December 19, 2021
De parte de Lobo Suelto
370 puntos de vista


Desde que Mariano Molina me cont贸 que, junto a Ximena Talento, estaban filmando a Horacio manteniendo conversaciones con varios de sus amigxs, no dej茅 de insistirle -espero no haber llegado a atormentarlo- con la importancia de que ese material se publicara. Con Ximena ya hab铆amos hecho, hace algo m谩s de una d茅cada, una larga filmaci贸n conversando con Le贸n Rozitchner. Pero 茅stas ten铆an una enorme desventaja: el tiempo. En la 茅poca de las conversaciones con Le贸n, s贸lo llegamos a invitar a Ricardo Piglia. En cambio, Gonzalianas consta de dieciocho conversaciones con diecisiete contertulios (dado que con Diego Tati谩n hubo dos encuentros). Destaco una decisi贸n m谩s de Gonzalianas, conversaciones sin apuro: la publicaci贸n de 鈥淓l pa帽uelo鈥, extraordinaria pieza le铆da por Gonz谩lez en ocasi贸n de recibir el premio mayor, el pa帽uelo de las Madres, de mano de Hebe. 鈥淓l nacar m谩s brillante de la congoja argentina鈥, escribe Gonz谩lez, que perteneciendo a la historia nacional la excede, nos permite leer 鈥渓as insignias de un pasado pr贸ximo鈥 y 鈥渓o que ocurre en las calles de Chile y Bolivia鈥. Cuando Mariano me avis贸 que estaban planteando la presentaci贸n del libro para la semana mas apretada del a帽o me mord铆 los dientes. Me era imposible pensar mas all谩 del pr贸logo que redactaba fuera de fecha para un nuevo tomo de las Obras de Le贸n Rozitchner para la editorial de la Biblioteca Nacional y de la presentaci贸n de un libro sensacional: 鈥Nada que esperar, historia de una amistad pol铆tica鈥, de otro amigo de Horacio y de varios de nosotros, Sebastian Scolnik. Cuando por fin tuve Gonzalianas en mis manos, no s茅 por qu茅, lo abr铆 por el final y encontr茅 estas palabras: 鈥淵o acept茅 esto no s茅 porqu茅. Tener una excusa para hablar con ustedes鈥. El texto no lleva firma y no lo necesita. Imposible no reconocer la autor铆a de esa voluntad de conversaci贸n.

Si la semana era ya imposible sin Gonzalianas, cuando Liliana Herrero anunci贸 la salida de Humanismo, impugnaci贸n y resistencia. Cuadernos olvidados en viejos pupitres -libro sobre el cual Gonz谩lez trabaj贸 los 煤ltimos dos a帽os, y de cuya importancia ten铆a noticias por P铆a y Guille- 隆el v茅rtigo fue total! 驴C贸mo agregar la lectura de estas 449 p谩ginas de un ensayismo tan elaborado en un escu谩lido manojo de d铆as imposibles? Me dije entonces que mi responsabilidad, en todo caso, se limitaba a compartir con ustedes, hoy, un comentario de Gonzalianas. Pero al reparar en la tapa de Humanismo y ver el rostro de Horacio en la tapa, sobre ese fondo hecho de otros rostros -de Benjamin a Heidegger, de Sartre a Gramsci, del Che a Cooke, pasando por Le贸n- un impulso insano me precipit贸 hacia el 铆ndice y encontr茅 all铆 los siguientes t铆tulos: 鈥渓as tragedias filos贸ficas de Oscar del barco y Le贸n Rozitchner鈥, 鈥淟os fantasmas de John W. Cooke鈥, 鈥淥scar del barco y la deshistorizaci贸n de la culpa鈥, 鈥淓l solitario de Chivilcoy鈥. No lo pod铆a creer. Cada uno de los cincuenta y ocho 鈥渃uadernos鈥 que componen Humanismo era mas atractivo que el anterior y cierto movimiento autom谩tico de la mirada me hizo contar en pocos segundos un total de no menos de siete cuadernos dedicados directa o indirectamente a Rozitchner, sobre quien intento desde hace meses escribir algo que quiz谩s un d铆a sea un libro. Lo notable para m铆 era que el libro de Le贸n que est谩bamos prologando a contrareloj con Cristian Sucksdorf -libro en el que Le贸n lee a Deleuze, Agamben, Lacan, Levi Strauss, Laclau y Castoriadis, entre otres- termina con dos notables textos sobre Horacio. Por lo que le铆 esos fragmentos de Humanismo como un extraordinario dialogo p贸stumo sobre la amistad intelectual, que es tambi茅n hoy entre nosotrxs una reflexi贸n sobre el reverso de la enemistad. Si me apuran, agregar铆a mas: tuve toda la impresi贸n de que esa conversaci贸n ten铆a menos de cierre extraordinario de una querida historia reciente y m谩s de programa venidero. Desde ya, qued茅 completamente atrapado en la lectura y a la vez consciente de que no llegar铆a a promediar la lectura de ninguno de los dos libros para la presentaci贸n de hoy. Las palabras de aliento de Liliana, a quien consult茅 mas o menos desesperado por la situaci贸n, fueron mas o menos las siguientes: 鈥渓a lectura de Humanismo est谩 comenzado鈥, estamos en una fase 鈥減reliminar鈥 y quiz谩s un modo de admitirlo sea confesar que 鈥渟e dialoga con Horacio sin haberlo le铆do de modo completo鈥. Estas palabras de suyas me animaron a seleccionar algunos fragmentos de Humanismo. Me detengo en un p谩rrafo de la p谩gina 154. All铆 Horacio se refiere al reactualizaci贸n que le interesa. Se trata de un humanismo capaz pensar en acto sus presupuestos, es decir, de 鈥渋nvestigar sus propios soportes ret贸ricos, sus procedimientos de escritura y ver en ellos la posibilidad de recrear una lengua universal, que mueva nuevamente las pasiones 铆ntimas y mundanas de lo pol铆tico鈥. A continuaci贸n, Gonz谩lez presenta las tesis contrapuestas de Masotta y Rozitchner respecto a las operaciones necesarias para desplegar el plan humanista. El primero, llamando a incautar desde la izquierda fragmentos claves del pensamiento cl谩sico o de derecha, el segundo desconfiando de ese tipo de apropiaciones por considerar que no hay nada en la izquierda que preceda como un sujeto constituido, e insistiendo mas bien en crear y discernir unas categor铆as -una subjetividad- de izquierda, nunca dadas de antemano. Es impresionante -discutible, fascinante- el modo en que Gonz谩lez procede a des-antagonizar estas tesis contrapuestas mediante dos operaciones cr铆ticas: la primera de ellas, por medio de un salto a la actualidad. La segunda, por medio de la ya proclamada revisi贸n de los supuestos que animan a los argumentos enfrentados. De la actualidad Gonz谩lez presta particular atenci贸n al ascenso de una derecha reaccionaria que se apropia del lenguaje de las izquierdas, comenzando por 鈥渓o libertario鈥 (invirtiendo el sentido de la incautaci贸n masottiana). Respecto de la revisi贸n de los supuestos argumentales, Gonz谩lez presenta una breve exposici贸n de la teor铆a rozitchnereana de los 鈥溍璶dices personales鈥, aquello que en cada quien es a la vez lo m谩s hist贸rico y lo mas propio. Se trata de un momento decisivo del pensamiento de Le贸n, que Horacio toma del libro Ser jud铆o en que Rozitchner se refiere a la mirada del antisemita como aquello que revela en 茅l la presencia 鈥渄e lo inhumano en lo humano鈥, determinando su propio tr谩nsito -desde lo jud铆o- a la izquierda. 驴Qu茅 extrae de este pasaje Gonz谩lez? la recuperaci贸n de un 鈥渟edimento irrevocable鈥, potencialmente activo, 鈥渉umanista鈥 y/o de 鈥渋zquierda鈥, presente tanto en Masotta como en Rozitchner y en Gonz谩lez mismo. As铆 trabaja Humanismo: recogiendo los hilos de una larga discusi贸n plagada de rostros y nombres -ninguno de ellos remitidos nunca a un pasado definitivo, sino mas bien recobrados todos por comunicaciones extraordinarias, como las que se suceden entre Lezama Lima y Guevara y o entre Cooke y el propio autor. As铆 al menos parece presentarlo Horacio en una nota al pie aparentemente casual: 鈥渁dicionalmente, una anotaci贸n personal, conservo en el desorden de mi biblioteca un folleto donde se publica el alegato sobre los convenios petrol铆feros que Cooke hace en el Congreso con la dedicatoria del autor a Le贸n Rozitchner, fechada en La Habana鈥. No voy a adelantar aqu铆 lo que Rozitchner escribe en su texto 鈥淥h amigos鈥 sobre Gonz谩lez (algunos quiz谩s los conozcan). Me detengo en cambio, si, en una referencia de Humanismo sobre Le贸n, en la p谩gina 390: 鈥渕ucho le cost贸 a Le贸n haber escrito ese libro -su libro sobre Per贸n- y tambi茅n el de Malvinas, criticando la totalidad de la empresa militar y sus apoyos-, porque su voz se confund铆a con la de un fil贸sofo incapaz de comprender las formas dram谩ticas de lo colectivo y popular. No era as铆. Le贸n actu贸 como sombra doliente de lo popular, introduci茅ndose en el otro adverso, para escuchar y pensar. Un texto adverso de Le贸n era m谩s comprensivo -como le gustaba decir a 茅l: de profundis鈥 que cientos de paneg铆ricos de cualquier cosa que sea鈥. Me detengo ac谩, digo, porque en este pasaje se vuelve muy evidente el valor otorgado al esfuerzo de comprensi贸n, como un punto de encuentro entre conocimiento y justicia.

Leo una ultima cita, para mi completamente fascinante de Humanismo: 鈥淓l ensayo鈥 -dice en otra nota al pie de Gonz谩lez- 鈥渆s lo que escribimos sin querer, cuando notamos que menguan los soportes ya consagrados de conocimientos y se acreciente el inter茅s por nuestro estilo propio, nuestra inconsecuente como d煤ctil confusi贸n con la que pasamos el contenido realista a la forma estil铆stica. Ese pasaje es imperceptible, como lo es la propia decisi贸n de ensayo. Si decidimos escribir a trav茅s de un yo, esa decisi贸n quiz谩s arruine nuestros prop贸sitos y s贸lo surge a luz un moralismo, un estilismo o un dandismo. Escribir ensayos solo ocurre si estamos distra铆dos鈥. Esa distracci贸n inspirada, cuya pretensi贸n es revisar todos los supuestos de los fen贸menos que nos importan, hizo de Gonz谩lez un gran armador de escenas intelectuales y pol铆ticas, y el escritor de un legado demasiado inmenso. Lamento no estar hoy all铆 con ustedes para escucharlos en vivo. Pienso que Liliana tiene raz贸n: Gonzalianas y Humanismo -dos libros que se complementan en muchos aspecto- nos permiten continuar o recomenzar una larga conversaci贸n que siempre nos debemos con ese enorme pensador nuestro que es Horacio Gonz谩lez.

[1] Este texto fue escrito a toda velocidad la ma帽ana del s谩bado 18 de diciembre, cuando me enter茅 que no podr铆a asistir, por razones sanitarias a la presentaci贸n en la Biblioteca Nacional de los libros de Horacio Gonz谩lez:  Humanismo, impugnaci贸n y resistencia. Cuadernos olvidados en viejos pupitres y Gonzalianas, conversaciones sin apuro, compilado por Mariano Molina, ambos editados por Editorial Colihue. Agradezco a Mariano Molina haberlo le铆do.




Fuente: Lobosuelto.com