April 26, 2021
De parte de Portal Libertario OACA
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No creo que haya en la historia humana otro caso como el suyo. En que dos hermanos han aportado un conocimiento tan colosal y diverso; no solo a su 茅poca sino como iremos viendo que han influido y perdurado sobre las sucesivas generaciones hasta la actual y, seguramente, lo seguir谩n haciendo las futuras pues sus estudios en varios campos de la ciencia est谩n presentes y vigentes como cuando vieron por primera vez la luz en la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX en la Prusia de la Ilustraci贸n. Ellos son Wilhelm y Alexander von Humboldt. Hijos de la burgues铆a ascendida a la aristocracia prusiana, fueron cultivados por sus padres desde la m谩s tierna infancia con los mejores maestros, algunos procedentes de lugares lejanos sin reparar en gastos. Wilhem con trece a帽os ya hablaba con fluidez el griego, el lat铆n y el franc茅s o resolv铆a complejos problemas matem谩ticos. Una inversi贸n que sus progenitores debieron de tener de forma muy clara, porque sin duda fue muy costosa su ense帽anza. Pienso, que ni sus padres pudieron imaginar que sus reto帽os, por m茅ritos con sus estudios y descubrimientos, llegaron a desembolsar la inversi贸n que hicieron y algo m谩s. Wilhelm Humboldt fue el mayor, naci贸 en Potsdam, Prusia el 22 de junio de 1767; se dedic贸 especialmente a las letras como estudioso de las lenguas a las que consideraba mucho m谩s que una herramienta con la que podemos comunicarnos; para 茅l las lenguas eran adem谩s una prolongaci贸n del lugar de donde proceden. Wilhelm estuvo en el Pa铆s Vasco y fue toda una experiencia para 茅l entrar en contacto con la cultura vasca, con el euskera, al que escribi贸 con admiraci贸n por haber protegido su legado intacto hasta nuestros d铆as. Sus trabajos sobre el euskera se materializan en dos obras:

En 1817, “Berichtigungen und Zusaetze zu Adelungs Mithridates 眉ber die kantabrische oder baskische Sprache”  Correcciones y complementos al Mithridates de Adelung sobre la lengua c谩ntabra o vasca.

En 1821, “Pr眉fung der Untersuchungen 眉ber die Urbewohner Hispaniens vermittelst der Vaskischen Sprache” Examen del estudio sobre los primitivos habitantes de Hispania a trav茅s de la lengua vasca.

La Pen铆nsula Ib茅rica cuenta con el euskera como la lengua hablada m谩s antigua del continente europeo y con otra, el castellano, como una de las lenguas m谩s extendidas del planeta. En el a帽o 2000, en la Feria del Libro de Bilbao se record贸 como tradicionalmente se hace all铆. Humboldt; fue el personaje prominente de ese a帽o. En el discurso de apertura que corri贸 a cargo del miembro de Euskaltzaindia, Jos茅 Antonio Arana Martija, quien  dijo que Humboldt “elev贸 a categor铆a de ciencia el estudio del euskera”. “Hasta entonces no se hab铆a tratado cient铆ficamente el idioma, 茅l fue el primero”.

Su destino, al igual que el de su hermano Alexandre que naci贸 dos a帽os m谩s tarde en Berl铆n el 14 de septiembre de 1769, no depend铆a precisamente de las fuerzas azarosas. Alexandre fue un pol铆mata: ge贸grafo, astr贸nomo, humanista, naturalista y explorador… Fueron sus padres quienes siendo ni帽os les predestinaron al esfuerzo por el estudio con la clara intenci贸n de preparar la cualificaci贸n necesaria para llegar a ocupar los puestos de mayor relevancia dentro del Estado prusiano; en labores diplom谩ticas, en las responsabilidades de gobierno, y no les decepcionaron en sus pretensiones, pues fue su hijo mayor, Wilhelm, quien lleg贸 a ser un hombre de Estado y tambi茅n ministro e influy贸 notablemente en la estructura educativa, en la teor铆a pol铆tica, en el estudio anal铆tico de las lenguas activamente con su participaci贸n en la reforma educativa de su pa铆s. Pero 茅sta no es m谩s que una parte de la actividad que los hermanos desarrollaron. Wilhelm tuvo otros apetitos intelectuales que materializ贸 en numerosos estudios. A continuaci贸n voy a exponer como ejemplo preciso lo que signific贸 su aportaci贸n a la ciencia en las disciplinas que dominaron. El vasto legado de los hermanos Humboldt unidos por un planteamiento com煤n cosmopolita. En una rese帽a Herbert Scuria dice lo siguiente: 鈥淪i queremos nombrar una idea que se haya hecho cada vez m谩s visible a lo largo de la historia; si queremos alguna idea que demuestre la muy discutida, pero a煤n m谩s veces mal entendida, superaci贸n de la humanidad: es la idea de que la humanidad aspira a eliminar las fronteras, causadas por prejuicios y pensamientos parciales, que se han colocado entre los hombres; y tratar a toda la humanidad independientemente de su religi贸n, naci贸n o color como una gran tribu de hermanos, como un todo, cuyo fin es el libre desarrollo de sus fuerzas interiores. Este es el fin 煤ltimo exterior de la sociabilidad y a la vez es la direcci贸n natural del hombre hacia una ampliaci贸n indefinida de su ser.鈥

En 1802 se le ofreci贸 la oportunidad de ir a Roma como enviado de Prusia ante la Santa Sede. Sus conocimientos de diplomacia y su t铆tulo de consejero diplom谩tico habr铆an demostrado finalmente su utilidad. La fascinaci贸n que Roma provocaba en Humboldt y que justifica su estancia de seis a帽os all铆, la resume en su carta a Goethe del 23 de agosto de 1804:

鈥淩oma es el lugar en el que, en nuestra opini贸n, se resume toda la Antig眉edad. (…) Sin duda, la mayor parte de esta impresi贸n es subjetiva, pero no es solo el sentimentalismo de encontrarse donde estuvo ese o aquel gran hombre. Es una violenta fascinaci贸n que, aunque causada por una ilusi贸n, nos arrastra a un pasado que percibimos como m谩s precioso y elevado, una fuerza que, incluso quien quisiera, no puede resistir, porque tanto el yermo en que dejan el pa铆s sus actuales habitantes, como la incre铆ble cantidad de ruinas atraen la vista hacia all铆. (…) Pero es solo una ilusi贸n que nosotros mismos queramos ser habitantes de Atenas o Roma. Solo desde la distancia, separados de todo lo vulgar, s贸lo como pasado tiene que aparecernos la Antig眉edad.鈥

Los l铆mites en la acci贸n del Estado

Wilhelm von Humboldt

En este escrito me centrar茅 煤nicamente en Wilhelm, en sus obras m谩s destacadas con la intenci贸n de dedicar a cada uno el espacio que merecen. Dejaremos, pues, a Alexandre y sus asombrosos logros para otro art铆culo m谩s adelante.

Individuo y Estado. La cr铆tica del Estado absoluto. Joaqu铆n Abell谩n. Universidad Complutense de Madrid. Pol铆ticas y Sociolog铆a.

A ra铆z de la publicaci贸n en la revista Berlinische Monnasschrift de un art铆culo de Johann Erich Biester que dijo estar a favor de una religi贸n estatal dentro del esp铆ritu de la Ilustraci贸n, Wilhelm se decide a investigar sobre esta cuesti贸n ya que consideraba tal pretensi贸n muy peligrosa pues se le conceder铆a al Estado la posibilidad de extralimitarse en cuestiones que no le corresponden en perjuicio del individuo y la naci贸n. Por esta raz贸n en 1792 escribi贸 Los l铆mites en la acci贸n del Estado, basando su argumento con principios filos贸ficos y un apartado documental jur铆dico que nos lleva a la conclusi贸n de que el Estado 鈥渄ebe velar s贸lo por la seguridad de los ciudadanos, es decir, debe renunciar a cualquier intervenci贸n que perjudique el desarrollo del individuo. Limit谩ndose s贸lo a aquello que los individuos necesitan para su propio perfeccionamiento humano.鈥

Para el doctor Abell谩n, Los l铆mites en la acci贸n del Estado puede ser considerado como la exposici贸n de una nueva teor铆a del Estado que critica la teor铆a y la pr谩ctica del absolutismo pol铆tico sobre la base de una nueva concepci贸n del hombre. El centro sobre el que gira, manifiesta, 鈥渆sta nueva teor铆a es la determinaci贸n precisa de los l铆mites que la acci贸n del Estado no debe traspasar ya que para Humboldt el principal problema del absolutismo pol铆tico es el excesivamente amplio espacio de intervenci贸n del Estado que produce enormes da帽os a los individuos y a la naci贸n鈥. Resalta Joaqu铆n Abell谩n las palabras de Humboldt cuando dice, 鈥渜ue el principio de que el gobierno se ocupe de la felicidad y del bienestar de la naci贸n es el peor y el m谩s opresivo de los despotismos鈥. Destaca el doctor en ciencias pol铆ticas sobre nuestro sabio que, 鈥渁l rechazar este principio est谩 atacando al n煤cleo del absolutismo ilustrado, tal como lo encarnaba Karl Theodor von Dalberg. Por consiguiente, s贸lo al segundo de los fines, la garant铆a de la seguridad de los ciudadanos, puede aspirar el Estado.鈥 鈥淓l Estado aspira realmente a convertir a los hombres en m谩quinas.鈥 鈥淓ste punto de partida individualista y humanista para la elaboraci贸n de su teor铆a del Estado era compartido por otros intelectuales de su 茅poca.鈥

En su estudio el doctor Abell谩n destaca que escritores del clasicismo alem谩n como Schillert y Goethe tienen tambi茅n una visi贸n af铆n del Estado desde la perspectiva del desarrollo intelectual y moral del individuo.

Escritos de la Filosof铆a de la Historia

 Wilhem Humboldt

Estudio preliminar, traducci贸n y notas, Jorge Navarro P茅rez

Conferencia sobre la tarea del historiador:

鈥淓l 12 de abril de 1821, Wilhem Humboldt pronunci贸 ante la Academia de las Ciencias de Berl铆n la conferencia sobre la tarea del historiador, el texto de la cual fue publicado un a帽o despu茅s por la misma academia. Se trata del 煤nico trabajo de Humboldt sobre la Historia que no qued贸 en estado fragmentario ni permaneci贸 in茅dito. La conferencia consiste en la explicaci贸n de la frase inicial:  La tarea del historiador es la exposici贸n de lo sucedido.

El profesor Jorge Navarro en su Estudio Preliminar explica que, 鈥淗umboldt distingue entre -lo sucedido- como el exterior e interior y lo visible e invisible, lo fragmentario y el nexo. Rechaz贸 las doctrinas de Kant y Hegel sobre que la historia es la instauraci贸n del Estado de Derecho鈥. 鈥淐omo condici贸n de su posibilidad, concebir una cosa presupone ya en quien concibe un an谩logo en lo de despu茅s realmente concebido, una concordancia previa y originariamente entre el objeto y el sujeto鈥. 鈥淟a teor铆a interior de Humboldt dice que las ideas son el instrumento necesario para comprender la actividad objetiva de las fuerzas. Ahora, las ideas pasan al terreno de la objetividad, pues Humboldt habla de ellas como un principio de acci贸n. Es la toma de la primera direcci贸n en el centelleo de la primera -chispa-. Humboldt define la Individualidad como una idea que tiene sus ra铆ces en el mundo fenom茅nico鈥.

Lo que revela Humboldt:

鈥淣uestro esp铆ritu s贸lo debe de estar penetrado por la sublime idea de una colaboraci贸n general de todos los seres y fuerzas, s贸lo hemos de probar los principios directores de .nuestra conducta en esta piedra de toque (para cerciorarnos de la concordancia m谩s  general entre ellos), s贸lo hemos de ocupar y entusiasmar a nuestra generaci贸n con estas grandes im谩genes; y a continuaci贸n ser activos simplemente en el limitado c铆rculo de acci贸n que est谩 al alcance de nuestras fuerzas. Nunca se podr谩 reconducir suficientemente la actividad exterior del ser humano a los l铆mites de lo necesario ni se podr谩 invitar suficientemente a su esp铆ritu al 谩mbito de la infinidad鈥

Humboldt se帽ala el camino por el cual se llega a los objetivos. Tambi茅n nos dice c贸mo, cu谩ndo y d贸nde lo tenemos que emprender. Es esta convicci贸n el objetivo que consigue que las ideas o los sue帽os cristalicen como hechos inconcusos, incontestables. Ver谩n…

Sobre el desarrollo de las leyes de las fuerzas humanas:

鈥淐autivado por el inter茅s que liga al ser humano con el ser humano de cualquier lugar y siglo, el investigador observador, sit煤a junto a s铆 y sus contempor谩neos lejanas estirpes desaparecidas hace ya bastante tiempo, compara con mirada examinadora su existencia interior, al mundo que les rodea, su receptividad para impresiones exteriores, su capacidad de transformar el material recibido y de producir creaciones propias con una enriquecida con la abundancia de ideas y una fuerza receptiva acrecentada, compara tambi茅n su situaci贸n exterior, el mundo que les rodea y la figura que les dan el disfrute que extraen de los dones del destino y los frutos de su actividad. El investigador ora vuelve la vista al pasado desde su situaci贸n, con sus puntos de vista; ora es su fantas铆a quien le traslada al pasado y le apropia el punto de vista que en aquella 茅poca fue dado por su realidad, y si el investigador pondera de una manera m谩s o menos correcta lo bueno y felicitante de cada siglo, disfruta en ocasiones la alegre consciencia de la propia preeminencia, en ocasiones del sentimiento melanc贸lico y sin embargo dulce que hace tiempo floreci贸 (y ahora ya no existe) una excelencia de una belleza elevada y dichosa. Por medio de este hilo, el investigador filos贸fico de la historia persigue a menudo las revoluciones humanas llena con hip贸tesis los huecos que deja la tradici贸n: O, partir de una potencia sabia. O, partir de la espontaneidad de las fuerzas individuales que operan de acuerdo con las leyes de su naturaleza鈥.

el poeta

Triunvirato

 que coronas este escrito.

 A fuego lento os sigo …

 Se cocina el relato de la vida,

   cuece en la olla del tiempo.

El ingrediente

convoca a la sustancia y a su aroma

que contiene la energ铆a necesaria.

Dentro, Fuera

suspira el mar embravecido;

silencia el rugido con un grito dilu铆do,

al llegar a la escollera explosiona.

Durante mucho tiempo estuve convencido de que era el poeta quien escrib铆a poes铆a. Pero de mis dudas floreci贸 la certeza de que ese ser eternamente abandonado, que ama y odia, que a veces se olvida y desaparece para no encontrarse a s铆 mismo. En un sue帽o lo comprend铆; ya no siento m谩s sombras que aquellas que proyectan sobre la tierra las nubes.

El poeta no hace poes铆a,

 qu茅 m谩s quisiera… 

隆Es la poes铆a la que hace al poeta!

 o no.

Wilhem Humboldt tiene tarea tambi茅n para el poeta con impulso historiogr谩fico como yo que, a veces, hago trabajos para la historia desde el sentido intuitivo que es tan certero como el sentido cient铆fico y que como m茅todos ambos transitan por caminos distintos, pero que llegan a la misma meta. Dice Humboldt:

鈥淐iertamente el poeta moderno, al que su car谩cter peculiar conduce a un camino extra帽o a los antiguos (a los cuales estamos acostumbrados a considerar un modelo) Un camino que no consiste en la mera descripci贸n de los objetos, sino que la valoraci贸n filos贸fica de los mismos, seguir谩 esta inclinaci贸n con la seguridad propia del genio (…)鈥

鈥(鈥) y el poeta correr谩 el peligro de perder su car谩cter por timidez o de exagerarlo, por tozuda arrogancia si no dirige su mirada al mismo tiempo que el curso de toda La Poes铆a, compara las diversas peculiaridades del Esp铆ritu Po茅tico y de este modo se se帽ala a s铆 mismo su lugar y determina el valor y los l铆mites de su car谩cter.鈥

鈥 …el ser humano es capaz de procesar desde la unidad del car谩cter que s贸lo pertenece a la Imaginaci贸n y a la Sensaci贸n a trav茅s del desarrollo individual y unilateral de fuerzas hasta la verdadera consonancia por medio de la raz贸n鈥︹

Los momentos verdaderos, las palabras verdaderas son instantes de eternidad que, a veces, nos toman y siempre nos abandonan con su destello inmortal. Entre las personas tambi茅n, a veces, hallamos a algunas que emiten destellos inmortales y caminan con luz propia entre una multitud que carece de los brillos esenciales, que precisan de momentos verdaderos, de palabras verdaderas y sentir ese instante eterno porque la luz tambi茅n necesita estar rodeada de oscuridad para brillar. Wilhem y Alexandre confirman que la luz si no nace con nosotros, tambi茅n es posible y recomendable aprender a generarla mediante el estudio que ilumina con peque帽as luces lo oscuro y la suma es luz que si no nace, se hace. La claridad es m谩s intensa si la crea uno mismo.

Benjam铆n Lajo Cosido

memorialista




Fuente: Portaloaca.com