March 6, 2021
De parte de Algrano Sembrando La Duda
240 puntos de vista


T煤nez: De la Revoluci贸n de 2011 a la Revuelta de 2021

Nuevos Movimientos en el Norte de 脕frica

El 17 de diciembre de 2010, un joven tunecino llamado Mohamed Bouazizi se autoinmol贸 prendi茅ndose fuego en protesta por el trato recibido a manos de la polic铆a, lo que dio comienzo a la ola de levantamientos que se conocieron como la Primavera 脕rabe. Hoy, T煤nez est谩 experimentando su mayor revuelta popular desde aquellos d铆as, con miles en las calles enfrent谩ndose a la polic铆a semana tras semana. En el siguiente informe, nuestrxs camaradas tunecinxs explican el contexto de esta nueva revuelta, explorando qu茅 ha cambiado y qu茅 sigue igual. Lo que vemos en T煤nez es un anticipo de la pr贸xima ronda de movimientos revolucionarios en la regi贸n.

La fotograf铆a de arriba muestra a lxs participantes del grupo antifascista tunecino Wrong Generation portando una pancarta que proclama su lema: 鈥淗ay ira bajo el suelo鈥.


Como tunecinx, la gente siempre me pregunta: 鈥溌縁ue exitosa la revoluci贸n de 2011?鈥 No hay una forma sencilla de responder sin describir las luchas de la 煤ltima d茅cada. En general, nuestro an谩lisis es que la T煤nez contempor谩nea se parece a la mayor铆a de las otras democracias que existen bajo el capitalismo global. Nos enfrentamos a las mismas crisis pol铆ticas y econ贸micas, la misma violencia estatal, las mismas preguntas.

T煤nez fue la cuna de los levantamientos que se extendieron por el norte de 脕frica y Oriente Medio, y es el 煤nico pa铆s de la regi贸n que depuso a su dictador sin experimentar un golpe militar como el de Egipto o una guerra civil como la de Siria. Dicho esto, tampoco es una utop铆a. El pa铆s ha visto m谩s de diez gobiernos en los 煤ltimos diez a帽os y muchos conflictos. Una d茅cada despu茅s de derrocar al gobierno, nuestras demandas siguen siendo las mismas: 鈥渄ignidad, libertad, justicia鈥.

El levantamiento de enero de 2011 reuni贸 a una amplia gama de personas, desde lxs enojadxs y desempleadxs hasta fundamentalistas isl谩micxs, marxistas, el Partido Pirata y un pu帽ado de anarquistas1. En la culminaci贸n de la revoluci贸n, el 14 de enero de 2011, nuestro ex dictador Ben Ali y su familia inmediata huyeron a Arabia Saudita. Algunos de lxs miembros de la familia de Ben Ali fueron a prisi贸n, pero su partido pol铆tico permaneci贸 activo y la clase empresarial de T煤nez solo se hizo m谩s poderosa.

El primer gobierno despu茅s de la revoluci贸n fue dirigido por el primer ministro del r茅gimen anterior, seguido de otro gobierno cuyos miembros tambi茅n hab铆an sido parte del antiguo r茅gimen. Ambos fracasaron, dando paso al nuevo sistema electoral. Las primeras 鈥渆lecciones justas y equitativas鈥 de la historia de T煤nez tuvieron lugar a finales de 2011, proclamando una Asamblea Constituyente elegida por el pueblo, y encarg谩ndole la redacci贸n de una nueva constituci贸n. As铆 como Mohamed Morsi, de los Hermanos Musulmanes, gan贸 las elecciones presidenciales tras la Revoluci贸n Egipcia, en T煤nez, Nahdha, un partido fundamentalista isl谩mico, gan贸 la mayor铆a de esca帽os en estas elecciones y se volvi贸 contra lxs dem谩s participantes de la revoluci贸n.

En 2013, el mismo a帽o en que tuvo lugar el Foro Social Mundial en T煤nez, dos importantes figuras que buscaban unificar la izquierda, fueron asesinadas misteriosamente: Chokri Belaid y Mohamed Brahmi. Todas las pruebas apuntan a fundamentalistas isl谩micos. De 2011 a 2016, organizaciones fundamentalistas isl谩micas con ideolog铆as similares a ISIS acumularon poder con la ayuda del partido Nahdha. T煤nez ha sido uno de los principales exportadores de voluntarixs a ISIS; ha habido al menos cinco ataques terroristas importantes en T煤nez desde 2011. Sin embargo, el fundamentalismo isl谩mico est谩 menos extendido aqu铆 que en muchos pa铆ses de esta regi贸n.

Uno de los primeros movimientos significativos despu茅s de la revoluci贸n fue el 鈥淢anich Msemeh鈥 (鈥淣o perdonar茅鈥), en el que lxs j贸venes se unieron para luchar contra la Ley de Reconciliaci贸n de 2014, que consist铆a en perdonar a lxs involucradxs en los reg铆menes anteriores a la revoluci贸n.

Heythem Guesmi, revolucionario y miembro del movimiento Manich Msemeh, lo considera una victoria, en tanto que fue un movimiento horizontal, rompiendo con el sistema de partidos ortodoxos impulsado por los distintos partidos comunistas de izquierda. En su opini贸n, 鈥渘os han robado la revoluci贸n鈥 y la Ley de Reconciliaci贸n no hizo m谩s que intensificar este sentimiento. Se帽ala que, aunque las organizaciones de la 鈥渟ociedad civil鈥 (es decir, los grupos liberales) se unieron al movimiento en su segunda fase, solo se enfocaron en los tecnicismos de la Ley, trabajando con las instituciones jur铆dicas para oponerse a ella鈥攎ientras que lxs revolucionarixs en el movimiento, se enfocaron en las implicaciones filos贸ficas de devolver el poder a quienes hab铆an gobernado T煤nez durante los 50 a帽os anteriores. Al final, la ley no se aprob贸.

Ahmed Tlili, un militante tunecino, tambi茅n destaca la importancia de las peque帽as victorias en la construcci贸n de una nueva generaci贸n. Durante m谩s de 50 a帽os bajo Ben Ali y Bourguiba, los anteriores dictadores, lxs tunecinxs vivieron bajo total vigilancia; fueron exiliadxs, torturadxs o asesinadxs por imprimir panfletos pol铆ticos o cantar canciones que podr铆an interpretarse como antisistema. Esta nueva generaci贸n se ha criado en diferentes condiciones, sin censura en internet, con m谩s libertad de expresi贸n, habiendo visto lo que significa luchar contra una dictadura. Esto ha hecho surgir una generaci贸n que es m谩s firme en resistir a la polic铆a y al patriarcado que las generaciones anteriores.

26 de Enero de 2021. Foto de Noureddine Ahmed.


El partido isl谩mico Nahdha ha formado recientemente una alianza con 鈥淜alb Tounes鈥, el partido liberal鈥攃uyo l铆der est谩 en la c谩rcel por blanqueo de dinero, gracias a un grupo de j贸venes tunecinxs que persiguieron el caso durante a帽os鈥攜 la Agrupaci贸n Constitucional Democr谩tica (RCD), el partido de Ben Ali y 煤nico partido gobernante desde el comienzo de la independencia de T煤nez en 1956 hasta la revoluci贸n de 2011. Esta alianza forma la mayor铆a absoluta en el parlamento, s铆mbolo de corrupci贸n y una de las principales causas de pobreza, desigualdad y patriarcado. Esto ha dejado a la poblaci贸n sin esperanzas de reforma, y 鈥嬧媗es ha llevado a la conclusi贸n de que el 煤nico camino a seguir es el de la insurrecci贸n u otra revoluci贸n.

Los primeros signos de la revuelta actual aparecieron hace tres meses. En noviembre de 2020, un diputado del parlamento pronunci贸 un discurso en contra del aborto, llamando 鈥減utas鈥 a todas las mujeres 鈥渓iberadas鈥 y se帽alando espec铆ficamente a las madres solteras. El 8 de diciembre, las mujeres protestaron frente al parlamento con carteles que dec铆an 鈥淭odas somos putas hasta la ca铆da del patriarcado鈥. Dos d铆as despu茅s, el parlamento anunci贸 el presupuesto para 2021, enfureciendo a muchas personas. En medio de la pandemia de COVID-19, apenas hab铆an asignado recursos a la salud p煤blica.

A pesar de la crisis econ贸mica resultante de la pandemia, a principios de enero, el gobierno compr贸 una flota de camiones antidisturbios nuevos, junto con 60 veh铆culos destinados a la polic铆a tunecina.

A pesar de 鈥攐, mejor dicho, debido a鈥 la crisis econ贸mica inducida por la pandemia, el gobierno tunecino gast贸 una gran cantidad de dinero en veh铆culos con los que brutalizar a lxs manifestantes.

El 9 de enero, seguidorxs de f煤tbol tomaron las calles para protestar por la corrupci贸n del presidente de su equipo, 鈥嬧婰e Club Africain. El f煤tbol siempre ha estado politizado en T煤nez; es el 煤nico medio de expresi贸n o placer que le queda a la clase trabajadora. Existe una larga tradici贸n de canciones futboleras que promueven el igualitarismo y la rebeli贸n. Al mismo tiempo, los presidentes de los equipos de f煤tbol siempre han estado involucrados en el gobierno鈥攗n gran mecanismo de blanqueo de dinero. En su protesta, la afici贸n utiliz贸 Le Club Africain como s铆mbolo de lo que est谩 sucediendo en todo el pa铆s. La polic铆a arrest贸 a 300 de ellxs, 200 de lxs cuales eran menores. Esto enfureci贸 a mucha gente.

El 14 de enero de 2021 iba a ser el d茅cimo aniversario de la victoria de la revoluci贸n tunecina. La noche del 12 de enero, el gobierno anunci贸 que habr铆a un confinamiento total del 14 al 17 de enero. Lo justificaron por la pandemia de COVID-19, pero la verdadera raz贸n era obvia. El 14 de enero, miles se reunieron en las calles desafiando la orden de confinarse.

Hoy, m谩s de 1600 personas han sido arrestadas desde el comienzo de los disturbios. Este movimiento re煤ne una nueva coalici贸n que aglutina a seguidorxs de f煤tbol, 鈥嬧媏studiantes, anarquistas, comunistas, campesinxs y otrxs rebeldes. Es notable la ausencia de lxs fundamentalistas que desempe帽aron un papel tan importante tanto en la expansi贸n como en la traici贸n del levantamiento de 2011. La pr贸xima ronda de movimientos se enfrenta a un contexto en el que el fundamentalismo isl谩mico se asocia con el Estado, y la rebeli贸n debe reunir una masa cr铆tica para oponerse a 茅l desde el exterior.

Aunque T煤nez es un pa铆s peque帽o, con una poblaci贸n no mucho mayor que la ciudad de Nueva York, en repetidas ocasiones ha servido como indicador de acontecimientos en toda la regi贸n. Es m谩s 茅tnica y religiosamente homog茅nea que muchos pa铆ses vecinos; que estalle la revuelta en estas condiciones comparativamente estables, puede indicar que es probable que se extienda. Esto es significativo al entrar en la crisis econ贸mica global inducida por la pandemia de COVID-19.


Las elecciones m谩s recientes fueron testigo de algo nunca antes visto en T煤nez: tres millones de personas鈥攅l 70% de los votantes鈥攙otaron por Kais Saeid, un profesor de derecho sin afiliaci贸n a ning煤n partido pol铆tico. Financi贸 su campa帽a con 3000 dinares (1000 d贸lares) de su propio dinero y peque帽as donaciones. A diferencia de lxs candidatos de otros partidos, Saeid rechaz贸 la acostumbrada 鈥渁signaci贸n鈥 de 60k del gobierno, o deber铆a decir, del bolsillo de la gente corriente, para patrocinar campa帽as electorales. Un presidente que son贸 y actu贸 de manera 鈥渉onesta鈥, repiti贸 una y otra vez que apoya al 鈥減ueblo鈥 y no a los partidos pol铆ticos. En opini贸n de lxs tunecinxs, 鈥渉emos ganado contra la corrupci贸n鈥.

En sus primeros meses en el cargo, Saeid opt贸 por seguir viviendo en su modesta casa en un barrio de clase media en lugar de en el palacio presidencial, tomando su caf茅 matutino en su caf茅 local. Y justamente esta semana, el 3 de febrero de 2021, en medio de una manifestaci贸n que incluy贸 enfrentamientos entre manifestantes y polic铆as, el presidente realiz贸 una visita sorpresa a las calles, hablando con la gente y escuchando sus 鈥渄emandas鈥. Repiti贸 el mismo discurso una y otra vez: 鈥淓stoy con vosotrxs: el pueblo, y no dejar茅 que se谩is un bocado en boca de pol铆ticxs corruptxs鈥. Incluso denunci贸 a la polic铆a, diciendo: 鈥淣o existe polic铆a mala y polic铆a buena, todo emana del gobierno鈥.

Esto suena como un cuento de hadas para ni帽xs sobre un monarca benevolente que amaba a sus s煤bditxs y viv铆a disfrazado de persona normal, en una caba帽a modesta en lugar de en su lujoso castillo. Sin embargo, la gente se ha dado cuenta poco a poco de que tener un presidente 鈥渁gradable鈥 no cambia su situaci贸n ni facilita sus luchas. La gente ha comprobado que el sistema electoral ha fracasado una y otra vez en lograr cambios鈥攓ue el poder real est谩 en manos del gobierno, es decir, en el parlamento y los ministros y, sobre todo, en la polic铆a, o en sus propias manos cuando toman las calles.

Incluso donde no termin贸 en una grave opresi贸n o una guerra civil, la llamada Primavera 脕rabe se canaliz贸 en gran medida hacia movimientos en pro de la democracia electoral, con los mismos decepcionantes resultados que esos movimientos lograron en Europa, Estados Unidos y Am茅rica Latina.

Hoy, en T煤nez, la palabra 鈥渄emocracia鈥 tiene para la izquierda, sobre todo, connotaciones negativas. Se asocia principalmente con el capitalismo y los estados democr谩ticos (neo) liberales actuales鈥攜, por supuesto, con el imperialismo. Sin embargo, las opiniones sobre con qu茅 reemplazar la democracia var铆an.

Los grupos comunistas existentes en T煤nez participaron en la lucha por la independencia de Francia, luego se vieron obligados a pasar a la clandestinidad durante 50 a帽os, enfrent谩ndose a la opresi贸n y el encarcelamiento, la tortura y el asesinato. Para ellxs fue un sue帽o hecho realidad, participar en un sistema electoral por primera vez en la historia y desempe帽ar un papel como grupo de oposici贸n en el proceso de redacci贸n de la nueva constituci贸n.

Sin embargo, existe una pol茅mica intergeneracional sobre c贸mo entender la lucha actual. Vemos una experiencia traum谩tica persistente que afecta a las viejas generaciones, por ejemplo, en su negativa a usar herramientas tecnol贸gicas (ni mensajer铆a digital ni publicaci贸n de art铆culos online) por temor a la vigilancia. Son cr铆ticxs con la descentralizaci贸n, creyendo que el sistema de partidos es la 煤nica forma de derrocar al gobierno, incluso si no participan en las elecciones.

Sin embargo, entre las generaciones m谩s j贸venes de la izquierda, hay un nuevo esp铆ritu. La gente ve que la 鈥渄emocracia鈥 no garantiza la implementaci贸n de las condiciones que exigi贸 la revoluci贸n. Desde hace unos a帽os, existe un inter茅s creciente en la descentralizaci贸n.

Heythem Guesmi se帽ala que hay dos formas de avanzar hacia el reemplazo de la democracia. El enfoque 鈥減ol铆tico鈥 ser铆a establecer un sistema federal al estilo Bookchin, que implicar铆a la rotaci贸n de responsabilidades. Para ser honesto, este sistema se parece a lo que propone el presidente Kais Saeid. En cualquier caso, esto requerir谩 una lucha a m谩s largo plazo.

En el corto plazo, en opini贸n de David Graeber, los grupos m谩s peque帽os, ya est谩n unidos por una afinidad material, pueden buscar una causa com煤n con otros grupos para construir la autonom铆a colectiva. Heythem dice: 鈥淚ncluso las peque帽as experiencias, como tener una barbacoa comunitaria en un parque p煤blico, representan un paso hacia la ocupaci贸n del espacio p煤blico y a estar m谩s en contacto con nuestra identidad y nuestras luchas鈥.

Durante una protesta contra el proyecto de ley para otorgar inmunidad a la polic铆a, Wajdi Mehwachi sostiene un billete de diez dinares como s铆mbolo de los sobornos policiales. Islam Hakiri, conocido fot贸grafo y periodista, fue golpeado y arrestado en esta protesta.

Durante los 煤ltimos a帽os, el gobierno tunecino ha querido aprobar una ley que otorgue inmunidad total a la polic铆a. Incluso hay un subp谩rrafo en el proyecto de ley que se aprobar谩, que dice que las personas pueden ser encarceladas por 鈥渉erir los sentimientos de la polic铆a鈥.

El activista Wajdi Mehwachi fue arrestado y ahora est谩 siendo torturado en la c谩rcel por la fotograf铆a de abajo. Su gesto simboliza la corrupci贸n de la polic铆a que no arresta a las personas que tienen los medios para sobornarlos, lxs que detentan el poder en la sociedad.

Una fotograf铆a de Islam Hakiri.

El sindicato de polic铆as se encuentra en huelga desde el 28 de enero, alegando que son objeto de insultos y humillaciones. Humillaci贸n鈥攃omo la de personas arrojando pintura de colores en sus escudos, en respuesta a que disparen gases lacrim贸genos y golpeen a la gente. Su 鈥渉uelga鈥 les ha impedido llevar a lxs detenidxs al juzgado, provocando retrasos en los fallos judiciales y manteniendo a las personas en la c谩rcel, pero no ha impedido que lxs agentes usen sus porras y motocicletas para atacar a lxs manifestantes, incluso cuando no est谩n de servicio. Hoy, la impunidad policial est谩 en su peor momento desde la revoluci贸n.

Hichem Mechichi, el pol铆tico que encabeza la coalici贸n que controla el parlamento y por lo tanto, jefe de facto del gobierno, sigue apareciendo en los medios, apoyando a la polic铆a y denunciando 鈥渃ualquier forma de rebeli贸n鈥. Esto no es una sorpresa despu茅s de la compra, antes mencionada, de veh铆culos antidisturbios a la empresa francesa Marseille Manutention. Francia apoy贸 a Ben Ali y a todos los gobiernos tunecinos desde entonces con el fin de proteger su mercado en sus antiguas colonias del norte de 脕frica鈥攅mpresas tecnol贸gicas, compa帽铆as petroleras, hoteles y similares. La injerencia francesa en los asuntos tunecinos es impulsada por los actores m谩s reaccionarios de Francia2: el falso caso 鈥渁ntiterrorista鈥 contra lxs activistas en Tarnac fue encabezado por la ministra francesa del Interior, Mich猫le Alliot-Marie, quien tambi茅n declar贸 que Francia deber铆a enviar tropas para apoyar a Ben Ali, antes de que el apoyo a la Primavera 脕rabe se pusiera de moda para lxs pol铆ticxs de Estados Unidos y Europa.

Las luchas feministas han sido vitales para la nueva ola de organizaci贸n. Desde la revoluci贸n, hemos visto una versi贸n tunecina del movimiento #metoo, m谩s espacios amigables con LGBTQI y m谩s arte progresista. Esto es significativo en una parte del mundo donde la homofobia y la misoginia son rampantes.

A principios de enero de 2021, el gobernador de Gafsa, una provincia [estado] del suroeste, impidi贸 a las mujeres cuyos maridos tuvieran empleo, presentarse como candidatas a puestos gubernamentales. Las mujeres de Gafsa presentaron una demanda de divorcio en masa, proclamando que todas las mujeres de Gafsa a las que se les ha negado el derecho a la igualdad de oportunidades debido a que 鈥渟us maridos trabajan鈥 ped铆an el divorcio.

鈥淗ablamos en serio, nos vamos a divorciar en grupo, estudiamos igual de duro, obtuvimos el mismo t铆tulo y tenemos derecho a postularnos para el mismo trabajo鈥, dijo una de las manifestantes.

La polic铆a no es solo un problema durante las protestas; tambi茅n forman parte de la fundaci贸n de la sociedad patriarcal en T煤nez. Todas las mujeres dan fe del acoso sexual ejercido por la polic铆a, es una especie de conocimiento com煤n entre las mujeres, una experiencia compartida al menos una vez en la vida鈥攕i no muchas m谩s鈥攕i eres una mujer tunecina.

Una manifestante desafiando a la polic铆a como defensores del patriarcado.

Ante el rechazo y la rebeli贸n de las mujeres, la polic铆a se pone el sombrero de 鈥済uardi谩n masculino鈥. Si bien beber alcohol o mostrar afecto en p煤blico no son delitos en T煤nez, por ejemplo, la polic铆a amenaza a menudo con llamar a los padres de las mujeres que ven haciendo estas cosas, lo que podr铆a poner a las mujeres en situaciones a煤n m谩s peligrosas si pertenecen a familias conservadoras.

Invito a todxs a ver la pel铆cula de 2017 La Belle et la Meute, dirigida por Kaouther Ben Hania, basada en una historia real sobre una mujer que fue violada por un oficial de polic铆a y los insultos y humillaciones a los que se enfrent贸 cuando trat贸 de presentar una denuncia. Si bien esta historia puede parecer excepcional, el acoso sexual por parte de la polic铆a es una pesadilla diaria para las mujeres tunecinas.

Ahmed Tlili, el militante tunecino antes mencionado, tambi茅n se帽ala que el partido Nahdha us贸 su poder en el parlamento para afianzarse en el resto de instituciones de la sociedad. Esto ayud贸 al Partido Isl谩mico a propagar la ideolog铆a conservadora a trav茅s de escuelas, centros culturales y medios de comunicaci贸n. Temas como la oposici贸n al aborto, por ejemplo, nunca se hab铆an discutido antes de la revoluci贸n, pero ahora est谩n ganando una publicidad considerable. Cuando la izquierda radical ha tratado de hacer valer nuevas ideas, estas han sido 鈥渆litistas y muy burguesas鈥, alejadas de la realidad de la clase trabajadora y las personas pobres, o, cuando han ganado seguidorxs, la polic铆a ha utilizado argumentos religiosos para justificar la represi贸n de la izquierda en general y mujeres activistas en particular.

Todas las regiones del sur y noroeste de T煤nez est谩n marginadas social y pol铆ticamente, junto con todos los barrios de la clase trabajadora. Heythem Guesmi se帽ala que esta marginaci贸n es similar al proceso de colonizaci贸n en s铆. Hace referencia a un libro sin traducir de Sghaier Salhi titulado Internal Colonialism and Unequal Development, que explica que esta marginaci贸n es el resultado de siglos de explotaci贸n de las regiones interiores ricas en recursos, que se remonta al siglo XIII. Esto dio lugar a una red de 鈥渇amilias de clase alta鈥 que todav铆a gobiernan hoy en d铆a.

Las oportunidades econ贸micas solo est谩n disponibles para la clase alta; la tasa de desempleo en T煤nez ha alcanzado el 35%. La pandemia COVID-19 ha intensificado esta brecha: se ha informado que 70.000 personas han perdido su empleo. Estos n煤meros no tienen en cuenta el mercado negro en T煤nez, que es donde trabaja la mayor铆a de las personas鈥攎ercados locales, camiones de comida, sastrer铆as, trabajos de construcci贸n y similares.

Manifestantes enfrent谩ndose a la polic铆a en el barrio de Ettadhamen en T煤nez la noche del 19 de enero.

El abismo de oportunidades y derechos se extiende a sectores vitales. Las escuelas p煤blicas est谩n cerradas, mientras que las escuelas privadas tienen los recursos para ense帽ar online; los hospitales p煤blicos han alcanzado su capacidad m谩xima, mientras que los hospitales privados son accesibles para lxs ricxs; incluso el arte se ha vuelto exclusivo, s贸lo para ricxs en reuniones privadas, mientras que los locales de teatro y m煤sica est谩n cerrados. Al mismo tiempo que la crisis econ贸mica le ha dado al gobierno una excusa para imponer mayores impuestos a la clase trabajadora, recortando los programas de asistencia social, no ha impedido que ofrezcan programas de evasi贸n fiscal a la clase alta, como 鈥淓n 2020, no se imponen impuestos a lxs propietarixs de yates 鈥.

Dos hombres tunecinos se enfrentan actualmente a 30 a帽os de c谩rcel por fumar marihuana en un lugar p煤blico. Consumir o poseer marihuana conlleva una pena de hasta 5 a帽os, de 10 a 20 a帽os m谩s en el caso de fumarla en un lugar p煤blico. El n煤mero de a帽os est谩 sujeto a la interpretaci贸n del juez. Estas leyes fueron creadas originalmente en 1992, cuando el cu帽ado del entonces dictador Ben Ali fue arrestado en Francia por estar involucrado en una red de tr谩fico de drogas. Ese esc谩ndalo puso a Ben Ali bajo presi贸n internacional, por lo que cre贸 una ley (ley 52 del c贸digo penal) para encarcelar a todxs lxs consumidorxs de marihuana y drogas duras.

El nuevo gobierno ajust贸 esta ley presionado por la opini贸n p煤blica, rebajando la condena a entre cero y cinco a帽os, pero dejando la interpretaci贸n de la misma al juez. Esto intensifica la discriminaci贸n de clases; todxs sabemos que un/a burgu茅s/a nunca ir谩 a la c谩rcel por fumar marihuana. Lxs manifestantes exigen la abolici贸n de esta ley.

Heythem Guesmi argumenta que lxs fundamentalistas isl谩micxs han logrado reclutar a tantxs voluntarixs porque han estado integradxs en comunidades marginadas, en caf茅s locales, mezquitas y universidades pobres, mientras que la izquierda 鈥渢radicional鈥 se ha mantenido elitista y burguesa, promoviendo una comprensi贸n reformista de la democracia. De alguna manera, estxs fundamentalistas tienen m谩s en com煤n con la izquierda que lxs liberales, ya que han luchado contra la polic铆a, el estado y el imperialismo estadounidense. El desacuerdo, por supuesto, se refiere a los objetivos del movimiento y las herramientas con las que luchar. Desafortunadamente, durante los 煤ltimos diez a帽os de democracia en T煤nez, han tenido m谩s 茅xito en construir su movimiento e imponer su hegemon铆a que la izquierda, porque supieron conectar con las comunidades marginadas.

En T煤nez, existe una crisis de identidad generalizada. Esto lleva a las personas a salir del pa铆s, legal o ilegalmente, porque no se sienten apegadas a 茅l, o bien a recurrir a ISIS, que les proporcion贸 una identidad en forma de islamismo fundamentalista. La mayor铆a de las personas carecen de un sentimiento de pertenencia, ya que han sido marginadas, con la excepci贸n de la clase alta, que tiene muchas razones para estar agradecida al estado.

El lenguaje en s铆 presenta otro desaf铆o al que la izquierda de hoy debe enfrentarse. Los textos filos贸ficos y los libros de historia 鈥攅 incluso los art铆culos sobre movimientos internacionales鈥 o no aparecen en 谩rabe en absoluto o aparecen s贸lo en malas traducciones, y ciertamente no en el dialecto tunecino. Heythem ha estado trabajando en un podcast que tiene como objetivo popularizar conceptos y luchas en el dialecto tunecino, incluida la lucha de clases, el imperialismo, la identidad y similares. Si bien su podcast no est谩 creando una nueva filosof铆a, se da cuenta de que recibe mucho apoyo e inter茅s no solo de elitistas y camaradas, sino tambi茅n de la gente llamada 鈥渘ormal鈥.

Rosa Luxemburgo argument贸 que el papel de lxs militantes, activistas y la izquierda en general es proporcionar los medios para la lucha y ofrecer solidaridad a las masas en lugar de 鈥減ensar por ellxs鈥. Un partido que hable por lxs trabajadorxs, 鈥渞epresent谩ndolxs鈥 鈥攑or ejemplo, en los parlamentos鈥 y actuando en su lugar, se convertir谩 en un instrumento de la contrarrevoluci贸n.

Protesta en Bardo, un barrio de clase trabajadora, organizada en coordinaci贸n con el grupo Wrong Generation, para dar voz a la clase trabajadora y a las personas pobres en los lugares donde viven, no solo frente a los edificios gubernamentales.

No es ning煤n secreto que la econom铆a tunecina est谩 en crisis. El Fondo Monetario Internacional juega un papel importante en esto, ya que se niega a otorgar pr茅stamos a T煤nez. Bajo el capitalismo global, el FMI juega el papel de garante global para los bancos internacionales y la inversi贸n extranjera. Aunque los pr茅stamos del FMI suelen ser peque帽os e insuficientes, el FMI lleg贸 a dos acuerdos con T煤nez en 2013 y 2016, que no se han cumplido.

El mes pasado, el FMI amenaz贸 con rechazar pr茅stamos a T煤nez si estos acuerdos no se cumplen. Las estipulaciones incluyen bajar los salarios de lxs empleadxs del sector p煤blico, despedir a un cierto porcentaje de ellxs, crear un comit茅 bajo la supervisi贸n del FMI para administrar el sector p煤blico y privatizar las empresas nacionales de electricidad, agua y telecomunicaciones. T煤nez ya ha privatizado la empresa de fosfatos, el tabaco y los pocos campos petroleros que existen en el sur.

El plan del gobierno tunecino para atender las necesidades de la poblaci贸n. Fotograf铆a de Yassine Gaidi.

Estos acuerdos con el FMI han recibido la aprobaci贸n de Hichem Mechichi, el jefe de facto del gobierno, y la desaprobaci贸n del presidente Kais Saeid. Podemos interpretar este desacuerdo como una maniobra pol铆tica para determinar qui茅n permanecer谩 en el poder. Si la disputa no se resuelve, podr铆a provocar la disoluci贸n del parlamento y forzar otras elecciones. Seg煤n Nadhmi Boughamoura, un militante tunecino, esta es una de las razones por las que la polic铆a ha sido tan brutalmente violenta en los 煤ltimos meses. El partido isl谩mico ha temido correr la misma suerte que corri贸 el partido isl谩mico en Egipto en 2013; en consecuencia, han ido construyendo una infraestructura que integra al Ministerio del Interior, al sistema jur铆dico y al ej茅rcito, prepar谩ndose para cualquier insurrecci贸n o revoluci贸n contra ellxs y el actual gobierno. Tambi茅n han estado tratando de desarrollar el marco legal para formar una milicia armada exclusiva del partido islamista.

Seg煤n Nadhmi, aceptar el plan del FMI ser铆a un suicidio para T煤nez econ贸mica y socialmente. M谩s privatizaci贸n provocar谩 m谩s explotaci贸n, destruyendo el sistema de salud y la poca infraestructura de bienestar social que existe actualmente. 脡l afirma, 鈥(Oponerse a) la corrupci贸n de los partidos existentes es urgente pero no suficiente; el movimiento tiene que enfrentarse al capitalismo global, mediante la construcci贸n de estructuras socioecon贸micas radicalmente nuevas 鈥.

En lugar de entender esta situaci贸n como una cuesti贸n de problemas locales que enfrenta un pa铆s peque帽o, la vemos en un contexto global, porque todas las luchas est谩n conectadas en un mundo globalizado. Luchar en un lugar es luchar en todas partes. De ello se desprende que necesitamos una solidaridad internacional.

En el prefacio de su libro Caliban y la bruja, Silvia Federici, una feminista radical de tradici贸n marxista y anarquista autonomista, recuerda cuando era profesora en Nigeria:

鈥淓l gobierno de Nigeria entabl贸 negociaciones con el FMI y el Banco Mundial. El prop贸sito declarado del programa era hacer que Nigeria fuera competitiva en el mercado internacional. Pero pronto se hizo evidente que su objetivo era destruir los 煤ltimos vestigios de propiedad comunal y relaciones comunitarias. Hubo ataques a las tierras comunales y una intervenci贸n decisiva del Estado (instigada por el Banco Mundial) en la reproducci贸n de la fuerza de trabajo: regular las tasas de procreaci贸n y reducir el tama帽o de una poblaci贸n que se consideraba demasiado exigente e indisciplinada desde el punto de vista de su posible inserci贸n en la econom铆a mundial鈥 Tambi茅n fui testigo del fomento de una campa帽a mis贸gina que denunciaba la vanidad y las demandas excesivas de las mujeres鈥.

鈥淓n Nigeria, me di cuenta de que la lucha contra el ajuste estructural se remonta al origen del capitalismo en la Europa y Am茅rica del siglo XVI鈥.

La revoluci贸n tunecina ha sido reformista. Hoy, el principal temor que vemos en las calles es que la historia se repita con la cooptaci贸n de demandas para un cambio radical, reduci茅ndolas al reformismo. La 煤nica forma de proteger estas demandas es a trav茅s de un movimiento internacionalista. Hoy, m谩s que nunca, necesitamos un movimiento internacionalista que fomente la conciencia de todas las luchas en todas partes y combata el capitalismo.

La pancarta es una versi贸n 谩rabe del lema espa帽ol 鈥淓l pueblo unido, jam谩s ser谩 vencido鈥.

鈥淲rong Generation鈥 es un joven colectivo anarquista y antifascista tunecino que est谩 rompiendo con la izquierda ortodoxa. No quieren un sistema de partidos, no quieren un/a l铆der ni un/a portavoz; quieren un cambio radical. Uno de los lemas que han popularizado es 鈥淭ahet zliz fama takriz鈥 (hay ira bajo la tierra)鈥攜a sea inspirado por el poeta tunecino Abou El Kacem Chebbi, quien luch贸 contra la colonizaci贸n, dirigi茅ndose a lxs colonizadorxs franceses con el lema 鈥淐uidado, 隆hay fuego bajo la ceniza! 鈥 o por el lema del levantamiento de mayo de 1968 en Francia, 鈥淪ous les pav茅s, la plage!鈥 (鈥溌ajo los adoquines, la playa!鈥)

Maryam Mnaouar, militante tunecina durante el r茅gimen de Ben Ali y abogada que defiende a lxs manifestantes pro-bono, recibi贸 la orden del jefe de gobierno de detener durante un mes todas las actividades de su grupo 鈥淓l Partido de T煤nez鈥. Por opresivo que parezca, esta es una se帽al de que el gobierno teme su voz y el apoyo, cada vez mayor, que est谩 recibiendo.

Nadhmi Boughamoura, quien form贸 parte del sindicato de estudiantes de izquierda y actualmente participa en la organizaci贸n comunista 鈥淪truggle鈥, est谩 trabajando ahora con manifestantes para organizarse en una coalici贸n.

Nadhmi se帽al贸 que esta es la primera vez que presenciamos una coalici贸n entre comunistas, seguidorxs de f煤tbol, 鈥嬧媘iembros de sindicatos de estudiantes de izquierda, campesinxs y anarquistas. Nadhmi se帽ala que el mes de enero siempre ha sido simb贸lico en T煤nez: la revuelta del pan de 1984, el levantamiento de la cuenca minera de 2008 y la revoluci贸n de 2011 tuvieron lugar en enero. Nadhmi se帽ala, sin embargo, con un tono m谩s pesimista, que uno de los desaf铆os que debemos abordar es c贸mo aprovechar este esp铆ritu revolucionario y no dejar que se apague como lo hizo despu茅s de los levantamientos anteriores. Las principales demandas de esta nueva coalici贸n son abolir la opresi贸n policial y rechazar las imposiciones del FMI, una organizaci贸n que protege el capitalismo global y explota no solo a T煤nez sino a todos los pa铆ses africanos.

La izquierda a煤n no est谩 suficientemente organizada; necesitamos cultivar mejores estrategias para derrocar al gobierno y hacer cambios radicales. Hoy, los grupos 鈥淲rong Generation鈥 y 鈥淪truggle鈥 se presentan como l铆deres con estrategias poco ortodoxas, mientras que los viejos partidos de izquierda est谩n ausentes por sus formas tradicionales de organizaci贸n y liderazgo y su falta de comprensi贸n de la din谩mica que est谩 introduciendo la nueva generaci贸n.

Durante los 50 a帽os que siguieron a la independencia de T煤nez, dos dictadores gobernaron el pa铆s, aplastando cualquier esperanza de insurrecci贸n. Durante los diez a帽os posteriores a la revoluci贸n, la poblaci贸n deposit贸 mucha confianza en el sistema electoral, esperando que unas elecciones justas y equitativas pudieran crear una sociedad igualitaria. Sin embargo, estos sistemas tan diferentes han producido el mismo resultado.

El grupo antifascista Wrong Generation tiene una p谩gina de Facebook aqu铆.

Puedes escuchar el podcast de Heythem Guesmi aqu铆.

La campa帽a que ha surgido durante estas 煤ltimas protestas, 鈥渆l programa del pueblo contra el programa de la 茅lite鈥, tiene aqu铆 una p谩gina de Facebook aqu铆. Puede leer una traducci贸n de las demandas de la campa帽a aqu铆.

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Fuente: es.crimethinc.com

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