February 23, 2022
De parte de La Haine
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Adem谩s de la lucha armada, es importante obtener nuevos reconocimientos internacionales

El 27 de febrero de 1976, horas antes que expirara la presencia espa帽ola en el Sahara, en un caser铆o conocido como Bir Lehl煤, el Consejo Nacional Saharaui proclamaba el establecimiento de la Rep煤blica 脕rabe Saharaui Democr谩tica (RAS).

En la 煤ltima parte de la Declaraci贸n se帽ala: 鈥淓n este momento hist贸rico en que se proclama la constituci贸n de esta nueva Rep煤blica, pide a sus hermanos y a todos los pa铆ses del mundo el RECONOCIMIENTO de esta nueva naci贸n, a la vez que manifiesta expresamente su deseo de establecer relaciones rec铆procas basadas en la amistad, la cooperaci贸n y en la no injerencia en los asuntos internos.”

Perspectivas del conflicto

Adem谩s de sus 茅xitos en la lucha armada, en el campo del derecho internacional los saharauis han obtenido importantes victorias en el seno del m谩ximo tribunal de la Uni贸n Europea. Ning煤n pa铆s reconoce la anexi贸n de la dictadura marroqu铆. El lobby del Majz茅n, la permeabilidad de los varios gobiernos africanos al soborno, que seguramente ha sido el incentivo para que instalaran consulados en la ciudad de El Aai煤n, parec铆a un avance hace el reconocimiento de la anexi贸n marroqu铆, que qued贸 de alguna manera frustrada, pero es indudable que Rabat est谩 formando un espacio favorable a sus intereses en el seno de la Uni贸n Africana.

La pol铆tica de contenci贸n aplicada por Espa帽a, para evitar que Marruecos, se vuelque contra Ceuta y Melilla, y los espacios mar铆timos circundantes a Canarias, esta teniendo fisuras. De manera acotada y con un h谩bil manejo de la escalada, apoyado por hechos consumados, Marruecos avanza sobre aguas espa帽olas. Puso en evidencia que es un actor a considerar en la seguridad de Ceuta y Melilla, no como socio, sino imponiendo sus intereses e influenciando en la toma de decisiones de Madrid.

Espa帽a poco y nada ha hecho, por ejemplo, para incidir en los programas de modernizaci贸n militar marroqu铆 (o m谩s bien los ha apoyado con la intenci贸n de venderle material militar), o buscar poner a un freno a las exigencias de Rabat ante las crisis migratorias, como en otras cuestiones vinculadas a la seguridad regional. Es hora que los supuestamente progresistas l铆deres pol铆ticos en Espa帽a entiendan que Marruecos no es un aliado, sino un adversario geopol铆tico, adoptando las medidas concernientes para limitar el margen de maniobra de Rabat.

Argelia aplica una pol铆tica de contenci贸n distinta a Espa帽a, apoyando firmemente al Frente Polisario/RASD, entre otras razones para mantener el conflicto a fuego lento, que obliga a Marruecos a destinar m谩s de 100.000 soldados en el Sahara Occidental, evitando que gran parte de esos recursos sean concentrados en la frontera argelina.

Marruecos, ante la superioridad argelina, busca mejorar el nivel cualitativo de las Fuerzas Armadas Reales, maniobra en la Uni贸n Africana para contrarrestar el peso de Argel en dicha organizaci贸n, y m谩s precisamente en la regi贸n del Sahara Sahel. Esto al parecer no ha sido percibido del todo por Argel. Por razones del frente interno mantiene un discurso duro, pero que en el contexto regional e internacional, impide incrementar la escalada de apoyo a la RAS.

En este complejo juego tenemos tambi茅n a Mauritania, neutral en el conflicto pero tolerante con los saharauis, dado que es un arma que tiene para mantener alejado de sus fronteras a Marruecos. El incidente de Guerguerat (en noviembre de 2020 las fuerzas marroqu铆es penetraron en esta estrecha franja fronteriza en disputa para desmantelar una sentada de civiles saharauis, siendo expulsados por la RAS) abri贸 las puertas para que Marruecos provoque un rechazo al polo de atracci贸n geopol铆tica que incida en Mauritania y los pa铆ses del Sahara Sahel.

Los mauritanos no son los suficientemente fuertes para cerrar la nueva ruta terrestre, que de alguna manera contribuye a la econom铆a del Sahara Occidental ocupado. Pero han optado por el ingreso de un actor de 鈥減eso鈥 como es China, interesada en los recursos mineros del pa铆s. Pek铆n ha vendido a muy bajo precio un buque de asalto anfibio, como muestra de apoyo a Nuakchot. El ingreso de intereses chinos es una alternativa a la peligrosa influencia franco marroqu铆.

Otro actor, a煤n no involucrado directamente en el conflicto, pero que su sombra se hace sentir, es Rusia. Mosc煤 es aliado de Argel, pero en su postura en relaci贸n al conflicto, siempre ha sido distante, manteniendo relativa cercan铆a con Marruecos por razones de 鈥渞ealpolitik鈥 al ser el actor mas fuerte o que ofrece ventajas para los intereses rusos, entre ellos el lucrativo mercado de armas. Pero ello no impide que Mosc煤 adhiera al discurso mayoritario de reconocer al Sahara Occidental como territorio pendiente de descolonizaci贸n.

Aunque es un actor que a煤n no tiene intereses directos en el conflicto, una opci贸n viable para la RAS ser铆a lograr que Rusia, dado su enfrentamiento con EEUU por la crisis de Ucrania, desde el Consejo de Seguridad de la ONU vete cualquier avance anexionista marroqu铆, que siempre cuenta con el apoyo de la Casa Blanca y Francia.

Las opciones que tiene la Rep煤blica 脕rabe Saharaui son limitadas. El mantener el conflicto a fuego lento genera cierta atenci贸n internacional. Espa帽a se mantendr谩 al margen de la cuesti贸n saharaui, para no provocar su inc贸modo aliado y cliente del sur. Estrategia que solo beneficia a Marruecos en el largo plazo.

Argelia seguir谩 brindando apoyo militar y financiero, a los fines de contener a Marruecos y mantenerlo lejos de la frontera com煤n, adem谩s como una maniobra de desgaste del oponente. Pero que puede tener alcance limitado por el apoyo a la dictadura marroqu铆 de Francia y EEUU, adem谩s del generoso financiamiento de las dictaduras del Golfo P茅rsico.

Creemos que las posibilidades reales que tiene la Rep煤blica Saharaui son avanzar hacia el reconocimiento y establecimiento de relaciones diplom谩ticas con nuevos estados. En Am茅rica Latina observamos contextos favorables. En Per煤 con el cambio de gobierno, su postura hacia la Rep煤blica Saharaui ha cambiado. El gran desaf铆o ser谩 Chile, con el triunfo de una coalici贸n de centroizquierda, tal vez existe un contexto favorable para el reconocimiento de la RAS.

Sin ninguna duda, el gran 茅xito ser铆a Brasil, lo que arrastrar铆a a otros actores en la regi贸n como Argentina. La b煤squeda de obtener nuevos reconocimientos, tarea relegada por el gobierno saharaui, puede abrir camino a otro gran paso: seguir el ejemplo palestino como Estado observador de las Naciones Unidas. Am茅rica Latina y 脕frica son las grandes esperanzas para lograr ese objetivo.

Esto permitir铆a desplazar a Espa帽a como actor rpincipal en el conflicto, que siempre ha sido funcional a Marruecos. Desde el punto de vista pol铆tico no es lo mismo hablar de un movimiento de liberaci贸n, Frente Polisario, que de Rep煤blica Saharaui. Foros internacionales como la CELAC tambi茅n resultan 煤tiles para lograr avances, por lo menos para hacer visible el conflicto, generar atenci贸n internacional y obtener ayudas adicionales.

Existe un contexto que puede ser favorable para la Rep煤blica Saharaui, para hacer conocer el drama que vive hace m谩s de cuatro d茅cadas, y avanzar por lo menos en reconocimientos como Estado, poderosa arma pol铆tico jur铆dica en el caso de la ocupaci贸n militar de un Estado soberano, por otro Estado dictatorial.

noteolvidesdelsaharaoccidental.org




Fuente: Lahaine.org