April 7, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
107 puntos de vista


La semana pasada, el r茅gimen de extrema derecha de Turqu铆a lanz贸 una serie de ataques contra la oposici贸n pol铆tica. Dirigida por el Partido de Justicia y Desarrollo (AKP) del presidente Recep Tayyip Erdogan, el Partido del Movimiento Nacionalista (MHP) y otros elementos ultranacionalistas y fascistas dentro del Estado, esta guerra sin cuartel contra las fuerzas de la oposici贸n forma parte de un proceso de fascistizaci贸n m谩s amplio que est谩 sofocando cada vez m谩s cualquier espacio democr谩tico en Turqu铆a.

Los ataques comenzaron el mi茅rcoles: primero, 脰mer Faruk Gergerlio臒lu, un diputado del Partido Democr谩tico de los Pueblos (HDP, por sus siglas en ingles), de izquierdas, vio c贸mo se le retiraba la inmunidad parlamentaria al ser acusado de emitir 鈥減ropaganda de una organizaci贸n terrorista鈥. Lo 煤nico que hab铆a hecho era retuitear noticias de 2016 en las que se instaba al Estado y al proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdist谩n (PKK) a alcanzar un acuerdo de paz.

Unas horas m谩s tarde se supo que uno de los principales abogados del Estado hab铆a iniciado un proceso ante el Tribunal Constitucional exigiendo la disoluci贸n del HDP y la prohibici贸n de ejercer la pol铆tica a 687 de sus principales figuras. Esto se deb铆a, una vez m谩s, a sus presuntos v铆nculos con el PKK y a su supuesta incapacidad para adoptar una postura clara sobre 鈥渃uestiones nacionales鈥.

Pero hubo m谩s. El viernes se supo que el control de la plaza Taksim y el parque Gezi de Estambul (lugares simb贸licos para la izquierda turca y el movimiento obrero, sobre todo tras el levantamiento de Gezi de 2013) fue quitado del ayuntamiento de Estambul -controlado por la oposici贸n- y puesto bajo la jurisdicci贸n de la Direcci贸n General de Fundaciones, bajo el mando de Erdogan. Luego, en plena noche, un decreto presidencial declar贸 que Turqu铆a se retirar铆a del Convenio de Estambul (un acuerdo internacional sobre la lucha contra la violencia dom茅stica, especialmente contra las mujeres y los ni帽os). 驴Por qu茅 ocurre todo esto ahora?

Resistencia popular

La fundaci贸n de administraciones aut贸nomas dominadas por los kurdos en Rojava, el levantamiento de Gezi y el posterior ascenso del HDP -que avanz贸 notablemente en las elecciones de 2015- iniciaron una crisis de hegemon铆a que no ha hecho m谩s que agravarse desde entonces. Para mantenerse en el poder, Erdogan y su AKP tuvieron que minar los restos de la democracia en Turqu铆a mediante el monopolio de los medios de comunicaci贸n, el bloqueo de las campa帽as de la oposici贸n, las detenciones masivas, e incluso el fraude flagrante, como en el refer茅ndum presidencial de 2017.

Tras el fallido intento de golpe de Estado de julio de 2016 se form贸 la llamada Alianza Popular entre el AKP y el fascista MHP. Poco a poco, se hizo con el control de casi todo el aparato estatal, en un intento de consolidar un poder autoritario y fascista. Sin embargo, no le ha sido f谩cil generar consensos, sobre todo en el contexto de una econom铆a cada vez m谩s deteriorada y con la presencia de varias fuerzas de oposici贸n que se enfrentan a la fascistizaci贸n (como demostraron los reveses para Erdogan en las elecciones municipales de 2019).

En los 煤ltimos meses, el r茅gimen recibi贸 una serie de golpes por parte de las fuerzas populares. La creciente resistencia de los trabajadores 鈥揳 los que se les niegan incluso los derechos m谩s b谩sicos鈥 comenz贸 a adquirir un car谩cter m谩s abiertamente pol铆tico. Por ejemplo, un representante sindical alz贸 la voz contra la polic铆a militar que imped铆a a los mineros marchar a la capital. Su discurso, en el que atacaba la colaboraci贸n de las fuerzas del Estado con el capital, se hizo viral. Los trabajadores de todo el pa铆s han ido a huelga en reclamo por mejores condiciones de trabajo y de vida, muchas veces desafiando a la burocracia (incluso la burocracia de los sindicatos supuestamente de izquierdas).

Las mujeres y las personas LGBT 鈥揷onstante y expl铆citamente criminalizadas por los altos funcionarios del gobierno鈥 siguieron saliendo a la calle. Muchas de ellas, que hab铆an sido puestas bajo arresto domiciliario, declararon que desacatar铆an la decisi贸n, se deshicieron de los dispositivos de vigilancia electr贸nica y se unieron a las marchas del D铆a Internacional de la Mujer, mostrando de nuevo la fuerza del movimiento feminista.

Los estudiantes de la Universidad de Bogazi莽i, que se oponen al nombramiento de un nuevo rector por decreto presidencial (en lugar de realizar elecciones democr谩ticas), organizaron protestas masivas con la participaci贸n de otros estudiantes y fuerzas de la oposici贸n. El colectivo estudiantil Solidaridad Bogazi莽i puso de manifiesto la continuidad de un proceso que comenz贸 con la sustituci贸n de los alcaldes kurdos elegidos por nombramientos presidenciales. Las protestas se extendieron a Estambul, Esmirna, Ankara y otras ciudades.

Sin embargo, la dificultad del r茅gimen para generar consensos no solo se refleja en estas protestas de las fuerzas populares. Tambi茅n se enfrenta a una oposici贸n burguesa que pretende devolver el Estado y la sociedad turca a la situaci贸n que exist铆a antes de la deriva fascista de los 煤ltimos a帽os. Este bloque restauracionista se centra principalmente en partidos de la oposici贸n, como el Partido Popular Republicano (CHP) o el Partido del Bien (IYI), y en algunas fuerzas nuevas dirigidas por antiguos funcionarios destacados del AKP, como el ex primer ministro Ahmet Davutoglu y el ex ministro de Econom铆a Ali Babacan.

Tanto las fuerzas populares como el bloque restauracionista se oponen al AKP. El bloque restauracionista, por su parte, persigue restituir un orden neoliberal estable y, por lo tanto, es reacio a la acci贸n pol铆tica genuina de los sujetos populares. Ante las protestas, no hacen m谩s que decir a los indignados que han sido 鈥渆scuchados鈥. Ser铆a mejor que dejaran la escena para que los partidos de la oposici贸n se encarguen de las pr贸ximas elecciones. En puntos clave como el resurgimiento del nacionalismo turco, las posturas agresivas en pol铆tica exterior y la represi贸n anti-kurda, el bloque restauracionista no se distingue mucho del r茅gimen.

Las t谩cticas de una crisis interminable

La crisis hegem贸nica del r茅gimen le ha llevado a adoptar tres tipos de t谩cticas hacia la oposici贸n. En primer lugar, una criminalizaci贸n expl铆cita de literalmente cualquier voz opositora, sobre la base de supuestos v铆nculos con el terrorismo. Cabe destacar que esta criminalizaci贸n no se limita al plano discursivo. Se ha procesado y detenido a personas incluso por comentarios en las redes sociales que apenas son pol铆ticos.

En segundo lugar, reforzar un constante estado de crisis. Esta ha sido la t谩ctica m谩s eficaz del gobierno para consolidar su poder y convencer a los turcos desencantados 鈥搕anto a las masas como a las 茅lites鈥 de su propia indispensabilidad. De ah铆 la movilizaci贸n poderosa de sus bases contra 鈥渓os enemigos internos y externos鈥, presentados como una amenaza para la existencia de la naci贸n turca.

Aunque la fuerte intervenci贸n de Turqu铆a en el conflicto entre Azerbaiy谩n y Armenia por Nagorno-Karabaj estaba relacionada principalmente con sus ambiciones imperialistas, tambi茅n formaba parte de estas t谩cticas. La reconversi贸n de Santa Sof铆a de museo a mezquita el a帽o pasado y los constantes ataques a las personas LGBT tambi茅n se ajustan a esta l贸gica. Todas estas acciones contribuyeron a alinear al bloque nacionalista y chovinista de la restauraci贸n con el r茅gimen.

Pero a mediados de febrero esta t谩ctica pareci贸 tambalear. Una operaci贸n contra el PKK en la monta帽a de Gar锚, en la regi贸n kurda del norte de Irak 鈥揷uyos objetivos concretos siguen sin estar claros a d铆a de hoy鈥 provoc贸 la muerte de trece rehenes turcos. Mientras que el r茅gimen y su prensa sensacionalista lanzaron furiosas demandas de unidad nacional contra la amenaza kurda, esta vez la oposici贸n restauracionista vacil贸 y cuestion贸 los detalles y objetivos de la operaci贸n. Uno de los objetivos de la actual 鈥渕atanza鈥 autoritaria es acabar con la postura vacilante del bloque restauracionista y obligarlo a unirse de nuevo al amplio partido de la 鈥渦nidad nacional鈥.

El r茅gimen utiliz贸 en ocasiones una t谩ctica de 鈥渓iberalizaci贸n鈥 superficial y parcial, especialmente cuando parec铆a enfrentarse a un repunte de la oposici贸n y del descontento popular, como despu茅s de las elecciones locales de 2019. Estos esfuerzos de 鈥渓iberalizaci贸n鈥 se anunciaron con bombos y platillos, pero nunca supusieron m谩s que la proclamaci贸n de que en el futuro se conceder铆an derechos b谩sicos como la libertad de opini贸n. La falta de sinceridad de estos esfuerzos es evidente. Solo dos semanas despu茅s del anuncio del 鈥淧lan de Acci贸n para los Derechos Humanos鈥, se lanz贸 el m谩s reciente impulso de fascitizaci贸n, suprimiendo esos mismos derechos.

Golpear a los kurdos

Los ataques contra el movimiento kurdo 鈥搚 su actual expresi贸n pol铆tica en Turqu铆a, el HDP鈥 pueden considerarse una constante en la pol铆tica nacional. Pero, desde 2015, esta ofensiva no ha hecho m谩s que intensificarse. Este nuevo intento de disolver el HDP representa la continuidad de otras maniobras similares para disolver partidos asociados al movimiento kurdo que se remontan a tres d茅cadas atr谩s. Siete de estos partidos vinculados al movimiento kurdo han sido clausurados por el Estado desde 1990.

Desde 2016, m谩s de diez mil miembros del HDP 鈥搃ncluidos los antiguos copresidentes del partido, Selahattin Demirta艧 y Figen Y眉ksekda臒, y muchos diputados鈥 han sido encarcelados en alg煤n momento; unos cuatro mil siguen a煤n en prisi贸n. Casi todas las semanas se producen detenciones y arrestos de miembros del partido por supuestos v铆nculos con el terrorismo. El d铆a despu茅s de que se revelara que trece ciudadanos turcos hab铆an muerto durante la operaci贸n militar de Gar锚, unas setecientas personas fueron detenidas acusadas de ser miembros o simpatizantes del PKK, muchos de ellos miembros del HDP.

Aunque algunos comentaristas presentan a Erdogan como reh茅n de las fuerzas m谩s nacionalistas y anti-kurdas, esta es una lectura tan err贸nea como la opini贸n que prevalece en Occidente de que Erdogan es un aut贸crata que gobierna solo.

Fueron, sobre todo, el fascista MHP y el ministro del Interior S眉leyman Soylu quienes impulsaron la disoluci贸n del HDP en los 煤ltimos meses. Sin embargo, ser铆a un error afirmar que Erdogan se opone por principio a ello. M谩s bien, nos encontramos ante una coalici贸n de facciones estatales que tienen intereses en gran medida convergentes y que, a esta altura, no tienen otra forma de mantenerse en el poder m谩s que seguir el curso de la creciente fascitizaci贸n.

Entre la espada y la pared

Pero las crisis a las que se enfrenta el r茅gimen no refieren solo a la 鈥渃uesti贸n kurda鈥. Otro decreto presidencial, emitido en plena noche del viernes pasado, destituy贸 al gobernador del Banco Central, Naci Agbal. Fue sustituido por un diputado del AKP de Erdogan, que tambi茅n es columnista del vitri贸lico peri贸dico pro-r茅gimen Yeni 艦afak.

El nombramiento de Agbal el pasado mes de noviembre fue considerado parte de una revisi贸n m谩s amplia de la pol铆tica econ贸mica, lo que provoc贸 la dimisi贸n del Secretario del Tesoro, Berat Albayrak (que tambi茅n es yerno de Erdogan), a trav茅s de Instagram.

Albayrak hab铆a tratado de repolitizar la pol铆tica monetaria como parte de una pol铆tica econ贸mica general pos-neoliberal expansionista, destinada a impulsar la demanda interna a toda costa, y a oponerse a los intereses del capital financiero internacional. Pero el resultado fue que, a partir de 2018, la lira turca sufri贸 una ca铆da hist贸rica frente al d贸lar estadounidense y el euro, lo que condujo a una cadena interconectada de crisis monetarias, de inflaci贸n y de deuda externa.

Cuando esta situaci贸n se hizo insostenible, la pol铆tica econ贸mica y monetaria dio un vuelco hacia un rumbo estrictamente neoliberal, que revirti贸 la bonanza crediticia y los bajos tipos de inter茅s tras el nombramiento de Agbal y la sustituci贸n de Albayrak. Pero este cambio estaba destinado a ser temporal. Parece que el reci茅n nombrado gobernador del banco central es cercano a Albayrak; al menos, ten铆an el mismo asesor de tesis. No ser铆a de extra帽ar, por tanto, que siguiera un enfoque similar al del yerno de Erdogan.

Erdogan y su r茅gimen est谩n atrapados entre la espada y la pared: la adopci贸n de un paradigma econ贸mico estrictamente neoliberal en l铆nea con los intereses de las principales facciones del capital corre el riesgo de conducir a una ola masiva de quiebras de peque帽as y medianas empresas (PYME), columna vertebral del r茅gimen. Sin embargo, una pol铆tica expansionista en l铆nea con los intereses de las PYME corre el riesgo de sumir al conjunto de la econom铆a en una crisis, dado que el neoliberalismo turco est谩 firmemente integrado en el orden mundial capitalista neoliberal. Con las PYMES fuertemente afectadas por la pandemia en curso, la balanza se ha inclinado en esta 煤ltima direcci贸n, con previsibles consecuencias nefastas.

驴Y ahora qu茅?

La actual ofensiva contra la oposici贸n y el HDP no es una coincidencia. Todos los sondeos muestran una clara tendencia a la baja de la Alianza Popular AKP-MHP, hasta el punto de que perder铆a su mayor铆a parlamentaria si se celebraran hoy nuevas elecciones. Est谩 claro que el r茅gimen actual ten铆a que hacer algo para cambiar la marea.

Por otra parte, una noticia exclusiva de Reuters del 18 de marzo hizo p煤blico que, debido a la presi贸n ejercida por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la canciller alemana, Angela Merkel, la Uni贸n Europea (UE) no declarar谩 m谩s sanciones a Turqu铆a en su pr贸xima cumbre del 25 y 26 de marzo, a帽adiendo que 鈥渆s poco probable que la prohibici贸n del partido pro-kurdo HDP reavive cualquier conversaci贸n sobre sanciones鈥. El informe afirma, adem谩s, que los recientes movimientos de Turqu铆a para recalibrar su pol铆tica exterior con sus aliados occidentales motivaron a Biden a presionar a Bruselas, mientras que Merkel 鈥渇avoreci贸 un enfoque que prioriza la inversi贸n de la UE en Turqu铆a鈥.

Erdogan y sus aliados tomaron esto como una luz verde para seguir adelante con su purga interna, a pesar de los riesgos que a煤n persisten. La UE y Estados Unidos parecen estar dispuestos a aceptar el proceso de fascistizaci贸n de Turqu铆a mientras siga siendo un miembro clave de la OTAN. Pero la sustituci贸n de Naci Agbal, favorable al mercado estrictamente neoliberal, por un miembro de la facci贸n de Albayrak, que defiende una pol铆tica monetaria pos-neoliberal, seguramente causar谩 estragos en la moneda turca una vez que los mercados financieros vuelvan a abrirse el lunes.

Un frente antifascista en Turqu铆a

Defender al HDP hoy significa defender la mera posibilidad de un frente antifascista en Turqu铆a. Los recientes acontecimientos 鈥搚 especialmente la floja postura adoptada por el bloque restauracionista, la UE y la administraci贸n Biden鈥 nos muestran de nuevo lo urgente que es centrarse en la construcci贸n de un frente antifascista genuinamente democr谩tico y popular, independiente de las fuerzas democr谩tico-burguesas oportunistas e inconsecuentes.

La reciente medida para abolir el juramento laico-nacionalista (y pro-Atat眉rk) en las escuelas y rescindir el Convenio de Estambul sobre la violencia dom茅stica, tambi茅n debe considerarse como un movimiento de Erdogan y el AKP para ganar m谩s terreno dentro del bloque gobernante; el MHP defiende ferozmente el juramento y 鈥揳unque con mucha menos fuerza鈥 tambi茅n el Convenio. A medida que se intensifican las contradicciones en la coalici贸n gobernante, los actores del r茅gimen impulsan movimientos cada vez m谩s arriesgados para conservar el poder.

No debemos cometer el error de descartar la reciente ofensiva fascista (y, especialmente, la iniciativa de cerrar el HDP) como una mera maniobra t谩ctica. Podr铆a ser que el caso sea abandonado o que 鈥渟olo鈥 resulte en la limitaci贸n de la parte del HDP de las asignaciones financieras del Estado. Sin embargo, es igualmente probable que el HDP sea efectivamente disuelto.

Y esto es m谩s un ataque a la democracia: implica la prohibici贸n masiva de volver a participar en pol铆tica para los activistas del HDP. Hay que tener en cuenta, adem谩s, que los aparatos del Estado siempre han tenido m煤ltiples facciones divergentes, y que nunca como ahora esta competencia se hab铆a 鈥渞acionalizado鈥 en unas pocas facciones que est谩n de acuerdo en la mayor铆a de las cuestiones importantes.

Los 煤ltimos a帽os han demostrado que no se puede confiar ni en el bloque restauracionista ni en 鈥淥ccidente鈥 para ayudar a salvar a Turqu铆a del fascismo y llevar la democracia popular al pa铆s. Mientras que a 鈥淥ccidente鈥 lo que le interesa son las relaciones imperialistas (鈥済eopol铆ticas鈥) y econ贸micas con Turqu铆a, al bloque restauracionista le interesa un orden neoliberal estable que funcione sin movilizaci贸n popular y que conserve sus caracter铆sticas hist贸ricas nacionalistas y autoritarias.

No podemos confiar en que estos semi-dem贸cratas resistan al r茅gimen en nuestro nombre. Debemos centrarnos en la construcci贸n de un frente con aquellas partes de la sociedad y del 谩mbito pol铆tico que tienen un inter茅s genuino en romper el impulso de la fascistizaci贸n e instalar la democracia popular.

Cuanto m谩s cerca estemos de construir ese bloque, m谩s cerca estaremos tambi茅n de obligar al bloque restauracionista y a 鈥淥ccidente鈥 a cambiar sus posturas oportunistas. El poder popular es la 煤nica posibilidad de frenar el impulso de Erdogan y de poner en marcha una democracia popular que se plantee trasponer los m谩rgenes del sistema capitalista.

FUENTE: Alp Kayserilio臒lu, G眉ney I艧谋kara y Max Zirngast / Jacobin Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org