February 25, 2022
De parte de La Haine
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x Jose Mari Esparza Zabalegi
Acabo de recibir la noticia de la muerte de Jorge Zabalza, Tambero, el irreductible revolucionario uruguayo

En estos d铆as anuncian tambi茅n que, en el pueblo navarro de Erratzu, preparan un homenaje a Ricardo Zabalza, el dirigente sindical navarro fusilado en 1940. Aunque entre s铆 no se conoc铆an, por una extra帽a casualidad hist贸rica estaban muy relacionados: por la sangre, por la solidaridad, por el sue帽o revolucionario. En mi libro Apolog铆a cont茅 la historia, que la vuelvo a contar ahora como p贸stumo homenaje a ambos. (Jose Mari Esparza Zabalegi, En Tafalla, 24 de febrero de 2022).

Mi abuelo Jose Mar铆a naci贸 en el Uruguay, hijo del exilio de la 煤ltima carlistada. Por eso siempre tuve una querencia especial hacia ese paisito, tan liberal y tan laico, tan suyo y tan solidario, acogedor de vascos, solar de excelentes payadores, cuna de los tupamaros. Estos se llamaron as铆 aposta, dando la vuelta a la inquina de los espa帽oles que llamaron tupamaros a los patriotas independentistas de 1811. Se pusieron nombre bonito estos seguidores de Tupac Amaru. Hoy d铆a les hubieran llamado terroristas, como a cualquiera.

A finales de los ’60 mir谩bamos al Uruguay y su audaz subversi贸n nacionalista. Ni blancos ni colorados ni partido comunista: acci贸n directa y patria comunal para todos. Los asaltos a los bancos y banqueros; los golpes a las multinacionales; los enormes zulos o 鈥渢atuseras鈥, obras de ingenier铆a insurgente; los cien fugados de la c谩rcel de Punta Carretas; su rico movimiento popular; la limpia de torturadores. El Cielo de los tupamaros se incorpor贸 al cancionero revolucionario mundial.

Luego vino el golpe militar, la tortura sin l铆mite, las ca铆das, la derrota, la c谩rcel, el exilio. Gente seria, 鈥渂ancaron鈥 con todo y apenas conocieron las deserciones ni los arrepentimientos. Entonces comenzamos a conocer sus nombres: Sendic, Huidobro, Rosencof, M煤jica, Zabalza, incomunicados 13 a帽os como rehenes. Su epopeya la recogimos en dos libros magn铆ficos de Mauricio Rosencof: Memorias del Calabozo y su antolog铆a De pu帽o y letra. M谩s tarde Daniel Chavarr铆a le hizo una biograf铆a a Ra煤l Sendic, en la que nos descubri贸 que el l铆der uruguayo era tambi茅n de origen vasco, biznieto de Jean Pierre Sindicq Etchecopare.

Vuelta la democracia, los tupamaros estuvieron firmes en los sucesos del Filtro en 1994 y en las huelgas generales en contra de la extradici贸n de los vascos, lo que les cost贸 dos muertos, muchos heridos y el cierre de su 煤nica emisora. En un libro de Jon Mindegiaga lo contamos. (鈥)

 Pero vayamos a la historia. Junio de 1990 estuvo marcado por el tiroteo en la Foz de Lumbier, donde murieron un guardia civil y dos miembros del comando Nafarroa, Susana Arregi y Jon Lizarralde. Un tercero, Germ谩n Rubenach, result贸 gravemente herido con un disparo que le destroz贸 la cabeza. El ministro del Interior de PSOE, Jos茅 Luis Corcuera, divulg贸 una versi贸n policial pasmosa: seg煤n esta, Germ谩n hab铆a matado a sus compa帽eros y luego se dispar贸 a s铆 mismo, en un ins贸lito suicidio colectivo. Nadie crey贸 al ministro y en el juicio posterior la sentencia exculp贸 a Rubenach de haber disparado a sus compa帽eros. La pregunta l贸gica era 驴qui茅n los mat贸 entonces? 驴Qu茅 pas贸 en la ratonera de la Foz, ocupada por cientos de guardias civiles, durante las 24 horas que les cost贸 mostrar los cuerpos? El recuerdo de la tortura y muerte de Mikel Zabalza (隆otro Zabalza!) vol贸 del Bidasoa al r铆o Irati.

El tema merec铆a un libro y para fin de a帽o ya estaba en la feria de Durango con un subt铆tulo prohibitivo hoy d铆a: Foz de Lumbier. Antecedentes y cr贸nica de unas ejecuciones. En la portada de Xabi Otero, unos buitres -Gyps Fulvus- sobrevolaban el espectacular lugar de los hechos. El libro, con pr贸logo de Patxi Larrainzar, se hizo en equipo: I帽aki Ega帽a y yo hicimos la introducci贸n hist贸rica y el abogado Adolfo Araiz el grueso del libro. Era tema delicado y los tres nos cubrimos con un seud贸nimo, el nombre de un m铆tico del socialismo navarro: el baztandarra Ricardo Zabalza, diputado del Frente Popular, fusilado en 1940. La alegor铆a era elocuente. Nadie se dign贸 a contradecir lo que dec铆a el libro, pero eso no supone que se haya ganado la batalla de aquel relato: en la actualidad una placa en la Foz recuerda al guardia civil muerto y siguen olvidados los j贸venes militantes y las circunstancias de su final.

Veinte a帽os m谩s tarde viaj茅 hasta Puerto de Santa Mar铆a a visitar, 40 minutos tras el cristal, a Germ谩n Rubenach. Manten铆a la sonrisa intacta y el rostro cruzado del disparo que lo atraves贸. Las muertes de Susana y Jon segu铆an sin explicaci贸n oficial, nadie respondi贸 por ello y 茅l segu铆a en la c谩rcel. Ni siquiera hab铆a perdido el humor. 鈥淒isparar yo contra mis compa帽eros鈥 隆Qu茅 cosas tienen estos espa帽oles!鈥.

La historia no acab贸 all铆. En 1991 visit茅 Uruguay e hice una visita a la sede de los tupamaros. All铆 estaba Jorge Zabalza, el Tambero, uno de los rehenes de la dictadura. Le llev茅 varios libros, entre ellos el de la Foz de Lumbier. Jorge se fij贸 en el autor y pregunt贸 por Ricardo Zabalza. Le dije que era un seud贸nimo, que hab铆a sido un famoso dirigente socialista, que lo fusilaron, etc. Entonces 茅l me redonde贸 la historia:

-Es que mi padre fue diputado del partido blanco, pero muy liberal, y como casi todos en Uruguay, partidario de la Rep煤blica espa帽ola. Le铆a del tema todo cuanto tra铆a la prensa y por tener su mismo apellido vasco -mi abuelo vino de Subiza, en Navarra- repar贸 en lo que hac铆a y dec铆a Ricardo Zabalza, el socialista navarro. Cuando ley贸 un d铆a que lo hab铆an fusilado, le impact贸 tanto que decidi贸 que si un d铆a ten铆a otro hijo le llamar铆a Ricardo, en su honor. As铆 que mi hermano se llam贸 as铆. Veinte a帽os despu茅s era tupamaro, lo detuvieron los milicos en la toma de Pando y all铆 mismo lo fusilaron.

Qued茅 impresionado. Un Ricardo Zabalza hab铆a pasado al otro su nombre y su destino. Con m谩s convicci贸n a煤n, seguimos empleando el seud贸nimo en otros libros, algunos, como Voluntarios. Semillas de libertad, imposibles de editar hoy d铆a por la mengua constante de libertades. Y como punto final, o seguido, de esta historia, el a帽o 2008 editamos una completa biograf铆a del navarro, escrita con esmero y cari帽o por Emilio Majuelo: La generaci贸n del sacrificio. Ricardo Zabalza 1898-1940. Por ella supimos que antes de ser pol铆tico hab铆a sido maestro, poeta y editor. Y claro, amaba los libros:

Ellos son como el sol. Ellos mi vida
llenan de tibios, blancos resplandores
con la luz que dejaron encendida
con sus hojas los grandes pensadores.
Uno cuenta sus ansias sin medida
aquel sus sue帽os, este sus amores
y all铆 otro encuentra en su punzante herida
un manantial de inmarcesibles flores.
Homero, Esquilo, P铆ndaro y Virgilio
Horacio y Dante y Byron en concilio
reunidos forman mi celeste coro
y de la dulce paz de mis estantes
me miran Goethe, Shakespeare y Cervantes
con la sonrisa de sus libros de oro.




Fuente: Eh.lahaine.org