January 26, 2022
De parte de ANRed
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En Punta Loyola, al acercarse al puerto de R铆o Gallegos y terminal de Yacimientos Carbon铆feros Fiscales, se recorta en el horizonte la figura de un barco que parece navegar sobre la estepa. Es el Marjory Glen, un velero brit谩nico que en 1911 se aproximaba a destino con una carga de carb贸n para la incipiente poblaci贸n, pero sufri贸 el incendio de su carga y debi贸 ser abandonado en el mar. Dos de sus marineros perdieron la vida intentando controlar el fuego. La carcaza met谩lica de la nave qued贸 flotando a la deriva, y los caprichos de las mareas, posiblemente, junto a alguna ayuda humana, la dejaron encallada tierra adentro, m谩s de 100 metros de la costa. 71 a帽os despu茅s del incendio, en v铆speras de la guerra de Malvinas, sirvi贸 de blanco para los pilotos de la Fuerza A茅rea, en pr谩ctica de la t茅cnica de bombardeo rasante que los ayud贸 a resistir contra la marina brit谩nica, pero que cost贸 decenas de vidas tanto argentinas como inglesas. El Marjory Glen sigue ah铆 en pie, casi en el extremo sur del continente, como un monumento de 贸xido a la tragedia. Por Lisandro Amado, para ANRed.


En Punta Loyola, R铆o Gallegos, un casco de hierro oxidado parece surcar las arenas, a m谩s de 100 metros de la costa austral. Es lo que queda del Marjory Glen, un velero de 62 metros de eslora botado por primera vez a los mares tan lejos en el espacio y el tiempo como Escocia en 1892.

Foto: Lisandro Amado.

El 煤ltimo viaje de esta embarcaci贸n fue en 1911, partiendo desde Newcastle, Inglaterra, bajo bandera noruega y la capitan铆a de Jans Mart铆n Holmsen. Su misi贸n era aprovisionar con 1800 toneladas de carb贸n a las aisladas poblaciones del extremo sur de la Patagonia. Pero, a pocos d铆as de alcanzar el estuario de R铆o Gallegos, la tripulaci贸n detect贸 emanaciones de gases que evidenciaban un principio de incendio en la carga, extremadamente inflamable. Considerando que el problema hab铆a sido solucionado al dejar entrar agua y cerrar las escotillas, el capit谩n sigui贸 la marcha durante tres d铆as hasta llegar al por entonces peque帽o puerto de R铆o Gallegos y arreglar con Braun y Blanchard (actual empresa La An贸nima) la venta de la carga.

Foto: Lisandro Amado.

En la ma帽ana siguiente se encontr贸 muertos en sus camarotes a los marinos Henriksen y Gunnevussen. La causa: asfixia por gases de combusti贸n del carb贸n. Silenciosamente, el incendio hab铆a proseguido. Desde la Subprefectura Naval recomiendan hundir la nave para contener el incendio, pero el capit谩n Holmsen hace sacar s贸lo algunos remaches, en un probable intento de salvar el barco y a la vez contener el incendio. Es en vano: el carb贸n a煤n arde. Al d铆a siguiente, abren las escotillas, pero eso s贸lo logra ingresar aire y avivar el fuego. Los intentos de subprefectura, de barcos locales y de un vapor chileno fueron vanos y el barco ardi贸 por d铆as en la r铆a. Sin embargo, lo suficiente de la carga pudo ser llevada a tierra para calentar a las poblaciones durante el crudo invierno austral.

Foto: Lisandro Amado.

El Marjory Glen qued贸 por a帽os como un fantasma tiznado flotando a las puertas de R铆o Gallegos, causando da帽os a barcos y al sistema de desag眉e de la creciente ciudad, que ir贸nicamente se convert铆a en un puerto exportador de carb贸n, a partir del desarrollo de los yacimientos de R铆o Turbio. Los caprichos de las mareas y los, seg煤n testimonios orales, diversos intentos de encauzar su rumbo y rescatar sus materiales, terminaron encallando la nave en las proximidades de Punta Loyola, donde se construir铆a el nuevo puerto y terminal de Yacimientos Carbon铆feros Fiscales.

Foto: Lisandro Amado.

Setenta y dos a帽os despu茅s de su incendio, el casco oxidado volvi贸 a sentir los estertores que anticipan la tragedia: en v铆speras de la Guerra de Malvinas, los pilotos de la Fuerza A茅rea Argentina desarrollaban pr谩cticas de la t茅cnica de bombardeo rasante que desarrollaron para evadir los radares de los nav铆os brit谩nicos y bombardearlos desde muy corta distancia. El Marjory Glen oficiaba de blanco ideal para ejercitar esa maniobra extremadamente arriesgada. Hoy los agujeros de misil en los chapones nos recuerdan de la locura de la guerra y del dolor de las familias de los pilotos que dejaron su vida intentando frenar a la marina brit谩nica. Los mismos son recordados en una placa conmemorativa junto a los restos. Hoy el Marjory Glen simplemente permanece, deshaci茅ndose lentamente en el intenso y constante viento arenoso de la Patagonia, eternamente encallado en la tragedia.

Foto: Lisandro Amado.


Fuentes:

Fundaci贸n Histarmar

Estudios Patag贸nicos





Fuente: Anred.org