July 28, 2022
De parte de Cies No
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València, 28 de julio de 2022 â€“ Cuatro agentes de la Policía Nacional del CIE de Zapadores dieron una paliza a un interno que solicitó asistencia sanitaria “porque sentía un fuerte dolor en mi muela inferior derecha”, según consta en la denuncia que la víctima presentó en el juzgado de guardia de València el pasado lunes. El chico también les acusa de haberle aislado en una habitación sin ni siquiera darle agua mientras le miraban “y se reían”, lo que le provocó un estado de ansiedad y frustración que le llevó a autolesionarse.

En la noche del miércoles o jueves de la pasada semana -el joven no recuerda la fecha con precisión-, Y. B. pulsó el timbre de la celda para avisar a la policía mientras gritaba de dolor y reclamaba atención sanitaria para su muela. Pasados unos minutos, asegura que 4 policías entraron con “actitud violenta” y uno de ellos le dio un empujón que lo tiró al suelo. En ese momento, los agentes “comenzaron a golpearme dándome patadas en el cuerpo”; Y. B. trató de protegerse, pero afirma que un agente le dio una fuerte patada en la cabeza que le alcanzó el ojo. El informe médico de la exploración que le realizaron un día después constató “múltiples excoriaciones superficiales longitudinales en tórax y miembro superior izquierdo” y “hematoma peritobitario izquierdo”.

Tras la agresión, presenciada por los compañeros de celda, los policías “me agarraron fuertemente y, con las manos inmovilizadas detrás de la espalda” le sacaron de la celda. No le llevaron al médico del CIE sino que a “empujones” lo bajaron al piso inferior y le encerraron durante una hora en una habitación. Y. B. explica al juez que durante ese tiempo sufrió fuertes dolores por los golpes que había recibido, que se negaron a darle agua y vio, a través de la ventana del cuarto, “como los policías se reían mientras me miraban”. Confiesa que esa situación le provocó un fuerte estrés, ansiedad y frustración, por lo que alcanzó tal grado de desesperación que “me produje una serie de cortes en el cuerpo con un metal que pude extraer de la persiana (…) llegando a tener ganas de suicidarme por haber vivido una situación tan difícil sin que nadie prestara atención a mis quejas y dolores”. Al día siguiente lo llevaron a un centro médico y le recetaron distintos medicamentos que debía tomar cada 8 horas, pero hasta el día 25 no le dieron ninguno, afirma en la denuncia.

La víctima solicita al juez que se aporten las grabaciones de las cámaras del CIE, la identificación de los agentes de servicio que pudieron haber participado en los hechos, la toma de testimonio a los testigos y que le explore el médico forense. Además, argumenta que al estar privado de libertad bajo la custodia del Estado, éste es responsable indirecto de la agresión y no puede autorizar su expulsión porque se estaría protegiendo a sí mismo. Por tanto, reclama que se suspenda su expulsión, “debiendo prevalecer mi condición de víctima hasta tanto se esclarezcan los hechos”.

La Campaña por el Cierre de los CIE y el fin de las deportaciones también exige que se paralice su expulsión mientras se investiga lo ocurrido, se determinan las responsabilidades directas e indirectas y se castiga a los culpables. Exigimos que no vuelva a suceder lo mismo que en anteriores casos de presuntas agresiones policiales en el CIE: quedan en la impunidad porque se actúa con diligencia para expulsar a la víctima, pero no se tiene la misma premura en investigar la denuncia y acaba siendo archivada por ausencia del interesado.

Sin protocolo de prevención de suicidios

Las circunstancias de este nuevo caso de denuncia de agresión guardan estrecha relación con las deficiencias de funcionamiento detectadas en el reciente informe sobre Zapadores del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) del Defensor del Pueblo (https://mapamnp.defensordelpueblo.es/%2faccesibilidad%2f2772022172058resumen.PDF). El documento recoge las conclusiones de la última visita a este CIE realizada por personal técnico del MNP el 18 de noviembre de 2021.

Más de dos años después del suicidio en Zapadores de Marouane Abouobaida, “no existe un Protocolo de Prevención del Suicidio propiamente dicho, ni una valoración específica del estado de salud mental o afectación emocional por el internamiento en el CIE, así como tampoco se valora el riesgo suicida, ni siquiera la historia clínica tiene un apartado para la exploración psicopatológica”, se afirma en el informe. Y. B. reconoció que mientras permaneció aislado en una habitación tuvo pensamientos suicidas y se llegó a autolesionar, pero en ningún momento actuó la policía para evitar males mayores. La policía de Zapadores también aisló a Marouane y sólo intervino cuando ya se había quitado la vida.

La carencia de asistencia psicológica o psiquiátrica en Zapadores es especialmente grave ante la “presión mental” que sufren los internos por la falta de actividades en el centro y que “desencadena emociones de rabia, frustración, apatía, etcétera”, según pone en evidencia el Defensor. Por eso, en el informe del MNP se pide que se cree una consulta de asistencia psicológica y psiquiátrica. Respuesta del CIE de Zapadores a esta recomendación: sin respuesta.

Además, cuando se producen casos como el de Y. B. no existe un procedimiento sobre cómo actuar ya que en Zapadores “se carece de libro de quejas de malos tratos y de protocolo de tramitación de quejas y denuncias por malos tratos”, se denuncia en el informe. Y. B. ni siquiera pudo dar el número de placa de los policías a los que ha denunciado porque muchos de ellos no la llevan visible, tal como constata el MNP. Y si la policía le hubiera permitido acudir al servicio médico del CIE tampoco se sabe qué destino hubiera tenido el parte de lesiones pues el personal médico lo hubiera remitido al director del CIE para que decida el trámite a seguir. El MNP le vuelve a exigir al servicio médico que remita los partes de lesiones directamente al juzgado de guardia y al juzgado de control del CIE ya que así lo establece la ley de enjuiciamiento criminal.

Zapadores, al igual que todos los CIE, sigue siendo un lugar sin derecho a tener derechos


<Valencià>

NOTA DE PREMSA


Un intern denuncia davant el jutjat que 4 policies li van donar una pallissa en reclamar assistència per un mal de queixal


València, 28 de juliol de 2022 – 
Quatre agents de la Policia Nacional del CIE de Sapadors van donar una pallissa a un intern que va sol·licitar assistència sanitària “perquè sentia un fort dolor en el meu queixal inferior dret”, segons consta en la denúncia que la víctima va presentar en el jutjat de guàrdia de València dilluns passat. El xic també els acusa d’haver-li aïllat en una habitació sense ni tan sols donar-li aigua mentre li miraven “i reien”, la qual cosa li va provocar un estat d’ansietat i frustració que li va portar a autolesionar-se.

En la nit del dimecres o dijous de la setmana passada -el jove no recorda la data amb precisió-, I. B. va prémer el timbre de la cel·la per a avisar a la policia mentre cridava de dolor i reclamava atenció sanitària per al seu queixal. Passats uns minuts, assegura que 4 policies van entrar amb “actitud violenta” i un d’ells li va donar una espenta que el va tirar al sòl. En aquell moment, els agents “van començar a colpejar-me donant-me puntades en el cos”; I. B. va tractar de protegir-se, però afirma que un agent li va donar una forta puntada al cap que li va donar a l’ull. L’informe mèdic de l’exploració que li van realitzar un dia després va constatar “múltiples excoriacions superficials longitudinals en tòraxs i membre superior esquerre” i “hematoma peritobitario esquerre”.

Després de l’agressió, presenciada pels companys de cel·la, els policies “em van agarrar fortament i, amb les mans immobilitzades darrere de l’esquena” li van traure de la cel·la. No el van portar al metge del CIE sinó que a “espentes” el van baixar al pis inferior i el van tancar durant una hora en una habitació. I. B. explica al jutge que durant aquell temps va patir forts dolors pels colps que havia rebut, que es van negar a donar-li aigua i va veure, a través de la finestra del l’habitació, “com els policies reien mentre em miraven”. Confessa que aquella situació li va provocar un fort estrés, ansietat i frustració, per la qual cosa va arribar a tal grau de desesperació que “em vaig produir una sèrie de talls en el cos amb un metall que vaig poder extraure de la persiana (…) arribant a tindre ganes de suïcidar-me per haver viscut una situació tan difícil sense que ningú parara atenció a les meues queixes i dolors”. L’endemà el van portar a un centre mèdic i li van receptar diferents medicaments que havia de prendre cada 8 hores, però fins al dia 25 no li van donar cap, afirma en la denúncia.

La víctima sol·licita al jutge que s’aporten els enregistraments de les càmeres del CIE, la identificació dels agents de servei que podien haver participat en els fets, la presa de testimoniatge als testimonis i que li explore el metge forense. A més, argumenta que en estar privat de llibertat sota la custòdia de l’Estat, aquest és responsable indirecte de l’agressió i no pot autoritzar la seua expulsió perquè s’estaria protegint a si mateix. Per tant, reclama que se suspenga la seua expulsió, “havent de prevaldre la meua condició de víctima fins que s’esclarisquen els fets”.

La Campanya pel Tancament dels CIE i la fi de les deportacions també exigeix que es paralitze la seua expulsió mentre s’investiga l’ocorregut, es determinen les responsabilitats directes i indirectes i es castiga els culpables. Exigim que no torne a succeir el mateix que en anteriors casos de presumptes agressions policials en el CIE: queden en la impunitat perquè s’actua amb diligència per a expulsar a la víctima, però no es té la mateixa urgència a investigar la denúncia i acaba sent arxivada per absència de l’interessat.

Sense protocol de prevenció de suïcidis

Les circumstàncies d’aquest nou cas de denúncia d’agressió guarden estreta relació amb les deficiències de funcionament detectades en el recent informe sobre Sapadors del Mecanisme Nacional de Prevenció de la Tortura (MNP) del Defensor del Poble (https://mapamnp.defensordelpueblo.es/%2faccesibilidad%2f2772022172058resumen.PDF). El document recull les conclusions de l’última visita a aquest CIE realitzada per personal tècnic del MNP el 18 de novembre de 2021.

Més de dos anys després del suïcidi en Sapadors de Marouane Abouobaida, “no existeix un Protocol de Prevenció del Suïcidi pròpiament dit, ni una valoració específica de l’estat de salut mental o afectació emocional per l’internament en el CIE, així com tampoc es valora el risc suïcida, ni tan sols la història clínica té un apartat per a l’exploració psicopatològica”, s’afirma en l’informe. I. B. va reconéixer que mentre va romandre aïllat en una habitació va tindre pensaments suïcides i es va arribar a autolesionar, però en cap moment va actuar la policia per a evitar mals majors. La policia de Sapadors també va aïllar a Marouane i només va intervindre quan ja s’havia llevat la vida.

La manca d’assistència psicològica o psiquiàtrica en Sapadors és especialment greu davant la “pressió mental” que pateixen els interns per la falta d’activitats en el centre i que “desencadena emocions de ràbia, frustració, apatia, etcètera”, segons posa en evidència el Defensor. Per això, en l’informe del MNP es demana que es cree una consulta d’assistència psicològica i psiquiàtrica. Resposta del CIE de Sapadors a aquesta recomanació: sense resposta.

A més, quan es produeixen casos com el d’I. B. no existeix un procediment sobre com actuar ja que en Sapadors “es manca de llibre de queixes de maltractaments i de protocol de tramitació de queixes i denúncies per maltractaments”, es denuncia en l’informe. I. B. ni tan sols va poder donar el número de placa dels policies als quals ha denunciat perquè molts d’ells no la porten visible, tal com constata el MNP. I si la policia li haguera permés acudir al servei mèdic del CIE tampoc se sap quin destí haguera tingut el comunicat de lesions perquè el personal mèdic l’haguera remés al director del CIE perquè decidisca el tràmit a seguir. El MNP li torna a exigir al servei mèdic que remeta els comunicats de lesions directament al jutjat de guàrdia i al jutjat de control del CIE ja que així ho estableix la llei d’enjudiciament criminal.

Sapadors, igual que tots els CIE, continua sent un lloc sense dret a tindre drets.

Paliza de policías a I.B. en el CIE de Zapadores (València)
Paliza de policías a I.B. en el CIE de Zapadores (València)
Paliza de policías a I.B. en el CIE de Zapadores (València)



Fuente: Ciesno.wordpress.com