January 17, 2021
De parte de La Haine
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Cuba no s贸lo no es un Estado que patrocine el terrorismo, es un Estado v铆ctima del terrorismo cometido por el r茅gimen de EEUU

Mi茅rcoles 6 de enero, una turba alentada por Donald Trump y compuesta por diferentes sectores de la alt-right estadunidense asalta por la fuerza el Capitolio, y realiza una performance que mostraba la descomposici贸n de un r茅gimen incapaz de cohesionar a la comunidad pol铆tica de un imperio en decadencia.

Lunes 11 de enero, el ex director de la CIA y secretario de Estado saliente, Mike Pompeo, anuncia que EEUU reintegra a Cuba a la lista de estados patrocinadores del “terrorismo”, lista de la cual hab铆a sido retirada por Obama.

Ambos hechos son ataques a la democracia por parte de Trump y la alt-right, que con la medida contra la revoluci贸n cubana intenta poner trabas a un posible restablecimiento de las relaciones por parte del presidente entrante, Joe Biden, y se convierte en una nueva agresi贸n que sumar a las realizadas desde enero de 1961 en que la administraci贸n de Eisenhower rompi贸 relaciones diplom谩ticas con el gobierno que lideraba Fidel Castro.

Despu茅s vino el ataque mercenario de Playa Gir贸n, en abril de 1961, el bloqueo econ贸mico, comercial y financiero, en 1962, y la introducci贸n por primera vez en la lista de estados terroristas por parte de la administraci贸n Reagan, en 1982. Entre medio, peque帽os gestos de distensi贸n como la creaci贸n de las secciones de intereses en ambos pa铆ses en 1977 y la reapertura de embajadas en 2015.

Dicho de otro modo, la medida tiene el doble prop贸sito de generar mayores contradicciones a la administraci贸n Biden en sus potenciales planes de modificar la pol铆tica hacia Cuba. A la vez, funciona como un gui帽o a la ultraderecha cubano-estadunidense de Florida, que apoy贸 la fracasada relecci贸n de Trump.

Aunque la administraci贸n Biden podr铆a revertir la decisi贸n, el proceso para hacerlo tomar铆a meses, dado que el Departamento de Estado tiene que hacer una revisi贸n a fondo del tema, y sustentar el por qu茅 de la exclusi贸n de Cuba de ese listado.

Algunos dem贸cratas prominentes, como Gregory Meeks, congresista por Nueva York y nuevo presidente del Comit茅 de Asuntos Exteriores de la C谩mara de Representantes, o Ben Rhodes, ex asesor de Seguridad Nacional durante la administraci贸n Obama, han dejado claro que Cuba no es un Estado que patrocine el terrorismo, denunciando la intenci贸n de afectar la capacidad de maniobra de la administraci贸n Biden.

Adem谩s de la ultraderecha de Miami, el gobierno colombiano tambi茅n ha influido en esta decisi贸n, pues adem谩s de los v铆nculos del presidente Iv谩n Duque con Florida, en Colombia no le perdonan a la revoluci贸n cubana el refugio a guerrilleros del ELN y su apuesta por facilitar unos di谩logos de paz similares a los acontecidos con las Fuerzas Armadas de Revolucionarias de Colombia (FARC).

Desde que Trump asumi贸 la presidencia de EEUU persist铆a la intenci贸n de volver a incluir a Cuba en el listado de pa铆ses patrocinadores del terrorismo, sin embargo, hasta el momento no hab铆an logrado su objetivo por la ausencia de elementos que impliquen a la isla en el apoyo o financiamiento de organizaciones u acciones terroristas, a pesar de las presiones de conocidos personajes anticubanos de la pol铆tica estadunidense, como el senador Marco Rubio, cuyo principal objetivo ahora es torpedear las relaciones entre los gobiernos de Biden y D铆az-Canel.

La relaci贸n entre Cuba y el ELN responde a un acuerdo de Estado y a protocolos firmados por las partes y las naciones garantes, que establecen claramente que en el caso de una ruptura de las negociaciones de paz, como sucedi贸, los integrantes de la delegaci贸n insurgente ser谩n devueltos a territorio colombiano con todas las garant铆as de seguridad.

Es inviable que Cuba entregue en calidad de prisioneros a los negociadores del ELN. La revoluci贸n cubana hizo m谩s por la paz sirviendo de sede y garante de las conversaciones entre el gobierno y las FARC y el ELN que el propio Estado colombiano, pero al igual que Obama recibi贸 el Premio Nobel de la Paz, la historia es injusta contra los procesos revolucionarios frente a los imperios hegem贸nicos.

Cuba no s贸lo no es un Estado que patrocine el terrorismo, es un Estado v铆ctima del terrorismo con 3 mil 478 v铆ctimas mortales y 2 mil 99 personas con discapacidad por acciones terroristas cometidas por el gobierno de EEUU o dise帽ados por 茅ste.

La inclusi贸n de Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo es sin ninguna duda, uno de los 煤ltimos coletazos de una fracasada y corrupta administraci贸n comprometida con la mafia cubana de Miami, como se帽al贸 el presidente D铆az-Canel. Pero la revoluci贸n cubana ha sobrevivido a 12 presidentes, desde Eisenhower a Trump, y un bloqueo criminal, por lo que no hay ninguna duda que de una u otra manera, va a sobrevivir a Joe Biden.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org