July 2, 2021
De parte de ANRed
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Tras un decreto presidencial de Recep Tayyip Erdoğan emitido en marzo, Turquía se retira del Convenio de Estambul, emblemático tratado sobre prevención y lucha contra la violencia hacia las mujeres y contra la violencia intrafamiliar. Es la primera vez que un Estado miembro del Consejo de Europa se retira de un convenio internacional de derechos humanos. Paradójicamente éste país había sido uno de los primeros en firmarlo y ratifircarlo el 11 de mayo de 2011. “La retirada hoy de Turquía es la punta de un peligroso iceberg contra los derechos humanos. Pero también ha movilizado a activistas de todo el mundo para defender los derechos de las mujeres y de las personas LGBTI+”, ha afirmado Agnès Callamard secretaria general de Amnistía Internacional. Por ANRed


En un hecho sin precedentes y tras un decreto presidencial de Recep Tayyip Erdoğan emitido en marzo, Turquía se retira del Convenio de Estambul. Es la primera vez que un Estado miembro del Consejo de Europa se retira de un convenio internacional de derechos humanos.

El Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica (Convenio de Estambul), fue abierto a la firma en Estambul el 11 de mayo de 2011, y entró a regir de forma general  1 de agosto de 2014, cuando alcanzó el número mínimo de diez Estados miembros de la organización que lo habían ratificado.

La importancia del Convenio apunta a ser el primer instrumento de carácter vinculante en el ámbito europeo en materia de violencia contra la mujer y la violencia doméstica, y es el tratado internacional de mayor alcance para hacer frente a esta grave violación de los derechos humanos, estableciendo una tolerancia cero con respecto a la violencia hacia la mujer. La violencia contra la mujer se reconoce en el Convenio como una violación de los derechos humanos y como una forma de discriminación, considerando responsables a los Estados si no responden de manera adecuada.

“Turquía ha dado la espalda al modelo de referencia para la seguridad de las mujeres y las niñas. La retirada transmite a quienes cometen abusos, mutilan y matan un mensaje temerario y peligroso: que pueden seguir haciéndolo con impunidad”, ha afirmado Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

La violencia machista en Turquía es alarmante, según datos aportados por Anmistía Internacional al menos 300 mujeres fueron asesinadas sólo el último año. Asimismo el 26 de junio, la policía antidisturbios reprimió a las personas que participaban en la marcha del Orgullo de Estambul, cuya celebración anual de los derechos de las personas LGBTI fue prohibida por sexto año consecutivo. Cientos de personas que participaban en la marcha del Orgullo sufrieron los impactos del gas lacrimógeno y las balas de plástico. Al menos 47 personas fueron detenidas, entre ellas dos menores de edad y un periodista de AFP que fue sometido a tortura y otros malos tratos al ser inmovilizado en el suelo por agentes de policía. Un agente se arrodilló sobre su cuello limitando gravemente su capacidad de respirar.

«Turquía ha atrasado el reloj 10 años en lo relativo a los derechos de las mujeres y ha sentado un precedente aterrador. Esta deplorable decisión se ha convertido ya en un punto de encuentro para las y los activistas de los derechos de las mujeres en todo el mundo, y debemos unirnos para resistir a nuevos ataques contra nuestros derechos.” agregó Callamard.

Sólo Azerbaiyán y Rusia son los únicos Estados miembros del Consejo de Europa que aún no han firmado este tratado. Los argumentos del Estado turco para retirarse del convenio radican en que amenaza “valores familiares” y “normaliza la homosexualidad”.

“La retirada hoy de Turquía es la punta de un peligroso iceberg contra los derechos humanos. Pero también ha movilizado a activistas de todo el mundo para defender los derechos de las mujeres y de las personas LGBTI+”,finalizó Callamard.





Fuente: Anred.org