May 11, 2021
De parte de La Haine
264 puntos de vista


El铆as Jos茅 Jaua Milano es un pol铆tico, profesor y soci贸logo venezolano que ha desempe帽ado varios cargos durante las presidencias de Hugo Ch谩vez y Nicol谩s Maduro.

En un texto reciente 鈥搚 capaz ante la preocupaci贸n de muchos chavistas por una suerte de cerraz贸n institucional a perspectivas diversas鈥 usted aboga por la amplitud en el debate a lo interno de las filas revolucionarias y del pueblo. Nos gustar铆a comenzar por all铆, por su reflexi贸n en lo que toca el debate en un proceso cuya g茅nesis est谩 en la democracia participativa y protag贸nica.

Yo he venido insistiendo sobre la cuesti贸n de la democracia porque creo que es la g茅nesis de la Revoluci贸n Bolivariana y es 鈥搊 debe ser鈥 la esencia de una revoluci贸n socialista. Una revoluci贸n socialista es esencialmente democr谩tica o no lo es. Solo la aut茅ntica participaci贸n popular logra la innovaci贸n, la transformaci贸n, la rectificaci贸n a tiempo, y el surgimiento de lo nuevo. Para ello es necesaria la elecci贸n y relegitimaci贸n permanente del liderazgo, pero tambi茅n el debate de ideas, abierto, libre, sin condicionamiento, la participaci贸n en la toma de decisiones, la cr铆tica y la autocr铆tica, la rectificaci贸n de errores y de rumbos desviados, la cogesti贸n y la propiedad social 鈥搎ue es la democracia econ贸mica. Todos estos elementos tienen que ser ejercidos a plenitud por el pueblo para construir una sociedad aut茅nticamente humana. 

La Revoluci贸n Bolivariana surgi贸 como un clamor, como una demanda de democracia, y no puede terminar siendo una secuestradora de los inmensos poderes creadores del pueblo. Por eso la insistencia en la democracia participativa y protag贸nica.

La Revoluci贸n Bolivariana o es democr谩tica o no ser谩.

A lo interno de la izquierda hay un debate latente sobre la cuesti贸n de la propiedad. Si bien es cierto que Ch谩vez plante贸 la 鈥渃oexistencia鈥 de todas las formas de propiedad, tambi茅n es cierto que el Comandante privilegi贸 la propiedad no privativa (la estatal, la comunal, la social). En el contexto de las sanciones y por la v铆a de los hechos, se viene privilegiando la propiedad privada. 驴Cu谩l es su opini贸n sobre este tema?

Ciertamente se viene imponiendo esta tendencia, que por cierto no es nueva en el seno de la Revoluci贸n Bolivariana pero que no era hegem贸nica dado que el rumbo que el Comandante Ch谩vez imprimi贸 en la Revoluci贸n fue la construcci贸n del socialismo. Por eso favoreci贸 la propiedad p煤blica y la propiedad social, sin desconocer nunca la propiedad privada. 

Sin duda alguna que en un pa铆s bloqueado como el nuestro, con recursos congelados por un lado y mermados por otro por la ca铆da de la producci贸n petrolera por diversas razones, va a requerir del capital privado nacional e internacional. Sin embargo, esta necesidad no puede ser satisfecha a costa de las inmensas mayor铆as de trabajadores y trabajadoras y del ejercicio pleno de la soberan铆a econ贸mica del pa铆s.

Por eso creemos que a pesar de esa necesidad (o adem谩s de esa necesidad), lo fundamental para un Estado que pretende ser revolucionario debe ser fortalecer su potencial nacional, la propiedad p煤blica, y la regulaci贸n de la administraci贸n soberana del petr贸leo, de las minas, de la petroqu铆mica, del acero, de las telecomunicaciones, y de una parte importante de las finanzas, para as铆 desatar y estimular la producci贸n de la propiedad familiar, social y comunal, e inundar los mercados locales de bienes esenciales para la vida de la poblaci贸n en medio de estas circunstancias tan dif铆ciles. Es decir alimentaci贸n, productos de higiene, textiles, zapatos, y 煤tiles fundamentales para la vida cotidiana. 

Por eso creo que apostar o poner todos los huevos en un solo sector de la econom铆a, en el sector privado, que adem谩s es un sector privado muy internacional, muy contrarrevolucionario, muy acostumbrado a usufructuar la renta del Estado venezolano, pudiera ser una tragedia en lo estrat茅gico. 

Usted ha escrito sobre la necesidad de que el Estado asuma un papel regulador como 鈥渧acuna contra el neoliberalismo鈥, y que una de sus prioridades debe ser la atenci贸n a las necesidades del pueblo trabajador, que es el que sufre con m谩s intensidad las consecuencias de las sanciones criminales. Nos gustar铆a escuchar m谩s sobre este tema. 

Cuando yo me refiero al papel del Estado, me estoy refiriendo a un principio establecido en la Constituci贸n de la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela: el Estado debe regular la din谩mica econ贸mica de la naci贸n sin trancar el juego econ贸mico, sin desconocer al mercado, pero sin abandonar el papel que tiene 鈥揷omo te dec铆a mandatado por la Constituci贸n de 1999鈥 de ser un punto de equilibrio entre el capital y la inmensa mayor铆a del pueblo, que es el pueblo trabajador. Para ello se requiere de pol铆ticas de equilibrio en materia de precios, de pol铆tica cambiaria y monetaria, en pol铆ticas que garanticen un salario digno para los trabajadores y trabajadoras (que les permita una vida digna a ellos, a ellas y a sus familias), y en la garant铆a de los derechos laborales (horas de trabajo, seguridad e higiene industrial, seguridad social, prestaciones). El Estado no puede abandonar su papel constitucional de ser un punto de equilibrio y de regulaci贸n entre el capital y el trabajo. Y el capital debe entender (y el Estado debe hac茅rselo entender) que no puede imponer una flexibilizaci贸n de facto bajo el chantaje de que ellos son los que hoy tienen la capacidad de inyectar capital a la econom铆a. Eso es inadmisible en una sociedad democr谩tica moderna, y mucho menos en el marco de un proyecto revolucionario.

Estamos ante una situaci贸n de 鈥渄esafiliaci贸n鈥 y/o 鈥渄espolitizaci贸n鈥 del pueblo. Esto es particularmente preocupante en un proyecto en el que el pueblo se asumi贸 sujeto de su propia historia. 驴Qu茅 ha pasado y c贸mo revertir esta situaci贸n?

Ciertamente las grandes mayor铆as de la poblaci贸n se han retirado de la pol铆tica: se han retirado de la participaci贸n electoral, pero tambi茅n se han retirado de la participaci贸n comunal y territorial. Esto tiene que ver con varios elementos, distintas variables. La primera de ellas son las condiciones materiales en las cuales el pueblo est谩 viviendo, lo que le obliga en primer lugar a la sobrevivencia, a la subsistencia, al rebusque para buscar alg煤n ingreso. 脡sto le resta tiempo para la pol铆tica.

En segundo lugar, el pueblo siente que la pol铆tica no es eficiente para resolver sus problemas, y en tanto la pol铆tica y los dirigentes pol铆ticos no sean capaces de encontrar caminos que permitan una resoluci贸n pol铆tica del conflicto, o al menos una regulaci贸n pol铆tica del conflicto, y en consecuencia puedan dedicar esfuerzos a la gesti贸n p煤blica, a la econom铆a, a lo social, a lo territorial, el pueblo se va desinteresando de la pol铆tica porque siente que a los dirigentes no les importa la gente. 

En tercer lugar est谩n los m茅todos y los estilos pol铆ticos. Cuando las dirigencias pol铆ticas se elitizan 鈥搚 esto lamentablemente ha ocurrido con parte de la dirigencia del proyecto bolivariano y por supuesto con la dirigencia de la derecha, que es esencialmente elitista鈥 la gente siente a la pol铆tica distante, y mucho m谩s cuando los m茅todos pol铆ticos que se emplean de uno u otro lado est谩n sesgados y ahora muy determinados por el autoritarismo, la exclusi贸n, la prepotencia, el abrogarse las competencias del poder popular, todo eso tambi茅n va generando un elemento de retiro del ejercicio de lo p煤blico. 

Esto no quiere decir que el venezolano est茅 despolitizado. Por el contrario, la desafiliaci贸n pol铆tica, la abstenci贸n, son, desde mi punto de vista, respuestas pol铆ticas de la mayor铆a de la poblaci贸n frente a unas condiciones muy duras para la vida cotidiana de la gente, y frente a estilos y m茅todos pol铆ticos poco democr谩ticos, cada vez m谩s autoritarios. Estoy hablando de toda la direcci贸n pol铆tica, obviamente con excepciones que siempre las hay, y creo que all铆 radica el problema de desafiliaci贸n de la pol铆tica que estamos viviendo. 

Respecto al qu茅 hacer, primero, la dirigencia pol铆tica del pa铆s, tanto del gobierno, como la de los revolucionarios y revolucionarias, como la oposici贸n, tienen que enviar un mensaje claro de que son capaces de llegar a acuerdos pol铆ticos que antepongan el inter茅s por solucionar los problemas m谩s urgentes de la gente: salarios, salud, educaci贸n, servicios p煤blicos.

En segundo lugar, tiene que haber una recuperaci贸n de los espacios de amplia participaci贸n democr谩tica, de amplias libertades sin condicionamiento de ning煤n tipo, sin ser se帽alados como traidores por parte del gobierno, sin condicionamientos extranjeros para tomar tal o cual camino. Es decir, el pueblo debe recuperar el ejercicio de su libre participaci贸n, de su libre escogencia, de su libre decisi贸n. 

Y, finalmente, la gente debe tener la conciencia de que si no se interesa por la pol铆tica, que si no vota, que si no participa, que si no organiza, que si no construye, nada va a cambiar, y es all铆 donde est谩 mi mayor apuesta: en la conciencia de la gente, en lo que Ch谩vez sembr贸, en la voluntad de imaginarse un pa铆s distinto, un pa铆s en el que podamos vivir todos con igualdad, justicia y dignidad. Como cantaba Al铆 Primera, 鈥淟a inocencia no mata al pueblo, pero tampoco lo salva. Lo salvar谩 su conciencia鈥. Esa conciencia tiene que expresarse en participaci贸n pol铆tica activa en todos los 谩mbitos para transformar el actual estado de las cosas. 

Finalmente, si bien es cierto que las grandes mayor铆as est谩n despolitizadas o desafiliadas, que no se sienten convocadas por las opciones pol铆ticas ofertadas, tambi茅n es cierto que la m铆stica de Ch谩vez est谩 viva en espacios como la Comuna El Panal, la Comuna El Maizal o la Comuna Che Guevara (por nombrar tres incubadoras del poder popular), y en espacios de unidad como la Uni贸n Comunera. 驴Son estos meros reductos del chavismo popular, o son m谩s bien semillas de lo nuevo?

Estas experiencias m谩s que semillas son ya la germinaci贸n de lo nuevo, la demostraci贸n de que lo sembrado por Ch谩vez puede generar frutos, y que efectivamente Ch谩vez no ar贸 ni en el mar. Lo que 茅l sembr贸 tiene futuro, tiene porvenir. En la sociedad venezolana hay todav铆a millones de semillas que a煤n no han germinado, pero tengan ustedes la seguridad de que van a germinar, y el papel de los revolucionarios y revolucionarias es abrir los surcos para que terminen de germinar esas semillas, para ver un nuevo florecer y una nueva cosecha en un nuevo tiempo que est谩 por venir m谩s temprano que tarde. 

El pueblo de Venezuela lo har谩 de nuevo, no tengo la menor duda: el pueblo va a volver a tomar el camino de la construcci贸n de una sociedad alternativa, de una sociedad aut茅nticamente democr谩tica, de una sociedad aut茅nticamente humana, de una sociedad socialista. 

Lo que Ch谩vez sembr贸 est谩 por nacer. Lo veremos. 

La Haine




Fuente: Lahaine.org