December 30, 2020
De parte de La Haine
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Parafraseando el reconocido enunciado con el que Marx y Engels abren el hist贸rico Manifiesto Comunista de 1848, por dem谩s vigente y vital, iniciamos este saludo de a帽o nuevo, expresando a cada compatriota, nuestro ferviente deseo que el 2021 lo recibamos con determinaci贸n de lucha, con mucho optimismo, las alas abiertas al viento de nuestros sue帽os de Colombia Nueva, en paz, con justicia social y con el h谩lito de las FARC-EP (Segunda Marquetalia) expandi茅ndose cada vez m谩s y m谩s en el escenario pol铆tico nacional.

Este gobierno del 脩e帽e Duque, marioneta uribista que tuvo la 芦suerte禄 de contar con que, a las desgracias de los colombianos se sumara la pandemia del COVID 19, no tendr谩 eternamente tal excusa para tapar el fracaso estrepitoso de su gesti贸n presidencial, que definitivamente agrav贸 la desigualdad y la miseria que como en una olla a presi贸n se cocinan con el calor de la indignaci贸n de los despose铆dos y ofendidos con tanta farsa y desconsideraci贸n.

Sin duda, aparte de los males sociales end茅micos que padecen los colombianos y cuyos posibles inicios de soluci贸n fueron frustrados por el r茅gimen con la destrucci贸n del Acuerdo de Paz de La Habana, lo m谩s impactante de este a帽o que culmina es que a la pandemia neoliberal se le agreg贸 la del coronavirus, sin que todav铆a exista claridad sobre los efectos ya nefastos y aun imprevisibles que tendr谩, respecto a las condiciones econ贸micas y sociales de nuestro descalabrado pa铆s. Lo que si se evidencia, es la profundizaci贸n de la condiciones inequitativas de la producci贸n y una mayor precarizaci贸n de la ya maltrecha situaci贸n de vida de las mayor铆as, gener谩ndose una coyuntura de aguda inconformidad ciudadana que hunde sus ra铆ces muy en el fondo de la historia de injusticias y v铆ctimas dejadas por el capital, y que de alguna manera fructifican en protestas y acciones anti sist茅micas que de un momento a otro pueden explotar nuevamente.

Con mayor ah铆nco se deber谩n levantar las reivindicaciones centrales del movimiento social en materia de necesidades b谩sicas insatisfechas, sobre todo en los campos de la salud y la educaci贸n, o en lo que concierne al mejoramiento de las condiciones laborales y salariales, o en aspectos que como nunca han mostrado su relevancia, como es el caso del reconocimiento del trabajo de atenci贸n y cuidado; del salario b谩sico universal o de la renta b谩sica, exigiendo a toda costa que las p茅rdidas ocasionadas por la pandemia, y los costos de sus recuperaci贸n econ贸mica, no recaigan sobre los hombros de los asalariados e informales de la poblaci贸n, que son los que reciben los mayores golpes de la crisis.

Una de las propuestas que deber谩 seguir manejando el movimiento popular en el corto plazo es la lucha por la renta b谩sica de ciudadan铆a, universal, individual e incondicional que garantice el derecho a la existencia, al tiempo que se acrecienta la resistencia contra el autoritarismo del r茅gimen, y se asume el control y gesti贸n de los bienes comunes, para lo cual habr谩 que ponerle coto a la prohibici贸n del espacio p煤blico acentuada con la excusa del coronavirus; romper los distanciamientos innecesarios, multiplicarnos en audacia, converger en lo fundamental y retomar con m谩s potencia y decisi贸n las calles y caminos, con lo que tengamos a mano, en un estado de insubordinaci贸n permanente contra el statu quo, en post de una alternativa de gobierno para la paz.

Afortunadamente, la gente del com煤n ha sabido reaccionar y no se ha dejado anquilosar, lo que augura jornadas prontas de explosi贸n de luchas en el horizonte. Por eso nuestras felicitaciones y nuestro regocijo de poder tambi茅n decirles que, de ese mismo torbellino de perfidias que se trag贸 la posibilidad cercana de acariciar la paz, las FARC-EP (Segunda Marquetalia) ha emergido, con su espectro andando los escenarios de la vida pol铆tica nacional, para poner de presente tambi茅n el derecho leg铆timo que tienen todos los pueblos a la rebeli贸n armada contra las tiran铆as. As铆 que nadie debe dejarse confundir: retomamos la senda guerrillera no por gusto, sino por decoro y deber. Junto a quienes se ilusionaron en la paz, somos nosotros los traicionados, pero guardamos en nuestros corazones el convencimiento de que el destino de Colombia no puede ser el de la guerra y en consecuencia actuamos, procurando abrir los escenarios que en alg煤n momento permitan retomar la salida dialogada al conflicto.

Aunque por el momento no hay condiciones, y porque la 煤nica lucha que se pierde es la que se abandona, nuestro deber es hacerlas posibles. Entonces, la tarea com煤n es construir esas condiciones y los primeros pasos deben conducir a quitar los obst谩culos que lo impiden, abatiendo el paramilitarismo de Estado, la guerra sucia, la corrupci贸n y la impunidad de las Memo-mafias y las 脩e帽e mafias, entre otras, que se tomaron la Casa de Nari帽o. Solamente as铆 podremos forjar un nuevo escenario que permita reintentar el camino del di谩logo por la paz completa, a fin de ir aprontando elementos para ese posible di谩logo que deber铆a darse con un gobierno alternativo comprometido verdaderamente con la paz y la justicia social, tomando en cuenta que el antiguo Acuerdo, por todas las variaciones y distorsiones que sufri贸, se convirti贸 en un instrumento in煤til o al menos insuficiente para resolver las causas de fondo, antiguas y nuevas, que generaron y mantienen la confrontaci贸n.

Un pacto de paz requiere de nuevos consensos con mayor calado en materia de transformaciones, las cuales deben tocar el orden econ贸mico neoliberal y dentro de ello el aplazado asunto de la redistribuci贸n y uso de la tierra, dentro de una perspectiva que implique el redise帽o territorial. En el mismo nivel de importancia o m谩s, se deber铆an entrar a discutir asuntos como la reforma pol铆tica y la soberan铆a nacional lesionada por el intervencionismo estadounidense con presencia de bases militares y una embajada que, con la aquiescencia de la oligarqu铆a ap谩trida, traza e impone el rumbo pol铆tico de Colombia.

Por un 2021 que abra senderos hacia la paz, felicidades.

Fraternalmente,

FARC-EP
Segunda Marquetalia
Diciembre 22 de 2020




Fuente: Lahaine.org