranquilizo un poco y despu茅s de que me den un poco de agua 颅agua que me recupera mucho, no s茅 si estar铆a drogada o algo por el estilo颅 empiezan de nuevo (鈥)

Todos los interrogatorios los hago con un antifaz puesto en los ojos (鈥), y por encima del antifaz me ponen un pasamonta帽as. Cada vez los interrogatorios son m谩s duros y me llegan a colocar hasta tres pasamonta帽as. Yo creo que es para amortiguar los golpes, pero la sensaci贸n de agobio es terrible, y no paro de sudar la gota gorda.

Otra cosa que me hacen es la bolsa. Me colocan una bolsa en la cabeza y la cierran aguant谩ndola, y as铆 hasta que me tambaleo. Me lo hacen hasta unas ocho veces en total. Luego lo mismo; cuando estoy atontado, preguntas sobre mi forma de vivir, de d贸nde andaba y con qui茅n, m谩s agua y vuelta a empezar.

Tambi茅n me obligan a realizar flexiones. Estoy de pie y me hacen ponerme en cuclillas 颅a esto le llaman 芦el ascensor禄颅. Me tienen mucho tiempo haciendo esto y acabo totalmente empapado en sudor. En una de 茅stas me hacen firmar una hoja para el Juzgado, seg煤n creo recordar, que tengo que volver a repetir ya que la he dejado totalmente mojada del sudor que me cae de la cabeza y del que tengo en las manos y brazos (鈥)

Durante los interrogatorios oigo gritos de dolor de otra gente. No s茅 qui茅nes o si los producen ellos mismos, pero son espeluznantes (鈥) En una de 茅stas, cuando me sacan de un interrogatorio y me tienen en el calabozo de pie, entra uno de ellos y solamente me coloca el antifaz (鈥) y me lleva a una habitaci贸n donde est谩 una mujer. Se identifica como m茅dico forense y me ense帽a su carn茅 (鈥) Me pregunta por mi estado de salud en general, y le digo que estoy reventado f铆sicamente y lo de los golpes en la cabeza. Me pregunta por las operaciones que hab铆a tenido y le comento lo de mi arritmia asintom谩tica (鈥) Los guardias civiles est谩n detr谩s de la puerta y me imagino que ellos nos oir铆an a nosotros como nosotros les o铆mos a ellos.

Me meten en el calabozo y, a los pocos minutos, me ponen el antifaz y la capucha o capuchas. Me meten en otro lugar y me preguntan qu茅 le he dicho a la m茅dico forense. Empiezo a cont谩rselo y me interrumpe uno de ellos grit谩ndome como un loco que ya sab铆a lo que le hab铆a dicho. Al instante, me golpea unas veinte veces seguidas con aquellos palos, creo.

Empiezan los interrogatorios. Estos son mucho m谩s salvajes que los anteriores. Las preguntas son las mismas o parecidas (鈥) Siempre que contesto que no, me golpean duramente. Yo estoy de pie. Me preguntan constantemente y me caen golpes cada vez m谩s fuertes, pero ahora me van girando ellos, una vuelta para aqu铆, media para all谩, ahora para aqu铆鈥, todo ello entre golpes y preguntas intercal谩ndose constantemente. Dos guardias civiles me suben en sillas y comienzan a golpearme desde arriba. Cada vez est谩n m谩s agresivos y los palazos que me meten son ya de campeonato. Los golpes son siempre en la cabeza y en la frente. No s茅 cu谩nto tiempo llevo ni qu茅 hora es (鈥)

Me tienen haciendo ese tipo de flexiones, de pie, en cuclillas, de pie鈥, pero cuando estoy en cuclillas me golpean en la cabeza y con el mismo impulso del golpe me caigo al suelo, aunque siempre me cogen antes de que caiga del todo (鈥) Me dejan descansar y me dicen que soy el 煤nico 芦hijo de puta禄 que no ha hablado y que como no les diga nada, voy a salir como 芦el Lasa 茅se禄 (鈥)

M谩s agua, m谩s preguntas y empezamos. Ahora me tienen sentado en una silla. Ya no me aguanto de pie, y me gol-pean constantemente. Las preguntas ya no son tan habituales, pero los golpes son constantes. Me tienen en una silla con respaldos para los brazos y ando grogui de un lado para otro. No quieren que me desmaye, y cuando ven que no puedo m谩s, se controlan un poco. Uno de ellos me habla al o铆do suavemente dici茅ndome que diga cualquier cosa, que me lo invente, que 茅se es su trabajo (鈥) Luego viene y le digo que no lo he hecho, se pone hist茅rico y me dice que a partir de ahora le voy a rogar que me mate. Me agarran entre unos y me golpean m谩s fuerte en la cabeza. Ellos se cansan y se van turnando. Me ponen los electrodos con una porra el茅ctrica en los genitales, en el pene, en la parte superior de la oreja, y detr谩s de las orejas. Tambi茅n me ponen la bolsa, y me siguen golpeando.

Estoy roto y me empiezan a amenazar con que mi novia y mi hermano est谩n de camino y que les van a hacer el doble de lo que me han hecho a m铆 (鈥) Los golpes contin煤an mientras me agarran entre algunos y me empiezan a decir que han detenido a mi madre y que est谩 camino del pantano que est谩 cerca de Vitoria. Los golpes contin煤an. Yo les ruego que dejen a mi madre, que nunca ha hecho nada. Me dicen que le est谩n haciendo 芦el ascensor禄 en la presa, atada por los pies y en el agua. Se oyen llamadas como que est谩n hablando con los del pantano. Uno de ellos pega un grito y se callan todos. Me sientan en una silla y uno de ellos me comunica que mi madre ha fallecido (鈥)

Me llevan al calabozo y me dejan all铆 alrededor de una hora. Mi situaci贸n es brutal. Se me est谩 hinchando la cabeza a una velocidad incre铆ble, y ya no veo nada. El pensamiento me juega una mala pasada y me creo lo de mi madre. La cabeza me est谩 quemando y lo 煤nico que quiero es salir de all铆. De repente viene uno de ellos y me ve que me estoy levantando de la cama (鈥) Me quema la cabeza entera, me la palpa y est谩 exageradamente hinchada, me duelen los ojos y siento como si me fuera a estallar la cabeza. Lo de mi madre me tiene hist茅rico y decido autolesionarme mordi茅ndome las mu帽ecas. Tengo, o mejor dicho noto ,una peque帽as marcas en las mu帽ecas y primero con los dedos y luego con la boca logro lesionarme.

De repente, viene uno de ellos y me dice que me levante y que le acompa帽e. Me coge las manos por detr谩s y se da cuenta de lo de las mu帽ecas. Me llevan por los pasillos, me suben las escaleras y me meten en una habitaci贸n. La m茅dico forense est谩 asustada, pregunta qu茅 me ha pasado y qu茅 me han hecho. El guardia civil le dice lo de las mu帽ecas, y se va. Me dejan con ella, estoy hist茅rico, no reconozco la voz de esa mujer y no puedo verla (鈥) Me obliga a sentarme y me pregunta qu茅 tal estoy, a lo que le contesto que me va a estallar la cabeza.

Son las 10.00 del 7 de setiembre. Pide un coche urgente a los guardias civiles y nos dirigimos al hospital (鈥) Ellos me quieren llevar a un hospital militar, pero la m茅dico dice que no, y que vamos al hospital 芦no s茅 qu茅 universitario禄, no me acuerdo del nombre. Por el camino me pongo hist茅rico, y le digo al m茅dico forense que han matado a mi madre y que llame a mi casa (鈥) Llegamos al hospital, por urgencias, creo. Me sientan en una silla de ruedas y me curan lo de las mu帽ecas. La m茅dico forense se va a hablar con los m茅dicos (鈥) Luego viene la m茅dico forense, que me dice que ha llamado al juez y que no le ha pasado nada a mi madre. Me sigue dando la mano y tranquiliz谩ndome.

Me empiezan a hacer las pruebas. Su mayor preocupaci贸n es que no me hayan roto el cr谩neo o, mejor dicho, que no tenga rotura craneoncef谩lica (鈥) No s茅 durante cu谩ntas horas me tienen all铆, pero la m茅dico forense me comenta que me voy a quedar ingresado en aquel hospital. Me dice que est谩 en contacto con el juez y que ya sabe qu茅 ha pasado.

Cada vez que me hacen una prueba, la m茅dico forense viene y me dice que no tengo rotura de cr谩neo. El dolor me mata vivo y no me quieren dar nada hasta que no tengan los resultados de todas las pruebas. Ella me sigue dando la mano. Con el paso del tiempo, me dicen que no tengo rotura craneoencef谩lica y que tengo un edema y contractura muscular en el cuello. Tengo toda la cabeza y el cuello hinchados. La m茅dico forense me dice que tengo toda la cabeza morada y los ojos negros, pero que es normal con un edema. Me quieren poner un collar铆n, pero como tengo el cuello tan hinchado no me sirven los que tienen all铆, me quedan todos peque帽os y tardan una hora en encontrar uno que me pueda poner.

En un momento dado, le comento a la m茅dico forense lo que me han hecho, y cuando le digo lo de los electrodos, me mira la oreja y me dice que la tengo quemada por la parte de arriba y que detr谩s est谩 hinchada (鈥)

Me hacen un reconocimiento m茅dico completo, con todo tipo de pruebas de coordinaci贸n (鈥) Queda por verme el oftalm贸logo, ya que no puedo abrir los ojos. Viene la m茅dico forense y me dicen que me llevan a la enfermer铆a de una prisi贸n, pero que primero tenemos que ir a comisar铆a, donde he estado anteriormente, y que despu茅s me llevan a prisi贸n. Me entra un miedo atroz, pero ella me tranquiliza dici茅ndome que el juez lo sabe y que no me van a hacer nada (鈥)

Me llevan a la comisar铆a y me meten junto con la forense en su habitaci贸n. Ella pide la silla m谩s c贸moda que tengan y me traen una sin apoyabrazos. Me siento con ella. Me traen hielo y me lo pongo unos segundos en cada lugar que creo oportuno (鈥) Me traen la comida, aunque m谩s o menos son las 18.00. La comida consiste en dos yogures y un sandwich. La m茅dico forense se sienta a mi lado y me da de comer los yogures. El sandwich no puedo masticarlo y no me lo como. Ella se tiene que ir y me deja solo alrededor de dos horas. Durante ese tiempo tengo a dos guardias civiles fuera de la habitaci贸n, mir谩ndome y ri茅ndose continuamente. Se van turnando y se r铆en del aspecto de mi cara, mientras me dicen cosas del estilo de que soy un cerdo, un monstruo, y m谩s tonter铆as del estilo. Yo mientras tanto, permanezco quieto y s贸lo me muevo para colocarme el hielo. Hacen amagos de venir pero no me tocan ni un pelo mientras permanezco en aquella habitaci贸n. El dolor persiste y lo ! 煤nico que me calma es darme hielo y estar quieto (鈥)

Oigo c贸mo viene uno gritando que trae mi cena y escucho como agitan los yogures y se los beben mientras se r铆en. Pasa el tiempo y los dolores empiezan a aumentar de nuevo. Me quejo de dolor y mandan a algunos de ellos a buscar a la m茅dico forense, pero pasa el tiempo y no aparece nadie. De repente viene uno de ellos con una ampolla y dice que es para m铆. Pero yo no me f铆o y pego un traguito peque帽o y, como sabe a rayos, cuando oigo que se aleja vac铆o todo el vaso en una silla acolchada de 茅sas de tela que tengo a mi lado (鈥) Ese medicamento es muy fuerte y lo poco que bebo me produce unas enormes ganas de dormir, por lo que tengo que hacer un gran esfuerzo para no dormirme.

A la hora, aproximadamente, me meten en un coche y empiezan a hacer tonter铆as mientras nos dirigimos a un lado que no s茅. Meten grandes acelerones y luego frenan bruscamente, ponen las sirenas y andan en zig-zag. La m煤sica la tienen muy alta y paran el coche en un par de ocasiones, se bajan los que van sentados delante y hacen como que abren la puerta, pero luego seguimos adelante. En una de las ocasiones en que hacen un zig-zag, tengo que apoyar la cabeza en el cristal para no golpearme, y noto que tiene una cortina (鈥)

En una de estas ocasiones paramos, y el guardia civil que va a mi lado me pregunta si quiero hablar con la Guardia Civil. Yo le respondo que no y me bajan del coche. Comienzo a o铆r ruidos y puertas que se abren y se cierran continuamente. Creo que estoy en una prisi贸n, pero no me f铆o. Me sacan dos fotos y me toman las huellas (鈥)

Estoy totalmente ciego y algo atontado, y me llevan ante los m茅dicos. Me miran por encima, me preguntan algo y me dicen que me van a poner un apoyo para dormir, ya que no puedo valerme por m铆 mismo, y me meten en una celda con dos camillas, un ba帽o, un labavo y una ducha. El apoyo es un colombiano que me ayuda a acostarme, a orinar y a levantarme de la cama. Me dan otras pastillas y duermo unas horas, seg煤n me dice el apoyo. Por la ma帽ana hablamos y me dice que tengo la cara totalmente hinchada, con los ojos negros y todo el resto morado, menos la punta de la nariz y los labios, que tienen un color normal. Me cambian de apoyo, y me ponen otro (鈥)

Me entero que he llegado a la c谩rcel el d铆a 8 de setiembre, sobre la una de la madrugada. Estoy en Soto del Real, en el m贸dulo de enfermer铆a, en la zona de aislados.

A las dos horas de llegar el segundo apoyo, me comunican que estoy incomunicado y no puedo tener apoyo. A partir de ese momento, tengo que ir palpando todo, para poder ir al ba帽o, a la cama, a comer (鈥)

Pasa el s谩bado d铆a 8 y el domingo 9, hasta la tarde. Me pego una ducha y empiezo a ver algo. Al principio es borroso, pero con el paso de las horas veo mejor. Tengo los alrededores de los ojos negros, lo que es el blanco del ojo ensangrentado, toda la cara hinchada y oscurecida, y el cuello y los hombros, hasta el pecho, oscurecidos tambi茅n (鈥.)

No puedo dormir, ya que al apoyar la cabeza en la almohada me duele, y le digo al m茅dico que me aumente el medicamento. Quedamos en que me va a dar dos Nolotil, pero me da una pastilla verde y blanca que resulta ser demasiado fuerte. He estado en dos ocasiones a punto de caerme al suelo, mareado, y le digo que no la quiero m谩s y que me d茅 dos Nolotil.

Me tiene 24 horas al d铆a encerrado en la celda de enfermer铆a, y no quieren que me vea nadie ya que mi cara es bastante espectacular seg煤n me dicen los apoyos, ya que ellos s铆 que me ven al darme la comida. Sigo durmiendo muy mal.

El lunes, d铆a 10 de setiembre, viene otro m茅dico forense del juzgado (鈥) Toma nota de mi estado, sobre todo de la cara y del cuello, y cuando le quiero comentar algo, me dice que aqu茅llo es un mero tr谩mite para poder pasar ante el juez. Acordamos que estoy en condiciones de pasar, no en muy buenas, pero accedo. Por la noche me comunican que me van a levantar a las 7.00 del d铆a siguiente, el 11 de setiembre.

Me llevan a ingresos, me dan de desayunar y luego me ponen en manos de la Guardia Civil, que me va a llevar a la Audiencia Nacional. Le comunico al guardia civil que me va a colocar las esposas que tengo las mu帽ecas heridas y que no me las ponga, a lo que me responde con que si tengo un papel m茅dico que diga eso. Le digo que no y me esposa a la espalda.

El viaje a la Audiencia resulta muy duro, ya que todav铆a no me encuentro muy bien. Una vez all铆 me dejan en manos de la Polic铆a Nacional, y uno de ellos comenta al otro que me han hecho 芦la del pulpo禄 (鈥) La secretaria del juez me lee mis derechos, designo a Iker Urbina como mi abogado y digo que quiero ver al m茅dico forense.

Me llevan al calabozo y al rato me sacan para llevarme delante del m茅dico forense. Le digo que tengo un dolor que es nuevo en la mitad del pecho, que se agudiza al moverme y que me deja tres o cuatro segundos sin respiraci贸n (鈥) Le cuento los tipos de torturas y toma nota, pero me dice que eso se lo diga al juez (鈥) Me llevan al calabozo, y al rato me suben ante el juez.

El trayecto desde el calabozo hasta el despacho del se帽or juez lo hago con una chaqueta en la cabeza que me impide ver nada. Empieza la toma de declaraci贸n, respondo a las preguntas y niego las acusaciones. Cuando me pregunta si quiero a帽adir algo m谩s le comento las torturas y malos tratos que he sufrido y empiezo a cont谩rselas. Al cabo de medio minuto, me interrumpe dici茅ndome que lleva muchos a帽os trabajando con la Guardia Civil y que mucha gente dice sufrir las torturas y que no me cree. Dice tambi茅n que adem谩s, al no haber declaraci贸n policial, que 茅se no es el sitio indicado para denunciarlo, y que vaya al Juzgado para poner una denuncia. Me quedo perplejo, le miro a la secretaria y asiente con la cabeza. Mi abogada de oficio no me quita la vista de la cara y tampoco no dice nada (鈥)

Me bajan al s贸tano con la chaqueta puesta de nuevo en la cabeza y me meten en una furgoneta de la Guardia Civil que me lleva de nuevo a la prisi贸n. Yo esperaba poder ver a mi abogado, pero al parecer no quieren que nadie me vea la cara.

Una vez en prisi贸n les digo que quiero hacer la llamada que me corresponde ya que me encuentro comunicado, y me dicen que hasta que llegue la notificaci贸n no puedo hacerla.

Me sacan de aislamiento y me llevan a una zona de hombres. A la ma帽ana siguiente pasa el m茅dico y me dice que hasta que no me desaparezcan las marcas de la cara voy a seguir en la enfermer铆a (鈥) Para el d铆a 14 creo estar en bastantes buenas condiciones para que me trasladen al m贸dulo, pero no me llevan hasta el d铆a 18, que es cuando han desaparecido todas las marcas, o casi todas (..)

He tardado tanto en escribirlo porque cada vez que me pon铆a a describir lo que pas贸 me pon铆a muy nervioso y ten铆a que ir poco a poco. Se me ha olvidado comentar que en los interrogatorios me hicieron estar mucho tiempo desnudo.

El testimonio de Unai Romano se incluye en el informe 芦Tortura en Euskal Herria禄, referido al a帽o 2001.

Fuente: https://halabedi.eus/es/tortura-ara…




Fuente: Grupotortuga.com