November 14, 2020
De parte de La Haine
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Los grandes medios que se indignan porque Trump hable de fraude electoral sin presentar una sola prueba, hacen lo mismo en casos como los de Bolivia y Venezuela

La venganza, reza el dicho, es un plato que se come fr铆o. En pleno conflicto poselectoral, las grandes cadenas de comunicaci贸n, a las que el presidente Donald Trump atac贸 y demoniz贸 durante m谩s de cuatro a帽os, se cobraron la revancha.

El pasado jueves 5 de noviembre, mientras el mandatario denunciaba un fraude electoral en su contra desde la Casa Blanca, varias de las principales cadenas de ese pa铆s como la MSNBC, la NBC News y la ABC News cortaron la transmisi贸n, argumentando que el presidente estaba mintiendo.

Esto es un fraude al pueblo estadunidense, es una verg眉enza para nuestro pa铆s, se帽al贸 Trump en la rueda de prensa, los canales de televisi贸n, que durante a帽os difundieron los mensajes del presidente, suspendieron la cobertura.

Los ataques de Trump a los medios de comunicaci贸n tienen tras de s铆 una larga historia. En 1981, el entonces empresario acus贸: La prensa es mentirosa, est谩 ah铆 para manipular a la gente y a eso se dedica.

En la misma l铆nea, en 2017 tuite贸: 鈥淟os medios con noticias falsas (los perdedores New York Times, NBC, ABC, CBS, CNN) no son mi enemigo, son el enemigo del pueblo estadounidense鈥. Asegur贸 que 茅stos no hablan para la gente, lo hacen para intereses especiales. La gente ya no les cree. Y, encarrerado, acus贸 que los periodistas son los seres m谩s deshonestos del planeta.

Stephen K. Bannon, uno de los m谩s importantes ide贸logos del trumpismo, descifr贸 el sentido de esta ofensiva del magnate contra los medios. Los medios de comunicaci贸n son el partido de la oposici贸n, declar贸 al New York Times.

Trump, de acuerdo con el especialista James Poniewozik, prueba que la televisi贸n y los medios de comunicaci贸n son la fuerza m谩s poderosa en la pol铆tica es颅tadunidense. Si los controlas, controlas la pol铆tica. El mandatario, seg煤n explica en su libro Audience of One, era ya una relevante figura medi谩tica antes de su triunfo electoral. 脡l supo entender c贸mo en una cultura tan imbricada con los medios como la estadunidense la apariencia era la realidad, y utiliz贸 las herramientas de la televisi贸n para su causa.

De la mano de Fox News (controlado por el magnate Rupert Murdoch), de va颅rios tabloides y del uso de Twitter y Facebook, el millonario construy贸 una coalici贸n y un imaginario social muy poderosos, muy cercanos a un proyecto neofascista.

La pol铆tica de Trump hacia los grandes medios de comunicaci贸n y de 茅stos hacia el magnate parecer铆a sacada de una novela de Lewis Carroll. No es un asunto de qui茅n dice la verdad y qui茅n miente, aunque la verdad est茅 en disputa. Tampoco de qui茅n defiende la democracia. Cuando yo uso una palabra 鈥揹ijo Humpty Dumpty a Alicia, la hero铆na de las obras del escritor ingl茅s鈥 quiere decir lo que yo quiero que diga…, ni m谩s ni menos. Y, a帽adi贸: La cuesti贸n es saber qui茅n es el que manda…, eso es todo.

Como Humpty Dumpty en Alicia a trav茅s del espejo, Trump y los grandes medios se empe帽an en construir una narrativa que deje claro qui茅n manda. No se trata de que el a煤n presidente o la mediocracia quieran dar un golpe de Estado. 脡l asunto es que las palabras (y la verdad) deben significar y ser lo que ellos quieren que sea.

El pleito entre Trump y los grandes medios de comunicaci贸n alrededor de la verdad pareciera ser una especie de tragedia griega trasladada al EEUU de hoy, en la que Hermes, a un tiempo deidad de la mentira y la integridad, es el personaje central.

Hermes es, en la mitolog铆a cl谩sica, el hijo de Zeus, el dios de los ladrones, del perjurio, la astucia y el fraude, adem谩s del de la elocuencia y el provecho. 脡l mismo es mentiroso y ladr贸n. Su primera haza帽a, del mismo d铆a de su nacimiento, consisti贸 en robar 50 vacas que pertenec铆an a los dioses y regresar a su cuna. Cuando su hermano Apolo lo acus贸, el reci茅n nacido lo neg贸. Conducido frente a su padre, trat贸 tambi茅n de enga帽arlo. A pesar de que Zeus sab铆a que Hermes le ment铆a, rio a carcajadas ante el ingenio y el valor, la picard铆a y la ingenuidad de su hijo menor.

Sin embargo, Hermes es, tambi茅n, la deidad de la integridad, como lo ejemplifica la Bolsa de Valores de Nueva York, el templo laico de los se帽ores de las finanzas. En la fachada principal del inmueble hay seis grandes columnas que sirven como soporte de una enorme escultura. La obra de arte se llama La integridad protegiendo la obra humana. En ella aparece, al centro, una mujer vestida con toga, capa y un gorro alado 鈥揺mblema de Hermes鈥, que representa la integridad.

Es cierto que Trump es un fascista de nuevo cu帽o. Pero los grandes medios de comunicaci贸n que se indignan porque Trump hable de fraude electoral en EEUU sin presentar una sola prueba, hacen lo mismo en casos como los de Bolivia y Venezuela.

Odio, aborrezco y no soporto la mentira […] En las mentiras hay manchas de muerte, un aroma de mortalidad, exclama el viejo marinero Marlow 鈥損ersonaje de Joseph Conrad en El coraz贸n de las tinieblas鈥, en su traves铆a por el Congo colonizado por los belgas. Aunque digan que sus acciones las gu铆an la verdad y la democracia, ni el mandatario ni la mediocracia se hacen eco de estas palabras. La mentira es parte de su naturaleza. El pleito entre ellos es muy otro: una disputa por el poder y el uso de la informaci贸n para alcanzarlo y legitimarlo.

@lhan55




Fuente: Lahaine.org