April 12, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
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El Estado turco ocupante y sus mercenarios atacan Ayn Issa, en el norte de Siria, desde el 23 de octubre de 2020. El objetivo es invadir la carretera M4 y seis pueblos de Ayn Issa.

Al referirse a esta situación, Baz Cindirês, uno de los comandantes de las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS), desde la ciudad de Girê Spî, aseguró que “Ayn Issa tiene una posición estratégica. Por eso, el Estado turco quiere invadir la región. Porque es el punto de intersección de las regiones de Jazira, Firat y Raqqa. Por lo tanto, tiene una importancia estratégica. Lo que Turquía trata de hacer es romper la conexión entre las regiones”.

Cindirês explicó que las FDS resisten los ataques de Turquía y sus mercenarios, pese a que “han disparado morteros contra 200 regiones diferentes en los últimos cinco meses”. “Han intentado infiltrarse muchas veces, pero cada vez el ataque fue rechazado. Cada vez dejaron sus muertos y huyeron. Rusia ha sido un mediador para que se lleven a los muertos”, agregó.

El comandante de las fuerzas de autodefensa manifestó que “la exigencia de los sirios es clara: el gobierno de Rusia y el de Damasco deben levantarse contra los ataques del Estado turco. Sin embargo, Rusia no cumple con su responsabilidad”.

La Administración Autónoma del Norte y el Este de Siria había pedido anteriormente a Rusia y a Estados Unidos que cumplieran con sus responsabilidades y detuvieran los ataques, aunque esto todavía no fue cumplido.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) advirtió que tras regresar de las guerras en Libia y Azerbaiyán, muchos mercenarios sirios financiados por Turquía comenzaron a abrir proyectos privados pese a los crímenes cometidos.

En un informe, el OSDH recogió el testimonio de un joven, nombrado con sus iniciales Kh.M., un desplazado de la campiña de Damasco y que actualmente vive en la ciudad de Afrin, en el norte del país. El testigo le dijo al OSDH que fue uno de estos combatientes reclutados por Turquía y enviados a luchar en Libia, y al regresar abrió una piscina pública con un amigo, con una contribución estimada de 10.000 dólares que recibió por combatir en Libia, donde permaneció seis meses con la “División Al Hamza”, uno de los grupos terroristas que operan en la región.

El joven dijo que tiene una familia de seis miembros, y que desde su desplazamiento ha estado trabajando en varias profesiones por un pequeño salario. Cuando sus condiciones de vida se deterioraron, se unió al Ejército Nacional Sirio (ENS) y luego viajó a Libia.

El Observatorio ha registrado muchos otros casos similares de jóvenes combatientes de las facciones respaldadas por Turquía, que abrieron sus propios negocios tras regresar de Libia y Azerbaiyán.

Un joven de 30 años, conocido por su inicial A.A., desplazado de la zona occidental de Hama, que ahora vive en el norte de Alepo, permaneció en Libia durante casi seis meses y recibió 10.000 dólares por sus servicios militares. Al regresar, abrió una tienda de venta y mantenimiento de teléfonos.

En declaraciones al OSDH, afirmó que sus “pobres condiciones de vida le obligaron a participar en la guerra de Libia, independientemente de quién gane la guerra, y al igual que los miles de jóvenes que han sido explotados por Turquía junto con los líderes de las facciones, ya que necesitaban trabajo para mantener a sus familias”.

Añadió que estaba mal pago, con un salario de menos de 70 dólares al mes, ya que anteriormente había trabajado con la facción Sultán Suleimán Shah, lo que no era suficiente para cubrir sus necesidades ante los altos precios y la falta de trabajo, por lo cual decidió ir a combatir a Libia.

En tanto, un hombre de 36 años, conocido por su inicial R.M., antiguo combatiente del “Cuerpo Al-Sham” del ENS, reconoció al OSDH que compró un auto tras recibir 7.500 dólares a cambio de luchar en Libia durante casi cinco meses.

R.M. aseguró que conocía a muchos de los que se unieron a la guerra en Libia, y que abandonaron sus facciones tras recibir el pago por sus combates, tras lo cual habían creado sus propios negocios para mejorar sus condiciones de vida.

FUENTE: ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org