July 16, 2021
De parte de La Haine
116 puntos de vista


El actual paquete agresivo del decadente imperialismo estadounidense es m煤ltiple y tiene como principales prop贸sitos inmediatos tres objetivos: apretar las garras militares sobre Hait铆, estrangular econ贸micamente a Cuba, procurando provocar estallidos sociales manipulables, y agredir en grande a Venezuela con fuerzas militares y paramilitares colombianas, incluido proyecto magnicida y asesinatos selectivos.

El Hait铆 de Martelly, Jovenel y la Minustah (2004-2021).

En lo que se refiere a Hait铆, es preciso destacar que militares asesinos de nacionalidad colombiana, al servicio de los Estados Terroristas de Colombia y EE.UU, en rol de sicarios a su servicio, acribillaron a balazos en su residencia al repudiado y debilitado presidente Jovenel M枚ise.

M枚ise fue el heredero del trono a cargo del grupo mafioso del ex-presidente Martelly; ambos designados por las 茅lites pol铆ticas y militares estadounidenses en un pa铆s caotizado a consecuencia de sucesivas intervenciones militares, del dominio mafioso ejercido conjuntamente por la lumpen burgues铆a haitiana y la partidocracia corrompida, y de la expansi贸n de las bandas armadas conectadas o no al Estado.

Preeminente el 鈥渓ibre mercado鈥 y el criterio de que 鈥渢odo se vale鈥 para obtener riquezas, muy en boga en el contexto de una intensa recolonizaci贸n neoliberal impuesta por EEUU a un pa铆s cruelmente empobrecido, gener贸 un caldo de cultivo propicio para la expansi贸n de toda esa podredumbre.

Con M枚ise en la presidencia, meses despu茅s de la farsa electoral del 2016 que lo catapult贸 a ese cargo, se expandieron las bandas armadas, los grupos de mercenarios colombianos y la compra, tr谩fico y posesi贸n ilegal de armas procedentes de EEUU.

En la actualidad existen 77 bandas armadas y unas 500 mil armas modernas en manos de la poblaci贸n civil, de las cuales solo 45 mil han sido legalizadas.

Las bandas avanzaron en cantidad y calidad de armas, control de territorio y financiamiento a base de extorsiones, secuestros, tr谩fico de estupefacientes y armamento.

Una parte importante de esas bandas fueron conformadas por delincuentes civiles y por miembros de la Unidad de Mantenimiento del Orden-UDMO (polic铆a nacional), logrando as铆 fuertes conexiones policiales y estatales, incluso a nivel presidencial.

Las nueve bandas m谩s poderosas formaron una especie de federaci贸n conocida como la G9, liderada por un ex-oficial policial de nombre Jimmy Chezider (alias Barbecue), protegida por el presidente M枚ise.

La G9 domina actualmente los barrios m谩s poblados de Puerto Pr铆ncipe: Martissant, Cit茅 Soleil y Fort Dimanche; lo que le posibilita controlar todas las v铆as de acceso a la capital haitiana.

Esa federaci贸n de bandas ha realizado desfiles con tropas armadas encapuchadas, sin intervenci贸n policial. Cuenta con un canal de TV propio en Youtube y ha demandado su legalizaci贸n.

Precisamente ese conjunto mafioso ha sido el mejor conectado al poder estatal y el m谩s protegido por el presidente asesinado y por la c煤pula policial entrenada desde su origen por la MINUSTHA, fuerza oficial de intervenci贸n oficializada por la ONU (Cascos Azules) forjada por la invasi贸n militar estadounidense.

En ese clima s贸rdido reina la gansterizaci贸n de las instituciones, se desarrollan los choques sangrientos entre pandillas, continuas masacres, feroces competencias inter-burguesas e inter-mafias, e intensas pugnas por el control del gobierno, en medio de crecientes protestas populares y fuertes tendencias a la ingobernabilidad.

En medio de ese cuadro no hay manera de exculpar la determinaci贸n del decadente imperio estadounidense, centro del imperialismo occidental, de haber auspiciado una especie de 鈥渃aos bajo su control鈥, con el prop贸sito de dominar un espacio territorial de gran valor geopol铆tico en la Cuenca del Caribe, precisamente en las proximidades de Cuba, Venezuela y toda Centroam茅rica; muy rico, por dem谩s en litio, titanio, oro, cobalto y 鈥渢ierras raras鈥.

En ese marco viciado, y en medio de un peligroso tranque pol铆tico, con un pueblo en las calles y una clase gobernante-dominante local profundamente fracturada e incapaz de recomponer su poder, no es extra帽o que militares mercenarios, curtidos en el crimen en ej茅rcitos genocidas como el de Colombia y EEUU, fueran seleccionados y se prestaran a eliminar a un aliado de EEUU ya desgastado e imposibilitado de garantizar gobernabilidad.

 Al parecer lo hicieron sin detenerse mucho a pensar que ellos tambi茅n ser铆an sacrificados a partir agregarse al momento los factores cr铆ticos necesarios para abrirle cauce a mayores grados intervenci贸n militar imperialista; aunque siempre sujetos a posibles rejuegos y transacciones que posibiliten reparar en alguna medida su impunidad violada.

Los centros de poder estadounidense y colombianos usaron desde el 2016 a Jovenel M枚ise y emplearon recientemente a sus sicarios oficiales para sacarlo de juego; operando sus centros de inteligencia soterradamente, tras un formato de confrontaci贸n entre facciones mafiosas, en la que las dos partes ser铆an anuladas en lo inmediato para tratar de salvar el arbitraje y 鈥渏ustificar鈥 la posterior intervenci贸n imperial.

Una triple jugada criminal y tres ataques simult谩neos en carpeta.

Nuevo plan desestabilizador contra Cuba soberana. Perversidad gringa al cubo.

En el curso de la terrible pandemia COVID 19, endureciendo cruelmente el bloqueo, la c煤pula imperialista norteamericana, incluidas sus dos facciones (Neofascista-Trump y Globalista-Biden), est谩 intentando provocar un colapso de la econom铆a cubana que genere levantamientos sociales que le faciliten su viejo anhelo de anular su soberan铆a, derrotar la revoluci贸n e imponer la recolonizaci贸n.

Con esos fines la Administraci贸n Trump agreg贸 243 nuevas restricciones a un fuerte bloqueo que dura ya 60 a帽os y que ha representado p茅rdidas para Cuba que representan alrededor de 143 mil millones de d贸lares en todo el periodo y m谩s de 9 mil millones del 2019 al 2021, intervalo cruzado por la pandemia.

En tiempos recientes el ataque -ratificado por la Administraci贸n Biden- ha estado concentrado en las principales fuentes de divisas de la isla: turismo, remesas, colaboraci贸n m茅dica, transacciones financieras; obstruyendo operaciones de importaci贸n y aumentando extraordinariamente sus costos; obstruyendo exportaciones y transacciones bancarias; agravando dram谩ticamente la escasez de alimentos, medicamentos, combustibles, equipos m茅dicos, insumos para la industria, reactivos y material de laboratorios para la fabricaci贸n de vacunas y f谩rmacos.

Es muy relevante destacar que esto ha implicado obstrucciones y retrasos criminales en el Programa Anti-Covid cubano y en los procesos de fabricaci贸n de sus vacunas, ocasionando graves problemas adicionales a ra铆z de determinados impactos negativos de la expansi贸n de las nuevas cepas; algunos de ellos contrarrestados a base de mucho sacrificio y renovado hero铆smo.

A esto se suman recientemente los sabotajes en las redes sociales que han inutilizado el portal CUBADEBATE y el del MINREX, la perniciosa activaci贸n de sus agentes pagados por ONGs y sus agencias con instrucciones de explotar las necesidades imperiosas y las penurias provocadas por ellos mismos, esforz谩ndose en dividir, confundir, estimular revueltas sociales e instrumentar diversas formas de agresi贸n e intervenci贸n externa.

Una de ellas es declarar a Cuba, a trav茅s de una brutal y apabullante campa帽a medi谩tica, escenario de 鈥渃risis humanitaria鈥 y sujeto de 鈥渁sistencia humanitaria鈥 imperial, para situar en el imaginario de los pueblos la conversi贸n del victimario en 鈥渟alvador鈥.

Muy parecido a lo que intentaron hacer en Venezuela, que luego devino en el frustrado intento de invasi贸n militar y paramilitar, derrotado en siete puentes fronterizos por el bravo pueblo venezolano; algo as铆 como el pre谩mbulo de las atrocidades desplegadas en zonas de la vieja Yugoslavia

Contra Cuba, que independientemente de las agudas precariedades cotidianas agravadas cuenta con 铆ndices de desarrollo humano ejemplares a escala global, 铆ndices que la colocan distante de lo que podr铆a calificarse como 鈥渃risis humanitaria鈥, han echado a andar la propuesta de un 鈥淐ORREDOR HUMANITARIO鈥 desde los EEUU y otras potencias enemigas (鈥渟in ninguna restricciones鈥), para meter todos los componentes propios de la subversi贸n contrarrevolucionaria y la nueva guerra anexionista.

La propuesta de ese regalo envenenado la han acompa帽ado de la organizaci贸n soterrada y/o encubierta de los primeros focos de protesta social de corte pol铆tico pro-imperialista, que han sido sofocados por el pueblo movilizado y la audaz e inteligente intervenci贸n de sus l铆deres, encabezados por el Presidente D铆az Canel.

La respuesta del liderazgo cubano ha sido clara: estamos abiertos a la solidaridad de quienes rechazan el bloqueo, quienes quieran ayudarnos de verdad que luchen contra su prolongaci贸n, las calles son de los/as revolucionarios/as.

EEUU se apresta a ampliar y arreciar su plan de desestabilizaci贸n de la Venezuela bolivariana.

Apretar las garras sobre Hait铆 sirve a la estrategia estadounidense de la reversi贸n de los procesos pro-independencia y alternativos al neoliberalismo en la Cuenca del Caribe, y especialmente a su prop贸sito inmediato de ampliar, profundizar y arreciar su plan desestabilizador del proceso bolivariano en Venezuela.

Venezuela ha estado sometida por EE.UU, con la complicidad del Estado narco-terrorista colombiano, al despliegue de todas las vertientes de la llamada 鈥済uerra de cuarta generaci贸n鈥: bloqueo econ贸mico, secuestro de miles de millones de d贸lares depositados en bancos del exterior, desabastecimientos, sabotajes, guerra medi谩tica, agresiones cibern茅ticas, operaciones terroristas encubiertas, penetraci贸n e incursiones agresiva de paramilitares, invasiones mar铆timas, proyectos magnicidas.

Nada de eso ha cambiado sustancialmente con el cambio de administraci贸n en EE.UU. Biden y los dem贸cratas, con otro estilo y m谩s astucia, m谩s bien le est谩n subiendo el tono a su guerra contra la segunda independencia continental y particularmente contra los pa铆ses que la han emprendido con fuerte vocaci贸n internacionalista y bolivariana.

Contra Cuba y Venezuela se aprecia una sa帽a de alto nivel.

Todo parece indicar que la Casa Blanca en poder de los dem贸cratas y de los llamados 鈥済lobalistas鈥 procura -aun en medio de las enormes dificultades de sus aliados colombianos- elevarle el rango a la Colombia santanderista como plataforma de agresi贸n pol铆tico-militar contra los pa铆ses cercanos, especialmente contra la vecina Venezuela; esto es, potenciar una especie de sucursal dotada de bases militares estadounidenses, afiliada a la OTAN, con sistemas satelitales, f谩bricas de militares mercenarios y paramilitarismo criminal.

Esto es, la Administraci贸n Biden trabaja para delegar niveles m谩s alto de aportes y un mayor despliegue de la guerra de cuarta generaci贸n hacia su plataforma de colombiana, sin desmontar los planes estructurados por el Comando Sur, ni afectar el papel de la IV Flota que a menudo merodea las aguas caribe帽as

A ese rol asignado responden que las amenazas y todo el tinglado de guerra psicol贸gica contra Venezuela suban de tono, que el r茅gimen narco-terroristas de Duque-Uribe incremente su agresividad contra el chavismo bolivariano y que se est茅n preparando en territorio colombiano centenares de mercenarios para ser incorporados a los planes imperialistas.

Nada esencial del quehacer del Estado colombiano colonizado, en su condici贸n de caricatura latino-caribe帽a del accionar de Israel en el Medio Oriente, est谩 al margen de los designios de Washington.

El silencio y la simulaci贸n gringa no logran ocultar su prepotente mano peluda con traje paraco-falso positivo en los recientes acontecimientos acaecidos en Hait铆, utilizando Rep煤blica Dominicana como zona de tr谩nsito y sede de su estaci贸n de mando.

La sospechosa escala en Santo Domingo de los jefes del Comando Sur y la IV Flota de la Armada estadounidense y el Memorando de Balaguer

Caliente la eliminaci贸n f铆sica del presidente mafioso de Hait铆, la Embajada de los EEUU en Rep煤blica Dominicana anunci贸 la llegada al Puerto de Santo Domingo del Buque USS Billings, calificado como 鈥渂uque de combate del litoral鈥, con el Jefe del Comando Sur y el Jefe de IV Flota a bordo, Almirante Donald Gabrielson y Vice-Almirante Sinclair Harris a bordo; lo que devela el papel asignado a nuestro pa铆s en lo que habr谩 de pasar en Hait铆 y m谩s all谩.

A prop贸sito de cuestiones tan ominosas. es bueno refrescar la memoria y traer al presente aquel MEMORANDO firmado por la Canciller铆a Dominicana por 贸rdenes del presidente Balaguer, horas antes de la intervenci贸n militar estadounidense destinada a reponer a Jean Bertrand Ar铆stides en la Presidencia de Hait铆, previamente corrompido y cooptado.

Ese Memorando, que autoriz贸 鈥搚 autoriza- al PENT脕GONO a usar puertos, aeropuertos, territorio y carreteras dominicanas para enviar tropas a Hait铆, sigue vigente.

Entonces, 驴a qu茅 vinieron ahora esos dos jefotes del ARMY a la Rep煤blica Dominicana, mientras en Hait铆 militares mercenarios colombianos y haitianos-estadounidenses ejecutaban a Jovenel M枚ises? Seguro estoy que no fue a jugar futbol norteamericano.

 Como lo estoy tambi茅n de que las operaciones encubiertas de EEUU contra Cuba y Venezuela, van de la mano de la determinaci贸n gringa de apretar sus garras en Hait铆; mientras el Gobierno dominicano que preside Luis Abinader le sirve con mucha complacencia, garantizada temporalmente su impunidad internacional por la sombrilla protectora del Norte Revuelto y Brutal en persistente decadencia agresiva.

(14-07-2021, Santo Domingo, RD)

La Haine




Fuente: Lahaine.org