December 11, 2022
De parte de Nodo50
2,073 puntos de vista

Para entender la guerra de Ucrania es imprescindible conocer los puntos de vista de todas las partes beligerantes. Comprendemos el del nacionalismo ucraniano defendiendo su pa铆s ante la agresi贸n imperial de su vecino y al mismo tiempo imponiendo su identidad a las regiones menos nacionalistas acusadas de 鈥渃olaboracionismo鈥 con el invasor. Comprendemos tambi茅n los intereses y el papel de Estados Unidos en esta 鈥済uerra por procuraci贸n鈥 en la que se trata de derrotar de forma ejemplarizante el desafio militar ruso iniciado en 2014 con la anexi贸n de Crimea. Importantes estrategas y responsables de Washington nos lo han explicado con toda claridad y admiten que se trata de un 鈥減recalentamiento a lo que est谩 por venir鈥 contra China (Charles Richard, jefe del Stratcom y uno de los m谩ximos jefes militares de Estados Unidos). Pero comprendemos mucho menos los motivos de Rusia.

Este art铆culo de Sergei Karaganov, presidente honorario del Consejo ruso de pol铆tica exterior y de defensa, presenta un punto de vista del establishment ruso sobre el conflicto, vetado de nuestros medios por la censura y el foco unilateral en las tesis atlantistas.

Karaganov fue un t铆pico 鈥渙ccidentalista鈥 durante la 茅poca de Yeltsin en la que se produjo el gran desfalco de la privatizaci贸n que instaur贸 la rapi帽a del patrimonio nacional. En aquella 茅poca la 茅lite rusa occidentalista de nuevos ricos y la intelligentsia liberal celebraban su ascenso a la 鈥渃ivilizaci贸n鈥 y so帽aban con la homologaci贸n con sus socios del oeste. Los obst谩culos 鈥渋deol贸gicos鈥 de la guerra fr铆a ya no estaban y se daba por supuesto que a Rusia se le har铆a, autom谩ticamente, un lugar en el nuevo escenario del capitalismo global.

Hoy Karaganov expresa las frustraciones y evoluci贸n del establishment ruso por no haber sido aceptado en pie de igualdad por sus hom贸logos capitalistas occidentales. La irritaci贸n fue creciendo con los a帽os a medida que avanzaba el rodillo geopol铆tico de Estados Unidos en Europa, via OTAN, que complicaba y envenenaba cualquier intento de integraci贸n de una Uni贸n Europea en la inopia geopolitica con su principal socio energ茅tico ruso y su primer socio comercial chino, hasta dar lugar al giro en las prioridades de la elite rusa al que estamos aistiendo hoy.

驴Qu茅 significaba ser aceptados 鈥渆n pie de igualdad鈥? Fundamentalmente que Occidente reconoc铆a la soberan铆a y primac铆a de la elite rusa en la rapi帽a del patrimonio nacional y de los ricos recursos en su propio pa铆s, incluyendo en ese reconocimiento el de los intereses rusos en su entorno geogr谩fico, una especie de 鈥淒octrina Monroe鈥漝el espacio postsovi茅tico aunque fuera en condiciones de condominio con Occidente, Turqu铆a y China, como viene ocurriendo en Asia Central y Transcaucasia.

En Mosc煤 tardaron a帽os en comprender la seriedad del proyecto globalista occidental que contemplaba una Rusia subalterna con una elite nacional compradora subordinada a las grandes transnacionales occidentales y a la que no se piensa reconocer 鈥渟oberan铆as鈥 ni cotos privados derivados del tradicional control estatal de los negocios y desfalcos en el mayor pa铆s del mundo. Los occidentales quer铆an libre acceso sin restricciones para sus multinacionales a los recursos de Eurasia, y, por supuesto, no reconoc铆an 鈥渮onas de influencia鈥 pol铆ticas, econ贸micas ni militares, mas all谩 de su propio dominio hegem贸nico. La inicial colaboraci贸n de Mosc煤 fue considerada debilidad y las repetidas quejas de Putin, ignoradas durante a帽os. Todo eso es lo que contiene, desde mi punto de vista, el reproche de Karaganov a Occidente de no haber sido capaz de 鈥渁cordar con Rusia y China los t茅rminos del nuevo mundo鈥.

Karaganov expresa el cambio de humor y mentalidad de la 茅lite rusa al calor de las duras realidades y lecciones aprendidas, que ahora desembocan en el desastre de la guerra. Suscribe un discurso antioccidental con denuncia del 鈥渋mperialismo globalista鈥 en el mundo, y defiende la necesidad de una purga de los 鈥渆lementos occidentalistas y compradores鈥 en la propia Rusia, lo que parece anunciar cambios fundamentales en ese pa铆s. Rafael Poch-de-Feliu

ASISTIMOS AL SURGIMIENTO DE UN NUEVO MUNDO

Sergu茅i Karaganov

La crisis no comenz贸 en 2022, sino a mediados de los a帽os 90, al igual que la Segunda Guerra Mundial, que comenz贸 realmente con la Paz de Versalles, que fue injusta y sent贸 al 100% las bases de la misma.

Hace 25-27 a帽os, Occidente se neg贸 a hacer una paz justa con Rusia. Y, como le pareci贸 a muchos en su momento, cre贸 un nuevo sistema para su dominaci贸n basado en 芦reglas禄. Otros se refirieron m谩s tarde a 茅l como imperialismo liberal global. Pero el sistema fue construido sobre la arena. En 茅l se coloc贸 una mina de la Tercera Guerra Mundial que tarde o temprano pod铆a explotar. Los veteranos como yo suelen compartir recuerdos, a menudo inventados. En mi caso puedo documentar que desde 1996/1997 ya escrib铆a y dec铆a que un mundo basado en la expansi贸n de la OTAN y la dominaci贸n occidental conduce a la guerra.

La hegemon铆a de Occidente comenz贸 a desmoronarse en 1999 cuando, en un frenes铆 de impunidad, viol贸 a Yugoslavia. El desmoronamiento fue a m谩s cuando, euf贸rico, se meti贸 en Afganist谩n, luego en Irak y perdi贸, devaluando su entonces superioridad militar y su liderazgo moral. Al mismo tiempo, se produc铆an dos procesos a煤n m谩s importantes. Rusia -convencida tras Yugoslavia, Afganist谩n, Irak y la retirada de Estados Unidos del Tratado ABM- de que era imposible construir una paz justa y duradera con Occidente, comenz贸 a restablecer su poder铆o militar. Y as铆, una vez m谩s, como hab铆a hecho en los a帽os 60 y 80, comenz贸 a derribar los cimientos de la dominaci贸n occidental en la econom铆a, la pol铆tica y la cultura mundiales, que se basaba en la superioridad militar. Este dominio dur贸 quinientos a帽os y comenz贸 a desmoronarse en la d茅cada de 1960. En la d茅cada de 1990, debido al colapso de la URSS, parec铆a haber regresado, pero ahora Rusia ha empezado a derribar de nuevo esos cimientos.

Al mismo tiempo, Occidente dej贸 pasar el ascenso de China. Paralelamente cometi贸 un error a煤n m谩s sorprendente. A finales de la d茅cada de 2000, Occidente comenz贸 a frenar a China y a Rusia al mismo tiempo, empuj谩ndolas hacia un bloque pol铆tico-militar com煤n que no entrara en conflicto con sus intereses fundamentales.

La manifestaci贸n del poderoso desmoronamiento de Occidente fue la crisis de 2008, que tuvo como tel贸n de fondo los procesos antes mencionados y socav贸 la confianza en su liderazgo moral, econ贸mico e intelectual. Desde finales de la d茅cada de 2000, Occidente comenz贸 a desatar la Guerra Fr铆a. Pero todav铆a hab铆a una ventana de oportunidad para acordar con Rusia y China los t茅rminos del nuevo mundo. Existi贸 en alg煤n momento entre 2008 y 2013. Esta ventana no se ha utilizado. Desde 2014, Occidente intensific贸 su pol铆tica activa de contenci贸n de China y Rusia, incluyendo un golpe de Estado en Kiev para preparar a las tropas de choque y tratar de socavar a Rusia para recuperar la hegemon铆a.

Occidente, al perder terreno militar, pol铆tico y moral, incluso su n煤cleo moral (recordemos el rechazo de Europa al cristianismo ya en 2002), pas贸 al contraataque hist茅rico. La guerra se hac铆a inevitable, la cuesti贸n era d贸nde y cu谩ndo.

Al mismo tiempo, los problemas globales a los que se enfrenta la humanidad -el clima, la energ铆a, la escasez de agua y de alimentos, el crecimiento explosivo de la desigualdad dentro del propio Occidente y la erosi贸n de la clase media- no se resolvieron, sino que se agravaron. Su no resoluci贸n exigi贸 maniobras dilatorias. Eso fue un poderoso factor en direcci贸n a la guerra.

Durante dos a帽os, la Covid se utiliz贸 como sustituto de la guerra, pero una vez que su efecto se ha diluido, se hizo inevitable que se produjese un choque aqu铆 o all谩. Consciente de ello, Rusia decidi贸 atacar primero.

Esta guerra tiene varios objetivos: impedir que Occidente cree una cabeza de puente militar ofensiva en las fronteras de Rusia, que se estaba creando r谩pidamente, y preparar a Rusia para una existencia a largo plazo en un mundo de conflictos y cambios r谩pidos, que requiere un modelo diferente de sociedad y econom铆a: un modelo de movilizaci贸n.

El siguiente objetivo es purgar a la elite rusa de los elementos pro-occidentales y compradores. Pero quiz谩s el contenido principal de esta guerra u operaci贸n en t茅rminos de la historia mundial, no s贸lo de la historia rusa, es la lucha por la liberaci贸n final del mundo de quinientos a帽os de yugo occidental, que reprimi贸 a los pa铆ses y civilizaciones, imponi茅ndoles condiciones desiguales de interacci贸n. Primero simplemente saque谩ndolos, a trav茅s del colonialismo, luego del neocolonialismo, y despu茅s a trav茅s del imperialismo globalista de los 煤ltimos treinta a帽os.

La guerra de Ucrania, al igual que muchos acontecimientos de la 煤ltima d茅cada, no trata s贸lo y no tanto del desmoronamiento del viejo mundo, sino tambi茅n de la creaci贸n de un mundo nuevo, m谩s libre, m谩s justo, m谩s plural y policromo pol铆tica y culturalmente.

El significado global de la lucha en Ucrania es la devoluci贸n de la libertad, la dignidad y la autonom铆a a los no occidentales (proponemos llamarlos con otro nombre: la Mayor铆a Mundial, que antes era reprimida y robada y humillada culturalmente). Y, por supuesto, una parte justa de la riqueza mundial.

Rusia no puede dejar de ganar esta guerra, aunque ser谩 dif铆cil. Muchos de nosotros no hab铆amos contado con una disposici贸n tan alta de Occidente para luchar militarmente, ni tampoco con una disposici贸n tan alta de una parte de los ucranianos, convertida en algo parecido a los nazis alemanes enfrentados contra la URSS en el pasado, por luchar desesperadamente.

Probablemente, dadas las tendencias generales del mundo y el equilibrio de poder mundial, deber铆amos haber golpeado antes. Pero no conozco el nivel de preparaci贸n de nuestras Fuerzas Armadas. Aunque creo que en 2014 deber铆amos haber actuado con m谩s decisi贸n, abandonando las esperanzas de un acuerdo.

Vivimos un periodo peligroso, al borde de una tercera guerra mundial en toda regla que podr铆a acabar con la existencia de la humanidad. Pero si Rusia gana, lo que es m谩s que probable, y el conflicto no llega a una guerra nuclear total, no deber铆amos considerar las pr贸ximas d茅cadas como una 茅poca de peligroso caos (como dice la mayor铆a de Occidente). Llevamos demasiado tiempo viviendo en esas condiciones.

El viejo sistema de instituciones y reg铆menes ya se ha derrumbado (libertad de comercio, respeto a la propiedad privada), instituciones como la OMC, el Banco Mundial o el FMI, la OSCE me temo y la UE, est谩n llegando a sus 煤ltimos a帽os. Empiezan a surgir nuevas instituciones a las que pertenece el futuro. Son la Organizaci贸n de Cooperaci贸n de Shanghai, la ASEAN+, la Organizaci贸n de la Unidad Africana y la Asociaci贸n Econ贸mica Integral Regional (RCEP). El Banco Asi谩tico de Desarrollo ya presta mucho m谩s dinero que el Banco Mundial.

No todas las nuevas instituciones sobrevivir谩n, esperemos que sobrevivan algunas de las antiguas, especialmente en el sistema de la ONU, que necesita urgentemente una reforma, principalmente para la representaci贸n de la Mayor铆a Mundial , y no de Occidente, en la secretar铆a. Lo principal es no permitir que el Occidente perdedor frene la historia o la descarrile con una guerra mundial.

No s贸lo los pa铆ses de la Mayor铆a Mundial, sino tambi茅n los pa铆ses occidentales pueden vivir bastante felices en este mundo, en el que estos 煤ltimos han invertido muchos de sus eruditos, escritores 鈥 Cervantes, Shakespeare, Stendhal, Hemingway, los grandes rusos. Occidente simplemente perder谩 la oportunidad de saquear al resto del mundo, tendr谩 que encogerse un poco. Vivir dentro de sus posibilidades.

Temo que este nuevo mundo que est谩 tomando forma ahora se cree m谩s all谩 de mi vida intelectual o f铆sica. Pero mis j贸venes colegas y seguramente sus hijos ver谩n ese mundo. Pero hay que luchar por este hermoso mundo, en primer lugar evitando una tercera guerra mundial, por el intento de venganza de Occidente. Fue en Europa donde se desencadenaron las dos primeras guerras mundiales. Rusia lucha ahora, entre otras cosas, para que no se den las condiciones necesarias para una tercera. Pero los conflictos se producir谩n en una 茅poca de r谩pidos cambios. As铆 pues, la lucha por la paz deber铆a ser uno de los temas principales de nuestra comunidad intelectual y del mundo en general, quiz谩 tambi茅n el foco de atenci贸n del Club Valdai.

(Publicado en Globalter)




Fuente: Rafaelpoch.com