March 15, 2021
De parte de La Haine
105 puntos de vista


Las trasnacionales, con la filantr贸pica ayuda de Bill Gates, se han asegurado un estado permanente de escasez y demanda de vacunas

Las grandes farmac茅uticas est谩n en pie de guerra. Han logrado ganancias absolutamente extraordinarias debido a la especulaci贸n con vacunas, medicamentos e insumos sanitarios relacionados con el Covid-19.

Ahora redoblan el control de sus patentes monop贸licas para impedir que el sector p煤blico o empresas nacionales puedan acceder o fabricar vacunas o medicamentos sin pagar ingentes sumas. Cabildean agresivamente a sus gobiernos sede para impedir que la Organizaci贸n Mundial de Comercio (OMC) apruebe una exenci贸n a las patentes farmac茅uticas relacionadas con la pandemia.

Eso propusieron India y Sud谩frica ante el Comit茅 ADPIC (Acuerdo sobre derechos de propiedad intelectual relacionados al comercio) de la OMC, que se reuni贸 este marzo en Ginebra. Contaron con apoyo de m谩s de 100 pa铆ses, pero los gobiernos de Suiza, EEUU, Uni贸n Europea, Reino Unido, Australia, Canad谩, Singapur, Jap贸n y Brasil bloquearon cualquier avance de la discusi贸n.

India y Sud谩frica plantean que se pueda acceder a vacunas, medicamentos e insumos para Covid-19 sin verse limitados por elevados costos y patentes que impiden manufacturarlos en pa铆ses donde existe capacidad para ello. Eso multiplicar铆a enormemente la disponibilidad de vacunas e insumos en el mundo y fortalecer铆a las capacidades nacionales en salud p煤blica ante pr贸ximas debacles.

El ADPIC prev茅 el uso de licencias obligatorias y otras excepciones en caso de crisis de salud p煤blica, pero cada vez que pa铆ses han intentado usarlas, los c谩rteles de la industria farmac茅utica han hecho campa帽a para castigarlos, como sucedi贸 con Sud谩frica al intentar fabricar gen茅ricos para la epidemia de sida, o Colombia, que buscaba producir gen茅ricos de un medicamento para el c谩ncer, entre otros ejemplos. Por estos precedentes, ahora se busca que la OMC sancione la exenci贸n.

Una cruel paradoja es que la mayor铆a de los gobiernos que se oponen a la exenci贸n de patentes tienen ya comprometido el abasto de vacunas de Covid-19 para sus poblaciones, incluso muchas m谩s de lo necesario, como Canad谩 que acapar贸 hasta cinco veces las dosis para inocular a toda su poblaci贸n. El gobierno de Bolsonaro tambi茅n se opuso a la exenci贸n, pese a que Brasil tiene las peores cifras mundiales de muertes y el pa铆s tiene capacidad para manufactura nacional.

Entre otras acciones, las trasnacionales farmac茅uticas enviaron una carta a Biden urgiendo a mantener el apoyo a la innovaci贸n farmac茅utica ( ), oponi茅ndose a cualquier exenci贸n a los ADPIC. La firmaron directivos de Pfizer, AstraZeneca, Sanofi, Merck, Novartis, Bayer, Eli Lily, Bristol Myers Squibb, Gilead, Abbvie y otras, junto a la agrupaci贸n PhRMA, (Pharmaceutical Research and Manufacturers of America). No obstante, la innovaci贸n de esas empresas es casi nula, y en gran porcentaje se basa en usar la investigaci贸n p煤blica (https://tinyurl.com/hs6bkz28).

Varias de ellas han sido ampliamente subsidiadas por el p煤blico para desarrollar vacunas y con compras anticipadas por la pandemia (https://tinyurl.com/ykabcmw9) , pero han hecho contratos leoninos y ventas a precios secretos en cada pa铆s, incluso a doble y triple precio a pa铆ses del Sur. Por ejemplo AstraZeneca vendi贸 su vacuna para Covid-19 a Sud谩frica al doble del precio que la vendi贸 en Europa. Pfizer exigi贸 a varios gobiernos latinoamericanos (entre ellos Per煤, Argentina y Brasil) que adem谩s de contratos secretos, respalden controversias con sus activos soberanos, o sea reservas p煤blicas de los pa铆ses. (https://tinyurl.com/3v8fpjm4). Sumado a la inmunidad ante cualquier efecto adverso de las vacunas, que en su caso son experimentales.

Por su lado, la Fundaci贸n Bill y Melinda Gates presion贸 a la Universidad de Oxford, para que su vacuna se fabricara con la trasnacional AstraZeneca, aunque la investigaci贸n estaba avanzada y podr铆a haberse hecho con institutos p煤blicos. El anuncio inicial de Oxford fue que la vacuna estar铆a disponible gratuita y abiertamente, pero result贸 una vacuna patentada con precios secretos.

En el mismo sentido va el mecanismo Covax, formado inicialmente por CEPI y GAVI, dos alianzas para promover vacunaciones financiadas por la Fundaci贸n Gates, en el que participa la OMS y m谩s de 180 gobiernos. Aunque figura como mecanismo facilitador del acceso equitativo a las vacunas, en realidad es otra forma de garantizar que el dinero p煤blico vaya a comprar las vacunas de las trasnacionales, quiz谩 en t茅rminos que superficialmente parecen ventajosos, pero que en realidad son un doble pago del p煤blico, en lugar de exigir la cancelaci贸n de patentes y favorecer la manufactura nacional.

Oxfam denunci贸 que los cuellos de botella de entregas, promovidos por las trasnacionales y la Fundaci贸n Gates para asegurar las ganancias privadas, significan que tomar谩 como m铆nimo cinco a帽os llegar a un 60 por ciento de poblaci贸n global vacunada y a esa altura los virus muy probablemente hayan mutado. Adem谩s, el tiempo de supuesta inmunidad de las vacunas es desconocido, y probablemente demande vacunaci贸n anual. Sin contar con el surgimiento de otras pandemias, ya que las causas para ello siguen sin tocarse.

As铆 las trasnacionales, con la filantr贸pica ayuda de Bill Gates, se han asegurado un estado permanente de escasez y demanda de vacunas 鈥損romovidas desde lo p煤blico para ganancias privadas鈥 lo cual aparece como el negocio del siglo.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org