February 22, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
198 puntos de vista

Todas las guerras son evitables y tenemos la obligaci贸n moral de impedir la siguiente que, todo apunta, puede ser en Ucrania. Las guerras son evitables porque son un producto humano que, como un edificio o un campo de cultivo, se dise帽an, se presupuestan, se publicitan sus virtudes, se escribe sobre sus bondades y,finalmente, se recoge la cosecha geoestrat茅gica y los beneficios del comercio de armas, desechando hablar de los 鈥渆fectos colaterales鈥 de destrucci贸n, sufrimiento, muerte o exilio, que con tanto esmero se prepararon.

Las guerras son evitables porque para hacerlas es necesario producir o comprar abundante material sofisticado, que merma las arcas p煤blicas mientras aumentan las colas del hambre. Tambi茅n es necesario formar y entrenar heroicos soldados y convencerlos de que est茅n dispuestos a dar hasta la 煤ltima gota de sangre, en un juego de palabras que va de misi贸n salv铆fica, en tiempo de paz, al realismo tr谩gico de tantos soldados que se desangraron en las guerras, para mayor gloria de sus amos. Adem谩s, toda guerra necesita un argumentario que no s贸lo la justifique sino que la haga necesaria y hasta gloriosa. Y ah铆 podemos estar usted y yo dispuestas a no tragar y decir 隆NO a la guerra!

Numerosas razones para rechazar la guerra

Son numerosas las razones para rechazar la guerra y no caer en la trampa de la violencia masiva de la que s贸lo se benefician unos pocos. Enumero algunas de estas razones generales.

鈥 En un conflicto, la guerra es la peor de las soluciones porque agrava el conflicto e impide que otras soluciones que anteriormente eran posibles, sean viables.

鈥 El coste de preparar la guerra es enorme en armamento, adiestramiento de soldados, pr谩cticas militares, etc. S贸lo con una buena parte de todo ese dinero invertido en paliar situaciones de injusticia, dar铆a mucho mejores resultados de paz.

鈥 Las guerras actuales las organizan los complejos militares-industriales con poder de arrastrar a los gobiernos y sacar beneficio de ellas. Sin embargo, los efectos de las mismas los sufren personas inocentes que ni quer铆an la guerra ni pueden huir de ella en muchos casos.

鈥 Las guerras son cr铆menes contra la humanidad, con la garant铆a del Estado, que una mente m铆nimamente sana y sensible no puede tolerar.

- La guerra y la violencia como instrumentos para hacer justicia son un enga帽o que no se sostiene con un poco de rigor hist贸rico y un m铆nimo an谩lisis cr铆tico.

鈥 Las guerras no son un juego, aunque se juegue a la guerra. En el juego, en el cine y en los argumentarios para preparar la guerra real, se presenta como una lucha entre buenos y malos. Nada m谩s lejos de la realidad. Casi siempre se trata de malos contra malos, con intereses y pr谩cticas inconfesables que nos har铆an aborrecer la guerra y su preparaci贸n si fu茅ramos conscientes de ello.

La guerra en torno a Ucrania

La guerra, o simulacro de guerra que se est谩 organizando en torno a Ucrania, tiene unas caracter铆sticas especiales y viene marcado por el desastre de Afganist谩n, el desprestigio y muerte anunciada de la OTAN en Europa, y la ca铆da en las encuestas de Biden para las elecciones de medio mandato, as铆 como el orgullo herido de la gran Rusia. Es un conflicto que se aviva tras el dram谩tico fracaso de 20 a帽os de guerra en Afganist谩n, 20 a帽os que han dejado el pa铆s arrasado, sin infraestructuras, sin una elemental econom铆a productiva, donde s贸lo el cultivo del opio ha crecido exponencialmente. 鈥20 a帽os de guerra y miles de millones invertidos han conseguido que Afganist谩n sea uno de los pa铆ses m谩s pobres del planeta, sumido en la hambruna, con millones de migrantes. 驴Recuerdan cuando la ministra de defensa quiso convertir una retirada vergonzosa y desastrosa en en una gesta militar afirmando que nadie quedar铆a atr谩s? Pues ah铆 est谩n, contra las alambradas de la Europa-fortaleza, millones de afganas y afganos que nuestro intervencionismo dej贸 atr谩s y a la intemperie humana. Ah铆 tienen a las mujeres afganas jug谩ndose la vida ante el olvido de occidente. Ahora, el ej茅rcito afgano est谩 mucho mejor dotado de material y adiestramiento gracias a la labor de la OTAN durante 20 a帽os, y una inversi贸n millonaria capaz de hacer de Afganist谩n un para铆so. 驴Por qu茅 nadie quiere hablar de las consecuencias y los desastres de Afganist谩n? La 鈥淟ibertad duradera鈥 dur贸 poco y la 鈥済uerra contra el terror鈥 se convirti贸 para las afganas y afganos en 鈥渆l terror de la guerra鈥. Dentro de algunos lustros, ilustres analistas o part铆cipantes en ella, podr谩n confesar que fue un error, pero tales confesiones no resucitar谩n a los muertos, ni levantar谩n los hogares derruidos, ni har谩n volver a casa a los exiliados, ni eliminar谩n de la mente de supervivientes el inmenso dolor causado. Como ni pol铆ticos ni militares han hecho p煤blicamente una evaluaci贸n de estas intervenciones b茅licas, corremos el riesgo de repetir los mismos errores y apuntarnos, por seguidismo, a guerras que har谩n del mundo un lugar m谩s inhabitable, m谩s contaminado y m谩s inhumano.

Nos enga帽aron con la guerra de Irak. No hab铆a armas de destrucci贸n masiva y hoy es un pa铆s fracturado y en constante conflicto. Ni la democracia ni la paz ni la justicia llegaron a Irak, pero los se帽ores de la guerra, empresarios de armamento, contratistas, comisionistas, traficantes de armas, clases par谩sitas y pol铆ticos sin escr煤pulos hicieron su negocio. Lo mismo sucedi贸 en Libia, donde asesinaron al tirano, dejando un pa铆s en guerra, destruido y con buena parte del ej茅rcito libio dedicado al terrorismo en el Sahel, para que siga habiendo trabajo. Hoy el mundo es mucho m谩s inseguro despu茅s de estas estelares intervenciones de la OTAN, y numerosos pueblos se sienten resentidos, alimentando odios hacia quienes se creen gendarmes del mundo.

驴Por qu茅 esta vez hemos de creer que se trata de una guerra justa, por la paz, la libertad, los derechos o la justicia? 驴Por qu茅 ese empe帽o en anunciar constantemente la inminencia de la invasi贸n buscando el efecto Pigmali贸n o la profec铆a autocumplida? No jueguen. Quien es enga帽ado una vez, podemos pensar que es un ingenuo; quien es enga帽ado dos veces, presa f谩cil; pero quien se deja enga帽ar una y otra vez, es c贸mplice.

Para despistados por la propaganda, hay que recordar que 茅sta no es una guerra ideol贸gica, de modelo de sociedad o de elecci贸n entre comunismo y libertad. El comunismo hace mucho que no existe en Rusia. Es una guerra de poder entre potencias, por la hegemon铆a y los recursos de la zona, con multitud de otros matices. La OTAN, que naci贸 para impedir el avance del comunismo en Europa, dej贸 de tener sentido como Alianza defensiva con la ca铆da de la URSS. Lejos de disolverse diciendo 鈥渕isi贸n cumplida鈥, se ha convertido en una Alianza ofensiva de dominio y control del mundo y los recursos. Un peligroso protagonismo que har铆amos bien en denunciar y apartarnos de 茅l, vistas las cat谩strofes de las que es capaz. Sea cierto o no el acuerdo verbal entre la OTAN y Gorbachov de que no se extender铆a hacia el 茅ste, es razonable y habr铆a facilitado la distensi贸n. El argumento de que los pa铆ses son libres de establecer sus alianzas militares y albergar armas ajenas que supongan una amenaza al adversario se cae por su propio peso cuando lo vemos en espejo. 驴Admitir铆a EE.UU una hipot茅tica alianza de Rusia, China o Ir谩n con Canad谩, M茅jico o Cuba y que pusieran misiles bal铆sticos en sus puertas? Recuerden la crisis de los misiles en 1962, tambi茅n fu茅 entre estados soberanos y, razonablemente, EE.UU no lo consinti贸.

Si me he detenido en criticar la posici贸n de la OTAN no es por mis simpat铆as con Putin ni la pol铆tica rusa de los 煤ltimos a帽os, un r茅gimen autoritario, militarista y poco respetuoso con los derechos humanos, sino por destacar la fragilidad de algunos argumentos que demonizan al adversario y se erigen a s铆 mismos en defensores de la paz, y porque nuestra complicidad es con la OTAN. No caigamos en el manique铆smo de buenos y malos, porque, repito, a los buenos no los veo por ninguna parte. Querer hacernos elegir entre un bando u otro es como pedirnos tomar partido por una de las bandas que atemorizan el barrio. Pocas cosas se parecen tanto entre s铆 como dos militares de grado de bandos opuestos, y no s贸lo por los uniformes y el medallero sobre el pecho, como atletas de la violencia, sino por sus mentes militarizadas y la idolatr铆a a sus s铆mbolos patrios. Ning煤n argumento podr谩 disuadir a un militar convencido de la necesidad de la guerra y, a veces, tampoco a un pol铆tico en horas bajas, que busca en el fragor de los discursos b茅licos la popularidad perdida.

Otro factor que hace de esta posible guerra un conflicto tremendamente peligroso es el hecho de que se trata de un conflicto entre potencias nucleares. Recordamos una vez m谩s que una guerra nuclear, por muy limitada que fuera, supondr铆a una quiebra como humanidad, con consecuencias imprevisibles. Por ello, debemos empe帽arnos en fomentar la distensi贸n y la desescalada, evitando bravucones traslados de tropa y material a la zona.

El papel贸n de Europa

El conflicto ha puesto de manifiesto, adem谩s, el papel de segund贸n que tiene Europa en la Alianza, con una voz subordinada a los intereses de los EE.UU, y manteniendo el territorio europeo ocupado con 452 bases militares americanas, como si de una colonia se tratara. Convertir a Europa en un escenario de guerra en el que las potencias dirimen sus intereses, no parece una opci贸n aceptable ni inteligente, sobre todo para quienes tienen que poner los muertos y la devastaci贸n. Ser铆a una opci贸n inteligente alejarse de la pol铆tica militar bronca, desmantelar las bases americanas y tomar una opci贸n de neutralidad militar y de alineamiento decidido con los Derechos Humanos. Esa s铆 ser铆a una contribuci贸n a la paz.

El conflicto actual de Ucrania se desarrolla sobre un conflicto anterior, a ra铆z del golpe del Maidan, en el que el nacionalismo ucraniano, abanderado por paramilitares, se hizo con el control. Esta situaci贸n provoc贸 la rebeli贸n de la regi贸n del Domb谩s, de habla y costumbres rusas, temerosa de que el nacionalismo ucraniano cercenara sus costumbres, su lengua,sus derechos. La guerra de 2014 dio paso a los acuerdos de Minsk, no siempre respetados, cuya violaci贸n forma parte de las acusaciones mutuas. Hay que destacar el peligroso papel que los nacionalismos centralistas suponen para la convivencia en los estados plurinacionales. Es muy f谩cil romper puentes y muy dif铆cil reconstruirlos. En cualquier caso, ya no estamos en la edad media ni en la moderna, en la que los territorios pertenec铆an a los reyes y dispon铆an de ellos como de una propiedad. Hoy cada vez cobra m谩s peso el hecho de que los territorios pertenecen en primer lugar a quienes los habitan y que el Estado es gestor y no propietario. Un estado plurinacional no puede ampararse en mayor铆as democr谩ticas para cercenar Derechos Humanos o arrasar la cultura de sus minor铆as. Por todo ello, a Ucrania deber铆a enviarle Europa un mensaje inequ铆voco de que no alimentar谩 el monstruo del nacionalismo y de que facilitar谩 mediadores civiles para reconstruir los puentes rotos y, si no es posible la convivencia en Ucrania del oeste proeuropeo con el este rus贸filo, facilitar una separaci贸n democr谩tica, pactada y civilizada. Seguir facilitando ayuda militar, asesoramiento y entrenamiento a fuerzas dudosamente democr谩ticas, es un error que puede tener consecuencias fatales.

Para una contribuci贸n de Espa帽a a la paz

En lo que respecta a Espa帽a ser铆an una buena contribuci贸n a la paz las siguientes medidas a la vista de los acontecimientos:

鈥 Retirada inmediata de tropas y pertrechos de la zona de conflicto. Hacer una evaluaci贸n p煤blica de sus apoyos a la OTAN en conflictos como Afganist谩n, Irak o Libia.

鈥 Facilitar el debate p煤blico sobre las llamadas 鈥渕isiones de paz鈥 que actualmente desarrolla fuera de nuestras fronteras.

- Reabrir el debate sobre la OTAN, ya que no se han cumplido las condiciones del referendum.

鈥 Cerrar las bases americanas por la p茅rdida de soberan铆a que suponen y porque nos exponen innecesariamente como blanco de otras potencias.

鈥 Firmar el Tratado sobre la Prohibici贸n de Armas Nucleares (TPAN)

鈥 Facilitar el estatuto de refugiados a los j贸venes ucranianos que se niegan a ser reclutados para la guerra, en cualquiera de sus regiones.

鈥 Iniciar un proceso urgente y r谩pido de reconversi贸n militar para que los recursos que actualmente se emplean para la guerra sean dedicados al cuidado de las personas y del planeta, poniendo la vida en el centro.

鈥淧ara la guerra, NADA. Para la vida, TODO鈥.

Armamento en pa铆ses fr铆os

Fuente: https://alternativasnoviolentas.org…




Fuente: Grupotortuga.com