January 17, 2021
De parte de La Haine
298 puntos de vista

Algunos llevan tres meses en el hotel Tenerife Ving, una soluci贸n provisoria para darles alojamiento tras su llegada en patera a la isla. Su objetivo sigue siendo el mismo que ten铆an cuando partieron de Senegal poniendo en riesgo sus vidas y pasando angustiosos d铆as en mitad del mar: reunirse con sus familiares en Espa帽a, buscar un trabajo.

Pero las semanas pasan, y aunque muchos tengan sus pasaportes se les impide llegar a la pen铆nsula donde est谩n los parientes que les podr铆an alojar y apoyar. Cuando salen a la calle se enfrentan a la posibilidad de ser detenidos, acabar en un CIE y ser deportados. Por todas estas razones 鈥攖ras las largas semanas de espera que incluyeron tres cuarentenas seguidas a medida que llegaban nuevos grupos鈥 la ma帽ana del s谩bado iniciaron una huelga de hambre indefinida. Esta ma帽ana, seg煤n han comunicado a El Salto desde el hotel, una persona ha tenido ha tenido que ser trasladada al hospital como consecuencia de la huelga. 

Canarias: las islas que no quieren ser 鈥渢ap贸n鈥 de 脕frica

SARAH BABIKER

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Khalifa Ibrahima Ndiaye lleg贸 a Tenerife a finales de octubre. 鈥淯n milagro鈥, asegura, pues en la patera, de peque帽a dimensiones, viajaban doscientas personas. 鈥淐om铆amos un plato de arroz y tom谩bamos un vaso de agua cada d铆a鈥. Tuvieron suerte, 鈥渟olo鈥 tardaron seis d铆as en arribar. En el hotel, asegura, hay quienes tardaron m谩s de diez o doce d铆as en llegar. Tambi茅n piensa en todos los que se han quedando en el camino

Este estudiante de derecho que habla perfecto espa帽ol aparece en un v铆deo en el que, rodeado de otros j贸venes senegaleses, explica las razones por las que han decidido dejar de alimentarse como forma de protesta. En conversaci贸n con El Salto, expone la frustraci贸n que se respira en el hotel, una de las instalaciones tur铆sticas en las que se han ido distribuyendo las personas que llegaban a las islas y cuyo uso para dar acogida temporal a migrantes est谩 siendo foco de cr铆ticas xen贸fobas y racistas.

Pero no es en un hotel tinerfe帽o donde Ndiaye y las m谩s de 175 personas que se han sumado a la huelga quieren estar. 鈥淎qu铆 nos dan comida, podemos dormir. Las trabajadoras de la Cruz Roja nos tratan bien. Pero no somos animales para estar comiendo y durmiendo, somos seres humanos, queremos trabajar, queremos ser libres para tener una vida mejor鈥.

Hace semanas que Ndiaye tiene dinero suficiente para pagar su vuelo a Espa帽a y reunirse en Huesca con la familia que le est谩 esperando. Su proyecto personal choca, como los proyectos de todos aquellos con quienes comparte la sensaci贸n de limbo y el miedo de ser enviado de vuelta a la casilla de salida, con la f茅rrea voluntad del Estado de impedir que quienes llegan a las costas Canarias (unas 22.000 personas durante el a帽o 2020) continuen rumbo al continente.

El caso de los senegaleses es complejo porque no se les considera con derecho a asilo como sucede con los ciudadanos del vecino Mali 鈥攁unque se han denunciado repatriaciones a Mauritania tambi茅n de personas de esta nacionalidad鈥 y la ministra de Exteriores, Arancha Gonz谩lez Laya, ya viaj贸 a Senegal el pasado noviembre, donde acord贸 retomar las deportaciones al pa铆s, con el presidente Macky Sall.

Ndiaye responsabiliza a las autoridades de Dakar por no haber movilizado a su diplomacia en Madrid para ayudar a sus ciudadanos migrantes bloqueados en el archipi茅lago. Personas que, tras haber pasado m谩s de 60 d铆as retenidos, deber铆an poder circular sin miedo a una deportaci贸n. Las cr铆ticas al gobierno senegal茅s por su indiferencia ante la tragedia que enfrenta gran parte de su juventud, empujada a la emigraci贸n por la ausencia de futuro, gener贸 una ola de protestas el pasado oto帽o.

Pero, seg煤n cuenta Ndiaye, es al gobierno espa帽ol al que la huelga quiere interpelar. Argumenta que, como pa铆s democr谩tico que es Espa帽a, esperaban un trato un trato m谩s humano. No solo por razones de solidaridad sino como una cuesti贸n de justicia. 鈥淒ecimos que las personas migrantes venimos a reclamar nuestra parte del pastel. Durante siglos se han llevado la riqueza de 脕frica, nos han usado para la esclavitud. Y ahora nos rechazan cuando llegamos para trabajar despu茅s de jugarnos la vida en pateras鈥.

El joven senegal茅s y sus compa帽eros esperan que se visibilice la situaci贸n en la que est谩n. 鈥淎l gobierno de Espa帽a le pedimos que nos dejen llegar a la pen铆nsula y encontrarnos con nuestras familias. A quienes tienen el pasaporte en regla, pero tambi茅n a quien no. Ning煤n ser humano es ilegal鈥, cuenta en la tarde del s谩bado, antes de pasar su primera noche de ayuno. Por ahora, medios senegaleses ya han dado cobertura a su protesta.

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Fuente: Lahaine.org