February 27, 2021
De parte de La Haine
141 puntos de vista


Se trata de una declaraci贸n factual porque los privilegios del poder y la propiedad no se comparten a trav茅s de la enorme divisi贸n entre clases

Escrita con est茅ncil en las paredes de Santiago de Chile hay una declaraci贸n de hecho: 鈥渢us privilegios no son universales鈥…

Consideremos el hecho de que, antes de que nos golpee la pandemia el a帽o pasado, m谩s de 3.000 millones de personas 鈥攍a mitad de la poblaci贸n mundial鈥 no ten铆a acceso a atenci贸n de salud. Este dato aparece en un informe de la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) de 2017 que hace seguimiento de asuntos importantes como acceso a servicios b谩sicos de saneamiento en los hogares (de lo que carecen 2.300 millones de personas) y atenci贸n m茅dica para la hipertensi贸n (que sufren 1.000 millones de personas).

Un informe de Oxfam del 25 de enero de 2021 llamado El virus de la desigualdad se帽ala que 鈥渓a pandemia podr铆a provocar el mayor aumento de la desigualdad desde que se empez贸 a medir, ya que precipita un incremento sustancial simult谩neamente en muchos pa铆ses鈥. Antes de la pandemia, el Banco Mundial calculaba que alrededor de 2.000 millones de personas 鈥減ermanecen en la pobreza, esto es, viven por debajo los est谩ndares que sus propias sociedades han establecido para una vida digna鈥. Debido a que la pandemia desata una crisis de empleo, es probable que, como se帽ala Naciones Unidas, para el final de la d茅cada 500 millones de personas m谩s se hundan en la pobreza, las cifras del Banco Mundial coinciden.

鈥淵 con la pandemia鈥, escriben los analistas del Banco Mundial, 鈥渆s m谩s probable que los nuevos pobres vivan en zonas urbanas congestionadas y que trabajen en los sectores m谩s afectados por los confinamientos y las restricciones a la movilidad. Muchos se dedican a trabajos informales y las redes de seguridad social existentes no los alcanzan鈥. Estos son los miles de millones que se hundir谩n m谩s profundamente en la deuda y la desesperaci贸n; con la educaci贸n y la atenci贸n sanitaria escap谩ndoseles de las manos a medida que aumentan las tasas de hambre.

Aleksandr Deyneka (USSR), Unemployed in Berlin [Desempleado en Berl铆n], 1932.

Nada de lo escrito arriba es una exageraci贸n. Todo ello procede de investigadores y analistas de organizaciones convencionales como la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, ninguna de las cuales es conocida por inflar los efectos nocivos de las pol铆ticas capitalistas. Por el contrario, estas organizaciones tienden a minimizar los peligros de las privatizaciones y de las pol铆ticas basadas en demandas de las empresas, instando a realizar m谩s recortes a los sistemas p煤blicos. Durante el mandato de Gro Harlem Brundtland al frente de la OMS (1998-2003), la organizaci贸n estimul贸 la creaci贸n de Asociaciones p煤blico-privadas (APP) y Asociaciones para desarrollo de productos (ADP). El 茅nfasis de la OMS en el sector privado 鈥攋unto con la presi贸n del Fondo Monetario Internacional por recortar el financiamiento del sector p煤blico鈥 aceler贸 la hemorragia de los sistemas p煤blicos de salud en muchos de los pa铆ses m谩s pobres. 

Cuando la OMS deb铆a haber liderado la lucha por la mejora de los sistemas p煤blicos de salud y la creaci贸n de sistemas de producci贸n farmac茅utica nacionales y regionales, la agencia produjo plataformas APP como la desfinanciada Alianza Mundial para las Vacunas y la Inmunizaci贸n (GAVI por su sigla en ingl茅s). Junto con otras agencias, GAVI est谩 ahora se est谩 debatiendo para proporcionar vacunas contra la Covid-19 a los pa铆ses de bajos ingresos. Los que produjeron la austeridad global, un desierto de posibilidades, solo ahora reconocen los peligros del virus de la austeridad. Chapoteando

Hugo Gellert (USA), Comrade Gulliver [Camarada Gulliver], 1935.

Preocuparse por la desigualdad no es suficiente. Las organizaciones populares de todo mundo exigen una serie de reformas posibles y de sentido com煤n, que incluyen:

  1. Salud p煤blica universal y gratuita. Esto se ha conseguido en pa铆ses pobres como Costa Rica y Tailandia as铆 como en Estados socialistas y deber铆a ser, por lo tanto, el objetivo de todos los pa铆ses del planeta.
  2. Vacuna popular. El impulso para poner a disposici贸n una vacuna popular est谩 creciendo. Esto debe incluir no solo el acceso abierto a todas las patentes de vacunas para Covid-19, sino tambi茅n la creaci贸n de instalaciones de producci贸n farmac茅utica en los Estados de bajos ingresos y en el sector p煤blico.

Estas dos medidas b谩sicas podr铆an financiarse f谩cilmente con el dinero que ahora se exporta para el servicio de las odiosas deudas. Pero estas soluciones l贸gicas que proporcionar铆an alivio inmediato a la gente se dejan de lado. A pesar de los fuertes t茅rminos sobre los problemas causados por la austeridad, se exigir谩 m谩s austeridad y se producir谩 m谩s desorden social. 

En lugar de centrar la atenci贸n en los problemas reales que enfrentan los pueblos del planeta y reconocer las demandas democr谩ticas de manifestaciones y organizaciones populares, un gobierno tras otro se ha refugiado en un comportamiento antidemocr谩tico. Por ejemplo, lxs campesinxs y trabajadorxs agr铆colas en la India contin煤an en su protesta de meses contra tres leyes anti peque帽os agricultores impulsadas por el gobierno indio de extrema derecha. El gobierno del Primer Ministro Narendra Modi sabe que su compromiso con el gran capital 鈥攑ersonificado en las ricas familias Adani y Ambani鈥 le impide cualquier negociaci贸n seria con lxs campesinxs y trabajadorxs agr铆colas. En vez de ello, el gobierno ha intentado retratarlos como terroristas y antinacionales. 

Cuando esto no funcion贸, el gobierno persigui贸 a lxs periodistxs y a los medios de comunicaci贸n que amplificaron la lucha de lxs campesinxs. Muchxs de lxs que hicieron reportajes, participaron o mostraron solidaridad con los manifestantes han sido detenidxs, 鈥攃omo en los casos del periodista Mandeep Punia, la activista de los derechos de lxs trabajadorxs Nodeep Kaur y la activista Disha Ravi que cre贸 y comparti贸 una conjunto de herramientas para apoyar a lxs campesinxs. Finalmente, en un acto de lawfare, el gobierno condujo una redada de 113 horas contra NewsClick, uno de los medios de comunicaci贸n clave en la cobertura de la protesta. Intentaron ensuciar 鈥攃on acusaciones de lavado de dinero鈥 el nombre de NewsClick que se ha ganado la confianza de millones de lectorxs y espectadores con sus reportajes de primera l铆nea que elevaron los sentimientos y demandas de lxs campesinxs.

Jagdish Swaminathan (India), Untitled [S铆n t铆tulo], 1974.

Mientras tanto, el ministro de Educaci贸n de India lanz贸 una orden el 15 de enero que exig铆a que cualquier conferencia o seminario web en l铆nea que discutiera 鈥渁suntos internos鈥 de la India y aquellos que recibieran auspicio extranjero deb铆an solicitar la autorizaci贸n previa del gobierno. Del mismo modo, el gobierno franc茅s comenz贸 un proceso para indagar las investigaciones acad茅micas que promuevan ideas 鈥渋slamo-izquierdistas鈥 y que, por lo tanto, de acuerdo con el ministro de Educaci贸n Superior 鈥渃orrompen la sociedad鈥. En nombre del orden, la libertad de expresi贸n se deja de lado f谩cilmente, la fragilidad de la naturaleza formal de la democracia queda expuesta. El ataque a NewsClick, junto con la investigaci贸n de acad茅micos en Francia revela la enorme brecha entre los ideales democr谩ticos y la pr谩ctica del arte de gobernar.

A pesar de los US$ 364.000 millones del programa pr锚t garanti par l鈥櫭﹖at (PGE) [pr茅stamo respaldado por el Estado] para aliviar a la poblaci贸n francesa, hay un grave problema de desigualdad y falta de empleo a largo plazo. En vez de centrarse en ello, el gobierno franc茅s se ha dedicado a luchar contra un adversario ilusorio: los islamo-izquierdistas. De la misma manera, ante los desplazamientos masivos y el sufrimiento social profundizados por la pandemia, el gobierno indio libra una guerra contra lxs campesinxs y los medios de comunicaci贸n sensibles a los asuntos planteados por estos. Estas dos democracias formales conservan sus constituciones y sus leyes, sus elecciones y sus audiencias p煤blicas, todo ello parte de la panoplia de las democracias modernas. Sin embargo, no escuchan realmente el sufrimiento del pueblo, mucho menos sus demandas, permanecen insensibles a la posibilidad de un futuro m谩s viable para nuestras sociedades. 

Durante el per铆odo de la dictadura militar en Pakist谩n, el poeta comunista Habib Jalib cantaba:

Kahin gas ka dhuan hae kahin golian ki baarish
Shab-e-ehd-e-kum nigahi tujhay kis tarah sarahein

Humo de gas lacrim贸geno en el aire, llueven las balas alrededor
驴C贸mo alabarte, noche del per铆odo de miop铆a?

Sus privilegios no son universales, ya que sus privilegios hacen que unos pocos ganen la mayor parte de la riqueza social; cuando el pueblo expone sus opiniones, le disparan gas lacrim贸geno y balas. Creen que su miop铆a les permitir谩 una noche eterna. Alabamos las esperanzas y las luchas del pueblo, cuyo deseo de hacer avanzar la historia atravesar谩 su represi贸n.

thetricontinental.org




Fuente: Lahaine.org