June 17, 2021
De parte de La Haine
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17/06/2021 :: Nafarroa
x Sustrai Erakuntza
La nueva Ley va a venir precedida de un proceso de participaci贸n ninguneado.

Pero cuando decimos lo justo, no nos referimos en el sentido de justicia clim谩tica y social, que sea capaz de hacer frente a la situaci贸n de emergencia clim谩tica y que tenga en cuenta sus consecuencias en las vidas de las personas. La Ley va por otros derroteros. Tan solo plantea cambiar lo m铆nimo para que la l贸gica de negocio y beneficio privado asociada al modelo de producci贸n y consumo actual se vea alterada lo menos posible.

La nueva Ley va a venir precedida de un proceso de participaci贸n ninguneado. El anteproyecto se someti贸 a exposici贸n p煤blica en junio de 2020, durante 15 d铆as, y sin atender los requerimientos para prorrogar plazos. El an谩lisis del texto aprobado por el Gobierno refleja el nulo inter茅s por recoger las aportaciones de contenido realizadas por organizaciones sociales. Sin embargo, se ha mostrado muy flexible y condescendiente con las demandas empresariales.

Itziar G贸mez, Consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, presenta el anteproyecto como un texto ambicioso. Pero sus objetivos apuntan en otra direcci贸n. Reproduce lo establecido en la Hoja de Ruta de Cambio Clim谩tico del Gobierno de Navarra de reducci贸n de emisiones del 45% para 2030 y un 80% para 2050 con respecto al a帽o 2005. Previsiones que est谩n muy por debajo de los actuales objetivos europeos, y a煤n m谩s de las advertencias cient铆ficas.

Adem谩s, la intenci贸n del Gobierno es un aut茅ntico brindis al sol, al no venir acompa帽adas de una planificaci贸n de los cambios necesarios para conseguir tales reducciones de emisiones. Actualmente en Navarra los combustibles f贸siles, la mayor causa de cambio clim谩tico, siguen constituyendo el 80% de la energ铆a que consumimos. La electricidad renovable viene a ser solo el 20% de ese consumo, y no presenta una tendencia a aumentar. Se necesitar铆an planes ambiciosos de transformaci贸n de la sociedad, que impulsaran una decidida reducci贸n del consumo energ茅tico, y que 茅ste fuera exclusivamente con energ铆a renovable. Planes que, lamentablemente, no est谩n en la agenda de ning煤n gobierno. Veamos las previsiones de esta Ley foral de Cambio Clim谩tico鈥

Del an谩lisis del anteproyecto, apenas se vislumbran medidas que cuestionen de ra铆z la apuesta por las grandes infraestructuras con serias impactos en el territorio, en los ecosistemas, en la biodiversidad, en la salud y en la alimentaci贸n. Con esta Ley podr谩n seguir realizando las obras del TAV, la imposici贸n de pol铆gonos e贸licos y solares, las plantas centralizadas de tratamiento de residuos, el negocio de la biometanizaci贸n, el mantenimiento de las centrales t茅rmicas de Castej贸n, las macrogranjas, la miner铆a de las multinacionales,鈥 acompa帽ada por la caza y captura de los Fondos Europeos para la Reconstrucci贸n. No casa la pr谩ctica diaria con los motivos de la Ley.

Entre las medidas de mitigaci贸n se帽aladas, se habla de cambio energ茅tico e impulso de las energ铆as renovables. No sabemos si el retraso en la presentaci贸n de la Ley tiene que ver con el tiempo que se ha regalado a la empresas para presentar el ca贸tico aluvi贸n de pol铆gonos solares y e贸licos, y que ha recibido contestaci贸n en el mundo agrario y poblaci贸n afectada. Es m谩s que dudoso que los cambios legislativos anunciados tengan efecto en los proyectos ya presentados. El anteproyecto no plantea instrumentos que faciliten un debate serio que vaya m谩s all谩 de la sustituci贸n tecnol贸gica y poder establecer una planificaci贸n democr谩tica para identificar la cantidad de energ铆a que necesitamos, su distribuci贸n y su impacto en la econom铆a local, su dise帽o descentralizado y desconcentrado. Si queremos planificaci贸n democr谩tica, es necesario decretar una moratoria en relaci贸n a los proyectos renovables presentados. De lo contrario, la futura Ley seguir谩 a remolque de los oligopolios energ茅ticos que marcan el ritmo de la transici贸n energ茅tica.

En el apartado de movilidad sostenible se echa en falta medidas que integren la ordenaci贸n del territorio (ubicaci贸n de los servicios, impuso local,鈥) y la planificaci贸n del transporte para reducir su demanda. No se trata tan solo de sustituir di茅sel por electricidad. Llama la atenci贸n que el anteproyecto no recoja ninguna medida para promover el uso y mejora del ferrocarril. Al contrario, las declaraciones de la presidenta Chivite en favor de las obras actuales del TAV van en direcci贸n contraria. Pensar en el veh铆culo el茅ctrico privado como alternativa denota una visi贸n cortoplacista y oculta nuevos problemas (disponibilidad de materiales finitos, elevados consumo de energ铆a y procesos contaminantes asociados, sus dificultades para incorporarlo a los veh铆culos pesados como maquinaria, camiones鈥). El transporte p煤blico, el tren p煤blico y social, y la bicicleta deber铆an ser el destino de los fondos p煤blicos para garantizar infraestructuras y accesibilidad a toda la poblaci贸n.

En relaci贸n a los sectores primarios, es urgente recordar que el suelo agr铆cola est谩 en peligro. Por ello, la colocaci贸n de placas fotovoltaicas debe estar prohibida en terrenos f茅rtiles. Es necesario proteger, en cantidad y calidad, el suelo agr铆cola, aumentando la superficie ecol贸gica: el suelo es un bien escaso, no renovable y fundamental para nuestra alimentaci贸n. Los pol铆gonos solares, aunque vistan de verde, acelerar谩n la despoblaci贸n del medio rural. Igualmente, el modelo de macrogranjas, unido al negocio actual de gesti贸n de residuos para la producci贸n de energ铆a debe prohibirse, en favor de una ganader铆a local, con presencia equilibrada en el territorio.

Por 煤ltimo, el anteproyecto no puede ser m谩s decepcionante en la gesti贸n de los recursos h铆dricos tan esenciales para nuestro futuro. No se establecen objetivos de ahorro en los consumos y no existe un pronunciamiento claro para no ampliar la superficie de riego en Navarra y dedicar los recursos disponibles a mejorar los actuales regad铆os. Un aumento de la superficie de riego va a generar servidumbres con unos escenarios con menor disponibilidad de agua, incrementando la vulnerabilidad del territorio ante el cambio clim谩tico.

Creemos que el anteproyecto de Ley de Cambio Clim谩tico no apunta en la direcci贸n correcta. Podemos encontrarnos en la antesala de una transici贸n energ茅tica y social fallida para hacer frente al calentamiento global. Y no lo olvidemos. No nos basta con una Ley para replantear nuestro modelo energ茅tico. Esta debe venir acompa帽ada de medidas que impliquen reparto del trabajo y de la riqueza, planes y fondos econ贸micos para atender a las personas y comarcas afectadas, replantear el bienestar considerando los l铆mites naturales, una nueva cultura de la autocontenci贸n y de la reducci贸n de consumos superfluos, y una organizaci贸n y poder descentralizado y democratizado. En definitiva, una Ley de Cambio Clim谩tico y unas pol铆ticas para cambiar, no lo justo, sino cambiar con justicia clim谩tica y social.

Logotipo del anteproyecto de Ley foral de Cambio Clim谩tico.




Fuente: Eh.lahaine.org