March 3, 2021
De parte de La Haine
55 puntos de vista


Muchas personas de las que cursamos hasta “Preu” durante la dictadura supimos poco despu茅s que aquellos libros de texto, especialmente los de Historia, estaban tan llenos de mentiras que, si se celebrara un campeonato mundial de “fakes” del pasado, el Reino de Espa帽a ganar铆a por goleada.

Supimos tambi茅n que, si aquellos libros de texto hubieran intentado respetar la verdad, tal como les obligaba la pedagog铆a, habr铆an tenido que denunciar al DEMAEHE (1) y dem谩s asesinos que gobernaban, pero ning煤n mortal tira piedras sobre su tejado de manera consciente. Ni tampoco ignora que est谩 mintiendo cuando miente.

Y quienes solo buscaban sobrevivir escribiendo educativos tampoco pod铆an colar ni micro verdades que molestaran arriba, pues la censura, adem谩s de borrarlas, terminar铆a abriendo ficha fatal a los autores de tales valent铆as.

驴Se imagina usted a alguien incluyendo en un libro de texto del franquismo algo parecido a lo de la nieta que se va al extranjero “como su abuelo”, ese pie de pantalla en TVE que tanto revuelo ocasion贸 hace unos d铆as? Seguro que aquel ser铆a despedido de su trabajo. Entre par茅ntesis, haga usted como si no hubiera le铆do esto, o le acusar谩n de no creer en las virtudes de la Transici贸n.

Continu贸 la vida hasta conseguir la muerte natural de quien nunca deber铆a haber nacido, pero a nadie le preocuparon las consecuencias a largo plazo de aquellas d茅cadas de mentiras en las aulas porque, con el cambio de titular en la Jefatura del Estado, es decir, sin ruptura que limpiara la basura acumulada, a la sociedad le pareci贸 que ser铆a suficiente para entrar en el para铆so.

Y de repente, 40 a帽os despu茅s de aquella ilusi贸n, aparecen en los digitales una serie de trabajos muy bien documentados en los que se denuncia que algunos de los contenidos de Historia que se imparten en ESO y Bachillerato son m谩s que discutibles.

Sorprendido ante lo que leo, pregunto a mi alrededor. Todos tenemos cerca “contactos estrechos” que est谩n en la edad de todo por descubrir y constituye una maldad imperdonable ocultarles las verdades importantes.

Reenv铆o uno de esos buenos art铆culos, lo lee la destinataria, profesora de Instituto y tambi茅n madre de estudiante, y lo primero que me responde es que, a su hija, de 16 reci茅n cumplidos, le ha dicho la profe de Historia que este curso les dar谩 tiempo a estudiar el nazismo en Alemania y el fascismo en Italia, pero nada de Espa帽a desde la II Rep煤blica en adelante.

Tal cosa ser铆a una casualidad si no fuera porque es una de las malas costumbres, 驴o las llamamos cobard铆as?, m谩s extendidas de entre las que, m谩s all谩 de los libros, denuncian los analistas de la realidad educativa.

Me enfado con mi propio pasado, pero, para saber lo que su hija y muchos miles se perder谩n este curso, decido pedirle el libro de Historia a quien ser谩 mal educada por el sistema de “democracia plena” de la que tanto presumen los presidentes de los sucesivos gobiernos del Reino de Espa帽a, aunque todos ellos han contribuido decisivamente a censurar por anticipado los contenidos educativos.

驴C贸mo?

Mediante la ocultaci贸n activa de detalles decisivos de la historia al mantener vigente una Ley de Secretos tan franquista por su origen como la no menor de Sucesi贸n de 1947, y ambas vigentes, aunque esta 煤ltima disfrazada dentro de la Constituci贸n.

El libro que utiliza, y que me ha servido para entrecomillar p谩rrafos y sacar conclusiones, es el de Historia Universal de 4潞 curso de la ESO de Santillana (2) que abarca los siglos XIX, XX y XXI. Tambi茅n accede al libro a trav茅s de Internet, pero no parece que la famosa editorial aproveche la ventaja de poder ahorrar las siempre costosas reimpresiones en papel para actualizar contenidos y corregir errores con las versiones On Line.

Pero concretemos

Antes del Glosario que aparece en las 煤ltimas p谩ginas y que por m茅ritos propios ha conquistado el t铆tulo de este art铆culo, me paro en la p谩gina 315, una de las dos que corresponden a “La consolidaci贸n del r茅gimen y el desarrollismo (1950-1973)”. El 煤ltimo p谩rrafo dice que “En 1969 Franco design贸 a Juan Carlos de Borb贸n como su sucesor a t铆tulo de rey”, un hecho cierto.

Pero es una verdad insuficiente porque en las dos p谩ginas anteriores, las del cap铆tulo titulado “Los primeros a帽os del franquismo (1939-1949)”, Santillana no dice que en 1947 el DEMAEHE orden贸 aprobar la antes citada “Ley de Sucesi贸n en la Jefatura del Estado” que, insisto, la Constituci贸n actual incorpor贸 a su t铆tulo II en lo fundamental, la forma mon谩rquica del Estado (3), hasta el punto de que aquellos a quienes recordamos como “padres de…”, ni siquiera tuvieron la decencia de negarse a incluir el nombre propio “Juan Carlos I de Borb贸n” en su articulado, el 57.1, pues ninguna ley de 谩mbito general debe mencionar a personas en particular, todas tan vulnerables y 茅sta m谩s, a las tentaciones de la vida. Resulta evidente que los franquistas que se apuntaron a vivir tambi茅n de la Constituci贸n exigieron blindar, y al precio que fuera, la condici贸n de que el nuevo jefe del Estado fuera el mismo que el DEMAEHE hab铆a nombrado en 1969 en aplicaci贸n de su ley de 1947.

Tambi茅n deber铆a figurar en los libros de texto el hecho de que a Juan Carlos de Borb贸n lo enviara a Espa帽a su padre, y no por casualidad el mismo a帽o de la ley citada, 1947, para que el DEMAEHE se encargara de su educaci贸n. 隆隆Un ni帽o de 9 a帽os tutelado por semejante asesino!! 驴No le parece a usted que los adolescentes espa帽oles de 15 y 16 a帽os deben conocer este detalle sobre un rey de quien ya se sab铆an sus vicios, y tambi茅n muchos de sus “incivismos” (reciente aportaci贸n de Pedro S谩nchez a la historia mundial del cinismo) cuando el libro, en 2016, fue editado?

Todos estos hechos no pueden faltar en los libros de texto, pues son decisivos para explicar nuestro pasado, y tambi茅n para certificar que la monarqu铆a espa帽ola es 煤nica entre las que quedan en Europa por su perfecto entendimiento con las soluciones pol铆ticas basadas en Estados criminales gobernados por dictadores.

Hay ausencias notables en los libros de texto, pero tambi茅n descripciones aparentemente objetivas de hechos que, en realidad, deber铆an presentarse destacando el debate hist贸rico que sigue vivo, porque ese enfoque tiene mucho m谩s valor educativo que tomar partido por cualquiera de los relatos que se enfrentan.

Por ejemplo, en la p谩gina 313 leo lo siguiente: “Una vez acabada la guerra (mundial), las potencias vencedoras intentaron provocar la ca铆da del franquismo. Para ello, aislaron internacionalmente a Espa帽a: no fue admitida en la ONU, casi todos los pa铆ses retiraron sus embajadores y Francia cerr贸 la frontera con Espa帽a”.

No me parece correcto decir a los alumnos de 4潞 de ESO que “las potencias vencedoras intentaron provocar la ca铆da del franquismo”.

Santillana hubiera respetado mejor la verdad diciendo que “las potencias vencedoras aislaron durante un tiempo al r茅gimen franquista, pero no quisieron provocar su ca铆da” pues, de haberla “intentado” el env铆o de la Divisi贸n Azul al servicio de Hitler hubiera sido motivo suficiente para incluir a Espa帽a entre los derrotados y tomar su control previa expulsi贸n del DEMAEHE. A bien seguro que, en 1945, un ultim谩tum de 30 d铆as al golpista del 18 de julio para que buscara refugio en alg煤n Abu Dabi particular le hubieran ahorrado a Espa帽a 30 a帽os de dictadura y otros 45 de monarqu铆a postfranquista.

Tambi茅n desmiente la afirmaci贸n de Santillana el hecho de que, solo ocho a帽os despu茅s de iniciar el “aislamiento internacional”, USA firm贸 los acuerdos bilaterales con Espa帽a, que segu铆a siendo la peor dictadura de Europa.

Ofende tener que recordar a Machado tambi茅n hoy, pero si en un pa铆s existen dos, siempre gana el mismo empleando la violencia y la desgracia colectiva solo se relaja cuando el tiempo termina descartando el formato miedo por in煤til incluso para sobrevivir, la educaci贸n no puede mantener en sus textos la versi贸n interesada de un DEMAEHE y de sus herederos que, aunque todos niegan esa condici贸n, muchas de sus decisiones demuestran que, en mayor o menor medida, la comparten.

Por eso, en Espa帽a, los libros de texto deben dar la palabra a las dos versiones de tantos hechos que seguir谩n siendo irreconciliables mientras rija la citada Ley de Secretos Oficiales. Si se hubiera derogado, muchos periodistas habr铆an escrito verdades en lugar de especulaciones y los libros habr铆an ense帽ado m谩s certezas, adem谩s de corregir p谩rrafos que solo son conveniencias.

“Todo eso lo explican bien los profesores durante el curso” me contestar铆a cualquier portavoz de Santillana para eludir su responsabilidad, pero yo me pregunto si se sorprender谩 cuando le cuente lo de la profe que, como muchos a lo largo de d茅cadas, siempre recortan en cada curso los contenidos que pueden crear situaciones “inc贸modas” y que causalmente, para no ironizar, siempre hablan de Espa帽a.

Y as铆 regresamos al t铆tulo, algo que no puede ser un error ni tiene perd贸n, pero que a nadie le costar谩 el puesto, aunque a simple vista sea mucho m谩s grave que lo de la risa de un d铆a con lo de “como su abuelo”. Entre otras cosas, porque esto ha pasado, pasa y seguir谩 pasando por las manos de millones de estudiantes.

El Glosario del libro de Historia de 4潞 curso de ESO de Santillana consiste en cuatro p谩ginas, de la 348 a la 351, con 108 t茅rminos entre los que figuran “anarquismo”, “carlismo”, “cartismo”, con “t”, y “Duma”, por citar 4 ejemplos.

Tambi茅n incluye, entre los 108, tres clases de monarqu铆as, la “absoluta”, la “constitucional” y la “parlamentaria”, unas diferencias que se van desdibujando con el paso del tiempo. Pero si se trataba de crear muchos ep铆grafes bajo esa forma de Estado, incluir el de “monarqu铆a corrupta” estar铆a justificado, y m谩s trat谩ndose del Reino de Espa帽a.

Pero llego a la letra R, ya en la p谩gina 351, y descubro que de “Regeneracionismo” pasa a “Restauraci贸n”, y compruebo que Rep煤blica no aparece entre ambos, ni tampoco, por error de ubicaci贸n, en ning煤n otro lugar del Glosario.

Consulto en Internet, por si no soy consciente del mundo donde vivo, y los sitios m谩s consultados hablan de unas 40 monarqu铆as y 100 rep煤blicas en todo el mundo, por lo que predomina, con mucha diferencia, el modelo de Estado que Santillana ignora en su Glosario.

En este momento lo que me pregunto es si, trat谩ndose de un libro de texto editado en 2016, pero vigente y disponible en versi贸n On Line, es posible que nadie haya reparado en la ausencia del t茅rmino Rep煤blica en el Glosario, sin duda consciente, aunque jam谩s lo reconocer谩n, pues los libros de texto son minuciosamente revisados antes de imprimirlos, y si, habiendo reparado alguien en ello, no lo hubiera comunicado a Santillana porque, lo que tambi茅n es cierto, y m谩s deprimente si cabe, es que la editorial tampoco se ha tomado la “molestia” de incluir “Rep煤blica” en la versi贸n On Line del libro.

La muy mon谩rquica Editorial Santillana, con tal de que el t茅rmino Rep煤blica no aparezca en su Glosario no vaya a ser que millones de estudiantes se declaren en huelga de hambre hasta que se proclame, ni siquiera se atreve a incluir una con el apellido “bananera” que los pol铆ticos espa帽oles, casi todos defensores de la Monarqu铆a restaurada en 1947 y disfrazada despu茅s, nunca dejan de a帽adir cuando las circunstancias les obligan a pronunciar el nombre de un modelo de Estado al que desprecian tanto como a las v铆ctimas que perdieron la guerra civil, henchidos de una maldad con la que a煤n envenenan contenidos y decisiones importantes en el sistema educativo.

Intentaremos consolarnos con Antonio Maestre, quien escribe hoy “bananera” para referirse a la monarqu铆a que encabeza Felipe VI.

Mientras tanto, y tal como dec铆a al principio, ning煤n mortal tira piedras sobre su tejado de manera consciente.

Por eso, porque es una Monarqu铆a objetivamente restaurada por el DEMAEHE, este pa铆s lleva cuatro d茅cadas incapaz de reflejar en sus libros de texto la verdad de su historia reciente. Tendr铆a que hablar fatal de s铆 mismo, porque la tan cacareada Transici贸n sin ruptura ha demostrado ser un fracaso total.

Las consecuencias del adoctrinamiento a favor de determinadas ignorancias practicado por el Reino de Espa帽a son grav铆simas e irreparables a corto plazo. Si se hubiera contado la historia tal como ha sido, millones de estudiantes pertenecientes a familias franquistas, pero con la mente abierta propia de la edad, habr铆an comentado entre ellos, y algunos tambi茅n con sus familias, que los profesores les estaban diciendo cosas que nada ten铆an que ver con lo que ellos, sus padres, les contaban.

No resulta atrevido afirmar que, con una educaci贸n que hubiera ense帽ado las verdades de nuestra historia a millones de alumnos, y las dos versiones cuando las hubiera, estimulado por tanto ese esp铆ritu cr铆tico que uno de los objetivos que obligan al proceso educativo, el n煤mero de fascistas de la generaci贸n de los Casado y Abascal ser铆a mucho menor. Ambos cursaron la Ense帽anza Media durante los a帽os 90 y, si no ellos dos por recalcitrantes reaccionarios que lo son sin remedio, es probable que un ambiente sin tab煤es ni limitaciones en las aulas hubiera podido aconsejarles que pensaran en buscar un futuro quiz谩s fuera de la pol铆tica, donde la crispaci贸n que provocan y las amenazas que vierten contra la convivencia est谩n siendo el pan de cada d铆a.

Procede reparar tambi茅n en el hecho de que, siendo el PP, Vox y Ciudadanos, los partidos m谩s radicales contra los nacionalismos perif茅ricos y que, en buena l贸gica, deber铆an concentrar los votos no nacionalistas en el Pa铆s Vasco y Catalunya, sean precisamente en esas CC.AA. donde menos porcentajes suman, entre los tres, en comparaci贸n con cualquier otra de Espa帽a.

Todo hace pensar que el supuesto “adoctrinamiento” practicado en las aulas de Catalunya y Pa铆s Vasco ha elevado una excelente barricada intelectual y pol铆tica contra la proliferaci贸n de un neofascismo que se seguir谩 llenando la boca de Constituci贸n mientras no cambie la forma de Estado.

(1) DEMAEHE son las iniciales del Despreciable Espa帽ol Mayor Asesino de Espa帽oles de la Historia de Espa帽a, un acr贸nimo para definir a quien se lo gan贸 a base de violencia extrema y armada y que emplear茅 en recuerdo de tantos millones que se tuvieron que tragar las ganas de llamarlo por sus crueldades.

(2) Es muy probable que Jes煤s de Polanco no hubiera podido construir su imperio sin el inmenso pelotazo, ilegalmente oculto a su competencia, que consigui贸 dar durante la dictadura. La nueva normativa sobre los libros de texto se hab铆a publicado en septiembre de 1970, pero con orden de entrada en vigor para el curso que comenzaba ese mismo mes, algo que resultaba imposible de cumplir… salvo para 茅l, que conoc铆a su contenido al margen de la ley y que, por tanto, ten铆a los libros listos para distribuir. Aquel delito, que qued贸 sin castigo, le permiti贸 dominar de la noche a la ma帽ana el mercado educativo en Espa帽a, pues antes de eso Santillana solo era una editorial m谩s y menor. Para consolidar negocios ilegales como aquel, el gobierno de Su谩rez aprob贸 en 1977 una amnist铆a, esta vez fiscal, otro m茅rito de una “Transici贸n ejemplar”.

(3) Por si alguien se ofende con lo de la continuidad de la Ley de Sucesi贸n de 1947 en el T铆tulo II de la Constituci贸n debo recordar que la frase “de la ley a la ley” sigue siendo empleada por los defensores del “pacto constitucional” para presumir de una Transici贸n a la que le robaron el derecho a romper con el pasado para derrotarlo de verdad y poder recordarlo sin miedo a que regresara. Mientras, esos mismos siguen siendo tan cobardes que no reconocen que, sin Monarqu铆a, lo m谩s probable es de que toda la ETA, y no solo la que form贸 EE para terminar integrada en el PSOE, hubiera dejado las armas tras perder el apoyo social de que gozaba en Euzkadi durante los a帽os 70 y 80 del siglo pasado.

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Fuente: Lahaine.org