December 31, 2020
De parte de ANRed
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Una nueva f贸rmula de actualizaci贸n de las jubilaciones promete una mejora en los haberes, mientras que desde organizaciones sindicales y partidarias denunciaron que no se abandona la pol铆tica de financiarse con el ajuste previsional. El tema jubilatorio es de los principales puntos en foco en la pol铆tica econ贸mica en todo el mundo y as铆 lo entiende el FMI que tiene un variado portafolio de propuestas ajustadoras. El enfoque lleno de puntos confusos que propone el gobierno est谩 en l铆nea con los t茅rminos que propone el organismo internacional y se aleja del sentido de la jubilaci贸n: un ingreso para garantizar un per铆odo de descanso al final de una vida de aporte a la sociedad. Por Demian Garcia Orfan贸 para ANRed.


El d铆a de ayer en la C谩mara de Diputados se aprob贸 la f贸rmula previsional que prepar贸 el Frente de Todos, con 132 votos a favor y 119 en contra. La nueva f贸rmula consta de un esquema similar al esquema de actualizaci贸n vigente entre 2009 y 2017, incluyendo ahora los recursos de la ANSES e 铆ndices salariales como variables que determinan las jubilaciones.

El esquema que lleg贸 a la C谩mara baja tuvo modificaciones del propio oficialismo en el Senado al proyecto original del Ejecutivo. All铆, el bloque del Frente de Todos mantuvo el esquema trimestral de actualizaci贸n en lugar de pasar a uno semestral, introdujo un segundo 铆ndice salarial para el c谩lculo, y se evit贸 que se elimine de la base de c谩lculo el aumento de 5% otorgado en diciembre.

Una manera de entender la metodolog铆a de c谩lculo es que se otorgan aumentos en tres trimestres (basados en la variaci贸n de recursos tributarios y salarios) y que el 煤ltimo 鈥渁justa鈥 en funci贸n de la disponibilidad de recursos de la ANSES, otorgando un 煤ltimo aumento que se adapte a esa variaci贸n (o eventualmente no otorgar aumento). En caso de que los recursos permitan aumentos mayores, los mismos no se considerar谩n sino que se otorgar谩 el resultante de la variaci贸n de recursos tributarios y salarios.

Si bien no es posible que la f贸rmula arroje rebajas en los haberes, s铆 puede implicar p茅rdidas respecto a la inflaci贸n, la que no es considerada en forma expl铆cita. Es uno de los puntos m谩s cuestionables, ya que si bien permite recoger mejoras por crecimiento econ贸mico, no ofrece ninguna garant铆a de que se preservar谩 el poder adquisitivo en caso de que haya estanflaci贸n o procesos inflacionarios.

La f贸rmula matem谩tica cuenta con un par de detalles adicionales que le otorgan m谩s 鈥渟uavidad鈥 en caso de subas pronunciadas, en relaci贸n con la f贸rmula del 2009. Son un reflejo de la voluntad de cuidar la caja a costa del poder adquisitivo de les jubilades. Les traslada el costo de 鈥渁mortiguar鈥 el gasto en per铆odos de alta inflaci贸n. El mensaje impl铆cito es similar al de los economistas de la derecha ortodoxa que afirman que el gasto p煤blico es la causa de las hiperinflaciones. El cambio de ajuste semestral a ajuste trimestral que introdujo el Senado acot贸 esa pretensi贸n del equipo econ贸mico.

La consideraci贸n de la variable 鈥渞ecursos tributarios鈥 es otra muestra de esa orientaci贸n ortodoxa. La recaudaci贸n de impuestos incorpora en un s贸lo 铆ndice recursos provenientes de ganancias -al menos un a帽o de desfasaje-, y otros que dependen de la din谩mica econ贸mica m谩s inmediata (como la recaudaci贸n del iva sobre el consumo, el monotributo -mensuales- o del impuesto a los d茅bitos y cr茅ditos bancarios -semanal-).

Las distintas variables son analizadas en todos los casos seg煤n la cantidad de beneficios que se otorgan. Con una poblaci贸n cubierta que crece por el envejecimiento poblacional, esta f贸rmula es m谩s 鈥渟ostenible鈥 porque da por descontado que la misma masa de recursos se va a distribuir entre m谩s personas. La tendencia a la baja es sutil en el corto plazo pero est谩 presente. La otra consideraci贸n de la sostenibilidad es que las reformas tributarias no van a afectar el monto a distribuir, ni a favor (si se introducen nuevos impuestos) ni en contra (por ejemplo, si a futuro se reanuda la baja de contribuciones patronales, o se disminuye la al铆cuota del impuesto a las ganancias). Es decir que la fuente de mayores recursos deber谩 ser el crecimiento econ贸mico.

La f贸rmula reemplaza la implementaci贸n de aumentos por decreto que se otorgaron a lo largo del 2020, luego de que la Ley de Solidaridad Social votada a pocas semanas de la asunci贸n del Gobierno de Alberto Fern谩ndez congelara la f贸rmula de actualizaci贸n macrista. Los aumentos por decreto fueron menores a los que dispon铆a la f貌rmula congelada. Resultaron especialmente castigadas las jubilaciones por encima de la m铆nima, ya que parte de los aumentos fueron por medio de sumas fijas que achataron la pir谩mide jubilatoria. Incluso quienes cobran la m铆nima perdieron en la segunda mitad del a帽o, dejando de percibir en sus flacos bolsillos $5.564 (de junio a diciembre).

A costa de los ingresos de jubilades el sistema previsional ahorr贸 recursos, en un gesto muy claro del Gobierno a los acreedores de la ileg铆tima deuda externa.

En las sesiones parlamentarias quienes defend铆an el proyecto de ley argumentaban que la f贸rmula es muy similar a la f贸rmula anterior y que eso iba a permitir una recuperaci贸n similar (aproximadamente el 25% entre el 2009 y el 2017). La diferencian as铆 de la f贸rmula del 2017 que hab铆a llevado a una ca铆da del 22% en el poder adquisitivo al momento de la asunci贸n del nuevo gobierno.

Detr谩s de esa presentaci贸n se encuentra la b煤squeda de embellecer la dura situaci贸n actual en base a futuras esperanzas. Analizan 煤nicamente el desempe帽o de la f贸rmula (que probablemente sea mejor si hay crecimiento econ贸mico el a帽o que viene) haciendo caso omiso del nivel inicial, de los plazos de una eventual recomposici贸n, y de la manera de empalmar las f贸rmulas.

-La actual jubilaci贸n m铆nima es de $19.035, y abarca cerca del 50% de les beneficiaries. Se trata de un monto muy bajo para una vida digna. Distintos gobiernos les han robado ingresos en las 煤ltimas d茅cadas, que han ido a parar a otros gastos, al pago de la deuda o a las arcas de empresarios a quienes les han bajado impuestos. Recomponer este valor implica una elecci贸n real entre un sector social y otro. Hubiera sido un buen antecedente que el actual presidente cumpla la afirmaci贸n de preferir pagar jubilaciones antes que intereses de LELIQs. No pas贸.

-Mientras que la f贸rmula del 2008 reemplaz贸 un esquema de aumentos discrecionales que a lo largo de varios a帽os le hab铆an ganado a la inflaci贸n, la f贸rmula del 2017 implic贸 un golpe directo en el momento del empalme, el famoso 鈥渞obo de un trimestre鈥 en la actualizaci贸n. La comparaci贸n que se usa para analizar esa f贸rmula es el resultado al momento de la asunci贸n de este gobierno. Pero el congelamiento evit贸 la recomposici贸n prevista en marzo del 2020 del per铆odo de alta inflaci贸n del final de 2019. Es un c谩lculo injusto, ya que parte de la p茅rdida no debe imputarse al macrismo sino al congelamiento de este Gobierno.

-Un aumento de un 25%, como muestran quienes defienden la actual f貌rmula, implicar铆a que la m铆nima pase a estar en $23,793. Tampoco es un monto que permita acercarse a una canasta de consumos deseable (la defensor铆a de la Tercera Edad la estimaba en casi $50.000 en el mes de octubre). Por otro lado, en la f贸rmula anterior esa recomposici贸n necesit贸 casi 10 a帽os. Es una muestra de cinismo prometer una mejora de $4.000 dentro de diez a帽os para el 30% de jubilades que hoy d铆a ya superan los 75 a帽os de esperanza de vida en nuestro pa铆s.

Ese 鈥25% en diez a帽os鈥 implica apenas un 2,25% por a帽o, siendo una promesa muy moderada incluso para quienes no sientan de forma tan acuciante el peso del tiempo. Adem谩s, una base de c谩lculo que ha perdido un 22% requiere un 28% de aumento para volver al nivel inicial:

Superar la etapa de recuperaci贸n y obtener un 25% implicar铆a, al mismo ritmo anualizado, al menos 21 a帽os.

El tema jubilatorio es de los principales puntos en foco en la pol矛tica econ贸mica en todo el mundo y as铆 lo entiende el FMI que tiene un variado portafolio de propuestas ajustadoras. El enfoque lleno de puntos confusos que propone el gobierno est谩 en l铆nea con los t茅rminos que propone ese organismo internacional para el an谩lisis, y aleja del sentido de la jubilaci贸n: un ingreso para garantizar un per铆odo de descanso al final de una vida de aporte a la sociedad (sea por trabajo remunerado o no remunerado, formal o informal).

Es una oportunidad perdida para poner el eje en el poder adquisitivo de las jubilaciones y que las mismas est茅n en un valor digno, en lugar de an谩lisis financieros basados en la estructura del mercado de trabajo de la posguerra. Un cambio de eje de debate tiene otras consecuencias pol铆ticas, implica discutir c贸mo se produce riqueza para una poblaci贸n crecientemente envejecida, y para sostener a quienes no est谩n en condiciones de trabajar (sea por edad u otras consideraciones). Implica un enfoque m谩s integral, m谩s creativo, que est猫 dispuesto a afectar intereses empresarios y a planificar la producci贸n. M谩s af铆n a pensar un Sistema Nacional de Cuidados que a sostener la econom铆a pol铆tica de la mesura que despliega el actual Gobierno.





Fuente: Anred.org