March 24, 2021
De parte de La Haine
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Las trabajadoras del hogar denuncian un profundo agravamiento de sus condiciones laborales tras un a帽o de pandemia

Amalia Caballero (Territorio Dom茅stico): 鈥淓l covid-19 ha empeorado nuestras vidas; la situaci贸n de desprotecci贸n es total, s贸lo vamos tirando gracias a que nos apoyamos unas a otras鈥

Llueve sobre mojado para el colectivo de las empleadas del hogar, el m谩s abandonado a su suerte, desde tiempos inmemoriales, por todos los gobiernos de la democracia. Un a帽o despu茅s del estallido del coronavirus, la pandemia no ha hecho m谩s que agravar profundamente la situaci贸n de un gremio que se las ve y se las desea a diario para salir adelante, en unas condiciones laborales extremas, con miles de despidos sin derecho a paro y con las distintas administraciones mirando para otro lado cada vez que alzan la voz para reclamar sus derechos.

Se trata del 煤nico grupo de trabajadoras -m谩s del 90% son mujeres- que sigue sin tener reconocida la prestaci贸n por desempleo. En este sentido, reivindican que Espa帽a ratifique de una vez por todas el Convenio 189 de la Organizaci贸n Mundial del Trabajo (OIT), que implica la equiparaci贸n de sus cotizaciones y derechos con las del resto de trabajadores del r茅gimen general. El convenio, en vigor desde 2013 en varios pa铆ses, establece, entre otros aspectos, el derecho al salario m铆nimo, las horas de descanso diarias y semanales y una clara y correcta informaci贸n de las condiciones de empleo. El Gobierno anunci贸 el a帽o pasado que suscribir铆a el acuerdo para dar amparo legal a estas grandes olvidadas, en su mayor铆a inmigrantes, del mercado laboral, pero, de momento, contin煤an en un limbo jur铆dico que las mantiene en situaci贸n de esclavitud en un pa铆s que se dice del primer mundo.

Constanza Cisneros, portavoz del Observatorio Janet Beltr谩n, sostiene que el covid-19 鈥渉a sacado a relucir todas las miserias y las carencias de los servicios sociales鈥, y muestra su malestar porque la sociedad no 鈥渢oma en serio鈥 a su colectivo, compuesto por unas 鈥600.000 mujeres鈥, la mayor铆a en situaci贸n irregular. Recuerda que, tras un a帽o de pandemia, 鈥渕uchas compa帽eras se han quedado en la calle鈥, mientras las agencias de trabajo 鈥渂uscan el beneficio propio y pasan por alto la dignificaci贸n del empleo de hogar, como si fu茅ramos objetos o m谩quinas鈥. Esta ecuatoriana, con 13 a帽os en Espa帽a como trabajadora dom茅stica, afirma tambi茅n que el 鈥渁gravamiento鈥 de su sector por el coronavirus ha sido 鈥渕uy profundo: nos ha azotado duramente, estamos completamente maltratadas鈥 por el sistema.

Fran Lorenzo, jefe de Prensa del Ministerio de Trabajo, reconoce que las trabajadoras del hogar representan un colectivo que 鈥渘ecesita una mayor protecci贸n鈥, y asegura que existe en el Gobierno una 鈥済ran voluntad鈥 para que el Convenio 189 se apruebe 鈥渆n esta Legislatura鈥, pero no se puede hacer 鈥渄e un d铆a para otro, ya que implica a otros ministerios, como Igualdad y Exteriores鈥, y aunque el proceso es 鈥渓argo鈥 ya se ha 鈥渋niciado鈥. Sin embargo, desde que estall贸 la pandemia, miles de empleadas del hogar se han ido al paro. Cisneros rememora que el Gobierno dijo entonces que 鈥渘adie se quedar铆a atr谩s鈥, pero pusieron unas condiciones 鈥渢an dif铆ciles de cumplir鈥, como realizar los tr谩mites 鈥渄e manera telem谩tica鈥, que muchas no pudieron 鈥渃ompletar鈥 el proceso.

Amalia Caballero, miembro de Territorio Dom茅stico, denuncia que su sector se siente 鈥渕achacado鈥 por la pandemia y 鈥渕arginado鈥 por el Estado: 鈥淟a situaci贸n de vulnerabilidad y desprotecci贸n es total, y s贸lo gracias a que nos apoyamos las unas en las otras hemos ido tirando. El covid-19 ha empeorado nuestras vidas, y no todas hemos cobrado el subsidio que anunci贸 el ministerio, ya que muchas no tenemos ordenador o dispositivo m贸vil鈥. Sobre este punto, Lorenzo explica que la nueva prestaci贸n es 鈥渉ist贸rica鈥, ya que fue 鈥渄ise帽ada 鈥榚x novo鈥 para un colectivo que no hab铆a tenido contacto previo con el SEPE, y que, por lo tanto, no figuraba en las bases de datos鈥. A todo esto, recalca Lorenzo, hay que sumar la 鈥渕ultiplicaci贸n por seis de la carga de trabajo de los funcionarios鈥 desde la irrupci贸n del virus, lo que 鈥渄ificult贸 en un inicio la aplicaci贸n del subsidio鈥, que ya ha sido 鈥溍璶tegramente鈥 reconocido y pagado: 鈥淪e presentaron unas 56.000 solicitudes, de las que se aprob贸 el 80%, cerca de 44.000. El resto no cumpl铆an los requisitos de la convocatoria, por incompatibilidades o duplicidades鈥.

Grietas en el sistema de dependencia

Las trabajadoras de hogar y cuidados fueron consideradas esenciales durante el estado de alarma. Se dedicaron en gran medida a mantener el bienestar de personas mayores o dependientes en sus domicilios y en una coyuntura sanitaria de alto riesgo, convirti茅ndose adem谩s en la alternativa al ingreso de los mayores en las residencias, centros extremadamente golpeados por la pandemia. En el apartado de cuidados, estas empleadas llevan a帽os sirviendo para tapar las grietas de un sistema de dependencia insuficiente, con unas pol铆ticas de conciliaci贸n limitadas y una desequilibrada corresponsabilidad entre hombres y mujeres.

Seg煤n Graciela Cardona, representante del Sindicato de Trabajadoras del Hogar, las condiciones laborales de su colectivo se han 鈥渄eteriorado a煤n m谩s con la pandemia, sobre todo para las internas, que se han visto obligadas a permanecer en el domicilio del empleador鈥 por largas temporadas. Esta colombiana, que alude a la Encuesta de Poblaci贸n Activa para evidenciar que 鈥渆l trabajo en el hogar fue uno de los sectores donde m谩s empleo se destruy贸 en el 2020鈥, muestra su escepticismo ante la situaci贸n: 鈥淣os sentimos completamente abandonadas, el ministerio s贸lo pone pa帽os calientes. En noviembre nos dijeron que iban a montar un subsidio estructural para nuestro sector, pero no hay nada por ahora, y seguimos a la espera de la ratificaci贸n del Convenio 189鈥.

Desde UGT, Ana Mar铆a Corral, responsable del Departamento de Migraciones, subraya la 鈥渦rgencia鈥 de consolidar un marco legal para que las trabajadoras dom茅sticas cuenten con la 鈥減rotecci贸n鈥 que se merecen, y revela que desde el sindicato se han dirigido al Ministerio de Trabajo en varias ocasiones para defender sus derechos y denunciar las 鈥渓agunas鈥 que presenta el plan de regularizaci贸n. A su juicio, la pandemia ha hecho 鈥渟altar las costuras y se han visto los rotos鈥 del sistema, mientras el ministerio, que parece que siempre est谩 poniendo 鈥減arches鈥, no mejora las condiciones de las empleadas del hogar alegando 鈥渕iedo a la econom铆a sumergida鈥, aunque tambi茅n 鈥渆st谩 pensando en el empleador鈥.

Incapacidad de las pol铆ticas p煤blicas

Las principales asociaciones de trabajadoras dom茅sticas reclaman unas 鈥渃ondiciones de trabajo dignas y plenos derechos鈥, sin m谩s 鈥渆xcusas ni demoras鈥, ante unas pol铆ticas p煤blicas que se han mostrado 鈥渋ncapaces de garantizar el bienestar social鈥. En este sentido, denuncian que la falta de un 鈥渃onvenio colectivo鈥 deja como 煤nica referencia para el sector el salario m铆nimo interprofesional (SMI), cuant铆a retributiva que deber铆a ser 鈥渋ncuestionable鈥 pero que se ha convertido en su caballo de batalla frente a las 鈥渋nercias del mercado y la agresividad de los operadores lucrativos, como agencias, empresas y compa帽铆as de internet鈥.

Recientemente, la Plataforma por la Defensa del Empleo de Hogar y de Cuidados de Madrid present贸 sus tablas de salarios m铆nimos y condiciones de contrataci贸n, para garantizar unos requisitos de trabajo dignos. Esta organizaci贸n lleva varios a帽os haciendo p煤blicos estos baremos, con el objetivo de que tanto empleadas como empleadores conozcan las condiciones de contrataci贸n y los salarios. Sin embargo, 鈥渓a opini贸n p煤blica apenas nos ha hecho caso, a pesar de que enviamos la informaci贸n a todos los medios de comunicaci贸n鈥, se queja Cisneros.

Las tablas presentan requisitos tan elementales -aunque en la mayor铆a de casos incumplidos por los empleadores aprovechando la ignorancia de las trabajadoras- como que el contrato de trabajo debe hacerse por escrito; la obligatoriedad del alta en la Seguridad Social y la entrega de un recibo de sueldo o n贸mina mensual; el derecho a treinta d铆as de vacaciones al a帽o, o que el salario base no podr谩 ser inferior al que marca el SMI (950 euros). Tambi茅n que el descanso semanal ha de ser de 36 horas consecutivas, mientras que las internas dispondr谩n adem谩s de dos horas diarias para las comidas, as铆 como el derecho para estas trabajadoras a todos los permisos establecidos por cambio de domicilio, matrimonio, clases de preparaci贸n al parto, nacimiento de hijos, permiso por lactancia y fallecimiento o enfermedad de familiares.

https://www.cuartopoder.es/derechos-sociales/2021/03/24/las-trabajadoras-del-hogar-denuncian-un-profundo-agravamiento-de-sus-condiciones-laborales-tras-un-ano-de-pandemia/




Fuente: Lahaine.org