February 20, 2022
De parte de CNT
184 puntos de vista
DOSIER 芦Por la emancipaci贸n禄 | Granollers | Ilustraci贸n de Bellotero | Extra铆do del cnt n潞 429

Hablar de emancipaci贸n social, al menos para CNT, es hablar de la emancipaci贸n de la clase trabajadora: lograr que la clase trabajadora sea due帽a de los medios de producci贸n y distribuci贸n mediante sus organizaciones y poder ser due帽a del total de la riqueza que contribuye a crear y no s贸lo de una min煤scula parte como hasta ahora. Una vez la clase trabajadora deje de ser esclava del trabajo asalariado y pueda participar en la totalidad de la organizaci贸n econ贸mica y social de la sociedad, tendr谩 plena capacidad para organizarse como considere libremente.

Pese a lo b谩sico de la premisa, si queremos ponerla en el contexto actual estamos obligados a hablar del actual modelo econ贸mico y la situaci贸n a la que se enfrenta la humanidad ante el cambio clim谩tico.

Algunos acad茅micos vienen hablando que nos encontramos en una fase del Capitalismo llamada 芦Digital禄. Lo cierto es que los niveles de tecnolog铆a digital est谩n permitiendo reorganizar no s贸lo gran parte de los procesos de producci贸n (p. ej. con la rob贸tica) si no de la distribuci贸n de la informaci贸n y la creaci贸n de nuevas infraestructuras digitales. Desde procesos de recopilaci贸n y volcado de datos que actualmente se pueden hacer sin intervenci贸n del ser humano, la fabricaci贸n de veh铆culos que dependen de microchips para poder funcionar, la creaci贸n de plataformas digitales que organizan el trabajo limitando de forma dr谩stica las relaciones entre empleados o creando entornos inform谩ticos de soporte a otras actividades empresariales, educativas o sociales que dependen no s贸lo de c贸digo privado, si no que tienen a grupos financieros internacionales detr谩s de estas empresas mientras vienen siendo utilizadas por empresas, administraciones p煤blicas e incluso gobiernos.

Una vez la clase trabajadora deje de ser esclava del trabajo asalariado y pueda participar en la totalidad de la organizaci贸n econ贸mica y social de la sociedad, tendr谩 plena capacidad para organizarse como considere libremente.

No obstante la complejidad de la tecnificaci贸n en realidad seguimos encontrando la misma din谩mica del Capitalismo: la acumulaci贸n de la riqueza. Tan s贸lo que la tecnolog铆a que permite exprimir al m谩ximo la productividad tambi茅n recae cada vez en menos manos.

En este contexto nacen nuevas realidades laborales. Es el caso de los llamados 芦riders禄: repartidores a domicilio cuyo empleador es una plataforma digital. La gran novedad legislativa del Gobierno en el decreto que regula dicha relaci贸n laboral fue obligar a facilitar el algoritmo en el que se basa la organizaci贸n del trabajo a la representaci贸n legal de los trabajadores. Dejando a un lado la pr谩ctica inexistencia de representaciones de trabajadores entre las plantillas de este colectivo, es relevante que la centralidad de esta nueva situaci贸n laboral gire no sobre la modalidad contractual si no en el algoritmo que las plataformas digitales utilizan para organizar el trabajo.

Este modelo de organizaci贸n del trabajo basada en el uso de algoritmos inform谩ticos lo vienen usando tambi茅n otras empresas como Amazon. La mercantil del s煤per rico Jeff Bezos viene usando en sus almacenes este tipo de sistemas inform谩ticos para organizar el trabajo y explotaci贸n del personal.

El l谩tigo de antes es ahora c贸digo binario

Nada de todo esto es nuevo, son formas de explotaci贸n que se basan en nuevas tecnolog铆as para aumentar la productividad. De hecho este Capitalismo Digital no sustituye nada, si no que viene a sumar un conglomerado de sistemas econ贸micas con el neoliberalismo de bandera.

La econom铆a digital no puede existir sin ordenadores, m贸viles鈥 que a su vez necesitan de toda la infraestructura f铆sica que permite la transferencia de datos de Internet; que a su vez necesita de las f谩bricas que ensamblen los equipos electr贸nicos e inform谩ticos; que a su vez necesitan de las minas de donde extraer los minerales imprescindibles, como el cobalto, para que todo esto funcione. Y en cada una de estas fases del trabajo se desarrolla un modelo de explotaci贸n.

Controlar el trabajo ha de ser nuevamente el primer objetivo del sindicalismo. Si la clase trabajadora no controla el trabajo no tendr谩 ninguna influencia en las condiciones en que se desarrolla.

El sindicalismo debe recuperar la centralidad si queremos que las transformaciones econ贸micas y sociales que se avecinan no se sigan basando en la precarizaci贸n del trabajo. Controlar el trabajo ha de ser nuevamente el primer objetivo del sindicalismo. Si la clase trabajadora no controla el trabajo no tendr谩 ninguna influencia en las condiciones en que se desarrolla. Si los sindicatos logramos imponernos nuevamente podremos reequilibrar la balanza, y desde esta nueva posici贸n decidir en los cambios y transformaciones futuras.

De la transici贸n ecol贸gica a la transformaci贸n social

Son varios los acad茅micos que plantean que en cuesti贸n de pocas d茅cadas el cambio clim谩tico va a modificar la vida en el planeta tal y como la conocemos. A la escasez de las energ铆as f贸siles se le une un sistema econ贸mico basado en una acumulaci贸n ilimitada de beneficios. Este modelo irracional globalizado enfrenta un grave dilema: los actuales sistemas de producci贸n de energ铆a renovable, verde, etc. no es capaz de abastecer el nivel de consumo el茅ctrico.

Hay dos reacciones mayoritarias de las 茅lites ante esta situaci贸n. Una es la reacci贸n habitual y avariciosa de la patronal, que aspira a exprimir hasta la 煤ltima gota de lo que nos queda de fiesta antes que apaguen las luces de este Capitalismo. La hist茅rica reacci贸n del presidente de Foment del Treball, de la Generalitat de Catalunya, ante el fracaso de acuerdo para la inversi贸n de AENA en el Aeropuerto del Prat es un buen ejemplo. Daba igual que el proyecto fuera contra toda la l贸gica y sentido com煤n, que fuera a incrementar el nivel de emisiones, a reproducir un modelo basado en el turismo鈥 lo 煤nico importante es la obra p煤blica que se han quedado sin poder adjudicarse.

La emancipaci贸n social no podr谩 tener lugar de forma justa sin un reparto racional, ecol贸gico y justo del trabajo y de la riqueza que genere.

La otra reacci贸n sostiene un relato edulcorado sobre la posibilidad de mantener el nivel de consumo basado en una transici贸n de la industria y de las infraestructuras que permitir谩 que mantengamos nuestro modelo de transporte de veh铆culos individuales alimentados con electricidad, gas, etc. El problema de todo esto es que no hay renovables que puedan abastecer el nivel de consumo el茅ctrico (dejando a un lado el estado de nuestras red el茅ctrica y su capacidad de abastecer tales niveles de consumo el茅ctrico), y las energ铆as derivadas del gas son finitas y nos abocar谩n a otra vuelta de tuerca especulativa y un colapso energ茅tico.

Las transformaciones econ贸micas que la sociedad afrontar谩 van a repercutir en el mundo del trabajo. La emancipaci贸n social no podr谩 tener lugar de forma justa sin un reparto racional, ecol贸gico y justo del trabajo y de la riqueza que genere. Si el sindicalismo no adopta este enfoque, no vuelve a ser masivo, revolucionario y no hace acopio de todos aquellos recursos necesarios para afrontar la tarea, nos espera un mundo donde una minor铆a gestione los recursos, la tecnolog铆a y la energ铆a mediante un nuevo fascismo con una misi贸n mesi谩nica ante el cambio clim谩tico.

Dec铆a Carlos Taibo en Granollers en ocasi贸n del homenaje de la revoluci贸n social de 1936, que aqu茅l movimiento fue consecuencia de la uni贸n entre una poblaci贸n que ven铆a de un campo espa帽ol en unas condiciones precapitalistas, con la poblaci贸n urbana anticapitalista. Salvando las distancias, me parece una bonita forma de imaginar nuestro futuro m谩s inmediato. Una emancipaci贸n fruto de la lucha contra este Capitalismo Digital y la preservaci贸n de nuestro planeta y la humanidad entera.




Fuente: Cnt.es