June 10, 2021
De parte de ANRed
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El Pueblo Kolla de Salta mantiene la trashumancia, el trasladarse extensas distancias con el ganado en b煤squeda de nuevas pasturas, asentarse durante meses y luego volver a las parcelas de origen. Adem谩s de ser una actividad productiva-econ贸mica, se trata de acci贸n que hace a la cultura y a la identidad. La organizaci贸n, la lucha por la tierra y 100 mil hect谩reas que volvieron a las comunidades ind铆genas. Por Claudio Casparrino*, para Agencia Tierra Viva.


Durante milenios la humanidad ensay贸 innumerables formas de organizaci贸n social ligadas a dis铆miles temporalidades y espacialidades. Tiempo y espacio son, as铆, dos dimensiones hist贸ricas fundamentales del modo en que los colectivos sociales transitan su experiencia vital y su relaci贸n con el medioambiente.

La trashumancia es, quiz谩s, una de las formas m谩s singulares de ese extenso recorrido humano. El amplio despliegue geogr谩fico que implica el paso entre zonas bajas de invernada y altas de veranada para la cr铆a de ganado rememora a antiguas epopeyas por espacios abiertos que a煤n no hab铆an sucumbido al implacable catastro administrativo de la propiedad privada de la tierra. El ritmo de las estaciones que habilitan el pastoreo en los cerros y el cansino tr谩nsito por zonas escarpadas o neblinosas se aleja de manera definitiva del cron贸metro que mide la productividad laboral por d茅cimas.

El territorio argentino cuenta con diversas experiencias de trashumancia, destac谩ndose las desarrolladas en la precordillera patag贸nica de Neuqu茅n, R铆o Negro y Chubut, y en los valles interandinos de Salta. En ambos casos predominan las comunidades mapuche y kolla, respectivamente, las cuales suelen considerar a esta actividad no s贸lo como un medio para procurar sustento econ贸mico sino como parte de una dimensi贸n identitaria. Asimismo, las limitaciones al desarrollo de la actividad -vinculadas invariablemente al acceso a la propiedad de la tierra y el asedio de los latifundios- son asumidos como parte de sus reivindicaciones en tanto pueblos originarios.

Uno de los casos m谩s significativos lo constituye la comunidad kolla de la ex Finca San Andr茅s, ubicada en el departamento de Or谩n, Salta. Con 120.000 hect谩reas y una poblaci贸n estimada (en 2008) en 1600 personas, se extiende desde las Sierras del Zenta (4600 metros sobre el nivel del mar) en el l铆mite con Jujuy hasta la zona selv谩tica de las 鈥測ungas鈥 (400 metros sobre nivel del mar), sirviendo de zonas de establecimiento para veranadas e invernadas, simult谩neamente, e incluyendo puntos intermedios transicionales.

El investigador del Conicet Diego Dom铆nguez explica la trashumancia en esta zona como una estrategia familiar que 鈥渙rdena la vida familiar, acompa帽a los ciclos de la naturaleza, las estaciones, los tiempos de los cultivos, organiza las tareas de los distintos miembros del hogar y se estructura a la par de las festividades de intercambio regional鈥.

La complejidad del sistema de trashumancia y el trabajo agr铆cola en los distintos niveles de ocupaci贸n territorial ha requerido el desarrollo de lazos de reciprocidad, solidaridad y formas cooperativas de organizaci贸n que se enlazan a nivel cultural, a trav茅s de m茅todos como la minga (trabajo colectivo en distintas parcelas) y el huaque (colaboraci贸n por un pago en especie).

El territorio de la ex Finca San Andr茅s fue controlado por familias tradicionales a partir del proceso de conquista y la posterior conformaci贸n de los estados nacional y provincial. En 1930 fue adquirida por la familia del terrateniente Patr贸n Costas -propietaria del Ingenio San Mart铆n del Tabacal- imponiendo un sistema de arriendos que deriv贸 en el debilitamiento de la econom铆a campesina trashumante y la compulsi贸n a trabajar en los ca帽averales que abastec铆an la producci贸n azucarera.

Estas condiciones se recrudecieron durante la 煤ltima dictadura militar, incluyendo el intento de expulsi贸n de las comunidades de las tierras bajas. El retorno de la democracia y el avance en el desarrollo de marcos normativos internacionales y nacionales constituyeron el contexto para una nueva etapa de resistencia comunitaria y el incremento en grados de organizaci贸n, destac谩ndose la creaci贸n de la Comunidad Ind铆gena Pueblo Kolla Tinkunaku.

Luego de un extenso proceso de luchas colectivas, y con la intervenci贸n del Instituto Nacional de Asuntos Ind铆genas (INAI), la comunidad logr贸 en el 2011 la titulaci贸n de 100.000 hect谩reas bajo la forma de propiedad comunitaria, regularizando el 80 por ciento de los territorios ancestrales reclamados.

Este tipo de experiencias parecen evidenciar que la determinaci贸n espacial y temporal de un colectivo social no est谩n determinadas por factores inexorables, sino que est谩n mediados por la construcci贸n de identidades, el establecimiento de horizontes de emancipaci贸n y la proposici贸n de formas alternativas de reproducci贸n social.


*Claudio Casparrino es fot贸grafo documental, licenciado en econom铆a (UBA) y magister en econom铆a pol铆tica (FLACSO). www.claudiocasparrino.com.ar. El presente ensayo fotogr谩fico fue realizado en enero de 2012. Se utilizaron t茅cnicas anal贸gicas para la toma y copiado. El autor agradece a la Fundaci贸n ArgenINTA y a su director, Javier Ortega (per铆odo 2007-2015), por la colaboraci贸n en la realizaci贸n del proyecto.

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/project/transhumantes-claudio-casparrino/





Fuente: Anred.org