November 11, 2022
De parte de A Las Barricadas
270 puntos de vista

Como mis sobrinas andan viviendo en Alemania, me han pagado un viaje en avi贸n para que vaya a verlas. As铆 que tras recibir el oportuno permiso de los siquiatras, me pongo en camino sin equipaje y os cuento mis impresiones.

Cuando entr茅 en el Aeropuerto, lo primero que me llam贸 la atenci贸n es que a煤n habiendo mucha gente, reinaba el silencio. Lo atribu铆 a que todo el mundo estar铆a cagado de miedo. Me mont茅 sin mayores problemas, despegamos, se me revuelven un poco las tripas y llega la escala en Barcelona, en el aeropuerto de Jusep Tarradellas. El del Prat. Aqu铆 el silencio era superiormente mayor, a煤n habiendo como diez veces m谩s personas. Mucha gente y nadie pegaba voces. Muy sospechoso. En mi pueblo se juntan tres en un bar o en un puesto del mercao, y llegan las voces al barrio alto de San Juan de Aznalfarache. Y ojo, que el que se oigan las voces no quiere decir que te enteres de un pijo. En mi pueblo la gente habla como si estuviesen mascando una telera, y b谩sicamente lo que expresan es un 芦estoy aqu铆, soy alguien y conozco a todo el mundo hasta la octava generaci贸n禄. Mi sobrina me explica que es por la cosa de la costumbre, que en el pueblo se a煤lla y aqu铆 no. Yo, no me lo trago. Tiene que haber una explicaci贸n.

Total, que me subo otra vez en el avi贸n. Y se me revuelve la tortilla de patatas y vomito鈥 Como tres veces. Observo por la ventanilla y compruebo que Francia y Alemania est谩n llenas de monta帽as y de nieve. O sea, que son inexpugnables y el cambio clim谩tico no les ha afectado. Y llegamos a Alemania. Montones de campos verdes recortados en pol铆gonos irregulares que seguramente son campos de golf. Compruebo adem谩s desde lo alto que la Tierra es un disco plano. El avi贸n aterriza. Voy a coger el metro. Busco la M de Metro y no aparece. Pregunto gritando si alguien habla espa帽ol y todo el mundo huye. 

Veo una m谩quina de tickets. O sea, hay transporte p煤blico. Y se puede poner en espa帽ol. Compro un billete de metro. Espero que salga el billete y la m谩quina pita. Pi pi pi. Miro la m谩quina como si fuera a levitar. La se帽ora que est谩 tras de m铆 me dice por se帽as que saque la tarjeta de cr茅dito. La saco. La se帽ora me dice que coja el t铆ket. Lo cojo. Y como veo que esta mujer es simp谩tica, delgada, morena de setenta a帽os y ojos claros鈥 Le pregunto con mi mejor alem谩n鈥 芦Main Frau, Woj铆n Metro?禄. La se帽ora me mira, se echa a re铆r como una loca y me se帽ala unas escaleras. Me dice por se帽as que est谩 abajo y a la derecha. Y me muestra la se帽al de 芦metro禄, que no es una M, si no una S. Le digo 芦Ij Bin agradesido. Bite main Frau, ainladen mojte Kafi?禄. Por se帽as le digo de beber caf茅. Se descojona y me dice que nain porque tiene que ir a no s茅 donde, pero me da su tel茅fono. Me refiero al n煤mero. Yo hago lo mismo. Me despido. Dankensen Aufidersen, ij anrufen sie禄. Me vuelve a mirar y se r铆e otra vez tan campante y se va temblando. Yo cojo el metro.

Otra vez el silencio. Muy sospechoso. Me bajo en la estaci贸n correspondiente. Pongo el navegador y llego a casa tan campante. Besos, abrazos, llantos鈥 Y de inmediato, salgo a ver Alemania.




Fuente: Alasbarricadas.org