May 24, 2022
De parte de Asociacion Germinal
158 puntos de vista

A muchos de nosotros, pero no a los suficientes, nos importa grandemente que la gente pase hambre, enferme, sea bombardeada, explotada, asesinada, vejada, encarcelada y privada de derechos humanos. Igualmente,  muchos de nosotros, pero los suficientes,  conocemos de sobra lo  extremadamente da帽ino a todos los niveles de  las pruebas at贸micas y armament铆sticas, el salvaje impacto ambiental de guerras como las m谩s de 65 actuales, los da帽os  irrecuperables de las   fugas radioactivas, o el uso y abuso de lo nuclear, del petr贸leo con sus derivados y el carb贸n; y sabemos  que alimentan el funcionamiento de este mundo. S铆; hemos o铆do muchas veces que  todos ellos son venenos para la vida del planeta y para quienes lo habitamos. Hiroshima, Nagasaki, Chern贸bil, Fukushima, 驴no fueron ya tremendos avisos?

Pero se ve que no nos basta con saber eso, porque sucede que el conjunto de la humanidad no reacciona. 驴Por qu茅? 驴Qu茅 lo impide?

驴Hacia la sexta extinci贸n?

A menudo se  silencian, se dicen de pasada o minimizan los efectos medioambientales producidos por el absurdo sistema de producci贸n y consumo de esta civilizaci贸n ca贸tica que provoca el derretimiento glaciar,  obliga al tr谩fico de veh铆culos de todo tipo, produce un progresivo deterioro de  nuestra salud por la alimentaci贸n insana y las infinitas industrias contaminantes, y en general, todo lo que contribuye al cambio clim谩tico y a una posible sexta extinci贸n de la vida  en el Planeta, que, por cierto, anda revolvi茅ndose contra nosotros en busca de su propia salud. De ah铆 todas estas novedades: desplazamiento del eje magn茅tico, causante de la desaparici贸n de las estaciones intermedias, de la subida del nivel de los mares 鈥搄unto al derretimiento glaciar- del cambio clim谩tico y de la aceleraci贸n del tiempo. Todas estas reacciones de Gaia conducen inevitablemente a un salto de los polos, al cambio de los lechos marinos, a graves inundaciones, maremotos y otras cat谩strofes sin cuento.

Serios avisos:

Entre tanto ya tenemos algunos 鈥渁delantos鈥, como el maremoto de Indonesia en marzo de 2005, la mayor tragedia medioambiental hasta hoy, y un serio aviso para que demos la vuelta y cambiemos la direcci贸n de nuestra forma de producir y vivir. Y el caso es que las se帽ales inequ铆vocas de que el clima  va de mal en peor, no cesan. Por ejemplo: 驴 cu谩ndo se hab铆an visto tornados en Alemania o cuarenta grados en Espa帽a en  el mes de Mayo? 驴Cu谩ndo tantas inundaciones y sequ铆as extremas?  驴 Cu谩ndo millones de exiliados clim谩ticos huyen a Estados Unidos o Europa porque se mueren de hambre o los matan las guerras de los poderosos?

Y vuelta  a las andadas

Ante el inevitable agotamiento del petr贸leo, encarecido por  guerras como la de Ucrania,  y la demanda creciente  en los pa铆ses emergentes, todav铆a se intenta convencernos por los destructores medioambientales y de  vidas, de la  necesidad de  la energ铆a nuclear y del carb贸n, dos altos asesinos clim谩ticos con los que se pretende alimentar a la bestia agonizante.

China, Brasil e India, como potencias emergentes de primera l铆nea se unen al resto de los grandes contaminadores- como EEUU, Jap贸n, Rusia y UE- a la demanda de energ铆as sucias que agravan el cambio clim谩tico artificial del Planeta con su amenazante y temible escalada t茅rmica. Este mes de mayo de 2022 hemos alcanzado otro serio aviso t茅rmico, aunque no hace tanto que se han alcanzado los 30 grados en el 谩rtico y los 40 en la Ant谩rtida, mientras la atm贸sfera se adelgaza sin cesar, dej谩ndonos cada vez m谩s desnudos e  indefensos ante el espacio exterior.

Dos serias  advertencias:

Cient铆ficos de todo el mundo, entre ellos Antonio Turiel ,  llevan anunciando hace a帽os que estamos abocados a una gran cat谩strofe mundial a todos los niveles y sin precedentes de seguir as铆. Y como si nada.

Igualmente, desde el desacreditado y oficialmente  ignorado mundo espiritual, hace m谩s de treinta a帽os  que la  m铆stica alemana Gabriele de W眉rzburg viene advirtiendo de las consecuencias negativas que tiene para la humanidad el vivir en contra de las leyes de Dios y de las leyes de la naturaleza, sembrando causas a lo largo de siglos  cuyos efectos estamos presenciando en forma de cat谩strofes, enfermedades, y situaciones extremas crecientes, rostros diversos del Apocalipsis mundial  en que nos hallamos, cosecha final de nuestras  largas siembras de milenios de oscuridad espiritual, pues todo efecto tiene su causa.

La pregunta es inevitable:

驴Qui茅n escucha en serio todas estas advertencias? 驴Qui茅n est谩 dispuesto a poner el grito en el cielo y adoptar medidas contra esta barbarie?  Porque si esperamos que sean los gobernantes, las Iglesias  o las grandes empresas estamos listos, porque ellos son los grandes culpables. Pero la mayor铆a de la gente, grandes ausentes del debate, anda entretenida con elecciones, reyes decr茅pitos, democracias corruptas, y mucho f煤tbol.

驴 Qu茅 cascabel para qu茅 gato?

Aunque por alg煤n extra帽o avatar alguno lo intentara, ning煤n gobierno de este mundo por s铆 solo goza del poder suficiente para  acabar con  estos modelos productivos basados en  la dependencia  de las centrales nucleares, del carb贸n, de los hidrocarburos y del consumismo energ茅tico en todos los 谩mbitos: el personal, el familiar, el industrial y del transporte. Y en un supuesto intento de detener lo que se nos viene encima, los hip贸critas de las cumbres mundiales establecen acuerdos-parche de m铆nimos  que se anuncian y nunca se cumplen para mantener en pie este llamado 鈥淧rogreso鈥 que bien pudiera llamarse 鈥淒estrucci贸n acelerada de la vida en la Tierra鈥. Y como alternativa se sigue defendiendo por pol铆ticos y hasta por  los muchos cient铆ficos de pesebre  el erre que erre de lo mismo, porque la Ciencia toda- incluida la m茅dica-  se ha convertido en mercenaria hace mucho tiempo. 驴Entonces? Ayudemos a despertar a los hipnotizados, porque los despiertos no somos suficientes para que el barco se mantenga  flote. Y si no lo conseguimos, al menos que nuestra conciencia nos pueda reprochar que fuimos pasivos, indolentes o cooperadores necesarios de todo este desastre.

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Fuente: Asociaciongerminal.org