May 4, 2022
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
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ANDREA MOMOITIO

En 1977, el cad谩ver de Mar铆a Isabel Guti茅rrez Velasco aparece calcinado en una celda de la prisi贸n de Basauri (Bizkaia). Sus compa帽eras no se creyeron la versi贸n oficial y esos d铆as declararon una huelga de prostitutas en Bilbao.

Foto de Javier Freijanes para la revista 'Posible' intervenida por Zuri帽e Burgoa.- Libros del K.O

Foto de Javier Freijanes para la revista 鈥楶osible鈥 intervenida por Zuri帽e Burgoa.- Libros del K.O

Mi historia con Mar铆a Isabel est谩 indisolublemente vinculada a Pikara Magazine. La primera vez que escrib铆 sobre ella fue en un art铆culo que publiqu茅 en +Pikara, el blog que tenemos en eldiario.es. 2016.

Yo ya estaba obsesionada con aquella historia. En mi barrio, San Francisco, en 1977, un grupo de prostitutas se hab铆an puesto en huelga para tratar de esclarecer qu茅 hab铆a pasado con Mar铆a Isabel Gutierrez Velasco. El 9 de noviembre de 1977 apareci贸 muerta en una celda de la c谩rcel de Basauri. Sus compa帽eras no se creyeron la versi贸n oficial [que, en realidad, fueron varias] y aquellos d铆as convocaron las primeras protestas: manifestaciones, encierros en un hospital, encadenamientos a puentes. No estaban solas. De su mano, el incipiente movimiento feminista, el movimiento homosexual (utilizando la terminolog铆a de la 茅poca) y los comit茅s de apoyo a la COPEL. Digo bien: comit茅s de apoyo. Porque la COPEL solo exist铆a dentro de la c谩rcel. La coordinadora de presos en luchas vivi贸 sus a帽os 谩lgidos entonces, en esa 茅poca que llamamos Transici贸n, cuando todav铆a algunas y algunos cre铆an que era posible ponerlo todo patas arriba.

Mi Mar铆a Isabel. Una huelga de putas en mi barrio.

Desde que escuch茅 hablar de aquello por primera vez, he preguntado por aqu铆 y por all谩 incansablemente. Algunas vecinas guardaban peque帽os recuerdos; otras, como Marta, La Discreta, era capaz incluso de explicarme en qu茅 situaci贸n exactamente qued贸 su cad谩ver. He contado los pasos por el barrio, he tocado timbres, he hecho nuevas amigas; he conocido a Olga y a Vicente; he entendido mejor por qu茅 es tan importante en el barrio la procesi贸n del Nazareno y, ahora, yo tambi茅n miro con amor al Pelos.

Lo he querido saber todo. Hemerotecas. Archivos. Decenas de entrevistas. Peticiones denegadas y vuelta a empezar. Santander. Bilbao. Salamanca. Pregunta por aqu铆 y pregunta por all谩 con una obsesi贸n entre ceja y ceja: ella. 驴Qui茅n era Mar铆a Isabel? 驴D贸nde estuvo antes de llegar a Bilbao? En 2018, a partir del planteamiento del movimiento feminista de hacer una huelga, pens谩bamos que pod铆a ser bonito hacer un especial sobre otras huelgas desconocidas y aprovech茅 para publicar 鈥Las putas que clamaron por Mar铆a Isabel鈥. Mis ganas de profundizar en su historia, de jug谩rmela con los l铆mites, iban en aumento. En San Crist贸bal de las Casas, mientras Zuri帽e pasaba un virus, en la puerta de casa de Laura, decid铆 que la historia era importante y que quer铆a contarla yo; entend铆 que ya estaba unida profundamente a una mujer que muri贸 antes de que yo naciera. Sus miedos, su locura, su familia, su fuego, todo empez贸 a formar parte de m铆. En uno de los archivos que he visitado, ante mi empe帽o por los detalles y mi obsesi贸n por Mar铆a Isabel, llegaron a insinuarme que mi trabajo nunca ser铆a riguroso y tienen raz贸n. Lun谩tica, el libro que acabo de publicar con Libros del K.O, es el relato de una obsesi贸n. Emilio S谩nchez Mediavilla, mi editor, escribe en la contraportada que ha sido una b煤squeda 鈥渙riginal铆sima, apasionada, a ratos ca贸tica, callejera, marginal, intuitiva, detectivesca, desesperada y torrencial鈥. Ha sido, desde luego, la b煤squeda de mi vida y, el d铆a que tuve en mis manos su foto, el d铆a que abrac茅 a su hermano o el d铆a que conoc铆 a su madre, fui profundamente feliz.

En Lun谩tica podr茅is conocer mejor mi obsesi贸n, pero, sobre todo, podr茅is conocer mejor a Mar铆a Isabel. 隆Menuda t铆a! Creo que no nos llevar铆amos muy bien, la verdad, pero la quiero por encima del tiempo, de lo posible, por encima de lo que significa estar viva o estar muerta. Su muerte fue una chispa, una peque帽a chispa en un noviembre cualquiera, que pudo haber cambiado las condiciones materiales de las prostitutas de Bilbao, pero que, finalmente, no cambi贸 casi nada. Eso s铆, nadie podr谩 decir nunca que su historia es una historia desconocida.

Ojal谩 Lun谩tica sea una excusa contra el olvido.

FUENTE: PIKARA MAGAZINE




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com