March 2, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Enrique Nu帽ez viene del Caribe afrocolombiano, es artista y estudiante de Historia del arte en la Universidad de Granada.

El conocimiento de los continentes era limitado, lo que se conoc铆a de 脕frica en el siglo XV era su parte noroccidental con quien manten铆a una fuerte conexi贸n entre los pueblos del mediterr谩neo y los pueblos 谩rabes. A pesar de los constantes conflictos, el mar que los divid铆a fue la v铆a de trueque comercial durante siglos, hasta que se hallaron las nuevas rutas de oriente por el oeste. Los 鈥渟arracenos鈥 como fueron denominados los musulmanes y 谩rabes en la Europa cristiana, dominaron gran parte de la pen铆nsula ib茅rica durante casi ochocientos a帽os, este territorio conocido como Al-andalus no fue el 煤nico con presencia del islam, tambi茅n el sur de Italia y gran parte de Europa oriental. Estas primeras v铆ctimas de la alteridad y 鈥渆nemigos de la fe cat贸lica鈥 (musulmanes) fueron protagonistas del fin de la Edad Media y la entrada del mundo moderno occidental como usualmente menciona la tradici贸n historiogr谩fica.

Recordemos que Mehmet II, el conquistador musulm谩n se toma la ciudad de Constantinopla en 1453, dando fin al milenario Bizancio para establecer su capital otomana, Estambul. Pronto estos llamados 鈥渢urcos鈥 llegan a los extramuros de Viena fracasando en su intento de crecimiento por Europa. Esta es la raz贸n por la cual las mencionadas rutas comerciales monopolizadas desde Venecia hacia Asia estar谩n bloqueadas por este poderoso Otro. En esta misma secuencia, la conquista del Reino Nazar铆 de Granada por los Reyes Cat贸licos en 1482 y un siglo m谩s tarde, la expulsi贸n de los moriscos y judeoconversos pondr谩n a prueba los mecanismos de subordinaci贸n colonial aplicados a los nuevos territorios descubiertos, este laboratorio permitir谩 consolidar la monarqu铆a hisp谩nica para lograr la singularidad de una Europa cristiana, un filtro cultural que marcar谩 la alteridad de los colonizados (Al-andalus, los territorios de Am茅rica, 脕frica y Asia) para gestar una clase sometida en cuesti贸n a los intereses de explotaci贸n econ贸mica mediante guerras de despojo.

Por otro lado la circunnavegaci贸n por 脕frica nos dio pistas de quienes habitaban la regi贸n subsahariana, en 1486 Bartolom茅 D铆az recibi贸 la orden de navegar tan al sur como fuese posible y descubrir si 脕frica estaba unida a la India. Su parada por el Cabo de Buena Esperanza confirm贸 que se trataba un continente independiente y con grandes extensiones, jam谩s conocidas por los europeos.

Durante mucho tiempo se ten铆a la certeza de que sus habitantes eran de tez negra, como el azabache, porque sus representaciones en el arte occidental lo demostraron desde siempre, sin embargo la especulaci贸n de lo explorado y por lo explorar en lo profundo de este continente mereci贸 una imaginaci贸n fant谩stica.

Un libro iluminado llamado 鈥淟as Maravillas del Oriente鈥 difundido en el siglo XI e ilustrado con salvajes y raras criaturas como los Blemias/Blemmyes; seres sin cabeza con el rostro en el pecho, habitantes de regiones hist贸ricas procedentes de Babilonia, Persia, Egipto e India, ayudaron a crear una iconograf铆a del desconocido otro, un imaginario reproducido por Europa que toma referencias de textos cl谩sicos como Her贸doto y Ctesias con su arsenal de razas monstruosas y las c茅lebres descripciones de Plinio el viejo, en su enciclopedia 鈥淗istoria Natural鈥 tambi茅n muy difundido en muchas colecciones bibliogr谩ficas medievales, retomando las ideas y transmitiendo las lecturas bajo las l贸gicas del cristianismo asumidas por Agust铆n de Hipona e Isidoro de Sevilla.

El pensamiento del explorador europeo f谩brica el aspecto del africano subsahariano que vive en estos territorios desconocidos, este imaginario se hace evidente inclusive hasta el siglo XV. Ejemplo de ello es el mapa de 脕frica por el cart贸grafo Sebastian M眉nster, publicado en 1540 para una edici贸n importante de la obra Geographia de Ptolomeo, donde representa un sujeto sedente y desnudo bajo la inscripci贸n de monoculi, porque posee un solo ojo como los c铆clopes que Hes铆odo nos habla en sus relatos y los describe como una raza mitol贸gica salvaje, can铆bal y sin dios. Quiz谩s esto 煤ltimo pueda resultar familiar en el ideario proto-racista hacia los nativos americanos como excusa para su evangelizaci贸n pero lo mencionaremos m谩s adelante.

La narrativa b铆blica describe que la tierra fue repoblada despu茅s del diluvio por los tres hijos de No茅 y dividida entre sus descendientes. El libro del g茅nesis sostiene que Jafet y su l铆nea se establecen en Europa, los de Sem en Asia y los de Cam en 脕frica. No茅 maldijo a todos los descendientes de Cam y los conden贸 a ser esclavizados por siglos y siglos por los descendientes de Jafet y Sem. No se sabe con seguridad si Cam era la figuraci贸n de los pueblos negros africanos pero en el siglo XVII y XVIII fue usado este pretexto en los discursos ideol贸gicos para justificar el comercio, explotaci贸n y secuestro de millones de personas. La situaci贸n se hace m谩s compleja cuando la visi贸n tripartita del mundo se altera. Nadie esperaba que aparecieran otros descarriados descendientes de No茅 en la reci茅n 鈥渄escubierta鈥 Am茅rica, y por descarriados nos referimos a gente sin dios, en estado de salvajismo y aparente deformidad. En 1493 Hartmann Schedel publica el libro las 鈥淐r贸nicas de N煤remberg鈥 con un mapa del mundo conocido. El grabado revela las figuras de los hijos de No茅 sosteniendo el mundo, representando los tres continentes como dice el Antiguo Testamento. Al extremo se relegan siete razas de monstruos que aluden a los habitantes de los pueblos desconocidos, esto explica la l贸gica con la que demonizan posteriormente a los nativos americanos y tambi茅n a los africanos subsaharianos.

Esta publicaci贸n no tuvo en cuenta el viaje que Col贸n realiz贸 un a帽o antes en 1492, donde asegur贸 encontrarse con c铆clopes en su llegada al Caribe como menciona en sus cr贸nicas dirigidas al valenciano Luis Santangel, la imagen que el navegante transfiri贸 a Europa fue constantemente manipulada por los viajes que le siguieron, como el realizado por Am茅rico Vespucio en 1501 al Nuevo Mundo. Sus controvertidos y dram谩ticos relatos impresionaron a los lectores europeos, en una de sus narraciones cuenta c贸mo un marinero fue muerto y luego asado a la parrilla antes de ser devorado por los 鈥渋ndios鈥, inclusive le hace una entrevista a uno de ellos y le cuenta que ha comido 300 cuerpos humanos durante su vida.

El territorio donde se desenvuelven sus cr贸nicas era habitado por los Ta铆nos. Los ta铆nos se encontraban ubicados en las antillas mayores y en menor medida en el norte de las antillas menores conviviendo con las tribus Caribes. Y por Caribes fueron denominados en los documentos hist贸ricos como Caribales en lengua ta铆na, diferenciados por ser un pueblo agresivo y por practicar a la antropofagia, de ah铆 se deriva etimol贸gicamente la definici贸n de can铆bal. Vespucio hace precisi贸n de la situaci贸n alimenticia de los 鈥渋ndios鈥 con un especial inter茅s muy lejos del etnogr谩fico, bas谩ndose en lecturas basadas en prejuicios para legitimar la cristianizaci贸n urgente. La teolog铆a medieval se mostr贸 benevolente con estos nuevos otros porque adopta la consideraci贸n de que todas las criaturas que habitan en la tierra, son hijas de Dios. San Agust铆n de Hipona en unas de sus m谩ximas dec铆a que todo lo que que nazca hombre por extra帽o que sea su cuerpo, color y movimiento procede del creador. Un argumento bastante contundente para la expansi贸n de la misi贸n evangelizadora y el adoctrinamiento de los nativos americanos a la nueva fe a sabiendas de todas las implicaciones pol铆ticas, econ贸micas y morales que llevaran consigo la colonizaci贸n.

Entre 1595 y 1617 el ingl茅s Walter Raleigh en busca de El Dorado hace una expedici贸n por Sudam茅rica con el fin de enriquecer a su naci贸n de tesoros. En el primer momento Raleigh llega a la Guayana venezolana donde asegura haber escuchado a testigos describiendo la tribu de Ewaipanomas. A su vuelta en 1599 son publicadas sus cartas, ilustrando de manera fiel sus cr贸nicas de viajes con un grabado en su portada de los Ewaipanomas, seres antropom贸rficos sin cabeza y rostros en el torso con un tremendo parecido a los Blemias de 鈥淟as Maravillas del Oriente鈥 realizados seiscientos a帽os antes.

Est谩 m谩s que claro que estos navegantes no se embarcaron en una traves铆a hom茅rica s贸lo para llegar al tan id铆lico encuentro de culturas, la violencia colonial fue una pol铆tica que les permiti贸 establecer su poder imperial mediante la imposici贸n ideol贸gica en todos los 谩mbitos y una de los m茅todos fue en la representaci贸n de la imagen. Las semejanzas constantes de esa alteridad del africano subsahariano al nativo americano, ilustrado en grabados y dibujos no son coincidencias de lo encontrado, si no una larga tradici贸n que nos explica c贸mo funcionan los modos de representaci贸n, por lo tanto, debemos entender que los relatos fantasiosos jam谩s se hubiesen comprendido de la manera en que se hicieron sin el soporte donde fue publicado, es una relaci贸n rec铆proca entre la materialidad y la literatura siendo indispensable la creaci贸n art铆stica de las figuras, formas y dibujos porque moldean el pensamiento y el imaginario del lector. En pocas palabras esta otredad estar谩 solucionada tambi茅n en la cultura visual para subordinar al vencido hacia la inferioridad y la racializaci贸n, estas representaciones persisten hoy en d铆a bajo otras lecturas de otros tiempos pero la herencia sigue siendo la misma.


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Fuente: Grupotortuga.com