February 25, 2021
De parte de Nodo50
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鈥淓s necesario un discurso valiente, sensato y sin grises como el de Vox para hablar claro sobre muchos temas sin miedo a lo que dicte la correcci贸n pol铆tica鈥.
Vox, 19 de abril de 2019 (Facebook)

 

Uno no se levanta una ma帽ana y decide asaltar el Capitolio de EE.UU. vestido de bisonte para defender a tu presidente injustamente depuesto. Para llegar hasta ah铆, hacen falta a帽os de inmersi贸n en un mundo paralelo, donde un gesto semejante se entienda como un acto heroico y no rid铆culo. Ese mundo es, hoy por hoy, fundamentalmente digital, una esfera discursiva aut贸noma de acceso telef贸nico. Quiz谩 todos vivimos un poco en realidades paralelas, seamos seguidores del Bar莽a o de la Iglesia Cat贸lica, veganos o diplom谩ticos, gamers o hispanistas. Pero esto no siempre ha sido tan as铆: para bien y para mal, durante el pasado siglo hab铆a grandes zonas de la realidad compartidas sostenidas por instituciones diversas, m谩s all谩 de las cuales se daban subculturas. Hoy, en el capitalismo global se ha extremado la generaci贸n de dichas subculturas, a trav茅s del consumo continuo de nichos e identidades. Los espacios de realidad que estas sostienen resultan progresivamente aut贸nomos, en la medida en que la sociabilidad en ellos se vuelve digital primariamente. Y, en los 煤ltimos a帽os, hemos contemplado c贸mo esta condici贸n aut贸noma abre la puerta a mutaciones profundas de la comunicaci贸n pol铆tica, basadas en la l贸gica de las multitudes conectadas y el reality.

Si a principios de la d茅cada pasada, las redes sociales emerg铆an como el lugar donde era posible un nuevo periodismo ciudadano, capaz de contar en directo la protesta global tras la crisis financiera de 2008, hoy, en apariencia, las redes siguen trabajando por la contrainformaci贸n, pero esta vez al servicio de realidades completamente ficticias. Un ejemplo: que los Menores Extranjeros No Acompa帽ados reciben una paga de 664 euros (隆ese 4!) por parte del estado para su subsistencia. Tal desconexi贸n entre realidad y discurso ha transformado globalmente las campa帽as electorales tras la emergencia 鈥搒铆smica鈥 de las nuevas fuerzas de ultraderecha, gracias al apoyo de poderosas t茅cnicas desinformativas. Es algo que viene sucediendo al menos desde 2016 y en m煤ltiples pa铆ses, en Brasil y en Filipinas, en Bolivia y en la India, en Ucrania y en Inglaterra. Y, obviamente, en Espa帽a. Nuevos flujos desinformativos configuran p煤blicos diversos v铆a Whatsapp, Instagram o Telegram, manipulando fantasmas colectivos, haciendo pasar temores por hechos que est谩n ocurriendo realmente. La realidad, tal y como se comprend铆a, puede cancelarse a trav茅s de la revelaci贸n de verdades ocultas, ya sea el robo de las elecciones presidenciales, la planicie de la tierra o que nuestro amigo vikingo ten铆a parientes gallegos o alcarre帽os.

A medida que se extiende el uso de la LEDP, se logra que ciertas palabras se disocien de los valores a los que remit铆an para pasar a ser propaganda de partido

Teor铆as conspirativas, fake news y postverdad son fen贸menos antiguos, que hoy adquieren una vida digital. Pero de lo que hablamos aqu铆 no es exactamente de eso, sino de su puesta al servicio de un proceso m谩s vertical de creaci贸n de lenguaje, articulado con claridad en torno a unos ejes, y que busca transformar el sentido de las palabras clave del vocabulario pol铆tico cotidiano. En homenaje al gran estudioso del lenguaje del nazismo, Victor Klemperer, a esta esfera discursiva aut贸noma organizada desde presupuestos excluyentes la llamamos LEDP (Lengua de la Extrema Derecha Populista). Tiene antecedentes, pero ha sido en los a帽os de gobierno de Trump cuando ha crecido por todo el mundo, adapt谩ndose con ciertos matices a la situaci贸n de cada pa铆s. Sus rasgos b谩sicos siguen siendo recurrentes y asimilables, y se organizan en cinco grandes l铆neas: nacionalismo (religioso), antifeminismo, anticomunismo, antiinmigraci贸n y doctrina TINA (There Is No Alternative) (lo que implica, por ejemplo, negacionismo clim谩tico). Es importante mencionar que una LEDP no aliena directamente a sus usuarios (al menos no m谩s que un culto carism谩tico), pero s铆 construye posibilidades pol铆ticas nuevas en la medida en que sus usuarios comienzan a experimentar la realidad a trav茅s de sus filtros. Y estos filtros s铆 que son objeto de un dise帽o.

Despu茅s de recopilar los mensajes emitidos por el partido trumpista espa帽ol, Vox, en sus discursos y redes sociales durante 2019 y 2020, hemos seleccionado sus palabras m谩s repetidas (unidad, Espa帽a, amenaza, progre, buenista, dictadura, globalismo, libertad, comunista, constituci贸n, fascista, democracia, censura) y hemos estudiado el significado que se le da en ese entorno. A continuaci贸n presentamos un glosario de las mismas, forzosamente expeditivo, pues hemos tratado de sintetizar aqu铆 un trabajo m谩s amplio. Hemos visto c贸mo estas palabras se activan, en los discursos de Vox, con un significado doble, seg煤n el p煤blico al que se dirija. Cuando Ortega Smith o Abascal se encuentran en debates o entrevistas de m谩xima audiencia, a veces se acercan al uso m谩s corriente del t茅rmino, buscando atraer a los no convencidos. Cuando hablan en m铆tines, charlas o redes sociales, refieren sin cesar el uso propio, espec铆fico, de la Lengua de la Extrema Derecha Populista, buscando de que sus seguidores lo interioricen y lo extiendan hasta hacerlo dominante. A veces conocemos quiz谩 uno, pero no el otro de los dos significados. Echar un ojo a los dos quiz谩 ayude a entender por qu茅 se ha vuelto tan dif铆cil entendernos con esos vecinos, familiares, amigos 鈥ue se han ido a vivir a otro planeta.

– Unidad (de Espa帽a). Uso corriente: Apelaci贸n a todos los ciudadanos del Estado espa帽ol frente a divisiones pol铆ticas o territoriales. Uso propio de la LEDP: Unidad de los afines ideol贸gicos frente a los enemigos seculares de Espa帽a, que en el presente se manifiestan bajo nuevas formas: los progres, la 鈥渉orda podemita鈥, los 鈥animalistos鈥, 鈥ecolojetas鈥, 鈥oenejetas鈥, 鈥catanazis鈥, las 鈥feminazis鈥, los 鈥bilduetarras鈥, los 鈥渕enas鈥, la 鈥渋nvasi贸n isl谩mica鈥, etc. Este uso de la palabra unidad es herencia de la vieja 鈥渦nidad de opiniones y sentimientos鈥 del intelectual decimon贸nico Men茅ndez Pelayo, seg煤n el cual Espa帽a tiene un alma verdadera (el catolicismo) que necesita manifestarse. Para esta l铆nea del pensamiento, Espa帽a solo ha podido ser 鈥渦na gran naci贸n鈥 cuando ha aplastado a los 鈥渉eterodoxos鈥 que han tratado de impedir el cumplimiento de su ser nacional en los diversos momentos de su historia: desde las herej铆as frente al catolicismo romano hasta los krausistas de finales del XIX. Enemigos de la naci贸n habr谩n sido erasmistas, protestantes, jud铆os, mahometanos, ilustrados, liberales, republicanos, laicos, librepensadores, masones o socialistas, entre otros muchos. En palabras (prestadas) de Ortega Smith: 鈥Los enemigos de la patria van cambiando de nombre y forma, pero son siempre los mismos鈥. Este concepto de unidad nacional alcanz贸 su apoteosis durante la primera mitad  del siglo XX, a trav茅s de ide贸logos como Jos茅 Antonio (鈥渦nidad de destino鈥) o Adolf Hitler para el caso alem谩n (鈥渦nidad en el esp铆ritu y la voluntad de la naci贸n鈥). En resumen, la menci贸n a la unidad de Espa帽a habla de una 鈥渦nidad de creencia鈥 que debe movilizar a la naci贸n contra los representantes de las ideas antiespa帽olas, con el objetivo de 鈥hacer Espa帽a grande otra vez鈥.

– Espa帽a. Uso corriente: Territorio de la pen铆nsula Ib茅rica diferenciado por cierto clima y paisaje, en el que sus habitantes comparten ciertas tradiciones, costumbres, normas comunes o s铆mbolos. Estado que gobierna ese territorio. Uso LEDP: Ente metaf铆sico independiente de sus habitantes, dotado de un cuerpo, un alma y un destino. Su cuerpo es el territorio, que est谩 siempre bajo amenaza de ser 鈥渧iolado鈥 (en sus fronteras), 鈥渞oto鈥, o 鈥渄esmembrado鈥 (por el independentismo). Es capaz de acciones humanas (鈥淓spa帽a ha hablado鈥). Su alma sigue albergando el catolicismo pol铆tico (lucha contra el derecho al aborto y la eutanasia), pero Vox enfatiza m谩s su destino hist贸rico: reconstruir la guerra secular contra los enemigos y traidores a la naci贸n (v茅ase unidad). Esta segunda acepci贸n permite compaginar un intenso amor por el ente imaginario llamado Espa帽a, y a la vez un odio manifiesto contra la mayor铆a de sus habitantes. Seg煤n algunos, hasta contra 26 millones de los mismos.

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Fig. 1. El zodiaco antiespa帽ol. Fuente: Facebook

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Fig. 1. El zodiaco antiespa帽ol. Fuente: Facebook

– Amenaza. Uso corriente: Ser, objeto o situaci贸n manifiesta o potencialmente da帽ina. Cuando se refiere a un pa铆s, la idea de amenaza se relaciona con los intereses definidos como 鈥渘acionales鈥. En su uso LEDP, apela a cualquier persona o colectivo que se perciba como contrario a la cultura tradicional espa帽ola (migrantes, globalistas, catalanistas, euskaldunes), al modelo cat贸lico de familia y de mujer (feministas, LGTBQ), a la monarqu铆a (republicanos), al modelo centralista de Estado (federalistas, independentistas), o a las ideas y pr谩cticas de la gran patronal y el paradigma neoliberal de la econom铆a (socialdem贸cratas, comunistas). Las amenazas que Vox detecta en casi todo lo que piense o sea percibido como diferente conectan con la l贸gica conspirativa que fue tan popular en occidente desde finales del siglo XIX hasta su auge en la Alemania de los a帽os 30, el famoso 鈥渃ontubernio judeo-mas贸nico comunista鈥 de Franco, que ha vuelto a crecer durante la pandemia hasta lograr un nexo de uni贸n entre el neofascismo y la cultura new age. Por ejemplo: los migrantes de otras etnias forman parte de un plan urdido en secreto entre los 鈥減a铆ses 谩rabes鈥, las ONGs y las mafias para sustituir poco a poco a la poblaci贸n blanca de Espa帽a, a trav茅s de los 鈥vientres de sus mujeres鈥. Por supuesto, que las mujeres blancas aborten solo agrava esta amenaza. En 煤ltima instancia, los 鈥渟eparatistas鈥 catalanes tambi茅n est谩n en el ajo, planeando la 鈥淩ep煤blica Isl谩mica Catalana鈥. De la misma manera, el 鈥済obierno socialcomunista鈥 de Pedro S谩nchez, ileg铆timo por aliarse con los 鈥渆nemigos de Espa帽a鈥 es, al mismo tiempo, una marioneta del globalismo que patrocina George Soros para acabar con la idiosincrasia de la cultura espa帽ola, la libertad de expresi贸n y la democracia. La 鈥減landemia鈥, fabricada gracias al 鈥virus chino鈥 era el truco final, pues el confinamiento no ser铆a temporal, sino una maniobra para consolidar legalmente la dictadura 鈥渟ocialcomunista鈥 en la que vivir铆amos desde enero de 2020.

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Fig. 2. Las mezquitas de Soros. Fuente: Twitter

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Fig. 2. Las mezquitas de Soros. Fuente: Twitter

– Progre. Uso popular: En la transici贸n, partidario de avances hacia la democracia y el socialismo, ant贸nimo de carca, facha o inmovilista franquista. Hoy (residual) se refiere al simpatizante de los valores de una izquierda moderada. Uso LEDP: Traidor a Espa帽a. Aqu茅l que tolera, e incluso se al铆a con las amenazas a Espa帽a: separatistas, migrantes, feministas, comunistas, globalistas, debido a su buenismo. Al mismo tiempo, el progre es fascista, ya que colabora, consciente o inconscientemente, con la instauraci贸n de la dictadura progre. Cualquiera que no siga con exactitud el ideario de Vox puede ser llamado progre. Por ejemplo, la LEDP espa帽ola toma de su variante estadounidense el considerar que casi todos los periodistas son progres, cuando no de extrema izquierda. Ejemplos de progres para Vox: Susanna Griso, Pablo Motos, Julia Otero, Letizia Ortiz.

– Buenista. Uso corriente: T茅rmino acu帽ado por los medios derechistas espa帽oles en los a帽os 2000, para referirse despreciativamente a aqu茅l que piensa que hay problemas que pueden resolverse mediante el di谩logo, tolerancia o la ayuda mutua. Uso LEDP: Persona que, por su ingenuidad, es incapaz de percibir las amenazas que 鈥渟olo tienen como prop贸sito destruir Espa帽a鈥, o piensa que el debate o el di谩logo tienen alguna utilidad frente a estos enemigos seculares. Sin贸nimos: 鈥渘avide帽o鈥, 鈥渂ambi鈥, 鈥渕aricomplejines鈥, 鈥漝erechita cobarde鈥.

– Dictadura. Uso corriente: R茅gimen pol铆tico en el que una sola persona gobierna con poder total y directo a trav茅s de la polic铆a o el ej茅rcito, sin pluralidad de partidos ni elecciones libres, sin salvaguarda judicial para los derechos civiles, por lo que suelen abundar las confesiones obtenidas por tortura, el asesinato, encarcelamiento o exilio de enemigos pol铆ticos, as铆 como los ascensos profesionales de aquellos afines al dictador o a su ideolog铆a. Uso LEDP: Dictadura progre. R茅gimen en el cual aquellos que insultan o atacan a la gente de otras etnias, condiciones sexuales o ideolog铆as, son a su vez insultados o atacados en redes sociales o m铆tines pol铆ticos. Tambi茅n llamado fascismo o totalitarismo progre. Uso LEDP 2: R茅gimen propio de la ideolog铆a comunista y, por tanto, r茅gimen vigente en Espa帽a desde que gobierna la coalici贸n entre PSOE y Podemos.

– Globalismo. Uso corriente: Globalizaci贸n. T茅rmino que empieza a popularizarse en los a帽os noventa para dar nombre a las ideas que defend铆an los acuerdos internacionales que suprim铆an aranceles y favorec铆an la circulaci贸n global de capital, mercanc铆as, trabajadores y contenido cultural. Desde entonces y hasta 2015, fue contestado por el movimiento antiglobalizaci贸n o altermundista, seg煤n el cual las reglas de comercio y de pr茅stamo financiero que marcaban la OMC o el FMI favorec铆an la concentraci贸n de poder en grandes corporaciones y entidades financieras; los recortes en servicios p煤blicos o la p茅rdida de autonom铆a de trabajadores y campesinos, junto con un aumento de la hegemon铆a cultural y pol铆tica estadounidense. El t茅rmino globalizaci贸n se emparentaba con neoliberalismo o capitalismo avanzado. Uso LEDP: Desde la victoria de Trump en 2016, el t茅rmino despectivo globalismo cogi贸 fuerza, pero despojado de referencia alguna al sistema econ贸mico actual, ya solo centrado en la vieja teor铆a de la camarilla mundial, seg煤n la cual una peque帽a 茅lite de conspiradores domina secretamente el mundo. Una 茅lite que no busca enriquecerse como un fin en s铆 mismo, sino que persigue metas pol铆ticas o culturales. Si en los a帽os 30 la camarilla era jud铆a y quer铆a acabar con la raza aria, en la Guerra Fr铆a se tratar铆a del 鈥ate铆smo comunista internacional鈥 que quer铆a poner fin al cristianismo, mientras que hoy en d铆a el globalismo es un aliado del Islam que busca acabar con las costumbres occidentales, a la vez controla los movimientos feminista o antirracista para lograr una dictadura de lo pol铆ticamente correcto, mientras maneja h谩bilmente una red de pedofilia internacional. Actualmente, el conspirador m谩s mencionado por la LEDP global es George Soros, uno de tantos magnates con fundaciones, pero uno de los pocos que promueve (abierta y p煤blicamente) proyectos en favor de la democracia y los derechos humanos.

– Libertad. Uso corriente: Capacidad humana de actuar seg煤n la propia voluntad. Uso LEDP: Facultad de una persona derechista para insultar, calumniar o ridiculizar a cualquier persona de izquierdas, migrante, feminista o nacionalista perif茅rico sin que esta le conteste, porque en ese caso ya no existe libertad, sino censura o dictadura progre. Uso LEDP 2: Libertad de los empresarios y financieros para tomar cualquier decisi贸n, pero no de sus trabajadores para cuestionarla, ni del estado para regularla. En ese caso, se tratar铆a de comunismo. Uso LEDP 3: La vieja 鈥渓ibertad de obedecer鈥 del fascismo joseantoniano, esto es, la libertad de hacer exactamente lo que te manden o atenerse a las consecuencias.

– Comunista. Uso corriente: Originalmente designaba a los defensores de una sociedad sin clases ni Estado, en la que los trabajadores tienen los medios de producci贸n. Los partidos comunistas fueron mutando este uso hacia el m谩s com煤n actualmente, referido a quienes defienden la ideolog铆a marxista, la simbolog铆a sovi茅tica y un modelo econ贸mico en el que el Estado controle directamente la producci贸n. Uso LEDP: Cualquier persona o colectivo que se oponga a las ideas de las asociaciones de grandes empresarios o al paradigma neoliberal de la econom铆a, ya sea defendiendo los derechos laborales, las prestaciones sociales o 鈥paguitas鈥, los servicios p煤blicos o los impuestos que los hacen posibles.

– Constituci贸n. Uso corriente: Ley suprema de un Estado que determina la articulaci贸n b谩sica del sistema pol铆tico, as铆 como una serie de derechos fundamentales. Constituci贸n Espa帽ola de 1978. Uso LEDP: Ley fundamental aprobada gracias al rey Juan Carlos I en 1978 con un 煤nico art铆culo realmente importante: aqu茅l que garantiza la unidad de Espa帽a, heredado de la legislaci贸n franquista. El resto de art铆culos, especialmente los referentes a los derechos civiles o la separaci贸n de poderes, no heredados del Franquismo, deben obviarse o suprimirse si se percibe que la unidad de Espa帽a pueda estar en peligro.

-Fascista. Uso corriente: Persona de ideolog铆a ultranacionalista, xen贸foba y amante de la violencia, dispuesta a la persecuci贸n de opositores pol铆ticos y a la expulsi贸n o exterminio de etnias o identidades percibidas como amenazas a su patria o a su forma de vida. Hist贸ricamente, un fascista tipo podr铆a ser un promotor o un integrante de un fasci di combattimento que, en los a帽os 20 y 30 italianos, se dedicara a castigar o asesinar l铆deres obreros y adversarios pol铆ticos. Uso LEDP: Persona que, en el siglo XXI, reprende o insulta a alguien que ha insultado o ridiculizado a una minor铆a racial, una mujer feminista o alguien de la comunidad queer. Un sentido similar tienen, para la LEDP, las palabras nazi o 鈥渇eminazi鈥.

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Fig. 3. Constitucionalistas. Fuente: Movimiento Cat贸lico Espa帽ol

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Fig. 3. Constitucionalistas. Fuente: Movimiento Cat贸lico Espa帽ol

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Fig. 4. Feminazis. Fuente: Manolo Finish

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Fig. 4. Feminazis. Fuente: Manolo Finish

– Democracia. Uso corriente: Suele identificarse con democracia liberal o republicana, en la que varios partidos se transfieren pac铆ficamente el poder ejecutivo y legislativo a trav茅s de elecciones, existe igualdad ante la ley y los derechos civiles est谩n garantizados por un poder judicial independiente. En Espa帽a, a partir del movimiento 15M de 2011 se popularizaron tambi茅n otros conceptos de democracia, que buscaban ampliar el marco liberal hacia una mayor participaci贸n ciudadana mediante iniciativas legislativas populares, presupuestos participativos, refer茅ndums, e incluso asambleas y mecanismos de sorteo c铆vico. Uso LEDP: Sistema pol铆tico gestionado en nombre de la unidad de Espa帽a, en el que no tienen participaci贸n el comunismo ni el separatismo. En el momento en el que un partido pacta un gobierno con alguna de estas dos amenazas, se entra autom谩ticamente en una dictadura, frente a la que es leg铆timo rebelarse u organizar un golpe de Estado en nombre de la Constituci贸n. En el caso de la LEDP estadounidense, la amenaza est谩 representada por el partido dem贸crata, cuyo gobierno tambi茅n es ileg铆timo, no solo por amparar el globalismo y la pederastia internacional, sino porque adem谩s manipul贸 el resultado de las elecciones para desbancar a Trump, gracias a un complot secreto entre Silicon Valley y los activistas de izquierdas.

– Censura. Uso corriente: Control del discurso que ejerce el Estado, t铆picamente a trav茅s de la revisi贸n de contenidos publicados, el secuestro y cierre de medios de comunicaci贸n, as铆 como la detenci贸n, multa, confinamiento, tortura o ejecuci贸n de quienes expresan opiniones contrarias a las del Gobierno. Restricci贸n de libertad de opini贸n por razones pol铆ticas en medios de comunicaci贸n impuesta desde esos mismos medios al servicio de otros intereses pol铆ticos o econ贸micos. En el siglo XXI, tambi茅n las grandes corporaciones due帽as de redes sociales son capaces de revisar y suprimir contenidos publicados, como es el caso de Twitter o Facebook. Uso LEDP: Mostrar cualquier grado de oposici贸n frente a los usos excluyentes de la LEDP. Por ejemplo, el hecho de se帽alar un comentario potencialmente racista como tal.

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Vox se define mucho antes por su uso del lenguaje que por su programa, apenas un reflejo negativo de las ideas de sus adversarios. Al igual que el trumpismo, se trata ante todo de una m谩quina de repetici贸n industrial de LEDP, que el partido ofrece a Espa帽a para que esta pueda defenderse de sus propios habitantes. A medida que se va extendiendo el uso LEDP de los t茅rminos aqu铆 expuestos, logra que ciertas palabras clave para la discusi贸n pol铆tica cotidiana se disocien del universo de pr谩cticas y valores al que antes remit铆an, y pasen a formar parte de una propaganda de partido. Los sentidos comunes existentes, sostenidos por comunidades de personas acostumbradas a convivir en contextos ideol贸gicamente diversos, se ven trastocados. Y, con ellos, la propia posibilidad de di谩logo, debate (e incluso convivencia) entre posiciones o identidades distintas.

M谩s all谩 del empobrecimiento mental que supone para una sociedad el no poder entenderse m谩s que con sus afines ideol贸gicos o identitarios, m谩s all谩 el miedo y odio que la LEDP ha inoculado a una parte de la ciudadan铆a ante amenazas fabricadas (y sus consecuentes episodios de violencia), el efecto pol铆tico m谩s potente de este lenguaje se da si amplias capas de las autoridades del Estado pasan a adoptarla. Es decir: si jueces, polic铆as o militares hablan y piensan en LEDP. El peligro para la democracia no est谩 en los freaks que asaltaron el congreso de EE.UU., ni siquiera en las maniobras de un presidente megal贸mano herido en su ego. Un sistema constitucional est谩 pensado para protegerse de ambas cosas. Pero no tanto de una fuerza cualificada de polic铆as, militares o jueces que, en un momento clave, decidieran defender los conceptos LEDP de unidad, de constituci贸n o de democracia extendidos por la LEDP, en una lucha moral contra el fascismo, la censura o la dictadura. Ya sea porque se comprometan con ese lenguaje o porque lo usen con fines estrat茅gicos.

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*Versi贸n adaptada y ampliada de 鈥Unboxing Vox: La recepci贸n de Klemperer en Espa帽a y la Lengua de la nueva Extrema Derecha Populista, Anuario de glotopol铆tica, 2020.

Jorge Gaupp es polit贸logo, doctor en Filosof铆a y Letras Hisp谩nicas por la Universidad de Princeton.
Germ谩n Labrador es fil贸logo, catedr谩tico de Estudios Culturales Hisp谩nicos en la Universidad de Princeton. 




Fuente: Ctxt.es