February 8, 2021
De parte de La Haine
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Este mes de febrero se cumplen 7 años desde que en la frontera del Tarajal entre Ceuta y Marruecos murieran en medio de los disparos de la guardia civil al menos 14 inmigrantes.

Los cadáveres son reales pero sus asesinos siguen impunes. En julio del 2020, la Audiencia Provincial de Cádiz, ordenó el sobreseimiento libre, sin juicio, de la causa afirmando que los Guardias Civiles investigados no cometieron delito alguno. Solo queda pendiente el recurso ante el Tribunal Supremo.

Han transcurrido 7 años, gobiernos, de izquierda y derecha, han pasado por la Moncloa, sufrimos una grave pandemia, … pero las políticas migratorias no han experimentado cambios notables.

Las fronteras migratorias están cada vez más lejos de las geográficas. Los gobiernos de Senegal, Mauritania, Marruecos reciben cuantiosas sumas para contener la inmigración. Al igual que Frontex cuya misión no es salvar vidas sino impedir la entrada de inmigrantes a la UE sin importarle el coste en vidas. Y pese a ello el mediterraneo es la fosa común de inocentes más grande de la tierra.

Las devoluciones en caliente, los vuelos de deportación, los CIE’s y las redadas por perfil étnico son inútiles para frenar la inmigración y solo acrecientan el sufrimiento de las personas inmigrantes. Pese a ello este gobierno que se auto titula progresista, utiliza este arsenal represivo sin sonrojarse.

Y para las personas inmigrantes que ya viven en el estado español, la discriminación y el racismo tampoco cesan. Sin papeles ni derechos, cientos de miles son excluidas socialmente, en trabajos esenciales por salarios de miseria, con el miedo cotidiano, expuestas al virus sin defensa sanitaria, dejadas claramente atrás.

Todo esto tiene una raíz, la existencia de una ley especial que regula la inmigración, la Ley de Extranjeria. Una Ley exclusiva para inmigrantes y que vulnera por su sola existencia el principio de igualdad ante la Ley. Que convierte a las personas inmigradas en simple mano de obra, que abandona en la calle sin salida ni esperanzas a la juventud migrante, que establece claramente la prioridad nacional. Una Ley racista que fomenta la xenofobia, la persecución de inmigrantes, el incendio de las chabolas de Lepe y quien sabe si el de la Nave del Gorg.

Esta Ley impide con innumerables trámites burocráticos cualquier regularización, dificultando incluso el acceso a las citas previas y su exigencia de un contrato de un año y cuarenta horas es imposible de alcanzar en la crisis económica que vivimos.

Ahora, este gobierno que mantiene sin papeles a más de 600.000 personas dice querer reformar la Ley de Extranjería. Lo quiere hacer para asegurarse una mano de obra inmigrante que salve la creciente vejez de la población autóctona. Pero quiere mantener a esa mano de obra sin derechos, barata y sumisa.

Toda Ley de Extranjería nos mantendrá como personas desiguales, sometidas a la represión, sin derechos. No queremos ninguna Ley especial, igual que no queremos limosnas ni ayudas que nos subordinen. Necesitamos igualdad de derechos para trabajar dignamente, vivir con nuestras familias y contribuir junto el resto de la sociedad a un futuro mejor. Queremos solamente las mismas leyes que todos y todas.

Hoy, tras 7 años recordando a las victimas del Tarajal causadas por la Ley de Extranjería, exigimos su derogación.

As. Papeles y Derechos Para Todos y Todas 




Fuente: Lahaine.org