July 28, 2021
De parte de Socialismo Libertario
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La crisis tunecina ha llegado a su tercer d铆a.
El domingo 25 de julio grandes movilizaciones populares, motivadas por la sacrosanta indignaci贸n por la gesti贸n de la pandemia, han pedido la ca铆da del gobierno de Hichem Mechichi, sostenido por el partido islamista moderado Ennahda. Indignaci贸n sacrosanta en un pa铆s de 11.6 millones de habitantes, con m谩s de 17.700 v铆ctimas mortales causadas por la Covid-19 y por el descuido del gobierno. Hoy, el ritmo de los fallecimientos es de unos 200 al d铆a, con un porcentaje de vacunaci贸n de s贸lo el 5% de la poblaci贸n.
El domingo por la noche, el jefe de Estado, Kaiss Saied, con el apoyo del ej茅rcito, ha puesto en marcha una acci贸n autoritaria, forzando sus prerrogativas constitucionales.
Ha destituido al primer ministro y ha asumido plenos poderes ejecutivos, paralizando durante un mes el Parlamento. Se trata de un 鈥渁utogolpe democr谩tico鈥 que trata de preservar el futuro del r茅gimen tunecino frente al descr茅dito que vive el gobierno y la mayor铆a parlamentaria.
Los hechos ilustran la crisis y quiz谩s el fracaso del modelo democr谩tico tunecino, que hab铆a sido presentado como el resultado m谩s avanzado de los procesos de 2011. Las protestas populares se han concentrado contra Ennahda, un partido presente en todos los gobiernos en los 煤ltimos 10 a帽os y que se presentaba como 鈥渉eredero鈥 de la revuelta popular que en 2011 puso fin a la dictadura de Ben Al铆. Un partido que se ha convertido en s铆mbolo de un poder que ha desilusionado las esperanzas populares. Un fracaso madurado en el tiempo por una situaci贸n econ贸mica y social cada vez m谩s insoportable, que se ha vuelto aun m谩s aguda por la emergencia Covid.
Es evidente, en cualquier caso, que en este enfrentamiento interno a las instituciones pol铆ticas tunecinas no existe un bando que pueda corresponder efectivamente a las exigencias y a las esperanzas populares.




Fuente: Socialismolibertario.org