March 30, 2021
De parte de SAS Madrid
153 puntos de vista


芦Siempre he defendido que [la vivienda] es un derecho, pero no ignoro que es un bien de mercado tambi茅n禄, aseguraba a finales de febrero el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana Jos茅 Luis 脕balos. Un mes despu茅s, un grupo de vecinos y vecinas de Madrid han querido demostrarle que existe otra forma de hacer las cosas. Y tiene nombre: Las Carolinas, el primer edificio de vivienda colaborativa en derecho de uso de la ciudad de Madrid, impulsado por la cooperativa Entrepatios.

Un modelo que entiende la vivienda como un bien de uso y no de mercado. No hay personas propietarias de las viviendas, sino usufructuarias. Lo explica Ane Varela Mateos, una de las vecinas de la cooperativa: 芦En Entrepatios, las vecinas pueden disfrutar de una vivienda durante un tiempo indefinido y participar en la toma de decisiones sobre su dise帽o y su posterior vida, pero sin llegar a adquirirla en propiedad. La propiedad es colectiva, de la cooperativa, no de cada una de las personas que habitan las casas禄.

En total, 53 personas, que van desde menores hasta mayores, disfrutan ya de este proyecto no tan ut贸pico formado por 17 viviendas ubicadas en el barrio de Usera. La iniciativa se ha financiado mediante fondos procedentes de la denominada banca 茅tica, en concreto, Fiare y Triodos Bank.

Compromiso con el clima

Este edificio se ha construido en un contexto de crisis econ贸mica y sanitaria, pero tambi茅n teniendo presente otro gran problema: la crisis clim谩tica. Por eso, la infraestructura ha sido construida seg煤n el est谩ndar Passivhaus, 芦un tipo de construcci贸n que persigue que la demanda de energ铆a sea la menor posible, de consumo casi nulo, evitando las p茅rdidas de calor y de fr铆o mediante un alto grado de aislamiento y estanqueidad del edificio禄, detallan desde la cooperativa. Para minimizar su impacto en la construcci贸n, se ha empleado madera, un material que captura CO2, renovable y certificado FSC.

Asimismo, las viviendas se han dise帽ado para que no tengan ninguna emisi贸n de CO2 en el uso, ya que est谩 100% electrificado, genera 32 kW de energ铆a fotovoltaica in situ y tiene un contrato con una comercializadora de energ铆a 100 % renovable, la Sociedad Cooperativa el茅ctrica La Corriente. Cada familia paga de media 20 euros mensuales por toda la energ铆a.

El edificio no emitir谩 di贸xido de carbono en su uso salvo aquellas emisiones asociadas a las renovables, que son m铆nimas: no hay ning煤n elemento de combusti贸n, ni en climatizaci贸n ni en cocinas de gas. Por tanto, el impacto en t茅rminos de CO2 est谩 en lo que se gener贸 durante el proceso de construcci贸n. 芦Desde la fase de dise帽o, calculamos y redujimos al m谩ximo la huella de carbono del edificio, en este caso, con un impacto de 1.300 toneladas. Estas emisiones se han compensado con tres programas, uno de reforestaci贸n en Guadalajara, otro de energ铆as renovables en Namibia y otro de biodiversidad en Kenia禄, narra I帽aki Alonso Echeverr铆a, vecino de la cooperativa y arquitecto al frente de sAtt Triple Balance, el estudio de arquitectura que ha llevado a cabo el proyecto.

Compensar emisiones es una t茅cnica mal entendida por empresas y gobiernos, que creen que pueden emitir cuanto deseen si luego compensan esas emisiones. As铆 lo ve Alonso Echeverr铆a: 芦Compensar no supone barra libre para contaminar, al contrario, significa que nos responsabilizamos de las emisiones generadas por nuestra actividad. Sumado a lo anterior, logramos un edificio con certificado CO2nulo禄.

Entre los objetivos de la comunidad de vecinos tambi茅n est谩 reciclar el agua de la lluvia y reutilizar las aguas grises, con una estimaci贸n de ahorro de 750.000 litros cada a帽o, detallan.

De lo personal a a lo com煤n

La pandemia ha dejado patente la necesidad del apoyo mutuo en los momentos dif铆ciles. Si bien cada persona mantiene la privacidad en su casa, se comparten servicios e infraestructuras, como las zonas comunes, un taller y una lavander铆a. Asimismo, todas las unidades familiares participan en un grupo de consumo que apoya la producci贸n agroecol贸gica y de proximidad.

Tambi茅n comparten los cuidados, como sucedi贸 durante la hist贸rica nevada ocasionada por Filomena: 芦Las familias se organizaron para cuidar de las ni帽as y ni帽os que no tuvieron cole durante esos d铆as. Tambi茅n hemos atendido las necesidades de las personas que han tenido que guardar cuarentenas por la pandemia de COVID鈥, cuenta Natividad Garc铆a Padilla, vecina de Las Carolinas.

Desde el dise帽o y la distribuci贸n de los espacios a las decisiones de convivencia que se toman en la actualidad, los vecinos y vecinas participan de forma asamblearia en todos los procesos de toma de decisiones.

De la excepci贸n a la norma

Este proyecto, que naci贸 en 2011, no ser谩 una an茅cdota. Entrepatios cuenta en Madrid con otras tres promociones: una en Vallecas, que se encuentra en el proceso de construcci贸n del edificio, as铆 como La Tercera y La Manzana, a la b煤squeda de solar.

A nivel estatal, existe una red de vivienda en cesi贸n de uso con m谩s de 40 iniciativas. En total, seg煤n Entrepatios, apenas hay 200 viviendas integradas en cooperativas en cesi贸n de uso, lo que refleja que se trata de un modelo a煤n desconocido en Espa帽a. No as铆 en otros pa铆ses como Dinamarca, Uruguay y Canad谩. En este 煤ltimo, en la ciudad de Qu茅bec, existen 30.000 viviendas asequibles repartidas en 1.300 cooperativas. Y en Uruguay, otras 30.000 que representan el 2,58% de toda la vivienda del pa铆s, explican desde la cooperativa.

La cooperativa, que pertenece al grupo de vivienda colaborativa en cesi贸n de uso de la Red de Econom铆a Alternativa y Solidaria (REAS), ya ha demostrado que otro modelo es posible. Ahora piden a las administraciones p煤blicas el apoyo para replicarlo en otras zonas. Por ejemplo, con la generaci贸n de derechos de superficie sobre suelo p煤blico (como est谩 sucediendo ya en ciudades como Barcelona, cuentan), medidas econ贸micas y fiscalidad verde.

鈥淎dem谩s de la cesi贸n de uso, apoyamos medidas como una Ley de Vivienda que garantice el acceso a la vivienda digna, asequible y accesible, que se paren los desahucios de personas vulnerables, se promuevan alquileres sociales o se regule su precio禄, recalca Ane Varela, vecina de Entrepatios.

Enlace relacionado Climatica.LaMarea.com (24/03/2021)




Fuente: Sasmadrid.org