April 15, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Muath Hamed, refugiado en Espa帽a junto a su familia, asegura que el servicio de inteligencia israel铆 le interrog贸 y amenaz贸 en un encuentro organizado por agentes del servicio de informaci贸n de la Guardia Civil en una de las sedes principales del instituto armado.

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Jos茅 Bautista

Muath Hamed es un periodista palestino refugiado en Espa帽a. Vive junto a su mujer y sus dos hijos peque帽os en Lemoa (Vizcaya). Cuando se instal贸 en esta peque帽a localidad vasca sinti贸 que al fin hab铆a encontrado un lugar para vivir en paz junto a su familia, tras una vida marcada por la persecuci贸n, la c谩rcel y la represi贸n del Gobierno israel铆. Esa sensaci贸n se desvaneci贸 por completo el pasado 11 de febrero a las seis de la tarde, en una habitaci贸n aislada del acuartelamiento de la Guardia Civil de la calle Batalla del Salado, en pleno centro de Madrid. Ese d铆a, asegura, la Guardia Civil lo puso a disposici贸n de un agente del Mossad, el temido servicio secreto israel铆, que lo someti贸 a un interrogatorio clandestino y le amenaz贸.

El origen de esta historia se remonta al pasado 9 de diciembre. Ese d铆a, Muath recibi贸 la primera llamada de Nicol谩s, un agente de los servicios de informaci贸n de la Guardia Civil destinado en Euskadi. Quer铆a tomar caf茅 y conversar con Muath sobre su labor como periodista, su pasado y su vida en Espa帽a. Se trata de un procedimiento habitual por parte de los servicios de informaci贸n espa帽oles con refugiados y migrantes. “Yo entend铆 que hac铆a su trabajo y no tengo nada que ocultar, as铆 que le dije que s铆”, explica el protagonista de esta historia. El agente Nicol谩s, de unos 40 a帽os, piel morena, complexi贸n media y atuendo civil, seg煤n la descripci贸n de Muath, le recibi贸 en la Comandancia de la Guardia Civil de Vizcaya, situada la plaza Salbe de Bilbao.

En una habitaci贸n de la quinta planta les esperaba Javier, otro agente del mimo servicio, de ojos azules, estatura peque帽a, barriga prominente y buen dominio del ingl茅s. Muath respondi贸 a sus preguntas y les explic贸 por qu茅 hab铆a pedido asilo en Espa帽a, c贸mo logr贸 salir de Palestina y c贸mo fue su paso por Turqu铆a. Muchas preguntas ya se las hab铆a formulado antes la Polic铆a Nacional cuando pidi贸 asilo en Espa帽a, en abril de 2019. La resoluci贸n definitiva sobre el asilo de Muath y su familia a煤n est谩 en el aire.

Los problemas llegaron despu茅s. A principios de febrero, el joven periodista palestino volvi贸 a recibir una llamada de Nicol谩s. De nuevo, le ped铆a tiempo para un encuentro, esta vez en Madrid. Muath declin贸 porque se encontraba en Euskadi, pero, pocos d铆as despu茅s, recibi贸 otra llamada con n煤mero oculto. Esta vez quien hablaba era el agente Javier, quien le solicit贸 amablemente que se vieran el 11 de febrero por la tarde. Entonces Muath s铆 se encontraba en la capital espa帽ola, cubriendo temas de actualidad para la televisi贸n catar铆 Al Araby. Acept贸 y, al terminar su jornada de trabajo, se dirigi贸 al n煤mero 35 de la calle Batalla del Salado, una de las sedes m谩s destacadas de la Guardia Civil.

Nada m谩s llegar, Muath se percat贸 de algunos detalles que le hicieron sospechar. Seg煤n cuenta, un uniformado baj贸 a buscarle y le introdujo en el edificio sin identificarle, sin registrar su acceso y sin pasar por ning煤n control de seguridad, como estipula el protocolo. El agente le acompa帽贸 hasta el tercer piso de uno de los bloques, donde les esperaban Javier y un hombre vestido de traje, calvo, de tez morena y complexi贸n atl茅tica que se present贸 como Omar.

La sala era oscura y la 煤nica ventana que hab铆a estaba cerrada. Tras comprobar que Muath no estaba grabando con su tel茅fono m贸vil, el misterioso hombre asegur贸 trabajar para la inteligencia belga. Javier explic贸 a Muath que Omar era de origen palestino, pero su coartada se desmoron贸 cuando el periodista se percat贸 de su marcado acento israel铆, seg煤n relata el periodista palestino. Muath respondi贸 a sus primeras palabras en hebreo. Al ver la reacci贸n de Omar y Javier, Muath les pidi贸 que le mostraran sus carnets de identificaci贸n, pero asegura que ambos se negaron. Entonces Omar reconoci贸 que era israel铆. El agente de la Guardia Civil sali贸 de la habitaci贸n y dej贸 al periodista palestino en manos del supuesto agente del Mossad.

Muath explica que en ese instante sinti贸 mucho miedo. Record贸 el caso de Jamal Khashoggi, el periodista descuartizado en el consulado saud铆 en Estambul, cuyo asesinato sigue impune. El supuesto agente israel铆 empez贸 a presionarle, lanzando acusaciones veladas contra Muath y haci茅ndole ver que conoc铆a sus comunicaciones y movimientos desde hac铆a tiempo. Le acus贸 de estar implicado en la financiaci贸n de grupos islamistas y terroristas vinculados a la resistencia palestina. Siempre seg煤n el testimonio de Muath, el presunto esp铆a israel铆 tambi茅n habl贸 de sus deudas econ贸micas y le pregunt贸 por sus fuentes en Turqu铆a y por personas como Zahir Jabareen, uno de los l铆deres de Ham谩s sobre el que pesan varias 贸rdenes internacionales de b煤squeda y captura. Muath llevaba tiempo sospechando que su tel茅fono estaba intervenido y piensa que pudo confirmarlo ese d铆a. A煤n conserva el enlace con el que cree que sus dispositivos y cuentas se infectaron con el programa de espionaje Pegasus. Este periodista y refugiado palestino neg贸 todas las acusaciones.

El supuesto agente del Mossad sigui贸 hablando y lanz贸 sus primeras amenazas contra Muath y su familia, seg煤n explica este periodista palestino: le indic贸 que jam谩s volver铆an a Palestina y le mencion贸 una de sus investigaciones period铆sticas (disponible en este enlace), en la que hab铆a destapado el sistema de empresas pantalla que opera el Mossad en pa铆ses de Europa del Este para reclutar y pagar a sus informadores en territorio europeo. Omar conoc铆a el nombre real de la principal fuente de ese reportaje, seg煤n cuenta Muath, y se lo hizo saber.

A las preguntas de P煤blico sobre este interrogatorio clandestino, la Embajada israel铆 contesta: “la respuesta es que no hay respuesta”. El agente Nicol谩s atiende las llamadas de este medio pero declina responder, mientras que el agente Javier deja le铆dos los mensajes pero no se manifiesta. La Guardia Civil no responde a ninguna pregunta de P煤blico sobre estos hechos. El Ministerio del Interior declina hacer comentarios. CEAR, organizaci贸n que tramita la solicitud de asilo de Muath y su familia, ya ha puesto estos hechos en conocimiento de la Oficina de Asilo. La Embajada belga ya est谩 al tanto de que al menos un agente del Mossad se hace pasar por esp铆a de la inteligencia belga en Espa帽a.

Fuentes expertas en materia migratoria y de seguridad afirman que la Guardia Civil no tiene competencias en materia de extranjer铆a (recaen sobre la Polic铆a Nacional). Tambi茅n remarcan que es habitual que los servicios de informaci贸n espa帽oles contacten con personas migrantes y refugiadas y traten de captarlas para obtener informaci贸n, pero no con protocolos que conlleven amenazas e intimidaci贸n como las que vivi贸 Muath. Actualmente no existen acuerdos oficiales de colaboraci贸n que permitan al Mossad realizar acciones de este tipo en territorio espa帽ol ni en edificios del Estado.

Sensaci贸n de inseguridad

No es la primera vez que este periodista palestino lidia con la inteligencia israel铆. Entre 2006 y 2014, el Mossad intent贸 captarle en varias ocasiones. Seg煤n su testimonio, Muath siempre se neg贸 a trabajar con la inteligencia israel铆, incluso hizo p煤blicos estos hechos, y como represalia fue encarcelado en varias ocasiones.

Muath expresa que, tras casi dos horas de interrogatorio, el supuesto agente del Mossad se despidi贸 y le dijo que volver铆a a tener noticias de ellos. Desde ese d铆a, este periodista palestino y su esposa tienen problemas para conciliar el sue帽o. Est谩n preocupados por su solicitud de asilo y su seguridad. Ella revive dormida los asaltos del Ej茅rcito israel铆 a casa de sus padres y el arresto de familiares. Teme que el cansancio por falta de descanso le lleve a alg煤n despiste que repercuta en sus dos hijos, de dos y cinco a帽os. Este periodista afirma tener una pesadilla recurrente en la que es devuelto por la fuerza a Palestina y vuelve a sentirse atrapado.

El hijo mayor, de cinco a帽os, ha desarrollado miedo a la Polic铆a en Espa帽a a ra铆z de estos hechos. Es consciente de la situaci贸n y la asocia con episodios violentos que vivi贸 en Palestina a manos de las fuerzas israel铆es. Para tranquilizarle, cuando se cruzan con un agente, sus padres le dicen “aqu铆 no pasa nada, di agur a la Polic铆a”. Muath sopesa emprender acciones legales contra el Gobierno de Espa帽a y no descarta mudarse con su familia a otro pa铆s en busca de protecci贸n. “驴Por qu茅 Espa帽a colabora con ellos?”, se pregunta.

Muath estuvo en arresto administrativo en c谩rceles de Israel en diez ocasiones. En el pasado tambi茅n fue detenido y encarcelado dos veces por la Autoridad Nacional Palestina. Entre 2004 y 2014 estuvo en la lista negra del Gobierno israel铆 con prohibici贸n de viajar al extranjero. Logr贸 salir de Palestina tras una larga batalla judicial y gracias en parte a un premio que le concedieron en Turqu铆a, por un v铆deo en el que Muath graba de frente a un soldado israel铆 en el momento en que este le dispara y recibe un impacto contra su hombro izquierdo. En total, Muath ha recibido disparos en cinco ocasiones mientras informaba sobre el conflicto palestino-israel铆. Tras cinco a帽os en Estambul, decidi贸 venir a Espa帽a para alejarse de la creciente animadversi贸n hacia los refugiados en Turqu铆a. El nombre de este periodista figura en informes de Human Rights Watch y otras organizaciones internacionales sobre la violaci贸n de derechos humanos y los ataques contra informadores en esa regi贸n.

La migraci贸n es un proceso vital que no se ci帽e 煤nicamente al momento en que alguien cruza una frontera. Quienes migran por la fuerza a menudo cargan mochilas llenas de vivencias que pesan de por vida. Muath y su familia arrastran un abultado bagage emocional del que les resulta dif铆cil desprenderse. De hecho, el d铆a que este periodista accede a hablar para P煤blico coincide con la muerte de su antiguo compa帽ero de celda Omar Barghouti, uno de los activistas m谩s carism谩ticos del movimiento palestino. Las supuestas amenazas del Mossad bajo el paraguas de la Guardia Civil que relata Muath avivan la sensaci贸n de inseguridad de esta familia palestina refugiada en Espa帽a, un pa铆s europeo en el que pensaron que estar铆an protegidos. Quiz谩s se equivocaron.

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com