November 7, 2021
De parte de Nodo50
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En Enciso saben bien lo que es industrializar una zona rural. Este pueblo de 170 habitantes del entorno del Valle del Cidacos (La Rioja) cuenta con una mole de 104 metros de altura a escasos 200 metros del casco urbano: la presa hom贸nima, con su correspondiente pantano, a煤n en llenado en pruebas. Quiz谩 por eso el pueblo se ha levantado r谩pidamente en armas contra la nueva industrializaci贸n que se les viene encima.

La noticia lleg贸 de pronto y con poco tiempo de reacci贸n. 鈥淯n chaval del pueblo tiene la rara afici贸n de leer el Bolet铆n Oficial del Estado y se dio cuenta de que esto iba a venir aqu铆鈥. Ang茅lica Garc铆a, portavoz de la Plataforma por el Desarrollo Sostenible del Alto Cidacos, cuenta as铆 los inicios de una revuelta que en su localidad comenz贸 en marzo pero que se est谩 dando en multitud de comarcas por todo el Estado desde hace a帽os, multiplicada ahora al calor de los fondos Next Generation para la recuperaci贸n europea. Historias diferentes pero con denominador com煤n: la llegada de macroproyectos e贸licos o fotovoltaicos a zonas con poca poblaci贸n y donde el suelo es barato. La Espa帽a vaciada convertida en central el茅ctrica para uso de la urbe en una transici贸n energ茅tica que no deja ni energ铆a ni apenas riqueza all谩 donde se instalan molinos y placas. O as铆 lo defienden quienes se muestran contrarios a esta invasi贸n de acero.

El calvario de Enciso se llama Los Cruzados. As铆 se denomina el cl煤ster e贸lico 鈥攍a uni贸n de varios parques para crear un macroproyecto鈥 que pretende llevar a cabo Green Capital Power, filial de Capital Energy, la compa帽铆a de Jes煤s Mart铆n Buezas, exyerno del presidente del Grupo ACS, Florentino P茅rez, y cuya familia fund贸 la empresa de autobuses La Sepulvedana. Son 23 aerogeneradores, con una potencia total de 68,75 megavatios (MW). 鈥淏ichos con el aspa en vertical de 200 metros鈥, agrega Garc铆a. Aunque estos no vienen solos.

鈥淓n estos momentos hay miles de ciudadanos sin dormir alegando y gastando el dinero que no tienen en abogados para luchar contra esto鈥, denuncia Luis Bolonio

Como portavoz de la Plataforma a favor de los Paisajes de Teruel, Javier Oquendo sabe de lo que habla. El 14 de octubre cont贸 en la Comisi贸n de Transici贸n Ecol贸gica del Senado lo que estos proyectos suponen para un territorio. 鈥淐ada parque lleva asociados montones de kil贸metros de l铆neas el茅ctricas, cada una con sus torres de apoyo鈥, explica a El Salto. En el caso del cl煤ster Maestrazgo, promovido por la empresa Forestalia en el sureste turolense, 鈥減ara 161 molinos hay 507 torres de alta tensi贸n, torres que van de los 44 a los 56 metros de altura, lo que no es un impacto menor鈥. La enumeraci贸n prosigue: 鈥180 y pico kil贸metros de l铆neas el茅ctricas, 300 kil贸metros de caminos, m谩s diez subestaciones, que la m谩s peque帽a ocupa una hect谩rea y las m谩s grande 15…鈥. Una transformaci贸n del territorio en toda regla.

Manifestaci贸n Alianza Energ铆a y Territorio - 2
Imagen de la protesta que la Alianza Energ铆a y Territorio (Aliente) llev贸 al centro de Madrid el 16 de octubre.

Edu Le贸n

Si se abre el foco, a pocos kil贸metros del Maestrazgo aparecen nuevos macroparques, y las cifras se multiplican exponencialmente: Cl煤ster Begues, con cuatro parques e贸licos, uno fotovoltaico y siete subestaciones de transformaci贸n; Cl煤ster Ejulve, con cuatro empresas proyectando ocho parques e贸licos con 650 MW en torno a este municipio turolense; Cl煤ster Matarra帽a, con 87 aerogeneradores, 504 MW de potencia y cuatro parques repartidos en 16 municipios de las provincias de Tarragona, Teruel y Zaragoza. Todos con sus subestaciones y sus kil贸metros de l铆neas y v铆as asociadas. Solo en Teruel se cuentan 104 parques e贸licos 鈥減resentados, en tramitaci贸n o que sabemos que se van a presentar鈥, expone Oquendo. A eso hay que sumarle 54 fotovoltaicos que, como se帽ala este experto, 鈥渘o son palabras menores ya que su ocupaci贸n del territorio es m谩s importante a煤n que los e贸licos鈥.

Las tres el茅ctricas hist贸ricas 鈥擨berdrola, Enel Green Power (Endesa) y Naturgy鈥, junto con EDP y Acciona, controlan el 60% de la potencia e贸lica en Espa帽a

De hecho, Teruel Existe denunciaba en septiembre que solo los proyectos e贸licos planteados podr铆an llegar a ocupar el 10% de la provincia.  Si bien el experto apunta que la cifra es real si se suman todas las poligonales 鈥攍as delimitaciones de los proyectos que obtienen las empresas adjudicatarias鈥, la ocupaci贸n efectiva ser铆a muy inferior, con lo que tacha la afirmaci贸n de exagerada. Sin embargo, tambi茅n a帽ade que al obtener una empresa la adjudiaci贸n de una poligonal, esta puede ampliar en el futuro la central con m谩s paneles o aerogeneradores. Sea hoy o ma帽ana, el territorio queda hipotecado.

Peligro econ贸mico

De vuelta al Alto Cidacos, en la frontera riojana con Soria, la situaci贸n es similar. El macroproyecto que afecta a Enciso est谩 rodeado por otros tantos. Hacia el norte, los valle de Oc贸n y Jubera, 鈥攓ue ya cuentan con instalaciones e贸licas construidas鈥 suman nuevos planteamientos energ茅ticos, raz贸n por la cual nac铆a en marzo la Plataforma por el progreso sostenible de las tierras orientales de La Rioja. 鈥淟a l铆nea de evacuaci贸n rompe La Rioja en dos鈥, explica Ang茅lica Garc铆a, que relata c贸mo los diferentes parques trasladan la energ铆a a trav茅s de esta. 鈥淵 no es solo la l铆nea el茅ctrica, sino la eliminaci贸n de vegetaci贸n bajo y a los lados, como un cortafuegos gigante con torres en medio que atraviesa adem谩s zonas de yacimientos paleontol贸gicos de icnitas de dinosaurio鈥.

Es uno de los recursos que los habitantes de la zona temen que se vean afectados. El Gobierno de La Rioja plante贸 a la Unesco la creaci贸n del Geoparque de La Rioja para promover la dinamizaci贸n econ贸mica de la zona y la conservaci贸n de la Reserva de la Biosfera de los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, que cuenta con 170 yacimientos y 11.000 huellas de dinosaurio. Asimismo, en Enciso, una de las subestaciones el茅ctricas planteadas se encuentra a cien metros de uno de los atractivos tur铆sticos del 谩rea: el Hayedo de Poyales.

鈥淟o que buscan los promotores, adem谩s del recurso e贸lico, son lugares con una m铆nima resistencia, y eso lo consiguen donde hay poca poblaci贸n, vieja y pobre鈥, indica Sergi Saladi茅

鈥淎qu铆 la actividad econ贸mica se basa en la ganader铆a y el turismo, y las dos partes salen perdiendo鈥, explica la portavoz. 鈥淧ara hacer esto hay que deforestar y quitar muchas hect谩reas de pasto, con lo que igual dos ganaderos tienen que desaparecer鈥. En una localidad con en torno a 120 habitantes permanentes, una docena de ellos ganaderos 鈥攍a mitad de ellos menores de 30 a帽os鈥, no es una cifra menor. Y respecto al turismo, 鈥渆n un pueblo donde ya tenemos una presa de cien metros de alto, ver el hayedo y el monte de referencia con tres o cuatro molinos, pues esa parte de turismo natural ya me dir谩s鈥, contin煤a.

En Valjunquera, uno de los pueblos afectados por el Cl煤ster Matarra帽a, en el este turolense, la historia se repite, por lo que se ha creado la plataforma Valjunquera por los Paisajes. 鈥淣osotros tenemos un aerogenerador encima de un yacimiento 铆bero鈥, cuenta V铆ctor Olarte, uno de los integrantes de la misma. 

eolicos aerogeneradores
Las empresas promotoras buscan en zonas despobladas poca resistencia social y suelo barato.

David F. Sabadell

鈥淢i pareja y yo somos profesores de secundaria, no ten铆amos ni idea de megavatios, y de la noche a la ma帽ana te tienes que volver un experto poni茅ndote en contacto con media Espa帽a para que te asesore鈥. De la noche a la ma帽ana porque este activista denuncia que hay dos elementos clave en esta historia: la desinformaci贸n y la rapidez. 鈥淒esinformaci贸n porque no sabes en ning煤n momento las caracter铆sticas de esos proyectos, y cuando llega la presentaci贸n llega tambi茅n la aprobaci贸n r谩pida para que no d茅 tiempo a la gente a hacerse la idea y evitar cualquier tipo de movimiento. Proyectos de gigavatios que son imposibles de afrontar y valorar; alegaciones en un mes… Ponte y alega. Esa es su estrategia鈥. 

Luis Bolonio, portavoz de la Alianza Energ铆a y Territorio (Aliente), una plataforma que, bajo el lema 鈥渞enovables s铆, pero no as铆鈥, aglutina a 182 plataformas contrarias a la instalaci贸n de macroproyectos con los actuales t茅rminos, corrobora la tesis de Olarte. 鈥淣uestra primera reivindicaci贸n es que haya una ordenaci贸n del territorio y una participaci贸n ciudadana鈥. Denuncia que ambas se han obviado, especialmente esta 煤ltima. 鈥淓st谩s en tu territorio y te enteras de que vienen un mont贸n de megaproyectos, que tienes 30 d铆as para hacer alegaciones, 30 para presentar un recurso de alzada y otros tres m谩s para presentar un contencioso-administrativo, con el gasto de dinero y de tiempo que supone. En este momento hay miles de ciudadanos sin dormir alegando y gastando el dinero que no tienen en abogados para luchar contra esto鈥.

Territorios de sacrificio

Desde Aliente denuncian que se est谩n creando unos 鈥渢erritorios de sacrificio鈥 que adem谩s coinciden con las zonas m谩s vulnerables de la Espa帽a vaciada, 鈥渙 la Espa帽a poco poblada, como nos gusta m谩s, porque aqu铆 hay poblaci贸n con los mismos derechos que el resto鈥, expone Bolonio. El hecho de que sea precisamente en estos territorios tiene un porqu茅. 鈥淟o que buscan los promotores, adem谩s del recurso e贸lico, son lugares con una m铆nima resistencia, y eso lo consiguen donde hay poca poblaci贸n, vieja y pobre鈥, especifica Sergi Saladi茅, ge贸grafo que ha estudiado durante dos d茅cadas los casos de la introducci贸n de renovables en las comarcas catalanas de Terra Alta 鈥攃olindante al Matarra帽a turolense鈥 y Priorat. En la primera ya ha ocurrido lo que se le viene encima a los territorios vecinos, si bien la segunda se salv贸: 鈥淭erra Alta y Priorat tienen caracter铆sticas similares. Son comarcas envejecidas, con poca poblaci贸n, etc茅tera. Sin embargo, con un n煤mero similar de proyectos sobre la mesa, en Terra Alta los pusieron todos, y en Priorat, ninguno鈥. A d铆a de hoy, Terra Alta es la comarca con m谩s concentraci贸n e贸lica de Catalunya. 

鈥淓l Estado tiene que sacar leyes que favorezcan el autoconsumo y la generaci贸n distribuida鈥, defiende el portavoz de la Plataforma a favor de los paisajes de Teruel

Es un lugar al que mirar. Con 148 molinos y 300 MW de potencia tras 20 a帽os de renovables, los datos no cuadran con el mensaje de el茅ctricas, administraciones y promotoras. 鈥淓stas centrales no han aportado lo que se dijo en su d铆a que aportar铆an: puestos de trabajo, riqueza para la zona y parar la sangr铆a demogr谩fica鈥, indica Saladi茅. Sus investigaciones se帽alan que, en Catalunya, el 80% de los municipios e贸licos ha perdido poblaci贸n, un porcentaje que se ampl铆a al 90% en el Pa铆s Valenci脿. S铆 llegan fondos, pero su peso es muy discutible para este investigador. 鈥淒el total de facturaci贸n que hace una central e贸lica, lo que revierte al municipio es solo un 3,4%鈥, afirma, siempre con datos relativos a Catalunya. En municipios peque帽os puede llegar a ser una cifra importante, un incremento medio del 15% del presupuesto anual, seg煤n datos de Saladi茅. 鈥淎lgunos pueden llegar casi a duplicar presupuesto, pero hablamos de presupuestos peque帽os, casos de tener 100.000 euros que pasan a 200.000, lo que no llega como para emprender pol铆ticas activas para revertir la despoblaci贸n鈥.

Aliente 2
Manifestaci贸n de la Alianza Energ铆a y Territorio a favor de una transici贸n ecol贸gica sostenible y respetuosa con el entorno.

Edu Le贸n

驴C贸mo se par贸 la invasi贸n en el Priorat? 鈥淏谩sicamente, por desgaste del enemigo鈥. El ge贸grafo explica que, mientras en Terra Alta no hab铆a un proyecto end贸geno de hacia d贸nde transitar econ贸mica y socialmente, en el Priorat s铆 lo hubo, con la consiguiente uni贸n de todos los sectores: 鈥淨uer铆an desarrollarse a partir del vino, del turismo y de un ritmo de vida tranquilo, y en ese modelo no cab铆a uno macroindustrial鈥. Por el contrario, 鈥渆n Terra Alta no hubo esa cohesi贸n鈥. As铆, en el Priorat se utiliz贸 toda una bater铆a de instrumentos: 鈥淢anifestaciones, concentraciones tanto a nivel local como de Catalunya, la v铆a de las alegaciones, de los contencioso-administrativos, de las denuncias, de las presiones pol铆ticas, reuniones鈥 Consiguieron desgastar tanto a los promotores que al final desistieron鈥.

Burbuja de las renovables

Un hecho claro es que, con el modelo actual, la energ铆a producida no queda en el territorio. Por ello desde Aliente hablan de colonialismo energ茅tico. Como denuncia Luis Bolonio, 鈥渓as zonas donde menos energ铆a se consume se sacrifican para producir la energ铆a que necesitan otros territorios urbanos e industriales鈥. Por ello abogan por una reestructuraci贸n de los planes de expansi贸n de las renovables, incidiendo en una democratizaci贸n de la energ铆a. 

Adem谩s, denuncian que el pastel se lo est谩 quedando el oligopolio el茅ctrico. Las tres el茅ctricas hist贸ricas 鈥擨berdrola, Enel Green Power (Endesa) y Naturgy鈥, junto con EDP y Acciona, controlan el 60% de la potencia e贸lica en Espa帽a. Con una capacidad instalada total de 27.982 MW, Ibedrola es la mayor operadora con 6.269 MW, a los que hay que sumar 1.429 de solar. Enel, por su parte, opera 2.602 MW de e贸lica y 874.30 de solar, mientras que Naturgy tiene 1.700 MW de e贸lica y 259 de solar.

macroproyecto eolico Gecama
Aerogenerador en construcci贸n del proyecto e贸lico Gecama, en la provincia de Cuenca.

David F. Sabadell

A la fiesta se han sumado el capital especulador y nuevos actores. Aunque el Plan Nacional Integrado de Energ铆a y Clima dicta que Espa帽a debe contar con 89 GW de renovables en 2030, 鈥渆ntre los instalados, los que tienen acceso o permiso de acceso, m谩s los que est谩n esperando suman 200 GW鈥, denuncia Bolonio en lo que califica como 鈥渕omento especulativo tremendo鈥 y un 鈥渟obredimensionamiento brutal鈥 de la red, con el contexto de los planes energ茅ticos europeos de fondo.

Seg煤n la Agencia Alemana de la Energ铆a, el 53,5% de todas las renovables del pa铆s est谩 en manos de comunidades locales

Por supuesto, tampoco faltan los fondos de inversi贸n. Blackrock, el mayor del mundo, entr贸 en el accionariado de Forestalia, una empresa que, al igual que Green Capital Energy, se ha especializado en desarrollar proyectos y conseguir los permisos para ejecutarlos, para luego revenderlos a las grandes el茅ctricas o a fondos de inversi贸n. Es lo que ya se conoce como burbuja de las renovables, que podr铆a acabar con parques construidos que sean abandonados el d铆a en que no resulten rentables. 鈥淗ay fondos de Singapur, de Malasia, chinos鈥 鈥攅numera Oquendo鈥 pero estos no se plantean acciones a 30 a帽os, sino a cinco o a siete. Cuando pasen esos siete a帽os de rentabilidad, si esta no es buena el fondo desaparecer谩. 驴Y qu茅 ocurrir谩 con el parque? Esa es la gran duda鈥.

Al c贸ctel se le a帽ade la problem谩tica de las subestaciones el茅ctricas necesarias para distribuir la energ铆a. 鈥淓stos nudos los controlan los grandes actores, mayoritariamente Iberdrola, Endesa y Naturgy鈥, denuncia el portavoz de Aliente. Bolonio incide en la opacidad de esa informaci贸n ante un problema que es clave en todo este embrollo. 鈥淪i t煤 o yo queremos poner una fotovoltaica y preguntamos a Iberdrola te dicen lo que les da la gana鈥, explica, incidiendo en que, aunque un real decreto modific贸 la normativa en 2020, las concesiones por las que las grandes empresas controlan esas infraestructuras clave no se han tocado.

Democratizar la energ铆a

La democratizaci贸n de la generaci贸n de energ铆a es algo posible y que ya ha ocurrido en Alemania. 鈥淚mpulsaron un modelo de transici贸n hace 20 a帽os que pivotaba sobre comunidades locales 鈥攅xplica el ge贸grafo catal谩n鈥 y, aunque Merkel los 煤ltimos diez a帽os ha ralentizado ese proceso, seg煤n la Agencia Alemana de la Energ铆a el 53,5% de todas las renovables est谩 en manos de comunidades locales鈥.

Para conseguir algo as铆 toca legislar en ese sentido. 鈥淓l Estado tiene que sacar leyes que favorezcan el autoconsumo y la generaci贸n distribuida, y en ese momento la gente empezar谩 a poner placas y se podr谩n en marcha comunidades energ茅ticas que producir谩n energ铆a de proximidad que dejar谩 beneficios en los pueblos o en los sitios donde se produzca y no a las grandes compa帽铆as鈥, defiende el portavoz de la Plataforma a favor de los paisajes de Teruel. Habla de cambiar radicalmente la fisionom铆a del mercado de la energ铆a y de democratizar la generaci贸n de electricidad: 鈥淗acer un parque de medio megavatio tiene el mismo papeleo que uno de 50. La ley est谩 hecha para las grandes empresas鈥.

parque eolico Grado del Pico
Parque e贸lico de Grado del Pico, en la frontera entre las provincias de Guadalajara, Segovia y Soria.

脕lvaro Minguito

Mientras, de forma unitaria, como ocurri贸 el 17 de octubre en Madrid en la manifestaci贸n convocada por Aliente, o en cada pueblo y comarca cada semana, los afectados por estos macroproyectos contin煤an su lucha de David contra Goliat. No sin victorias. En el Matarra帽a consiguieron celebrar consultas populares en varias localidades de la comarca sobre el cl煤ster que se les viene encima. En Valdeltorno, el 90,8% de los participantes vot贸 en contra, y el 70,43% de los valjunquenses rechaz贸 el macroproyecto. 




Fuente: Elsaltodiario.com