May 17, 2022
De parte de Lobo Suelto
193 puntos de vista

El pueblo que falta es como un fantasma que rompe con la l贸gica del espectador y arroja al obrero del poema a la expectativa de ese pueblo ausente.
C. Ram铆rez Vargas

En el Reyno de Chile se viven horas aciagas. En los 煤ltimos d铆as el ministro secretario general de gobierno, Giorgio Jackson, en alianza con la Concertaci贸n y un sector de la derecha, termin贸 por develar la histeria de la gobernabilidad y una infinita pulsi贸n de orden. Una vez que cay贸 la l铆rica electoralista, no es posible reditar ninguna 茅pica de las militancias. Bajo el martillo del realismo, Jackson Drago (dirigente del FA) fue al confesionario del ministro Mario Marcel, el experto indiferente de la Concertaci贸n, a sellar un nuevo 鈥減acto modernizante鈥. Y bajo tal alianza ha devenido en un 鈥減ropagandista fugaz鈥 del rechazo. El ministro, aliado de Boric-Font, abunda en una sobrevaloraci贸n soterrada del rechazo -in茅dito pragmatismo de cara al plebiscito de salida- jugando el rol de la 鈥渘eutralidad valorativa鈥, haciendo equivalente la disputa hegem贸nica entre Apruebo y Rechazo (驴empate t茅cnico ante la encuesta viciada y el boicot empresarial?). En suma, contra los avances del mundo popular y sus potencias (2019), la restauraci贸n olig谩rquica est谩 en curso.

En su calidad de art铆fice, Jackson Drago, bajo un eficiente manual de pragmatismo, termin贸 de aislar la Convenci贸n, erradicar 鈥渆l v茅rtigo octubrista鈥 con su rabia erotizada y fulgor anti-edipal, denunciando su fuego. Y encapsulando toda iniciativa en c谩lculos electorales agravando la devastaci贸n del campo 鈥減ol铆tico鈥. Invocando el verbo de la dominaci贸n portaliana, el plebiscito de salida deja de ser una oportunidad para la izquierda chilena, porque el gobierno no cultiva ninguna vocaci贸n de mayor铆as. Ni qu茅 hablar de alg煤n Comando o plataformas para el Apruebo, antesala de un nuevo texto constitucional: en nuestro mundanal tupido todo oportunismo es posible. Y en la medida en que Boric-Font siga cayendo en las encuestas (20% en un mes), algunas m谩s inoculadas que otras, se hace evidente que hay una sola cuesti贸n que no es posible hacer, a saber, anudar 鈥済obierno transformador鈥 y La Convenci贸n. El oficialismo no debe ni puede hacerlo, salvo con absoluto esmero, establecer apoyos p煤blicos y prescindir con la mayor sobriedad emocional a la Campa帽a del Apruebo para no enfangar territorios, minor铆as y pueblos que comienzan a padecer las primeras leyes punitivas del gobierno (La ley terrorista en la Macro Zona, la Ministra de Defensa, el golpe xenof贸bico, la sumisi贸n al orden empresarial y el apoyo incondicional a la represi贸n policial, justo cuando La Convenci贸n se esmera por una polic铆a desmilitarizada y un Estado social de derechos). Luego vendr谩 la hora de la disidencia bajo la violencia hobbesiana y el campo popular ser谩 revestido de 鈥渘arco鈥, dado el poder铆o de nuestras corporaciones medi谩ticas. Tal es la tragedia que devela el ministro Jackson Drago. Apruebo Dignidad y La Convenci贸n no son c贸ncavo y convexo, sino que se encuentran en medio de un laberinto. 

Lo m谩s nefasto para el Apruebo (que pese a todo se impondr谩 en septiembre contra la letra Pinochetista) es que el 鈥済obierno democr谩tico鈥, especialmente los diputados del FA, aparezcan muy vinculados a la Convenci贸n de los pueblos y las potencias plebeyas, deslegitimando los anhelos del mundo popular. Bajo tal apor铆a es fundamental mantener una consistencia pol铆tica, reducir los vac铆os estrat茅gicos, quiz谩 apoyar de modo intenso y sibilino la acumulaci贸n de una Constituci贸n Post-pinochetista. Quiz谩 despu茅s de un tiempo sea posible disputar la legitimidad que implicar谩 el nuevo texto constitucional en su compleja operatividad. Incluso figuras del talento intuitivo como la ex dirigente estudiantil, Camila Vallejo, podr铆an entender la necesidad de anudar activamente el apoyo y la delicadeza de la operaci贸n pol铆tica -y evitar caer como un 鈥減eso muerto鈥. Pero Camila, am茅n de su talento, no vive sus mejores horas en el tumulto del mundo popular. Tambi茅n existe el riesgo de un populismo medi谩tico. En la hora nona el gobierno puede decidir visitar los territorios en nombre del Apruebo, emplazando el espantoso conformismo burocr谩tico, pero ser铆a colisionar con la demanda popular que denuncia el servilismo a la clase empresarial (raz贸n t茅cnico-managerial). Ello ser铆a el despe帽adero porque el desborde heredado del Gobierno de Sebasti谩n Pi帽era, agravado por el quiebre entre pol铆tica institucional y vida cotidiana, implicar谩 la pedrada y una emenizaci贸n m谩s contra la revuelta derogante (2019). Luego vendr谩 la compleja puesta en pr谩ctica de la nueva Constituci贸n, la disputa de cada art铆culo en medio del 鈥渇orcejeo interpretativo鈥 y todo un campo de implementaci贸n que implica una gesti贸n pol铆tica que no existe. 

Y en medio de un presidente que, m谩s all谩 del retrato de 鈥淪ocial dem贸crata radical鈥, al decir de la prestigiosa Chantal Mouffe, hoy figura como un 鈥淪ocialista Rom谩ntico鈥 que, oponi茅ndose al deseo ut贸pico de las izquierdas setenteras, se estrella con los muros de la econom铆a pol铆tica y escucha el or谩culo del mainstream concertacionista. El Gobierno de Apruebo-Dignidad, pero en especial el FA, no puede resolver la expansi贸n que implica la pol铆tica hegem贸nica (heterogeneidad de demandas) sin sacrificar su base identitaria. 

Con todo, el FA entiende que el estatuto horizontal de la protesta social contra el sistema de AFP -Marcel, la soberbia de la t茅cnica y el consenso managerial- representa una demanda central que debe ser aborrecida para aumentar en realismo y ganar un caudal de legitimidad elitaria. De un lado, esto se refiere a o obviar la extensi贸n de demandas ciudadanas por la v铆a de una lucha central con distintos agenciamientos de sentido (隆No + AFP 隆) y, de otro, alude a la identidad pol铆tica que debe vertebrar de modo m谩s vertical la orientaci贸n de estas demandas: el 鈥淔rente Amplio鈥 se enfrenta a un dilema trascendental. Si asumimos este desaf铆o desde el punto de vista de la extensi贸n de las demandas insatisfechas 鈥損oli/clasistas y horizontales- puede ser un recurso interesante abrazar una heterogeneidad de reivindicaciones insatisfechas, pero si lo abordamos desde la perspectiva de la densidad, el FA hipoteca prematuramente su vigor ideol贸gico por la necesidad de articular un acervo general de demandas cada vez m谩s gestionales y burocr谩ticas que, a poco andar, podr铆an terminar de diseminar su identidad. Se trata de dos momentos fundamentales de la pol铆tica hegem贸nica, horizontalidad y verticalidad forman parte de una compleja articulaci贸n, pero un desliz gramatical (隆ciudadanos s铆, zurdos no隆) puede resultar fatal si los ideol贸gicos del FA no resuelven con cierta creatividad una tarea que forma parte de los desaf铆os primarios de una agenda transformadora.

Por fin, no est谩 dem谩s recordar los sucesos mesocr谩ticos del a帽o 2011. Hoy debemos subrayar con mayor perseverancia que lo sucedido aquel a帽o respondi贸 a una reactivaci贸n del 鈥渞eclamo social鈥, y en ning煤n caso a un 鈥渕ovimiento derogante鈥 contra la dominante neoliberal. Durante el fetichizado a帽o 2011 -grupos medios- no existi贸 鈥渁ntagonismos de clases鈥, o el bullado 鈥渕ayo chileno鈥, sino modernizaci贸n corregida y una comunidad de heraldos angustiados. Con todo, la dirigencia del Frente Amplio persiste en argumentar que se trat贸 de un cuestionamiento ontol贸gico o estructural a los cimientos materiales, simb贸licos y culturales del Chile neoliberal. Pero de bruces cay贸 la raz贸n t茅cnico-gestional desde Hacienda y se retrat贸 el quinto retiro (fondos de las AFP) como el motor de la inflaci贸n chilena. 

Hoy que la 鈥済alera tuitera鈥 no dice demasiado. Qu茅 izquierda tenemos si no existe 鈥減ol铆tica afirmativa鈥, salvo la perezosa incapacidad para cuestionar creativamente el mundo de la APF y los grupos econ贸micos que han disparado la inflaci贸n. 

Son los d铆as tristes del gobierno transformador.




Fuente: Lobosuelto.com