January 27, 2022
De parte de La Haine
603 puntos de vista

Una cosa parece quedar clara: Kazajist谩n se encuentra a las puertas, sino las ha traspasado ya, del final de la era y del control del sistema de Nazarb谩yev

Si tras el 11-s Asia central se situ贸 brevemente en el centro de la atenci贸n medi谩tica, posteriormente ha estado sumida en el silencio medi谩tico de los medios de comunicaci贸n occidentales.

Acostumbrados a ver las realidades con gafas distorsionadas, la mayor铆a de noticias y an谩lisis hacen gala de un profundo desconocimiento de aquellas realidades, mientras manejan un sin fin de t贸picos y lecturas interesadas que poco o nada tienen que ver con la realidad. Como dec铆a una fuente local, 鈥渓as corrientes subterr谩neas que se mueven bajo la superficie de la vida pol铆tica y social de Kazajist谩n no son percibidas por la mayor铆a de Occidente鈥.

La cultura pol铆tica de Kazajist谩n no es homog茅nea. La aparici贸n de una nueva clase media educada, los movimientos migratorios internos (donde buena parte de la poblaci贸n m谩s joven se desplaza desde el campo a las principales ciudades en busca de mejoras econ贸micas y materiales), as铆 como muchos aspectos del pasado sovi茅tico y de la influencia rusa que conviven con grupos que promueven una agenda nacionalista kazaja (reafirmado la lengua y cultura kazaja) han ido configurando la realidad pol铆tica del pa铆s.

Junto a ello, la pol铆tica exterior ha estado caracterizada por el llamado 鈥渕ultivectorial鈥. Una estrategia donde resalta la importancia de mantener relaciones cordiales con otros Estados (sobre todo con las grandes potencias). As铆, ha venido diversificando sus v铆nculos pol铆ticos y econ贸micos con las mismas.

Al mismo tiempo, el estado ha sabido mantener un control sobre los sectores religiosos (m谩s de 2600 nuevas mezquitas construidas desde 1991), consciente, tal vez, de que la mayor铆a de la poblaci贸n sigue siendo atea. Y paralelamente ha desarrollado un sistema educativo moderno, con una universidad de renombre en Nur-Sultan, Y la posibilidad de realizar estudios de posgrado en el extranjero, gracias al programa Bolashak.

Las transformaciones postsovi茅ticas, impulsadas por el neoliberalismo, no fueron el resultado de demandas y aspiraciones de la poblaci贸n. Fue m谩s bien, un proceso que ha involucrado el ejercicio de poder de las 茅lites que, en nombre del estado, han preservado y perpetuado los intereses del sistema capitalista establecido despu茅s de 1991.

Kazajist谩n y la cleptocracia moderna

Un sistema econ贸mico y pol铆tico dominado por una 茅lite de pol铆ticos y bur贸cratas que han usado su poder para apoderarse de los recursos del pa铆s y enriquecerse a costa de los mismos. La corrupci贸n y el amiguismo son realidades sist茅micas: el soborno, la apropiaci贸n indebida de activos estatales, los fraudes鈥︹漢acen de este sistema cleptocr谩tico una realidad similar a una organizaci贸n mafiosa鈥.

Adem谩s, buena parte de la riqueza se ha transferido fuera del pa铆s. La transferencia de capital il铆cito a occidente, con el benepl谩cito de muchos gobiernos e instituciones occidentales, ha generado efectos perniciosos tanto a la poblaci贸n de Kazajist谩n como a las poblaciones de esos pa铆ses occidentales. (La compra e influencia de pol铆ticos, un sistema democr谩tico socavado por esas influencias, aumento de los precios de la vivienda gracias a la especulaci贸n de ese dinero negro, art铆culos pagados en medios de comunicaci贸n para blanquear la realidad y crear una cortina de humo que oscurezca la realidad).

En definitiva, para Occidente la lucha contra la corrupci贸n no es una cuesti贸n moral o legal, sino una estrategia y un campo de batalla para la lucha por el poder. Durante mucho tiempo Occidente y sus aliados se han convertido en un refugio seguro para las riquezas adquiridas por esos sectores corruptos.

Occidente se ha dejado seducir por esa amalgama de oligarcas y pol铆ticos que utilizan una formidable maquinaria para generar una cobertura positiva de Kazajist谩n y su sistema en los medios occidentales. La cobertura medi谩tica de supuestos expertos sobre lo que acontece en Kazajist谩n 鈥渟e centra en los derechos formales, y sin embargo, el concepto occidental de DDHH no abarca la complejidad de las aspiraciones locales. La poblaci贸n de Kazajist谩n quiere un cambio radical y completo, y eso es m谩s que derechos formales.鈥

Un pulso ente el r茅gimen y la oligarqu铆a

En los 煤ltimos tiempos se han dado diferentes cambios y tensiones en torno a las relaciones entre el Gobierno y la oligarqu铆a. Hasta ahora el resultado final ha sido una coexistencia del sistema con un papel determinante de la oligarqu铆a.

Los oligarcas han sido la clase rentista que se aprovecha del impulso neoliberal durante la construcci贸n de los nuevos Estados que surgen tras el desmoronamiento del llamado espacio sovi茅tico. Han aprovechado los recursos estatales para enriquecerse y utilizan al propio Estado como un mercado de inversi贸n para generar rentas directas.

El sistema pol铆tico y los mismos partidos pol铆ticos son las herramientas desde donde pueden influir y decidir en las pol铆ticas de manera favorable a sus intereses. As铆, aprovechar谩n el sistema de financiaci贸n de los partidos pol铆ticos para patrocinar y condicionar a los mismos. Al mismo tiempo, lograr谩n controlar e influir tambi茅n en los aparatos de seguridad, en el sistema judicial, en la aplicaci贸n de las leyes y en el legislativo.

La crisis actual

A principio de a帽o el aumento de los precios del combustible desencaden贸 protestas y movilizaciones que desde Almaty se han ido extendiendo el resto del pa铆s. Algunos observadores se帽alan que la ra铆z de la misma podemos encontrarla en los cambios generados durante los dos 煤ltimos a帽os.

Por un lado, se ha producido un deterioro en el bienestar social, con un aumento de la inflaci贸n (sobre todo en el coste de los alimentos) y un aumento tambi茅n del endeudamiento de la poblaci贸n. Por otro lado, la pandemia tambi茅n ha fluido en ese deterioro de la situaci贸n: las medidas para combatirla han ido acompa帽adas de cierres y bloqueos que han contribuido a la p茅rdida de empleos y de las fuentes de ingresos. Finalmente, la ca铆da del precio del petr贸leo en el a帽o 2020 ha afectado negativamente a los ingresos del Estado.

As铆, se percibe la confluencia de varios factores: a) un declive econ贸mico relacionado con la pandemia; b) la protesta inicial es utilizada posteriormente por alg煤n sector del r茅gimen en beneficio propio; c) la oligarqu铆a sigue asentada en las bases del sistema.

La transici贸n cambia de gui贸n

Desde hace alg煤n tiempo, el hasta ahora todopoderoso Nursult谩n Nazarb谩yev hab铆a venido dise帽ando una transici贸n para sustituirle en algunas funciones, una estrategia encaminada a reforzar y asegurar su poder. Por un lado, realiz贸 dos nombramientos: Karim Masinov, como jefe del Comit茅 de Seguridad Nacional (KNB), un aliado estrecho de Nazarb谩yev, pero que no pod铆a sustituirle en la cima del poder por su origen uigur. Y Kassym-Jomart Tokayev como su sucesor, aprovechando la debilidad de 茅ste, que en un principio no ten铆a muchos seguidores y aliados en las estructuras de poder.

Y por otro lado, Nazarb谩yev aprob贸 dos medidas para mantener su poder formal e informal: la ley sobre su estatus, que garantizar铆a su seguridad personal y su nombramiento como presidente del Consejo de Seguridad.

La aparici贸n de la pandemia ha servido a Tokayev para maniobrar y aumentar su poder y control de la burocracia estatal y tejer aliados en los centros de poder. El estallido de esta 煤ltima crisis nos muestra ese pulso que finalmente parecen haber mantenido Nazarb谩yev y Tokayev.

Probablemente este 煤ltimo no haya sido el impulsor de la crisis y de las protestas, pero evidentemente ha sabido recolocarse y sacar provecho de las mismas. La destituci贸n del gobierno debilita y se帽ala ante la poblaci贸n a los aliados de su predecesor. Su autonombramiento como presidente del Consejo de Seguridad, es un duro golpe para Nazarb谩yev. Y adem谩s, con la detenci贸n de Masinov, debilita a Nazarb谩yev y busca una cabeza turco.

La solicitud de ayuda puntual a la Organizaci贸n del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), si en un principio pod铆a deberse a las dudas sobre la capacidad de sus propias fuerzas de seguridad y servicios secretos para reconducir la situaci贸n, con el paso de los d铆as ha servido para reforzar las fuerzas locales, que 茅stas muestren su apoyo a Tokayev y que hayan podido hacerse en pocos d铆as con el control de la situaci贸n.

Los vencedores, de momento, son Kassym-Jomart Tokayev y Rusia. El primero ha demostrado que puede hacerse con el control del pa铆s, construir relaciones pragm谩ticas con sus aliados internacionales, y mostrar su capacidad para lograr la salida de las tropas de la CSTO en poco tiempo, dando seguridad a las 茅lites oligarcas y al entramado de poder del pa铆s.

Por su parte, Mosc煤 logra preservar un sistema en Kazajist谩n que le conviene, refuerza la autoridad, y el papel de la alianza militar tejida en torno a la CSTO vuelve a presentarse como mediador o garante de la resoluci贸n de conflictos.

La otra cara de la crisis

Los intentos de cambiar el sistema han fracasado. Bien sea una intervenci贸n extranjera al hilo de las 鈥渞evoluciones de colores鈥 (lo m谩s probable, aunque en el caso de Kazajist谩n habr铆a que huir de cualquier comparaci贸n con Bielorrusia o Ucrania) o por el impulso de algunos sectores olig谩rquicos para buscar un giro de la pol铆tica exterior del pa铆s o un golpe de estado interno, el resultado no ha ido en esa direcci贸n.

La poblaci贸n local que en un principio sali贸 a las calles para reclamar una transformaci贸n real, tampoco ha logrado sus objetivos. La falta de un liderazgo y la ausencia de una agenda pol铆tica abr铆a las puertas a acciones espont谩neas y a una posterior manipulaci贸n extranjera y ataques terroristas.

Una cosa parece quedar clara: Kazajist谩n se encuentra a las puertas, sino las ha traspasado ya, del final de la era y del control del sistema de Nursult谩n Nazarb谩yev. A pesar de las posibles pugnas internas entre las 茅lites olig谩rquicas, parece que el sistema contin煤a adelante y que esas 茅lites seguir谩n consolidando el poder con Tokayev.

Como se帽alaba una fuente kazaja, 鈥渢odo parece indicar que a pesar de los defectos del modelo actual, el sistema est谩 tan arraigado en la estructura econ贸mica y pol铆tica del pa铆s que ser谩 dif铆cil cambiarlo a corto o medio plazo鈥.

La Haine




Fuente: Lahaine.org